sábado, 19 de enero de 2013

Congreso XIII de Anatomía Patológica "Dr. Blas Bruni Celli"



Dra. Claudia Antonieta Blandenier Bosson de Suárez
Nuevamente, la representación de todos los patólogos venezolanos, le hace honor a uno de sus más preclaros exponentes, dándole el nombre de Blas Bruni Celli al Congreso de Anatomía Patológica que ha de efectuarse en noviembre de este año, en la isla de Margarita. Hoy en día, opino que las palabras que el Dr. Blas Bruni Celli expresó en su discurso de instalación de las Jornadas de Anatomía Patológica "José A D’Odaly" en octubre de 1986," se le aplican a el mismo. En aquella ocasión dijo: La Directiva de la Sociedad Venezolana de Anatomía patológica ha tenido un gesto de generosidad y justicia en designar con ese nombre a estas jornadas",

Antes de decidirme a escribir estas notas sobre este hombre ilustre, dudé y me acogí al consejo de otros colegas, quienes me animaron a hacerlo. Me parecía no merecer tal honor, ya que toda la familia médica e intelectual venezolana y de muchos países, lo conoce, ha leído sus obras, trabajos científicos, libros, capítulos de libros, es decir, su producción es de tal vastedad que es prácticamente imposible de plasmar en unas sencillas páginas. El Dr. Bruni Celli no se conformó en ser uno de los más brillantes médicos que ha tenido nuestro país. Es filósofo, historiador y escritor de numerosas obras en estas disciplinas. Actualmente, Doctor en Filosofía con la obra "Inteligencia y necesidad en la Biología del TImeo".

El Dr. Bruni Celli, con los títulos de médico-cirujano, patólogo, oftalmólogo y filósofo y doblemente doctor, se desempeñó como docente en la Universidad Central de Venezuela y en otras universidades. Fue profesor en las cátedras de: clínica oftalmológica, histología, anatomía normal y de anatomía patológica de la Facultad de Medicina; en esta última obtuvo el máximo escalafón de profesor titular. Fue fundador de la Cátedra de Anatomía Patológica de la Escuela Vargas de Medicina y profesor de cursos de posgrado de anatomía patológica, siendo director del mismo durante muchos años; igualmente se desempeñó como profesor de histología y de anatomía de la Facultad de Odontología, ocupando la jefatura en ambas cátedras; En la Escuela de Filosofía, fue profesor accidental y en la Facultad de Humanidades y Educación, aún imparte enseñanza. En otras universidades es "Profesor Simón Bolívar de Cambridge", Inglaterra. Como se comprueba, su vida académica fue impecable y alcanzó todos los escalafones previstos, culminando su obra en 1966, cuando inauguró el Instituto de Anatomía Patológica del Hospital Vargas que había sido fundado por él.

Pertenece a 16 Academias y es miembro de 11 Sociedades Científicas destacándose como miembro fundador de varias de ellas, entre las cuales, las Sociedades: Venezolana de Anatomía Patológica que hoy lo honra, de Oftalmología y de Oncología. Es Miembro Titular de: la Academia Panamericana de Historia de la Medicina; Individuo de Número de: la Academia Nacional de Medicina (Sillón XV); Academia Nacional de la Historia (Sillón letra K); Asociación Latino-americana de Academias Nacionales de Medicina; Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (Sillón XI); Miembro de Número de la Academia Internacional de Patología; de la Academia Venezolana de la Lengua, correspondiente de la Real Española (Sillón letra M). Miembro Correspondiente de: la Academia de Medicina del Zulia; de la Real Academia de la Historia de Madrid, España; Academia Puertorriqueña de la Historia; Academia Nacional de Historia de la República Argentina; Academia Boliviana de la Historia; Academia de Geografía e Historia de Guatemala; Academia Dominicana de la Historia; de la Real Academia Española de la Lengua y Miembro Honorario de la Academia Portuguesa de Historia, Portugal.

Ha recibido numerosos premios y menciones honoríficas y más de una decena de condecoraciones entre las cuales destacan: la Orden Universidad Central de Venezuela. Única clase, Orden Francisco de Miranda, Orden Mérito al Trabajo y Medalla de la Salud "José Ignacio Baldó", Primera Clase, entre otras.

Ha publicado 119 trabajos científicos y otros de divulgación médica. Prácticamente todos los temas de la anatomía patológica fueron investigados y reportados por él, especialmente 33 trabajos sobre patología gastrointestinal (glándulas salivales, biopsias gástricas, biopsias hepáticas, patología del colon, pólipos rectales bilharzianos, etc.) y es el pionero en esta subespecialidad en nuestro país. Igualmente, su producción en patología oftalmológica es abundante. Fue el primer patólogo venezolano que estudió el problema de la miocarditis crónica en el país en series grandes de autopsias y el autor que más ha publicado sobre la patología cardiovascular de la fiebre reumática en Venezuela. Llama la atención su interés sobre un tema prácticamente ignorado por los patólogos: patología iatrogénica. Publicó varios trabajos sobre este importante campo.

El Dr. Bruni Celli no sólo presentó numerosos trabajos en congresos nacionales e internacionales y otros eventos científicos médicos, sino en los de otras disciplinas, en el medio de historiadores y filósofos. Su repertorio oratorio es inacabable, comprende: discursos pronunciados en el Palacio de las Academias, en las diversas Academias de que es miembro (n = 64); discursos de Instalación de varias Jornadas de Anatomía Patológica (XI, XII, XIV) y del XVII Congreso Latinoamericano de Patología de Caracas por él presidido (1989); discursos de orden en eventos de diversa índole, etc. Ha publicado numerosas obras: trabajos de historia y literarios (n = 53), Prólogos de libros (n = 14), comentarios bibliográficos (n = 23), In memoriam, oraciones (n = 12). Destacan por su importancia sus libros sobre trabajos históricos(n=26): entre ellos tenemos: Historia de la Facultad Médica de Caracas; Rafael Rangel; Estudios históricos; Catálogo Donación Villanueva a la Academia Nacional de la Historia; Los secuestros en la guerra de independencia; Coeditor de las Obras Selectas de Egidio Montesinos; Actas de la Sociedad de Ciencias Físicas y Naturales de Caracas (1867-1878, Compilación y estudio preliminar; Venezuela en 5 siglos de imprenta; Bibliografía Hipocrática; Fray Juan Antonio Navarrete, Arca de Letras y Teatro Universal entre otros. No me detendré en enumerar todos los cargos asistenciales que ocupó, entre ellos, la cartera del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (1973-74), ya que considero que no harían sino realzar la labor desempeñada.

El Dr. Bruni Celli, es un admirador incondicional del Dr. José María Vargas, devoción que demostró publicando numerosos trabajos, discursos y ediciones para exaltar la memoria de este ilustre médico, hecho que culminó en 1966, cuando entregó las Obras Completas del Doctor José María Vargas contenidas en 7 volúmenes obra de gran magnitud que sólo gracias a su abnegación, espíritu investigador se pudo realizar como lo expresó el Dr. Oscar Beaujon en aquella ocasión.

El Dr. Blas Bruni Celli es oriundo de Anzoátegui, bellísimo y apacible pueblo agricultor, capital del municipio del mismo nombre, del Distrito Morán en el Estado Lara. En esta aldea sencilla del interior del país, el Dr. Bruni Celli y sus hermanos recibieron de sus padres, una enseñanza llena de principios morales y una sólida educación dirigida a forjar la disciplina y amor al trabajo. Como nos sucede a muchos hijos de inmigrantes, supo del valor de recomenzar una vida en un país lejano; conoció el sabor amargo de la nostalgia más allá de los océanos que sentían sus progenitores, de ellos, también, aprendió a amar a familiares y a paisajes distantes como fantasmas en la lejanía y a pasar las Navidades fuera de la patria familiar.

Aprendió sus primeras letras en su pueblo natal y posteriormente en la Escuela Federal "José Gregorio Hernández" de El Tocuyo. Mantiene una ferviente devoción por su terruño tocuyano que ha expresado en varias obras escritas sobre su historia y personajes. Culminó sus estudios de secundaria en el Colegio La Salle de Caracas en 1944. En 1950, obtuvo el título de Médico Cirujano y el grado de Doctor en Ciencias Médicas. Dos años más tarde recibió el Diploma de Médico Oftalmólogo. Pero la Divina Providencia le tenía destinado otro camino: la anatomía patológica, en el Hospital Vargas junto a sus maestros, los Dres. José Antonio O’Daly y Rudolf Jaffé. Una de las notas más relevantes de su vida profesional y que le confiere más valor a su obra, fue el haberse formado casi totalmente en su país, su querida Venezuela.

Considero que lo expuesto anteriormente es fruto de las virtudes humanas que posee el Dr. Bruni Celli, las que ha desarrollado durante su larga vida en forma constante. Trataré de expresar lo que siento por esta persona, un venezolano que hizo tanto bien en su vida y que lo sigue haciendo. Aunque no fui discípula directa del Dr. Bruni Celli, el fue para mí, desde los años de mi aprendizaje como anatomopatólogo, un profesional ejemplar. Existen personajes en el ámbito en el que nos desenvolvemos, que marcan en nuestras mentes juveniles, unas huellas imborrables. Esto fue lo que me sucedió en el tiempo de mi iniciación en el campo de la patología, cuando lo conocí por vez primera en unas Jornadas de la Sociedad Venezolana de Patología, por los años 65 ó 66. Me llamó la atención, su sencillez, su porte digno, de buen ver, sin los gestos ni el lenguaje petulante o dicharachero propio de los vanidosos y superficiales. En aquel entonces estaba a la cabeza del Servicio y Cátedra de Anatomía Patológica del Hospital Vargas. Sabíamos que nuestro maestro común, el Dr. José Antonio O’Daly, antes de dejar el servicio, se lo había encargado encarecidamente. En ese recinto, rodeado de discípulos quienes con el devenir llegaron a ser patólogos muy buenos y a ocupar puestos de gran responsabilidad y relevancia, tales como Salvador Mijares, Nelson Hamana, Elio Casal, Enio Ferreira, Gilberto Berríos, Héctor Vega, Atahualpa Pinto, Renato Olavaria y otros, constituyó el grupo de anatomopatólogos de la escuela de patología del Hospital Vargas, continuando de esta manera la labor iniciada en 1934 por el maestro O’Daly.

Posteriormente, en dos ocasiones el Dr. Bruni Celli, fue jurado de la defensa de las tesis de mi ascenso en el escalafón docente y de investigación de la Facultad de Medicina. Allí demostró ser tolerante y un maestro que no tiene resabios en reconocer los esfuerzos que realizan sus colegas más jóvenes. En las ocasiones que pude tratarlo, nunca demostró sentimientos negativos como envidia, mala voluntad, negatividad en sus apreciaciones, cinismo, burla o frases de doble sentido, porque en realidad es un hombre de bien. Aún más, en una ocasión, se desplazó personalmente para hacernos entrega de un documento importantísimo y crucial para establecer la responsabilidad de la fundación del Instituto Anatomopatológico de parte del maestro O’Daly. El Dr. Bruni Celli con una maravillosa previsión y orden durante cuarenta años, había guardado tal pliego en su biblioteca y demostró un desprendimiento magnánimo al hacérnoslos llegar al Dr. Atahualpa Pinto y a mí. Esta descripción, ilustra una vez más, la personalidad del Dr. Bruni Celli. Actualmente publica el Catálogo de su biblioteca (Bruniana) que dispone de 7 incunables y 2 000 obras.

También llenan mis recuerdos, la figura esbelta y sencilla de Mafalda, su esposa, apoyo incondicional, tesoro silencioso de amor conyugal. Ejemplo para las esposas de los nuevos tiempos. Fruto de ese hogar surgieron 4 profesionales relevantes, dos de ellos también anatomopatólogos reconocidos y nietos, quienes a su vez siguen los mismos caminos. Su familia unida es el premio más valioso de su conducta como esposo, padre y abuelo ejemplar.

Durante toda su vida repercutirían en él los sentimientos humanos más nobles que puede tener una persona: la gratitud y una conducta ética. En su discurso de incorporación como Individuo de número de la Academia Nacional de Medicina, alertaba sobre "la misión de la educación y la superación espiritual de los pueblos "y "a los medios difusores del pensamiento como la prensa diaria, la radio y la televisión, como elementos estos que para cumplir cabalmente tal objetivo deben someterse a una ética muy rigurosa". Al final de su alocución advirtió:" Nadie puede dudar que la felicidad futura de la humanidad estará basada en la correcta utilización de sus recursos científicos".

Para finalizar esta semblanza, traigo a colación uno de los puntales de su conducta, emitido en un discurso"...Siempre he tenido un gran orgullo de haber sido leal con mis maestros y si bastante suerte y triunfos he tenido en la vida y en la profesión, lo debo a que he practicado activamente el ejercicio de la gratitud para aquellos que me dieron un respaldo y una oportunidad en un momento dado de mi vida". "En un foso del olvido, de infelicidad y de miseria moral estarán siempre aquellos que nunca han sabido agradecer..."

Desde estas líneas, felicitamos a este gran hombre y a su familia, le auguramos unos días de plena dicha en este congreso donde exalumnos y patólogos le tributarán su admiración y orgullo por representar tan plenamente, nuestra patología nacional.


©  2013  Academia Nacional de Medicina

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Gaceta Médica de Caracas
versión impresa ISSN 0367-4762
Gac Méd Caracas v.113 n.4 Caracas dic. 2005
 

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