sábado, 21 de marzo de 2009

¿Desde cuándo se usa el calendario gregoriano en Venezuela? La "Era Cristiana"

Gerónimo Alberto Yerena Cabrera
El papa Gregorio XIII.
Astrónomo Cristóbal Clavio.
Sol Invencible “Hagia Fota”

En Venezuela la orden para que se comenzara a usar el calendario gregoriano en vez del calendario juliano, y se suprimiera los diez días según la bula papal “Inter gravissima”, se dictó el 14 de marzo de 1583.
Por medio de esta bula el día siguiente al martes 4 de octubre de 1582 fue el viernes 15 de octubre de ese mismo año. En la Provincia de Venezuela se instauró, a los cinco meses de haberse hecho efectivo en algunos de los países católicos de Europa. Sin embargo no fue así en otros países cristianos no católicos, tal como sucedió en Inglaterra y sus colonias donde el cambio se efectuó en 1752, casi dos siglos después; otros países como Rusia, China y Turquia lo hicieron en el siglo XX. De esta manera fuimos unos de los países que más pronto hicimos el cambio de fecha en el mundo.

El cambio del calendario juliano al calendario gregoriano está íntimamente ligado a la “Era Cristiana” y a la muerte de Nuestro Señor Jesucristo, he aquí la historia:

Dionisio El Menor o El Exiguo.
Astrónomo de origen escita y abad de un monasterio de Roma, era un gran amante del “Tiempo”, fue el quién calculó la fecha del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, y por mandato del papa romano Hormisdas, estableció que a partir de allí se contaran los años, así nació la ERA CRISTIANA.
Se dedicó a principios del siglo VI, entre otras cosas, a estudiar la fecha de la Pascua en referencia a las épocas pasadas, y a realizar nuevas tablas para el cálculo de las próximas Pascuas. Esto en relación con lo establecido en el I Concilio de Nicea celebrado en el año 325, cuando se determinó, con el fin de establecer una norma general, que la Pascua cristiana debía tener lugar el primer domingo después de la luna llena posterior al equinoccio de primavera, y se hizo coincidir con el 21 de marzo.
El estudio de Dionisio en cuanto a las tablas del cálculo de la Pascua, en si, era para evitar en lo posible el desfase de la fecha de Pascua con el equinoccio de primavera, lo cual venia ocurriendo motivado al error de cálculo del calendario juliano vigente para su época. Había un desfase de día y medio para esa época (el año del calendario juliano, igual que el egipcio, era de 365,25 días, el año solar exacto es de 365,2422, por lo cual, había una diferencia de 11 segundos, lo que originaba tres días demás en 400 años).
Las tablas compaginaban el calendario juliano, que era solar, con la fecha de la Pascua que es lunisolar. Dionisio no corrigió esto, motivado a que desconocía la duración exacta del año, sino que prorrogó la tabla de la Pascua”, entonces en uso, por 95 años más; por consiguiente el problema del desfase entre el equinoccio de primavera y la fecha del almanaque en el mes de marzo con la Pascua, continuaría.

El papa romano Hormisdas (514-523).
Motivado a la imprecisión que había para contar los años en esa época, los cuales se contaban según la conveniencia particular del mundo cristiano, unos a partir de la fecha de la mítica fundación de Roma “ab urbe condita” (753 a.C.) y referencia del inicio del calendario romano, y otros lo contaban partiendo de la era del emperador romano Diocleciano(el año 284 d.C.).
Usar dos fechas de referencias, producía confusión, y, éste conocedor de los estudios que realizaba Dionisio, le ordenó que calculara la fecha de nacimiento de Jesucristo y que a partir de ahí sería que se contarían los años.

Dionisio estableció el año en que supuestamente había nacido Jesucristo “ ab incartione Domino”, esta fecha la fijó a los 754 años de la fundación de Roma “ab urbe condita”, y, mantuvo como el día del nacimiento el 25 de diciembre, igual como lo había establecido el papa romano Julio I (280-352), quién tomó el día que se celebraba la fiesta pagana romana “Hagia Fota” (Sol invencible), como el nacimiento de Jesucristo.
Con toda probabilidad los cristianos influenciado por el emperador Constantino, escogieron el 25 de diciembre porque esa era la fecha de la gran fiesta pagana dedicada al Sol, antiguo culto celta.

En el solsticio de invierno el Sol se encuentra en el punto más meridional del planeta (21 de diciembre), y dada las condiciones climáticas en esa época la visualización del comienzo del cambio del curso del Sol hacia el norte, aparentemente se observaba el 25 de diciembre y de allí esta fecha. En el Imperio Romano se celebraba un culto solar en el seno de la religión de Mitra: la fiesta de la Luz y del Sol. Los emperadores romanos seguidores del culto de Mitra levantaron templos al "Sol invencible".
Recordemos la labor de San Pablo (El genio del cristianismo), de adecuar en algunos aspectos la Religión Cristiana con la cultura griega y romana y así penetrar con más facilidad al mundo reinante del Imperio Romano.
Dionisio carecía de la noción del cero como número (concepto que desde la India fue transmitido a los árabes, y sólo llego a Occidente varios siglos después), por tal motivo inició la historia del cristianismo el año uno “Anno Domine”, o sea el comienzo de la “era cristiana”; con Dionisio, el cristianismo se apropió de la era nacida y por venir “per saécula saeculórum”.
Dionisio, tuvo varios errores: uno de ellos fue por desconocer el número cero, y empezar la era con el año uno, y lo más importante para los cristianos, fue que se equivocó por 6 años de la fecha real del nacimiento de Jesucristo (el rey Herodes El Grande falleció el año 4 a.C.).

Beda El Venerable (673-735).
Doctor de la Iglesia e historiador inglés, también se ocupó del tema (tampoco conocía el cero como número), no fue él, como hacen referencia algunas publicaciones, sino Dionisio quien estableció la fecha “ab incartione Domino”.
Beda aportó sobre el tema, valiosa contribución: fue quien dividió la era cristiana, antes de Cristo (a.C.) y después de Cristo (d.C.). La difusión de la era cristiana comienza principalmente con la obra de Beda (De ratione Temporun) escrita en el año 725. Al principio la divulgación de esta división tuvo problemas por la invasión danesa, pero, luego se fue propagando hasta ser adoptada en Cataluña en el año 1180, en Aragón en 1350 y en Castilla en el 1383, y después se extendió por todo el Occidente cristiano.

Carlomagno.
En el año 802 promulga la –admonitio Generali- ordenando guardar el domingo como día de descanso en vez del sábado y la semana cristiana a partir de esa fecha terminará los domingos.

Ya resuelto el comienzo de la era cristiana, casi aceptada en todo el mundo occidental cristiano, salvo con renuencia en algunas regiones, quedaba aún el problema de establecer un calendario que fuera más exacto, y no hubiese el desfase del equinoccio de primavera con la fecha del calendario en relación a la Pascua.

El papa Gregorio XIII
Una comisión nombrada por el papa Gregorio XIII, y precedida por el astrónomo Cristóbal Clavio solucionó el problema: suprimió los diez días adicionales para la época, y modificó las reglas para el cómputo de los años bisiestos, a fin de ajustar el calendario al ciclo de las estaciones y crear un nuevo algoritmo para calcular la fecha de la Pascua. El papa Gregorio XIII, con la bula papal “Inter gravissima”, el 24 de febrero de 1578, anunció el cambio del calendario, el cual se hizo efectivo en 1582. En la actualidad el calendario gregoriano sirve de norma internacional para usos civiles.


e-mail:
yerena.geronimo@gmail.com

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Bibliografía consultada.
Katty Solórzano. Se hizo seña. Premio planeta de historia 1998*.
Manuel Landaeta Rosales. Colección Landaeta Rosales, Sección Estudios Históricos, Tomo 53-I,folios 78-79
Diccionario Latino Español: Editorial Panapo de Venezuela, C.A.
Elias. Norbert: Sobre el tiempo, Mexico: Fondo de Cultura Económica, 1989.Gran Enciclopedia Espasa: Espasa Calpe,S.A. 2005.
Hawking, Stephen: Historia del tiempo, Caracas: Editorial Grijalbo, 1993.
Laboa Gallego, Juan María: Historia de los papas, Madrid: Editorial La Esfera de los libros, 2005
Lavallo Montalvo, Carlos: El hombre y el tiempo, Mexico: Grupo Noriega editores, 2006.
Liberty, Gene: Cómo y por qué del tiempo, Barcelona España: Editorial Molino, 1968.
Lippincott, Kristen: El tiempo a través del tiempo, Barcelona España: Editorial Grijalbo Mondadori, S.A., 2000. (Directora del Real Observatorio de Greenwich).
Marrero, Levi: La tierra y sus recursos, Caracas Venezuela: Editorial Cultural Venezolana, S.A, 1978.
Siliotti, Alberto: Moradas de la eternidad, Mexico: Thunder Bay P.R.E.S.S, 2002.
Jesús Otero. Geólogo venezolano.


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Diccionario Latino Español: Editorial Panapo de Venezuela, C.A.
Elias. Norbert: Sobre el tiempo, Mexico: Fondo de Cultura Económica, 1989.
Enciclopedia Wikipedia: Internet.
Gran Enciclopedia Espasa: Espasa Calpe,S.A. 2005.
Hawking, Stephen: Historia del tiempo, Caracas: Editorial Grijalbo, 1993.
Laboa Gallego, Juan María: Historia de los papas, Madrid: Editorial La Esfera de los libros, 2005
Lavallo Montalvo, Carlos: El hombre y el tiempo, Mexico: Grupo Noriega editores, 2006.
Liberty, Gene: Cómo y por qué del tiempo, Barcelona España: Editorial Molino, 1968.
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Marrero, Levi: La tierra y sus recursos, Caracas Venezuela: Editorial Cultural Venezolana, S.A, 1978.
Siliotti, Alberto: Moradas de la eternidad, Mexico: Thunder Bay P.R.E.S.S, 2002.
Solórzano, Katty: Se hizo seña, Caracas: Editorial Planeta Venezolana, S.A.,1998. (Premio Planeta de historia)

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