miércoles, 11 de agosto de 2010

Antonio Valero, prócer emancipador...ventrílocuo

Eumenes Fuguet Borregales (*)
Del extenso grupo de oficiales que participaron denodadamente en beneficio de la emancipación suramericana, se destaca el puertorriqueño Antonio Valero de Bernabé, de experimentada actividad militar en España, México, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela; también conocido como "El Libertador de Puerto Rico", por sus afanes en liberar la isla borinquen.

La historia y tradición lo recuerdan por su cualidad natural poco conocida en la época de ser "ventrílocuo", don que le permitió salir airoso en situaciones peligrosas ante los realistas, como también jugarle bromas pesadas a compañeros de armas y amigos.

Este ilustre personaje nació el 26 de octubre de 1790 en la población de Fajardo, ubicada al Este de la isla de Puerto Rico, hijo del español Cayetano Valero, oficial realista y la borinqueña Doña Rosa Pacheco. Apenas cumplidos los trece años, debido a la muerte de su padre su tío lo envió a España a estudiar la carrera de las armas, ingresando como cadete.

A este imberbe soldado le correspondió luchar contra las fuerzas napoleónicas en el sitio de Zaragoza; a pesar de recibir heridas en los diferentes combates, su valor e inteligencia, le permitieron rápidamente ascender de grado en grado según el escalafón; a los diecinueve años, es coronel del ejército español.

A los veintiún años se casa en España con María Madrid con quien procrea dos hijos. En 1820 se traslada a México, donde ocupa el cargo de jefe del estado mayor del ejército mexicano; en tierra azteca recibe la "Medalla de los Libertadores de México".

Cuando se percata que el nuevo gobierno es de tendencia monárquica, se retira y escoge como futuro destino a Venezuela; llega a La Guaira el 29 de octubre de 1823, el general Soublette lo envía al Perú, para apoyar las fuerzas al mando del Libertador, empeñadas en redimir al pueblo peruano, es ascendido a general de brigada y destacado a las órdenes del general porteño Bartolomé Salóm en el sitio impuesto contra las fuerzas realistas del general Ramón Rodil atrincherado en el puerto de El Callao, principal puerto y fortaleza del Perú.

Valero como jefe del estado mayor del ejército sitiador, permaneció desde el 6 de mayo hasta el 28 de diciembre de 1825. A comienzos de 1826 es enviado a Panamá a las órdenes del general José María Carreño, para proteger las fortalezas contra las posibles incursiones realistas desde Cuba y Puerto Rico.

Al regresar a Venezuela en 1826 junto a otros oficiales es designado para redactar "La Ordenanza Militar de Venezuela", importante documento para regularizar al estamento militar; fija residencia en San Sebastián de los Reyes, dedicándose un tiempo a la siembra de café.

Valero promocionaba con patriotismo y entusiasmo una expedición libertadora hacia Puerto Rico; mantenía permanente contacto con el grupo separatista de la isla.

El Libertador tenía prevista esta actividad emancipadora, esperando liberar primero al Perú y esperar las condiciones militares y políticas, que le permitieran llevar a cabo esta gran empresa con los generales Sucre, Páez y Urdaneta entre otros.

Designado en 1828 comandante general de los valles de Aragua, igualmente le asignan en 1829, la comandancia de armas de Puerto Cabello, de allí trasladado a Caracas con igual nombramiento.

En 1830 ocupando el cargo de Secretario de Guerra y Marina, leal al Libertador no se adhirió a las decisiones del Congreso reunido en Valencia, prefiriendo el forzado exilio hacia Saint Thomas.

Estará presente en Caracas durante las exequias del Padre de la Patria al regreso de sus restos desde Santa Marta. Al enviudar contrae nupcias el 12 de febrero de 1846 con Trinidad Lara Martínez con quien tuvo descendencia.

Valero Combate junto al general valenciano Portocarrero y Juan Crisóstomo Falcón el 5 de abril de 1848 en Taratara (Falcón), contra el general Judas Tadeo Piñango.

Ascendido a general de división y nombrado en 1849 comandante de armas de Coro. Durante la Guerra Federal (1859-1863), apoyó a los generales Zamora y Falcón. Expulsado de Venezuela por cuestiones políticas en 1862, se traslada a Colombia donde el presidente Mosqueda, lo designa jefe del estado mayor del ejército.

En Bogotá fallece el 7 de junio de 1863; Sus restos fueron enterrados sin la presencia de los familiares. El presidente Guzmán Blanco había dispuesto el traslado al Panteón Nacional, no pudiendo cumplirse la disposición, por cuanto los restos nunca se hallaron. Un monumento ecuestre y una logia masónica en la población de Fajardo, recuerdan la actividad emancipadora de Antonio Valero.

(*) Gral.de bgda (Ej.)
eumenes7@gmail.com

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