martes, 29 de mayo de 2012

Las casas muertas y el paludismo


 Daniel José Sanchez SilvA

Una de las novelas mas importantes del escritor venezolano Miguel otero Silva es “Casas Muertas”. La novela transcurre en un pueblito de los llanos venezolanos llamado Ortiz. Era la época de los años 30 y gobernaba con una mano férrea el General Juan Vicente Gómez. Podemos ver quizás en esta novela, además de rasgos autobiográficos del autor, no olvidemos que perteneció a la generación del “28”, un retrato de la Venezuela rural de aquella época. Un país que se debatía entre la tradición y la modernidad, entre estudiantes con la fiebre de libertad y aquellos conservadores y aduladores que preferían que los sucesos no cambiaran.

Ortiz es un pueblo que muere, muere de fiebres, muere de desidia, muere porque sus hijos se van a buscar nuevos rumbos fuera de su terruño. Para los años treinta, el paludismo era la tercera causa de muerte en Venezuela, superada solamente por la tuberculosis y la gastroenteritis. El autor de esta estupenda novela nos describe como poco a poco los habitantes van muriendo de paludismo hasta quedar aquel pueblo desolado. La protagonista, Carmen Rosa, luego de enterrar a su amado victima del paludismo, se refugia en su jardín, en sus pensamientos y en sus recuerdos.
A través de este personaje miguel otero silva nos describe un pueblo venezolano pujante, vivo, lleno de alegría el cual poco a poco va muriendo. Vamos a ver la genialidad del autor al sumergirnos en la disyuntiva de un pueblo que se niega a morir  para salvar sus recuerdos y la entrada irremediable de la modernidad en Venezuela. Modernidad la cual se alcanzara el 17 de diciembre de 1935 con la muerte de Gómez y la entrada de Venezuela en el siglo XX.
El paludismo fue una plaga que azotó a nuestro país durante muchos años y el autor lo recordara en su novela. Fue tan importante esta epidemia que marco al pueblo venezolano que no solo en sus novelas sino en todos los recuerdos de la época veremos la influencia del paludismo. Asimismo otra novela del autor llamada “Fiebre” el protagonista muere de fiebre probablemente palúdica, sin embargo es la fiebre de libertad que quiere representar Miguel Otero Silva en esta otra novela, inspirada también en la época gomecista.
Guardando la distancia: Casas Muertas podría asemejarse al Decamerón de Giovanni Boccaccio en donde un grupo de 10 jóvenes huyendo de la peste bubónica, se refugian en un lugar seguro y comienzan a relatar cuentos mientras se va la “Peste Negra”. Sin embargo Miguel Otero Silva, nos pintara un país rural, en plena dictadura gomecista que va muriendo de paludismo pero que no es ajeno a la fiebre de libertad que ya se habia expandido en Venezuela. Finalmente con la llegada de Arnoldo Gabaldon al ministerio de sanidad, se implementaron las medidas pertinentes para erradicar la malaria. Sin embargo aunque la malaria fue controlada en esa época, la fiebre de libertad no ha sido sacada del corazón de todos los venezolanos.





Bandera venezolana

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Automóviles de los 40

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