domingo, 4 de octubre de 2009

José Cortés de Madariaga. "El Gran Ignorado" Segunda Parte

Luis Arturo López Ramírez

"El Gran Ignorado"

Hemos llamado a este prócer con el nombre de “El Gran Ignorado”, si tomamos en cuenta que SOLO nos lo han nombrado o lo hemos conocido en nuestros estudios primarios de Historia de Venezuela cuando nos han hablado del 19 de Abril de 1810; es el Pbro. Dr. José Cortés de Madariaga, el del dedo negador, que propició que Don Vicente Emparan y Orbe, Gobernador y Capitán General de Venezuela dijera su famosa frase : “ Si no me queréis, yo tampoco quiero mando…” , y renunció…

Aparte de los datos iniciales que aparecen en la primera parte de este escrito, tomado de fuentes muy precisas, nos dimos a la tarea de buscar documentos complementarios que nos ampliaran nuestra visión sobre Cortés de Madariaga. Copiaremos algunos documentos en su totalidad y en otros casos solo fracciones de ellos, porque a veces son muy amplios, pero siempre buscando la referencia al Pbro. José Cortés de Madariaga.

Como hemos visto, luego del 19 de Abril de 1810, Cortés de Madariaga, junto con otros siete, fue enviado prisionero a España, donde estuvo recluido en la prisión de Ceuta hasta el 21 de Noviembre de 1815, con un pequeño ínterin en que logró fugarse a Gibraltar, pero que las autoridades de esa colonia inglesa, lo devolvieron a España donde permaneció hasta la fecha antes dicha. Apenas fue liberado regresó al Caribe, y en 1816 ya estaba en Jamaica, y en Abril de 1817 en Margarita, siempre preocupado por nuestra independencia y luchando por ella, aunque por ser sacerdote no era combatiente.

He aquí los documentos :

.-CARTA DE JOSE CORTES DE MADARIAGA A SIMON BOLIVAR, DE FECHA 25 de ABRIL DE 1817 DESDE MARGARITA

“Al Libertador Simón Bolívar :

General :
Me tenéis en esta isla, desde el 18, procedente de Kingston y con escala en Barbada , habiendo en ambos puntos recibido de sus respetables Almirantes , que me brindasen dos buques de guerra en las travesías de aquellas islas, y para llegar a Margarita en prosecución de objetos muy importantes relacionados con la causa de Sub-América y dependiente de mis informaciones, después de hablar con vos y con nuestro Almirante, a quienes discurrimos deber encontrar en Pampatar, depositarios de un Gobierno provisorio anunciado en vuestras proclamas y participado a los Jefes departamentales de la Nación británica.
Dichas autoridades, de acuerdo conmigo, quisieron que el Capitán Sterling, comandante de la corbeta de S.M.B. Brazen, que me ha conducido aquí, conferenciase con vos y el Almirante en cuanto al concierto de nuestras recíprocas relaciones ya establecidas, dejando a mi cuidado que os comunicase algunas cosas reservadas que no pueden aventurarse a los riesgos de la pluma.
Desgraciadamente, el Almirante se hallaba en Carúpano, donde se le avisó con celeridad, y aunque regresó con la misma, no alcanzó en el puerto a la corbeta ni a ninguno de los tres buques mercantes que en so convoy y bajo mi garantía se dirigieron a comprar frutos con 160.000 pesos.
En defecto de vuestra residencia en Pampatar, y por si acaso la habéis mudado a Barcelona, el Capitán Sterling y yo estábamos resueltos a ir en busca vuestra; pero disuadidos de esa idea por la noticia funesta que sobrevino, y además entendidos de que estabais al frente del ejército en Guayana, desistimos de la empresa, y ha quedado malograda una coyuntura de sumo influjo a nuestra República, y de satisfacción y seguridad para las naciones extranjeras .
No obstante, Sterling consignó sus pliegos en manos del Gobernador de la isla , y Mr. Brion recibió con el suyo el que habla con vos y que hoy ha remitido .
Os protesto, mi apreciado General, que me ha sido bien sensible esta incidencia, y que a fin de repararla recogiendo las informaciones auténticas, detalles y pormenores del Almirante y de vos sobre el estado político de la República, me he detenido aquí, y no podrá ser mas que hasta el 30, en que debo restituirme a Kingston, con la mira de aprovechar el paquete del 1º próximo, y que vayan sin tardanza a Londres los documentos que allí se demandan para pronunciar en su vista el fallo de nuestra suerte : a saber, si Venezuela ha de ser incluida o no en el reconocimiento de Independencia de Sud-América, que va a sancionarse dentro de pocos meses, y se apetece solo que recaiga sobre las provincias y reinos que tengan gobiernos organizados , fuerzas y recursos, que hagan respetar sus libertades e inspiren confianza a la Nación con quien primero van a contratar, y a las demás que hubieren de admitirnos en el rango que nos corresponde.
En todo mayo estaré de vuelta, si encuentro buques y medios : lo primero no se franquea de oficio dos veces por los ingleses; y lo segundo es difícil para procurarlo. Pues aun para habilitar este viaje en sociedad con Mr. Franklin , he contraido empeños que no se como saldar. Ojalá que la Iglesia de Caracas, que me es deudora de 24.000 pesaos, mandados a abonar por el mismo tirano, me hubiese pagado siquiera un tercio, para cubrir mis acreencias emplear el resto el servicios útiles a la Patria.
General : cada vez se toca mas de bulto la imperiosa necesidad de establecer el gobierno en receso , con la división legítima de sus poderes : sin este simulacro, viviremos siempre desfigurados, menospreciados de todo el mundo, y lo que es peor, vendremos a ser víctimas de la anarquía : vos mismo conocéis “QUE LA FUERZA NO ES GOBIERNO”, y no se os oculta la crítica que en esta línea actualmente sufrimos de nuestros propios amigos, y de la mordacidad de nuestros enemigos, que no ven ni sienten otro ramo planteado en Venezuela que el de la Marina, debido únicamente a la constancia, al entusiasmo, a los desembolsos y a las inmensas fatigas que me constan, y no las hubiese elogiado nunca si no las observase tan de cerca, de nuestro Almirante. Asombra que un extranjero libre haya abrazado como propia la redención de los americanos del Sur, por un principio de generosidad y de amor a sus semejantes; pero es bien doloroso que apenas vos seáis el que le sostenga en vuestra república, y esto de un modo ineficaz por vuestra falta de medios : ninguno le ayuda desde el continente con los artículos del país; y me avergüenzo de advertir que casi se emulen sus incomparables servicios, en lugar de agradecérselos : él no puede hacer milagros; y si vos no os apresuráis a facilitarle arbitrios, recelo que el Apostadero se disolverá muy pronto, con detrimento irreparable de nuestra República, y con ruina absoluta de su honrado Jefe.
Por lo presente y impelido de graves consideraciones medita trasladarse a Guarapiche, mientras vos decidís de la conquista absoluta de nuestra tierra, coadyuvando el citado Almirante a vuestras operaciones, como siempre, por mar, etc., etc. Su plan es sólido : Margarita no tiene, ni parece que se esmera en ayudarle de manera alguna. ¡ Que gran desacierto ha sido la separación del General Arismendi de esta isla ! . Yo no diviso en ella que haya orden, consonancia, ni aquel grado de fervor patriótico que poco han desplegado sus habitantes; por lo cual es indispensable que Arismendi vuelva pronto a despertarlos de su apatía : de otro modo, auguro fatalidades domésticas a la isla, y que se yo si pueda sucumbir al enemigo.
El Almirante, que no perdona ocasión de complacerme y de concurrir a los altos designios de nuestra empresa, me ha concedo un buque de guerra para mi tránsito a Kingston : llevo un empeño decidido en regresar a bordo de esta nave, y lo verificaré en el instante en que aliste allí mis despachos para Londres, yb que hable con el Almirante Douglas : desearé que me honréis antes de mi partida con vuestras preciosas letras , los boletines de ejército y un oficio de atención que debéis ponerla referido Almirante, con alguna proclama que compile nuestros progresos del día, esperanzas y terrenos recobrados, para hacerla reimprimir : os acompaño la mía, que he publicado aquí, e importa mucho que la circuléis en el ejército y a los pueblos, mientras que se extiende fuera para que corran las nuevas que contiene en política.
General : el cielo os prospere para el bien de la Patria, y remunere vuestros distinguidos servicios, con el completo triunfo de las armas republicanas.
Soy vuestro, con el mayor respeto, y profiero vuestro obediente
Servidor Q.V.M.B.
Puerto de Pampatar, Abril 25 de 1817
JOSÉ CORTES MADARIAGA

.-CARTA DEL GENERAL SANTIAGO MARIÑO AL CIUDADANO JOSE CORTES MADARIAGA, del 30 de ABRIL DE 1817
“Ciudadano José Cortés Madariaga :
Muy señor mío :
Muy he tenido la satisfacción de recibir la apreciable de US. de 28 que espira, y siento infinito no poder separarme del ejército para pasar a esa Isla a conferenciar con US. como solicita. Las pocas fuerzas que he encontrado en esta Provincia, y los fundados temores de una próxima invasión son las principales razones que me lo impiden. La marcha del ejército que dejé en la Provincia de Barcelona sobre Guayana, han colocado al enemigo en la aptitud de ofenderos por esta parte. Los momentos son preciosos, y un solo instante de ausencia mía sería bastante para perderlo todo. Yo sería un criminal a los ojos del pueblo y del ejército que ha depositado en mi su confianza, si en tal estado de cosas lo abandonase. Yo no puedo separarme un instante de tan sagrados deberes, sin faltar a mi honor, a mis conciudadanos y sin cargar mi conciencia. Entonces si me expondría a ser visto por la posteridad con execración ! .
Los partes mas recientes que he tenido conspiran a creer la proximidad del enemigo. De acuerdo con mis sentimientos estoy dispuesto a disputar este terreno palmo a palmo; y protesto por mi honor que no pisará una pulgada sin cubrirla primero con su sangre. Desde mi llegada aquí se ha incrementado el ejército prodigiosamente, y estoy poniendo al país en estado de defensa, que no lo estaba; de manera que si somos atacados, no es dudosa la victoria.
Mis deseos por una conferencia no son menos que los deUs. Y del Señor Almirante. A ustedes que están desocupados les es mas fácil acercarse acá, que a mí allá. Las razones que he expuesto en el primer párrafo convencerán a US. De esta verdad.
Apetezco ocasiones de dar a US. testimonios de mi amistad y gratitud, por los esfuerzos con que se ha dedicado desde el 19 de Abril de 1810 en obsequio de mi Patria, y de la alta consideración con que soy de US. Atento servidor y amigo. Q.B.S.M.

Cuartel de Cumanacoa, 30 de Abril de 817

SANTIAGO MARIÑO”

.-CARTA DEL GENERAL SANTIAGO MARIÑO AL CIUDADAN JOSÉ CORTES MADARIAGA de fecha 30 de Abril de 1817

“Señor Canónigo, Ciudadano José Cortés Madariaga :
Las operaciones de los ejércitos está sujetas constantemente a los movimientos del enemigo, y los cálculos mas exactos se varían respectivamente a los sucesos imprevistos. La batalla que me había presumido decidiría en el Llano de Barcelona la suerte de nuestras armas en esta parte fue elidida por el ejército español.
Mi vuelta a esta provincia la conceptué como el medio seguro de salvarla reduciendo su capital y distrayendo a los enemigos mientras se verifica la incorporación del ejército que yo dirigía, al que obra al otro lado del Orinoco conducido personalmente por el Jefe Supremo . Solo he traido mi Guardia de Honor , quedando a S.E. el resto del ejército, para la ejecución de nuevos planes de campaña.
Una fuerte División ya organizada pone al descubierto la Provincia de los temores que tuvo algunos instantes, y me lisonjeo que el enemigo va a encontrar su sepulcro si me ataca antes de disponerme yo a batirlo. Mas de dos mil hombres, bastante bien armados y municionados la guarnecen, y de ellos el cuerpo reunido actualmente es de mil quinientos.
El ejército a las órdenes inmediatas del ∆efe Supremo pasa de dos mil doscientos : el que invade la Guayana, la excede infinitamente. El General Páez manda en el occidente tres mil quinientos hombres, que desengañados ya de las promesas de los españoles a quienes sirvieron, han jurado su destrucción y la salvación de la Patria : diversas partidas de guerrillas hacen males imponderables al enemigo , le interceptan sus comunicaciones y asaltan sus pequeños destacamentos auxiliares. El conjunto de estas fuerzas que existen físicamente nos dan la mayor ventaja, poseyendo los llanos desde Barinas a Maturín, y las costas de Cariaco a Guiria . Nuestros recursos para proveernos de elementos son escasos, pero ellos nos han dado hasta ahora para sostener la guerra, y las medidas por mejorarlos, nos producirá lo que necesitemos en adelante,, con poca carga sobre la Deuda Nacional.
Los españoles están reducidos en el día a la mas triste situación : sin otros auxilios que los de fuera, sin medios y sin fondos, ha de ser precaria su permanencia en Venezuela. El ejército con que Morillo intentó esclavizarnos, ha sido pulverizado, y sus miserables reliquias seguirán en breve la suerte de aquel. Él mismo, no pudiendo contener la escandalosa deserción de sus soldados, y aun de sus oficiales, apenas tiene en Maracay cien españoles de infantería y caballería, y ciento cincuenta del país. Caracas está guarnecida por doscientos hombres de unos y otros. La Guaira, Puerto Cabello y Valencia se encuentran casi descubiertos. Guayana contendrá en el momento mil trescientos entre las dos especies. Cumaná, ciento cincuenta españoles y doscientos criollos, y en la Provincia de Barcelona se consideran escasamente mil hombres disponibles. La ventaja única obtenida por ellos es La Casa Fuerte de esta capital, nos es pesarosa en razón de la pérdida de algunos soldados y oficiales y de los elementos depositados allí para el interior; pero ha costado mas cara que su importancia a los que se llamaron vencedores. Por descargo de mi conciencia manifestaré que me opuse fuertemente a la extracción del ejército de las inmediaciones de la Plaza , mientras no tuviésemos proporciones de llevar el parque o de destruir el que mandaba el Brigadier Real , y también diré por los resultados, que creo inoportuna la marcha de las tropas al paso del Orinoco.
Solamente somos desgraciados en la Marina : sin la superioridad que ellos tienen, Cumaná habría sucumbido , Barcelona se conservaría y me atrevo a asegurar que poseeríamos totalmente a Venezuela : si un combate entre las dos escuadras nos diese la victoria, el país recibiría su libertad como consecuencia.
Los boletines y partes publicados del ejército de mi mando, se han guiado siempre por la verdad , y por consiguiente no son los anacronismos que se observen : hasta ahora no he sufrido un ligero revés en el tercer periodo de la República, y creeré muy bien que algunos desgraciados sucesos con otros Generales, habrán sido encubiertos, pero no mentidos.
La formación del Gobierno me parece de la mayor importancia : estoy penetrado de esta urgente necesidad : un centro común de donde partan todas las determinaciones, un cuerpo respetable que reúna la opinión de los pueblos, es positivamente un baluarte contra el despotismo y la arbitrariedad, y juro al Cielo que el día mas lisonjero de mi corazón será aquel en que yo vea establecido mi país y constituido bajo los poderes depositarios de la Soberanía de los pueblos. En la carrera de mi vida será este el primer triunfo, y y esperando aquel momento dichoso lo contemplo con entusiasmo. Los sentimientos del hombre son varios y la elevación los conduce siempre al deseo de ser superiores a sus semejantes, pero yo protesto que en cualquiera en que me halle, seguiré constantemente los principios que me han dirigido por espacio de siete años : amar mas la libertad de mi patria que dominarla.
No dudo que el Jefe Supremo estará como yo convencido de que la fuerza no es el gobierno, y ahora mas que nunca verá la necesidad de remediar los males pasados por una organización sólida y respetable que nos haga considerar en las naciones de Europa.
V.E. viene a anunciar que el destino de Venezuela es el reconoci-miento que se desea por el Gabinete de San James a los Estados independientes del Sur de América. Nosotros esperamos que los esfuerzos de V.E. y de los amigos de la causa colombiana, harán que seamos comprendidos. La Patria será a V.E. deudora de sus infatigables trabajos, desde el 19 Abril de 1810 hasta conseguir la libertad absoluta.
Como uno de los admiradores de V.E., como uno de sus conciudadanos mas afectos, pido al cielo lo conserve.
Acepte, pues, V.E. las ingenuas protestas de amistad, de adhesión y de respeto, que con la mas alta consideración, tiene el honor de ofrecer a V.E. su mas obediente, obsequioso y humilde servidor y compatriota, Q.B.S,M.

Cuartel General de Cumanacoa, 30 de Abril de 1817

SANTIAGO MARIÑO


Como información complementaria a lo anterior, hemos querido incluir una información mas amplia relativa al Congreso o “Congresillo” de Cariaco, donde también se dan luces sobre la personalidad y actividades de Cortés de Madariaga o Cortés Madariaga :


“CONGRESO DE CARIACO

Asamblea celebrada el 8 y 9 de Marzo de 1817 en Cariaco (Edo. Sucre), la cual estableció brevemente el sistema federal y el gobierno que había desaparecido al caer en 1812 la Primera República. Ha sido llamado también Congresillo de Cariaco.
Al salir en libertad de su prisión en Ceuta el 25 de Noviembre de 1815, el canónigo José Cortés de Madariaga regresó de inmediato al Caribe. Estuvo primero en Jamaica, y ya para Abril de 1816 estaba en Venezuela. En Carúpano publicó un manifiesto, en el cual, sin tomar en cuenta el estado de guerra en que el país se encontraba, recomendó la formación de un gobierno representativo y federal, emanado de la voluntad popular, al cual estarían supeditados los Jefes militares que dirigían la lucha armada en Venezuela. Pasó luego a Cariaco, donde se le unió el General Santiago Mariño, quien lo apoyó en su proyecto de Gobierno. Mariño convocó a los notables republicanos que se encontraban en la región, e instaló el 8 de Mayo de 1817, en la villa de San Felipe de Cariaco, una reunión en la cual participarían las siguientes personas : General Santiago Mariño, Almirante Luis Brión, Intendente General Francisco Antonio Zea, Canónigo José Cortés de Madariaga, Francisco Javier Mayz, Francisco Javier de Alcalá, Manuel Izaba, Francisco de Paula Navas, Diego Bautista Urbaneja y Manuel Maneiro.
Abrió la sesión el general Mariño en su condición de Segundo Jefe de Estado, diciendo “que lo hacía en nombre y representación” del Jefe Supremo, el General Simón Bolívar, quien se hallaba ausente. Propuso de inmediato la instalación de un gobierno provisorio, sin aguardar a la convocación y elección de diputados, debido a que el estado de guerra lo hacía difícil y lenta. El objetivo era restablecer el régimen que había existido hasta fines de Julio de 1812, “pero con mas energía, fuerza y unidad”. De inmediato habló Cortés de Madariaga, quien dio a entender que el reconocimiento de la Independencia de Venezuela por otras naciones, sería una realidad tan pronto como se constituyese un gobierno estable. El Almirante Luis Brión, como lo habían hecho los demás, destacó que al instituir ese gobierno, se estaban cumpliendo los propósitos del General Simón Bolívar, y ofreció el apoyo de las fuerzas navales que mandaba. Los demás personajes presentes manifestaron todos su apoyo, y en consecuencia, Mariño declaró instalado el Congreso Supremo de la República, ante el cual dimitió su cargo de Segundo Jefe del Ejecutivo, y también presentó la renuncia de Simón Bolívar, cosa que no había consultado a éste, que se encontraba en Guayana y nada sabía de aquella reunión. De inmediato, tanto el propio Mariño, Brión, Zea y Cortés de Madariaga salieron del recinto, y el Congreso propiamente dicho (del cual aquellos no eran miembros), comenzó a funcionar bajo la presidencia de Francisco Javier Mayz, quien había sido diputado del Congreso Constituyente de 1811-1812 y miembro del Triunvirato Ejecutivo durante la Primera República. Se restablecía de este modo la conexión con las instituciones de los “estados Unidos de Venezuela”, de los que se decía representante el Congreso de Cariaco. Los miembros de éste fueron además de Mayz y del diputado-secretario Urbaneja, los ya mencionados Ballenilla, Izaba, Navas, Maneiro y los dos Alcalá : en total, ocho diputados. Estos procedieron a elegir un Poder Ejecutivo plural, compuesto por tres personas, que fueron el General Fernando Rodríguez del Toro (quien había sido elegido en 1812 miembro del Triunvirato Ejecutivo y que no llegó a tomar posesión entonces), el Diputado Francisco Javier Mayz y el General Simón Bolívar . Como el primero estaba refugiado en la isla de Trinidad, baldado por una herida de guerra recibida en 1811, y Bolívar combatía en Guayana, entraron a sustituirlos como integrantes interinos del Triunvirato Francisco Antonio Zea y José Cortés de Madariaga. El poder judicial, electo también por el Congreso de Cariaco el dia 8 de Mayo de 1817, estuvo constituido por los letrados Juan Martínez Alemán, José de España, Gaspar Marcano y Ramón García Cádiz. Como Capital Provisional de la República fue designada la Asunción en la isla de Margarita. En el acta de la sesión se dejó constancia de que el mando militar les era conferido por el Congreso a los Generales Bolívar y Mariño, siendo Bolívar el “Jefe Supremo”, y Mariño “General en Jefe del Ejército”. Incitaban a Bolívar a presentarse en la nueva capital tan pronto como se lo permitieran sus “atenciones militares”, a fin de ocupar su lugar en el Triunvirato Ejecutivo.
En la sesión del día 9 el “Congreso Federal”, nombre como se autodesignó en el acta de ese día, recibió el juramento del “General en Jefe de los Ejércitos de la República y Jefe de la Fuerza Armada” Santiago Mariño y del Almirante Luis Brión, quienes reconocieron la autoridad del Congreso como soberana y se comprometieron a cumplir la Constitución Federal de 1811.
De inmediato se juramentaron como miembros del Poder Ejecutivo Mayz, Zea y Cortes de Madariaga, y luego, el Congreso se declaró en receso, suspendiendo indefinidamente sus sesiones.
Como cuerpo emanado del Congreso de Cariaco, el Triunvirato comenzó a funcionar el mismo día 9, nombrando para desempeñar interinamente la Secretaría de Estado a Casiano de Bezares, y la de Guerra y Marina a Zenón García de Sena. El día 10, desde Cariaco, Mariño dirigió al pueblo venezolano una proclama, en la cual, titulándose ya “Primer Jefe de los Ejércitos de la República” les comunicaba el restablecimiento del “Gobierno Representativo”. El triunvirato se trasladó a Margarita y se estableció en Pampatar, donde el 12 de Mayo de 1817, se dio a la isla el nombre de “Nueva Esparta” . Dictaron también en la misma fecha (12-5-1817), en Ley Marcial un decreto según la cual INCORPORARON 7 ESTRELLAS AZULES EN LA BANDA AMARILLA DE LA BANDERA NACIONAL, en representación de las siete provincias que habían firmado al Acta de Declaración de la Independencia en 1811. ESTAS SIETE ESTRELLAS ESTUVIERON AUSENTES DE LA BANDERA DESDE LA DE FECHA 4-10-1821 (BANDERA DE GRAN COLOMBIA), HASTA LA DE 1836 (GOBIERNO DE JOSE MARIA VARGAS).- SE REANUDÓ SU APARICIÓN EN LA BANDERA DEL INICIO DE LA GUERRA DE LA FEDERACIÓN, EN CORO, EN FEBRERO DE 1859, ESTANDO PRESENTES, DESDE ENTONCES HASTA EL PRESENTE, CON ALGUNOS CAMBIOS EN NÚMERO Y DISTRIBUCION Y COLOR DE LAS ESTRELLAS). (EN LA BANDERA DE LA FEDERACON DE 1859 ESTUVIERON PRESENTES 20 ESTRELLAS AZULES EN LA BANDA AMARILLA).
También dictaron un decreto que concedía una rebaja en los derechos de importación a los productos provenientes de Inglaterra y Estados Unidos, así como otras ventajas a los comerciantes y navegantes de esos países. Finalmente se decidió enviar representantes diplomáticos a Londres y Washington. Poco después, a fines de Mayo de 1817, el Triunvirato emanado del Congreso de Cariaco se disolvió. Los Generales Rafael Urdaneta, Antonio José de Sucre, y un grupo numeroso de oficiales desconocieron la autoridad de Mariño, y los acuerdos tomados en Cariaco . Sabían muy bien que la intención de los organizadores del Congreso era desconocer a Bolívar (quizás Mariño, quien había sido su propulsor y mas beneficiado). Cortes de Madariaga desempeño mas bien una actitud conciliadora, y no se beneficiaba en lo absoluto. La carta que le dirigió a Bolívar, copiada en otra parte, habla muy bien de sus intenciones.
Mariño, en una carta dirigida posteriormente a Martín Tovar Ponte, le dice : “El Canónigo restableció el gobierno….y ha durado tanto como casabe en caldo caliente. ….Aquí no manda quien quiere sino quien puede”.


“CONGRESO DE CARIACO.
ACTA DE LA CONGREGACION CONVOCADA
PARA EL 8 DE MAYO DE 1817
En la ciudad de San Felipe de Cariaco, a 8 de Mayo de 1817.
Habiendo S.E. el General Santiago Mariño, segundo Magistrado de la República , convocado de oficio a congregarse en una Asamblea a las siguientes personas : S.E. el Almirante Luis Brion, Comandante de las Fuerzas Navales; el Intendente General Francisco Antonio Zea; el Ciudadano José Cortés de Madariaga, Canónigo de la Iglesia Catedral de Caracas; el Ciudadano Francisco Javier Mayz, encargado del Departamento Ejecutivo anteriormente: Ciudadano Francisco Manuel Alcalá, Diego Ballenilla, Diego Antonio Alcalá, Manuel Isaba, Francisco de Paula Navas, Diego Bautista Urbaneja y Manuel Maneiro, el propio General Mariño se dirigió a la corporación en los siguientes términos :
“Ciudadanos.- Nunca he experimentado mayor satisfacción que en la presente oportunidad en que os veo sinceramente congregados con el propósito de deliberar acerca de las medidas mas adecuadas y eficaces que deben adoptarse para lograr la salvación del país, el cual se encuentra al presente bajo la influencia de los extraordinarios sucesos que han inducido a nuestro ilustre patriota José Cortés Madariaga a hacerse cargo del mando supremo. En su nombre y a su ruego, tengo la honra de dirigirme a vosotros, en mi calidad de Segundo Jefe. El honorable ciudadano Cortés Madariaga, aquí presente, os explicará sus sentimientos e ideas, y vosotros estaréis en capacidad de juzgar si éstas son bastante razonables para decidiros a apoyar el establecimiento de un Gobierno provisional, sin que sea necesaria la reunión de los diputados, cuya elección no puede efectuarse enseguida, a causa del estado de guerra en que se halla el país”.
“ Nadie ignora que la República, en el curso de todas sus vicisitudes , jamás ha contado con un apoyo mas firme, con un amigo mas sincero, que nuestro incomparable ciudadano el patriota General Simón Bolívar, cuyos designios han sido encaminados al restablecimiento del gobierno representativo elegido por el pueblo venezolano como Constitución fundamental. He aquí mi mas ardiente deseo; he aquí el objeto para el cual os he convocado ya dos veces y que como os he manifestado ya, no había podido lograrse a causa de las conmociones que vive el país”.
“ A efectos de las extraordinarias circunstancias del momento, he considerado conveniente hacer en el nombre y a instancias del Jefe Supremo, lo que el mismo haría en igualdad de circunstancias, a saber : proponer el planteamiento de un gobierno provisorio, enteramente conforme con la Constitución de Venezuela. En el interín se reunen los Diputados al nuevo Congreso; el cuerpo procederá a llevar a cabo las reformas y modificaciones que se consideren necesarias en nuestras instituciones políticas ”.
“En esta materia sobre la cual os ruego expongáis vuestros sentimientos y reflexiones, tan luego como lo haya hecho el ciudadano Cortés Madariaga ”.

El ciudadano Cortés Madariaga se expresó en estos términos :
“ Animado por sentimientos de amistad y adhesión hacia los venezolanos y sus nobles compatriotas, particular-mente desde 1812, pasaré por alto la serie de catástrofes que han arrebatado tantas ilustres personas, de todas edades y sexos, que, con sus servicios, habían contribuido a engrandecer al país y que han perecido en la guerra sostenida por nosotros con los enemigos de la República. Pero informado en mi penosa cautividad de que era llegado el momento de que la América debía alzarse con toda dignidad para reclamar sus derechos a la faz del mundo, me apresuré a regresar a este suelo para comunicar a mis compatriotas las convicciones que me hacen esperar que la independencia de Venezuela queda asegurada en el presente año, y fortalecida por respetables relaciones exteriores dignas de esta preciosa parte del globo. Me abstengo, por motivos de delicadeza, de hacer ciertas reflexiones de gran importancia, que ya he comunicado en mi última correspondencia al Jefe Supremo de la República, y al señor General Mariño y al Almirante Don Luis Brion que se hayan presentes. En conclusión, recomiendo de nuevo la imperiosa necesidad del establecimiento de un Gobierno regular ”. Todos los presentes al acto opinaron de una manera unánime en pro de las ideas emitidas, demostrando enérgicamente la necesidad de establecer el Gobierno provisional propuesto por S.E., cuyos patrióticos designios aplaudieron con entusiasmo. Le atribuían a la República gloria imperecedera con el establecimiento inmediato de aquel, protestaban que prestarían su mas decidido apoyo a la causa y se esforzaban en poner de manifiesto, por medio de fuertes razonamientos, que la deliberación tomada por el Congreso estaba en perfecta armonía con las aspiraciones unánimes del pueblo, con los rectos y bien conocidos propósitos del Jefe Supremo y con los intereses de la humanidad.

Al acto de retirarse, el General Mariño, acompañado del Almirante , del Canónigo Cortés Madariaga y el Intendente, llamó al Jefe de la Fuerza Pública y le ordenó ponerse a la orden del Congreso, cuyo decano ocupó enseguida la curul presidencial . Después de esto, y poniéndose de pie los circunstantes, le fue tomado el juramento preceptuado en la Constitución (…) por el ciudadano Secretario Diego Bautista Urbaneja designado al efecto. Terminado que fue el acto de juramento, se abrió el debate, y la discusión versó sobre los asuntos conexionados con motivos de la reunión. Previa la aprobación de los puntos discutidos, el ciudadano Presidente procedió a la lectura del acta correspondiente.



Tomado de la Gaceta de Colombia Nº 232 del Domingo 26 de Marzo de 1826. Publicación facsimilar realizada por el Banco de la República de Colombia. Bogotá, Talleres Gráficos de Italgraf S.A. 1973.-

“El Exaltado amigo de la independencia y libertad americana Pbro. Dr. José Cortés de Madariaga ha muerto en Riohacha. No conocemos bien su vida pública, pero es notorio que a su firmeza se debió en gran parte la revolución de Caracas del 19 de Abril de 1810, y que consecuente siempre con sus principios, mereció ser sepultado en Ceuta por disposición del Gobierno español hasta que la generosidad extranjera lo sustrajo del dominio de los bárbaros. El señor Madariaga no pudo obtener la restitución de su “prebenda de merced” en la Catedral de Caracas, porque el Rey la había provisto durante el periodo de la pacificación, pero obtuvo el deanato de la Iglesia Catedral de Santa Marta, que luego renunció.
El Gobierno Colombiano no olvidó los servicios del patriota canónigo de Chile, y constantemente abogó ante el Congreso por su suerte. El señor Madariaga merece los tiernos recuerdos de los colombianos por su ardiente patriotismo y amor a la libertad”.

Esta última nota (entre comillas) nos fue cedida por el GB Ej Héctor Bencomo Barrios. Historiador.

Nota personal : José Cortés de Madariaga, aunque de origen chileno, ES UNO DE NUESTROS PRÓCERES QUE NO DESCANSAN EN NUESTRO PANTEON NACIONAL. (2003), tomando en cuenta que prestó muy valiosos servicios al país, en procura de nuestra independencia hasta pasado 1817.

Bibliografía : DEL GENERAL O’LEARY. Tomo 15.-BENCOMO BARRIOS, HECTOR : NOTA PUBLICADA EN LA GACETA DE COLOMBIA Nº 232 DEL 26 DE MARZO DE 1826.- DOCUMENTO “EVOLUCIÓN DE LA BANDERA DE VENEZUELA”. Elaborado por “La Casa de las Banderas”. Caracas.

1 comentario:

Reinaldo dijo...

Interesantísima esta P.W: "Venezuela de Antaño", para quienes estamos trabajando en una investigación profunda de nuestro compatriota y preclaro héroe venezolano como es Don. José Cortés de Madariaga,a quien le estamos organizando con nuestra Embajada y el Gobierno Venezolano un acto de gran relevancia para el venidero 19 de abril.Muy atentamente: Reinaldo Villegas Astudillo.Cónsul Honorario de Chile en Aragua y Carabobo.

Bandera venezolana

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Automóviles de los 40

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