domingo, 18 de enero de 2015

En el Panteón Nacional hay tres próceres que están sin enterrar, relegados en su patio trasero.


David R. Chacón Rodríguez

Cuando uno visita el Panteón Nacional  encuentra, en el patio que queda frente a la casa del guardián, habitada actualmente por los militares de la guardia de honor, tres columnas de mármol que traen la inscripción de tres abnegados militares que lucharon para fundar en nuestra patria la República Federativa, estos esclarecidos varones son los Generales: Zoilo Medrano, Donato Rodríguez Silva y José de Jesús González, alias El Agachado.

Ha sorprendido a la Sociedad Divulgadora de Historia Militar Venezolana y a la Fundación Hermano Nectario María la desidia y el abandono en que ellos se encuentran, por eso con los datos que reposan en nuestros archivos, explicaremos brevemente su origen y significación:

La historia comienza cuando el Presidente de la República, General Antonio Guzmán Blanco convierte la iglesia de La Trinidad en Panteón Nacional el 27 de marzo de 1874, expone en su decreto de creación que: es signo característico de la vitalidad y grandeza de los pueblos el culto de su historia. Pero no basta que la memoria de sus héroes se conserve por la posteridad en aquellas páginas, sino que sus cenizas deben guardarse con religioso respeto, levantando así el perdurable monumento de la gratitud nacional.
Aunque nacida ayer a la vida de las naciones, laboriosa y constante ha sido la obra de la República, que en el camino de las luchas por su progreso y bienestar ha visto levantarse en su  seno notables merecimientos, elevados en unos hasta el heroísmo, en otros hasta las más eximias virtudes del ciudadano.
La patria reconocida debe guardar esos restos venerados en el asilo que consagre la piedad y el amor de un pueblo; y esta administración perseverante en el trascendental propósito de dejar satisfechas todas las nobles aspiraciones del patriotismo, encarnadas en la idea liberal, cumple una altísima e ineludible obligación ofrendando un digno testimonio de reconocimiento a la memoria de aquellos muertos ilustres cuyos hechos y sacrificios los presentan mancomunados con la gran causa de la revolución de abril…
Más abajo, en el artículo 2º del mismo decreto dispone: Serán conservados en el Panteón Nacional los restos de los próceres de la Independencia; y los de los hombres eminentes que designe la Cámara del Senado a propuesta del Presidente de la República.

De esta manera, sobre el recinto dedicado a la fe religiosa, cuyo origen se remonta a la segunda mitad del siglo XVIII, se erige el templo de la República, el lugar consagrado al culto del patriotismo.

El cinco de julio de 1896, el Presidente Joaquín Crespo considera:
Primero: Que el sistema federal establecido en Venezuela constituye la mayor gloria y la más alta y trascendental conquista alcanzada en la República después de su independencia.
Segundo: Que de tan inestimable beneficio son deudores los pueblos al Partido Liberal, generador del progreso patrio y factor principal del engrandecimiento nacional.
Tercero: Que es un deber impuesto por el patriotismo y la honradez política hacer perdurable las demostraciones de la gratitud pública y
Cuarto: Que a los Generales Falcón y Zamora tomó la gloria de guiar las huestes populares hasta alcanzar, el primero la victoria que coronó con su grandiosa magnanimidad, estando aún frescos los laureles que el segundo conquistó con su heroísmo en los campos inmortales de Santa Inés, Decreta: Art. 1° La Capilla del Panteón Nacional donde se encuentran los restos del Valiente Ciudadano General Ezequiel Zamora, se denominará Capilla de la Federación y á ella serán trasladados los del Gran Mariscal Juan Crisóstomo Falcón. Art. 2° En la Capilla de la Federación se erigirá un monumento de mármol conmemorativo de aquellos hechos, y el cual ostentará sobre pedestal adecuado la estatua de la República apoyada en la Bandera de la Federación y teniendo en una mano la Constitución  de 1864, á la derecha la estatua del Gran Mariscal  Juan Crisóstomo Falcón, presentando al país el Decreto de Garantías; y a la izquierda estatua del Valiente Ciudadano General Ezequiel Zamora, en traje de campaña y en acto de disponer una batalla. Art. 3º En el pedestal se grabarán en letras de oro los nombres de los grandes servidores de la Federación; y en el centro del frente se pondrá la siguiente inscripción: Erigido en virtud del Decreto  dictado el 5 de julio de 1896 por el General Joaquín Crespo, Presidente de la República. Art. 4° Se fija el día 20 de febrero de 1897, trigésimo noveno año de la Federación para la inauguración del monumento[1].

El 29 de enero de mil ochocientos noventa y siete, el General Joaquín Crespo dicta un nuevo decreto refrendado por todos los Ministros del Despacho referente a la traslación  de los restos de los Generales Donato Rodríguez Silva, Zoilo  Medrano y José de Jesús González alias El Agachado, al Panteón Nacional; en él expone: Primero: Que los Generales Donato Rodríguez Silva, Zoilo Medrano y José de Jesús González alias El Agachado, han dejado su nombre imperecedero en los fastos de la República, por los servicios que a ésta prestaron en lucha sostenida por el Partido Liberal de Venezuela para fundar y consolidar el sistema federal que nos rige; Segundo: Que los referidos Generales, Próceres eminentes de la Federación Venezolana, cuentan entre sus méritos los más valiosos esfuerzos en favor  de la causa de los pueblos,  como campeones de ella desde la Revolución Liberal de 1846, presidida por el General Ezequiel Zamora y por el Coronel Francisco Rangel; Tercero: Que como sostenedores del Gobierno General de la República en 1858, se mantuvieron fieles a su bandera y a sus principios, como únicos Jefes armados en favor de aquellos y de las autoridades debeladas, luchando por su causa con tal denuedo y decisión que dieron ejemplo de mayor heroísmo y lealtad en aquella tenaz resistencia, con la cual vinieron ellos a ser la primera base militar y el primer elemento político de la consiguiente proclamación del sistema federal, para continuar luego como decididos colaboradores de la guerra en que los pueblos derramaron su sangre por la libertad, y en que aquellos tres heroicos Jefes habían sido columnas indestructibles del gran edificio que para su gloria ha levantado con la Federación, el Partido Liberal de Venezuela; Cuarto: Que a la memoria de tan notables servidores de la República, cuyos esfuerzos pueden considerarse como parte esencial en el  origen de los progresos alcanzados bajo el régimen por ellos proclamado y defendido, se deben los más altos honores con que la Patria demuestra su gratitud a sus hijos predilectos, por lo tanto, decreta: Artículo 1º: De acuerdo con el Decreto Ejecutivo de 27 de marzo de 1874 se pedirán al Senado de la República en su próxima reunión ordinaria los honores del Panteón Nacional para los Eminentes Ciudadanos y Servidores distinguidos de la Causa Liberal de Venezuela, Generales Donato Rodríguez Silva, Zoilo Medrano y José de Jesús González alias El Agachado, con el fin de que sus restos sean colocados en la misma Capilla de La Federación donde están los del Gran Ciudadano Mariscal Juan Crisóstomo Falcón y los del Valiente Ciudadano General Ezequiel Zamora; Artículo 2º: Se erigirán en la expresada capilla, y por delante del Monumento que por Decreto Ejecutivo de 5 de julio de 1896 se ordenó en recuerdo de los hechos grandiosos que simboliza la Federación Venezolana, tres proporcionadas columnas en mármol, con la inscripción de los nombres de los tres Generales mencionados y con alegorías de su gloria militar y de su constancia patriótica, en las cuales se signifique que fueron aquellos la base indestructible de la magna empresa en que los pueblos dieron su aliento para elevar las ideas de libertad y de progreso que proclamaban, a instituciones democráticas bajo el régimen federativo; Artículo 3º: Dentro de esas columnas, que al efecto serán construidas con la capacidad necesaria y como pequeños mausoleos, serán depositados los restos de los tres referidos Generales, y esta ceremonia se hará en el mismo solemne acto inaugural del Monumento de la Federación.[2].

El 8 de marzo de 1897, el General Joaquín Crespo pide al Senado acordar la traslación al Panteón Nacional, de los restos mortales de los Generales Donato Rodríguez Silva, Zoilo Medrano, y José de Jesús González alias El Agachado: Próceres fundadores de la Federación; dos días después, el Congreso acordó la petición.

El 10 de de ese mismo mes y año, el mismo Crespo estipula que: En ejecución de los Decretos de 5 de julio de 1896 y de 29 de enero de 1897, sobre conmemoración de los hechos grandiosos que simboliza la Federación Venezolana y fijado como lo ha sido el día 22 de abril del presente año para la solemne inauguración del Monumento mandado erigir al efecto en el Panteón Nacional, establece:  Art. 1°: El día 22 de abril del presente año será festivo en el Distrito Federal, y se excita  a los  gobiernos de los Estados de la Unión para que a su vez lo solemnicen en recuerdo de los hechos gloriosos que dieron existencia al sistema federal que nos rige; Art. 2°: Para disponer lo conveniente a su celebración en el Distrito Federal se nombra una Junta compuesta de los ciudadanos: General José Antonio Zamora, General Luis Rafael Caspers, General Santos Mattey, General Ignacio Andrade, General José María García Gómez, Doctor Juan Francisco Castillo, General Manuel María Iturbe, General Simón Martínez Egaña, General Francisco Tosta García, General Víctor Rodríguez, Doctor José Manuel Montenegro,  General Ismael Pereira Álvarez, General Julio Sarría, General Francisco González P., Doctor Torcuato Ortega Martínez, Doctor José Ignacio Arnal, General Alejandro Ibarra, Doctor Pedro Bruzual Serra, Santos Jurado, Anfiloquio Level, Doctor Luis  Ezpelosín, José Julián Ponce Valdez, Doctor Manuel María Vargas Coronado, Doctor Emilio H. Velutini y Coronel J. M. Pachano, quienes  se instalarán y entre sí designarán el que los deba presidir, pudiendo la Junta, una vez constituida, funcionar en las sesiones subsiguientes hasta con siete de sus miembros[3].

El periódico La Religión[4] reseña la fiesta de ese día en estos términos: Cumpliose el programa que publicamos; y han sido conducidos triunfalmente al Panteón los restos mortales de los Generales Medrano, Rodríguez Silva y González. En el Monumento de La Federación el grupo principal es una joven con una bandera amarilla en una mano y en la otra la Constitución de 1864. A sus lados están los Generales Falcón y Zamora, jefes principales de la Guerra Federal. Un historial de esos cinco años de nuestra historia contemporánea fue el discurso de orden que pronunció el Dr. José M. Montenegro[5].

El General Joaquín Crespo, en el mensaje que presentó al Congreso Nacional en 1898, corrobora que el 22 de abril se celebró la fiesta conmemorativa de la Federación, de la cual fueron parte principal la inauguración de un rico monumento, la erección de las estatuas de Falcón y Zamora, jefes de aquella inmortal cruzada, y las de las columnas en que se depositaron los restos de los ilustres próceres generales Donato Rodríguez Silva, Zoilo Medrano y José de Jesús González, a quienes cupo la gloria inmarcesible de haber iniciado la lucha por la Federación[6].

El eminente historiador, General Manuel Landaeta Rosales, en su obra publicada en 1911, con el Título de El Panteón Nacional, al hablar del Monumento de la Federación expresa: El 8 de marzo de 1897, el mismo General Crespo pidió al Senado acordara la traslación al Panteón Nacional, de los restos mortales de los Generales Donato Rodríguez Silva, Zoilo Medrano y José de Jesús Gonzáles alias El Agachado, próceres fundadores de la Federación y el 10 del mismo marzo así lo acordó. Aquellos restos fueron colocados en tres preciosas columnas de mármol, al pie del Monumento de La Federación, el mismo 22 de abril de 1897, cuando se inauguró aquel. Aquellas columnas costaron Bs. 100.000 por contrato hecho con Juan Bautista Sales.

Ahora bien, con los datos aportados  podemos afirmar sin temor a equivocarnos que dentro de esas torres de mármol, se encuentran los restos de estos tres abnegados militares, fundadores de la Federación, y que las lápidas que están en el piso, enfrente de la capilla de la Federación están vacías. Es lamentable que cada uno de ellos tenga dos puestos en el Panteón Nacional.

Esto nos obliga a solicitar muy cordialmente, a las autoridades competentes, que ordenen la debida investigación para que procedan a trasladarlos al lugar donde originalmente fueron colocados, por decreto del General Joaquín Crespo.





[1] En: Gaceta Oficial. Año XXIV, mes IX. Nº 6.753 del lunes 6 de julio de 1896. p. 14.966.
[2] En: Leyes y Decretos de Venezuela. 1897.  Biblioteca de la Academia de Ciencias Políticas y Sociales. Serie República de Venezuela. Nº 20. Caracas: Italgráfica C.A. 1992. p. 17 y 18.
[3] En: Gaceta Oficial Año XXV, mes V, Nº 6.962 del jueves 11 de marzo de 1897. p. 15.829 y 15.830.
[4] En: Diario La Religión. Año VI, mes X. Nº 1.668 del 23 de abril de 1897, p. 3.
[5] En: Discurso de orden pronunciado por el Doctor José Manuel Montenegro en el acto de inauguración del monumento conmemorativo de la Federación Venezolana erigido en el Panteón Nacional el 22 de abril de 1897. Caracas: Imprenta Nacional. 1897. 26 p.
[6] En: Mensaje que presenta el General Joaquín Crespo, Presidente Constitucional de la República al Congreso Nacional en 1898. Caracas: Imprenta Arauca. 1898. p. 8.

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