viernes, 17 de octubre de 2014

Doctor Víctor Raúl Soto y la Bilharzia

Eumenes Fuguet Borregales (*)

Miraca



Poco se conoce o se ha divulgado sobre los aportes científicos del distinguido galeno paraguanero Víctor Raúl Soto, nacido en Miraca el 10 de marzo de 1882, hijo de Nicolás Soto y Edelmira Delgado. Inicia estudios en Baraived y Pueblo Nuevo; a los diez años, es enviado a Curazao, donde aprende: inglés, francés y el papiamento holandés.
Culmina el 17 de julio de 1900, el bachillerato en filosofía con sobresalientes calificaciones en el conocido Colegio Federal de Coro dirigido por el conocido profesor Luís Espelozín.
Soto estudia medicina en la Ilustre Universidad Central de Venezuela; durante el quinto año, logra por concurso, el internado en el Hospital Vargas, tutelado por el Dr. barquisimetano Pablo Acosta Ortiz, (1864-1914), “el príncipe del bisturí”, considerado el mejor cirujano de la  época; es de acotar que un busto de Ortiz se encuentra en el Salón de la Fama del Colegio Internacional de Cirujanos de Chicago. 
El director del laboratorio recién instalado, era el trujillano Rafael Rangel. Al bachiller Soto le correspondió investigar sobre las diarreas y disenterías que llegaban a ese centro hospitalario, Rangel era su orientador.
Agosto de 1905, significó el comienzo de su proyección en la ciencia médica nacional, al descubrir el parásito Shistosoma Manzoni, agente productor de la Bilharzia, desarrollada principalmente en los estados Aragua, Miranda, Carabobo, Vargas y norte de Guárico. Investigación denominada “Naturaleza de la Disentería en Caracas”, dedicada a su maestro  el Dr. Ortiz, que le sirvió para recibir el título de Doctor en Ciencias Médicas el 16 de noviembre de 1906, de manos del Dr. Jesús Muñoz Tébar, trabajo que mereció su publicación por sus valiosos aportes científicos.
A finales de año se traslada al pueblo natal acompañado del Rafael Rangel, allí se dedican  a investigar sobre una enfermedad que diezmaba a la población caprina, conocida como “el grito del chivo”. Continuaron a Maracaibo y los andes. Soto ejerció en Betijoque, sitio de nacimiento de Rangel. Se traslada en 1907 a estudiar bacteriología y cirugía en el afamado Instituto Luís Pasteur, preparación continuada en Nueva York. Regresa en 1908, dedicado a su profesión en Paraguaná y Coro hasta 1914.
No atendió las invitaciones de ejercer en Caracas con el Dr. Ortiz, por estar pendiente de la salud de su padre. Trabajó en el Servicio de Cirugía en el hospital de Coro, en forma paralela atendió un laboratorio  de su propiedad de los primeros en la región caquetia. Atendía con esmero y sin cobrar a los de pocos recursos.  Realizó docencia  de Biología, Zoología y  Francés en el Colegio Federal.
Motivaba a sus alumnos a realizar excursiones en la búsqueda de especies animales y vegetales, que una vez estudiadas y clasificadas, las donaban al museo del instituto. Soto fue Vice Rector y luego Rector del mencionado centro educativo. Era miembro de la Academia Nacional de Medicina; gracias a sus investigaciones edita: “Apuntes para la Geografía Médica del estado Falcón”, “Notas sobre la disentería en Coro”, “Fauna Médica del estado Falcón”. Poseía una extraordinaria habilidad para realizar actos quirúrgicos con  ambas manos. Muy solicitado como obstetra; catalogado por compañeros y amigos como: “modesto y virtuoso hombre de ciencias”.
Los problemas renales le mermaban la salud y su operatividad profesional. Fallece nuestro ilustre biografiado en Coro el 3 de marzo de 1935, contaba cincuenta y tres años de edad; estaba residenciado en la calle Zamora frente a la colonial Casa de la Ventanas de Hierro. Un busto en Miraca y una Unidad Educativa en Punto Fijo, eternizan la memoria de este paisano benefactor, dedicado a las ciencias, investigación, docencia y divulgación.
(*) Gral. De Bgda.                                                         Churuguarero777@gmail.com
@eumenesfuguet

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