viernes, 26 de julio de 2013

EL PATRIMONIO DE ARAGUA: EL CASO DE LA TRINIDAD

Por Oldman Botello
  Maracay y Aragua, sus autoridades adelante, nunca manifestaron preocupación por la conservación de su patrimonio histórico y artístico, salvo casos excepcionales; recordamos claramente cuando escribimos un artículo hacia 1966 –pichoncitos nosotros- acerca del derrumbe de la casa del general Gómez, frente a  la plaza Girardot para proceder a la ampliación de la avenida Bolívar. Cuando entregamos el artículo al director del único diario que había en la ciudad entonces y que hoy no existe, nos dijo por todo el cañón: “la avenida Bolívar es tema tabú” y el artículo no se publicó.
   Supimos de buena fuente que la casa de La Trinidad será declarada en ruinas para evitar su reconstrucción, por onerosa para el presupuesto del estado o del país. Se despacha de esa forma la rehabilitación de una casa que es junto con la Catedral, el único monumento que pervive en el valle de Maracay de los tiempos de la dominación española o de la Colonia, como se acostumbra llamar a ese tiempo histórico. Fue propiedad de don Antonio Carreras, un español peninsular, rico propietario de haciendas en Maracay, Turmero –fue autoridad civil- y Güigüe, donde radicó un tiempo y nació su hija Josefa Antonia, esposa luego del marqués de Casa León, don Antonio Fernández de León, a quien pasa el dominio del inmueble y la hacienda al desposar a dicha dama de muchas campanillas.
   Protegido de Bolívar, que le debía favores (el Libertador le envió dinero con su hermana María Antonia cuando el anciano Marqués se moría de hambre en Borinquen), el Marqués abandonó tierra venezolana y murió en Puerto Rico después de la Independencia a la que dijo contribuir pero después se pasó, como buen monárquico, a las fuerzas realistas. Su casa de Maracay y la hacienda dieron en manos del general Páez, que les puso el ojo desde que conoció la ciudad. Posteriormente pasaron a manos del calaboceño don Carlos Palacio (sin s), descendiente de los Palacio Fajardo de Mijagual, Barinas y no de los Palacios (con s), emparentados con el Libertador; del general Cipriano Castro, del general Juan Vicente Gómez que la remodeló, construyó una vaquera y pensó instalar allí en 1912 la primera Escuela de Veterinaria del país, pero el sabio Henry Pittier le hizo desistir porque los terrenos no eran apropiados. El general Gómez sabía oír consejos. Después vino el Refugio Infantil de Varones desde 1924 y sigue siendo colegio hasta el sol de hoy. En La Trinidad conspiraron a favor de la Patria soberana el generalísimo Miranda, Francisco Iznardi, redactor con Roscio del acta de Indepndencia; Salvador de Madariaga, Luís López Méndez, Francisco Carabaño y Ponte y otros prohombres de la emancipación.                                                                                                                                                                                                                                              
 Ninguna de estas circunstancias ha bastado para recuperar para la historia de las nuevas generaciones la casa de La Trinidad, abandonada después que se fueron de allí los sacerdotes benedictinos que hizo traer de Europa el general Gómez, encabezados por el legendario padre Antonio Leyh, alemán. Ya se le puso el INRI a la casona, quemada por un incendio forestal en 1987, derrumbado su techo por las lluvias de varios años, sus paredes de tapia y rafa desmoronándose como galletas con cada palo de agua. No fue impedimento para el abandono la orden de recuperación que hace unos cinco años impartió el presidente Chávez –de grata memoria– al comandante de la IV División, en un Aló Presidente desde Caña de Azúcar; el militar, muy solícito con un grupo de soldados limpió el área, pero nunca llegó el proyecto de restauración y la cosa siguió peor.
    La casa correrá la misma suerte de las del general Gómez en la Bolívar y Las Delicias, de la sede del Obispado en la Bolívar, del Zoológico empobrecido, del Museo Vial de la Casanova Godoy, de los hangares nonagenarios del Museo Aeronáutico próximo a cumplir 50 años; de la casa de La Comandancia y lo que es peor, la desaparición del Archivo del Estado en la Gobernación -¿para qué ese “papelero”?  Todo esto mientras las autoridades del Instituto del Patrimonio Cultural y del Archivo General de  la Nación voltean para el otro lado. Porque el caso hangares ya es público y notorio al igual que el emblemático de  La Trinidad. ¡Que algún maracayero, si  quedan, se apiade del Patrimonio Histórico y Artístico de su ciudad!
                                                                           oldmanbotello@hotmail.com
                 
 *Historiador y Cronista del municipio Girardot
 

jueves, 18 de julio de 2013

Extranjeros firmantes del Acta de Independencia




Eumenes Fuguet Borregales (*)
De los diputados electos en las siete Provincias Unidas, tres nacieron fuera de Venezuela:  
Dr. FRANCISCO JAVIER YANES, cubano, Diputado por Araure. El 12 de mayo de 1776 nació en Puerto Príncipe - actual Camagüey- Cuba, destacado abogado, político e historiador;  En 1802 su tío el médico Francisco Javier Socarrás lo trae a Caracas; estudia derecho civil en la Real y Pontificia Universidad. Se involucra en  la Sociedad Patriótica fundada por Miranda y en los acontecimientos del 19 de abril. En mayo la Junta Suprema lo  envía a Araure como Teniente Justicia Mayor, designado Diputado ante el primer Congreso que se instaló el 2 de marzo de 1811. En agosto ocupó la Presidencia del parlamento. Es firmante del Acta de Independencia y de la Primera Constitución de Venezuela  e Hispano América el 21 de diciembre de 1811. 
A raíz de la capitulación de Miranda pudo salir el 31 de julio hacia Curazao, Cartagena y por ultimo a Guasdualito. En 1816 participó con Páez en las acciones de Trinidad de Arichuna, El Yagual y Toma de Achaguas quien lo  asciende a coronel. El Congreso de Angostura reunido el 15 de febrero de 1819 lo nombra miembro de la Suprema Corte de Justicia de Venezuela y posteriormente Presidente de la Corte del Almirantazgo de Consulado y Hacienda. Designado en octubre de 1821 Ministro de la Alta Corte de Justicia. Escribió entre 1821 y 1822 en “El Iris de Venezuela”. Junto al Dr. Cristóbal  Mendoza funda en 1824 el periódico “El Constitucional Caraqueño”. Preparó con Mendoza la primera recopilación de documentos bolivarianos escrita cuando se encontraba  vivo el Libertador. Diputado al Congreso reunido en 1830 en Valencia cuya presidencia ejerció; es uno de los firmantes de la Constitución sancionada por ese Congreso. Falleció en Caracas el 17 de junio de 1842; sus restos reposan en el Panteón Nacional. Nos dejó un axioma: “Mis reflexiones se encaminan a prevenir los males y no a castigarlos”. 

José de Sata y Bussy, peruano, Diputado por San Fernando de Apure. Nace en Julio de 1779, en la provincia de Azángaro, Perú. Egresa Bachiller en la Universidad de Caracas en 1798. Nombrado Secretario de la Junta de Gobierno y Defensa el 19 de abril; perteneció a la Sociedad Patriótica. El 5 de julio de 1811 con el grado de Teniente Coronel, designado Diputado de San Fernando de Apure. Comisionado el 5 de julio junto a  Miranda y Lino de Clemente, para diseñar la Bandera Nacional y la Escarapela. Es firmante del Acta de Independencia y la Constitución Federal. El 23 de Abril de 1812 como, Secretario de Guerra, a nombre del Poder Ejecutivo, nombra a Miranda, General en Jefe con máximas facultades y el 25 de julio como Jefe del Estado Mayor del ejército, lo representó en la firma de la Capitulación en San Mateo ante Monteverde. En 1813 participó en la lucha emancipadora; tuvo que  emigrar a  la Nueva Granada en 1814. En 1815 estuvo entre los defensores de Cartagena contra Morillo. Se dice que falleció a fines de Diciembre de 1815, otros aseveran que en enero de 1816 en la costas del Golfo de Urabá o en las de Panamá.  

José María Ramírez, dominicano, Diputado por Aragua de Barcelona. Nacido en Santo Domingo en 1755, llega a Venezuela en 1795; revalida el título de abogado. Es Incorporado al movimiento del 19 de abril; designado miembro del Tribunal Superior de Apelaciones. Ocupa el cargo de Ministro de la recién creada Alta Corte de Justicia el 18 de marzo de 1811. Perteneció a la Sociedad Filarmónica de Caracas en 1819. Gobernador interino de Caracas en 1821; fallece en 1823. Aspectos interesantes: El Diputado Gabriel de Ponte, Diputado por Caracas, no pudo firmar por presentar una herida en el brazo derecho, recibida en las acciones que realizó Miranda sobre Valencia en Julio y agosto de 1811; en el Acta aparecen unas rayas en forma de cruces. Los hermanos Fernando, Francisco y Juan Rodríguez del Toro, diputados por Caracas, son firmantes del Acta de Independencia. Las firmas del Acta se  recogieron desde el 7 de julio hasta el 18 de agosto de 1811.

Historia y Tradición
AGRADECIMIENTO: A la Ilustre Academia de la Lengua del estado Carabobo, al conferirme la Condecoración Dr. Guillermo Loreto Mata; recibida con honor como un estímulo y responsabilidad de continuar el afán divulgador.

(*) Gral. de Bgda.                                                              churuguarero77@gmail.com
@eumenesfuguet

sábado, 13 de julio de 2013

Historia de la parroquia de Chacao.Evolución geopolítica desde la colonia.



Gerónimo Alberto Yerena Cabrera
Fundación de Chacao
Ordenanza Municipal de 1820
Decreto legislativo del 25 de mayo de 1831
Ley del 28 de abril de 1856
Asamblea Nacional Constituyente  el día 29 de febrero de 1864

Introducción
Para comprender mejor el origen y la conformación territorial del pueblo de Chacao y  la posterior designación como  parroquia eclesiástica, debemos comenzar con los límites coloniales de la parroquia La Candelaria, de la cual se derivo; allí encontraremos datos de gran interés para orientarnos como fue la evolución del pueblo de Chacao desde mediado del siglo XVIII.
Lilia Mago de Chopite, en su libro Caracas y su crecimiento urbano, reproduce los límites coloniales, tomados de  Matrícula del Curato de Santa Cruz y Nta Sra de Candelaria, 1768. A.A. Sección Matriculas Parroquiales, Candelaria- Caracas (de 1753-1896).Carpeta Nº 9.

…”Por el Poniente desde el río Catuche, hasta la quebrada del Oriente nombrada Sebucán y sus vertientes que bienen desde el cerro que mira al mar, Y por parte del Norte el mismo cerro(que corre de la expresada quebrada Catuche) hasta el río Guayre por la parte Sur.”(1)

Fundación del pueblo de Chacao y creación de la parroquia eclesiástica
Como consecuencia del terremoto de 1766, los pobladores de la parroquia de la Candelaria la abandonaron  y se ubicaron en Chacao- antiguo sitio conocido desde la conquista como el lugar donde habitaba el cacique Chacao-, luego de este hecho dio  lugar a la formación del pueblo de San José de Chacao, y la separación de éste de la jurisdicción eclesiástica de la parroquia la Candelaria en el año de 1769 (2).
Desde su fundación como parroquia eclesiástica aparte de la Candelaria, sus límites fueron muy precisos:
Por el naciente, la quebrada de Sebucán; por el poniente, la quebrada de Chacaíto; por el sur, el río Guaire; por el norte, la serranía del Avila. El pueblo de Chacao se formó extramuros  de la ciudad y absorbió una buena parte de la parroquia Candelaria, fue lo que ocasionó la primera escisión que  padeció la parroquia de la Candelaria (3).

Ya instalada la República, la Ordenanza Municipal de 1820, en el Artículo 3º, Capitulo 1 de la primera parte expresa claramente los límites de la ciudad:
"Se declara que sólo tenga el nombre de ciudad de Caracas la población que hay y en adelante hubiere en el terreno contenido entre el río Anauco, por el Oriente, la quebrada llamada de Lazarinos, por Occidente, y entre el río Guayre al Sur, y por el norte una curva tirada desde el nacimiento de dicha quebrada de Lazarino a la ermita del Calvario: de allí rectamente a la de la Pastora: desde esta a la calle y puente que guía y sale al cuartel de San Carlos, y desde éste, en dirección del Lest-Sueste- a terminar en el expresado río Anauco, frente a la estancia que llaman de los Solórzanos, cita del otro lado del mismo"(4).

Como podemos apreciar, en las primeras reuniones del Cabildo de Caracas, con la separación de Chacao y todas las zonas situadas al oriente de éste pueblo empieza a desmembrarse  desafortunadamente El Valle de Caracas. El argumento fue: El Cantón de Petare y el pueblo de Chacao quedaban muy lejos de la ciudad capital  (¡!)…

Luego en el año de 1831 por decreto legislativo del 25 de mayo se designó a Caracas, capital de la República y en el Cantón de Caracas situado en la provincia del mismo nombre queda nuevamente incluida Chacao como parroquia foránea de Caracas (5), (6).

Para el año de 1836, el Cantón de Caracas-Capital, pertenecientes a uno de los dieciséis Cantones de la Provincia de Caracas, estaba integrado por seis parroquias urbanas:
Catedral, Candelaria, Altagracia, San Pablo (hoy Santa Teresa, Santa Rosalía y San Juan. Las tres últimas formaban la antigua Parroquia de San Pablo, desmembrada en 1795 (7); y once parroquias foráneas, entre ellas, figuraba la parroquia de Chacao (8y 9).

Luego del año 1836,  se reafirmó  la integración de la parroquia de Chacao a la  capital en el año 1856.  Pasamos a treinta y seis años de la Constitución de 1830, que, al separarse Venezuela de la Gran Colombia y constituirse en Estado Soberano, fuese decidido cuál ciudad iba a ser la sede de sus poderes públicos. En ese sentido la Constitución dictada en 1830, atribuye al congreso la Potestad de “elegir el lugar en que deba residir el gobierno y variarlo cuando lo estime conveniente”., y encontramos lo siguiente: En el año de 1856, el congreso hizo uso de la Constitución de 1830, de atribuir al congreso la potestad de “elegir el lugar en que deba residir el gobierno y variarlo cuando lo estime conveniente” y dictó la Ley del 28 de abril de 1856 en la cual determinó que “la ciudad de Santiago de León de Caracas, cuna del Libertador Simón Bolívar, es la capital de la República de Venezuela”.  

Lo importante de esa Ley, en cuanto al tema que nos ocupa, es que nuevamente incluye dentro del Cantón de Caracas a la parroquia de Chacao. La  Ley dividió el territorio nacional en veintiuna Provincias, entre las cuales estaba la Provincia de Caracas, cuya capital sería la ciudad de Caracas, integrada por varios Cantones: uno de ellos también con el nombre de Caracas y estaría formado por las parroquias Catedral, San Pablo, Santa Rosalía, San Juan, Altagracia, Candelaria, Chacao, El Valle, La Vega, Antímano y  El Recreo. Como cabecera se designó la ciudad de Caracas (10).


 Todo cambio con el triunfo de la Revolución Federal,  en el año de 1863.Lo que quedaba de la Provincia de Caracas, hoy el Distrito Capital, el Estado Vargas y el actual Estado Miranda, se denominó Estado Caracas. Cuando la Asamblea Nacional Constituyente  el día 29 de febrero de 1864 resuelve que el territorio comprendido dentro de los departamentos de Caracas, Maiquetía y la Guaira, quedaran provisionalmente erigido en Distrito Federal (11); con esto queda La parroquia de Chacao, excluida definitivamente de Caracas.

Al poco tiempo el Presidente dicta un decreto, en la misma línea, organizando el Distrito Federal; como consecuencia de ese proceso el antiguo y efímero Estado "Caracas"-lo que quedaba de la antigua Provincia de Caracas-  desaparece y se le da el nombre de Estado Bolívar, para diferenciarlo del Distrito Federal, y  se le dio por capital a Petare (12).
La desintegración del Estado Caracas y la división del Valle de Caracas produjo una fuerte polémica la cual no es materia de estudio del presente trabajo. Pero Chacao quedo hasta el presente fuera de la ciudad capital y perteneciente al en ese entonces denominado Estado Bolívar hoy Estado Miranda.
Interesante comentario de Rafael Valery (13):
“Chacao es uno de los sectores más extensos y llanos del gran valle de Caracas. Humboldt, intrigado, se preguntaba por qué razón la Ciudad no se había fundado en ese sitio. A raíz del terremoto del 21 de octubre de 1766 fue propuesto  al Cabildo reconstruir la Ciudad en la llanura de Chacao, pero la idea no prosperó”.

Bibliografía
1.-Lila Mago de Chopite. Caracas y su crecimiento Urbano. Publicación de la Unidad de Cultura y Publicaciones del Instituto Universitario Pedagógico de Caracas.1986.p 80.
2.-Ibidem. p 81.
3.-Gerónimo Alberto Yerena Cabrera. Historia de la parroquia La Candelaria. Evolución de sus límites y sucesivas divisiones desde la Colonia hasta 1994.Blog Venezuela de Antaño. Domingo 15 de noviembre de 2009. http://venelib-antao.blogspot.com/
4.-Lila Mago de Chopite. Caracas y su crecimiento Urbano. Publicación de la Unidad de Cultura y Publicaciones del Instituto Universitario Pedagógico de Caracas.1986.p. 97-104.
5.-Ibidem. p. 108.
6.-Archivo General de la Nación. Secretaría  del Interior, Sección 2da. Año 1831, F1, 48, Legajo 23, Carpeta No 57.
7.-Gerónimo Alberto Yerena Cabrera. Las cinco pérdidas de San Pablo / Parroquias San Juan, Santa Teresa y Santa Rosalía. Caracas. / Blog Venezuela de Antaño. Martes 26 de mayo de 2009. http://venelib-antao.blogspot.com/
8.-Lila Mago de Chopite. Caracas y su crecimiento Urbano. Publicación de la Unidad de Cultura y Publicaciones del Instituto Universitario Pedagógico de Caracas.1986.p 108.
9.-Gaceta de Venezuela (Extraordinaria) No. 258, F1. 14, Caracas 1° de enero de i836 en Congreso de la República, año 1836, T. 77 Archivo Histórico.
10.-Tomas Polanco Alcántara. Historia de Caracas. El Distrito Federal hasta 1945.    Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia. 1955. p 83.
11.-Leyes y Decretos Reglamentarios de Venezuela, Tomo VII. P.64.
12.-Tomas Polanco Alcántara. Historia de Caracas. El Distrito Federal hasta 1945.    Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia. 1955. p 83-85
13.-Rafael Valery S. La Nomenclatura Caraqueña. Ernesto Armitano Editor. 1979. p 37.

miércoles, 10 de julio de 2013

Los misterios de la boda de Simón Bolívar

Autor: José Antonio Puglisi

La historia cuenta que el Libertador Simón Bolívar contrajo matrimonio con María Teresa de Rodríguez del Toro en Madrid. La ceremonia, que se consagró el 26 de mayo de 1802, se llevó a cabo en la Iglesia Parroquial de San José. En la actualidad, sólo una placa recuerda el lugar donde se realizó el enlace nupcial que marcó la vida del prócer venezolano, pero hay misterios que no aparecen en los libros. El corresponsal en Madrid de Informe21, José A. Puglisi, ha indagado a profundidad qué historia se oculta tras este monumento.
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El matrimonio de Simón Bolívar cambió su vida por completo. Con apenas 17 años, el Libertador se enamoró de una joven tres años mayor que él, la recordada María Teresa de Rodríguez del Toro. Tras dos años de noviazgo, la pareja contrajo matrimonio en 1802 en Madrid y, sólo 20 días después, viajan a La Coruña. A mediados de año, parten a Venezuela, donde María Teresa contrae fiebre amarrilla y fallece en enero de 1803. Sin cumplir siquiera el primer aniversario. La trágica historia de amor cambió la vida de Bolívar, quien nunca volvió a contraer matrimonio. Sin embargo, ¿qué misterios hay detrás de la boda del Libertador?
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El primero es que la boda de Bolívar no se celebró en la Iglesia de San José que está ubicada en la calle Alcalá de Madrid. Si bien el templo tiene una placa conmemorativa que afirma haber sido el espacio donde se realizó el enlace nupcial, en realidad nunca fue así. “Son muchos los venezolanos que acuden a esta iglesia y posan al lado de la placa. Se toman fotos y les genera gran ilusión encontrar el lugar donde se casó Bolívar, pero lamentablemente este es un error histórico”, precisa un sacerdote de la comunidad.
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Según los registros oficiales, el matrimonio del Libertador se llevo a cabo en la antigua Iglesia Parroquial de San José, donde antes se levantaba el Teatrillo del Palacio del Duque de Frías. Sin embargo, esta locación ha sido modificada a través de los años y la evolución de la ciudad hasta convertirse en la actual calle Gravina, con esquina Luis de Góngora. Una vía donde no quedan pistas de la Iglesia y donde se levanta un antiguo edificio. Pero este inmueble tiene una particularidad que suele pasar por desapercibida en la mayoría de los ciudadanos: una pequeña placa entre dos ventanas que recuerda que sobre ese lugar se levantaba el templo que unió a Simón Bolívar y María Teresa de Rodríguez del Toro en 1802.
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¿Por qué si ya se ha revelado el lugar exacto donde se casó Bolívar sigue existiendo un monumento históricamente incorrecto? La solución es sencilla: por la insistencia de las autoridades diplomáticas de Venezuela. Según fuentes solventes en el caso, la Parroquia de San José es transferida en 1838 a la actual Iglesia de calle Alcalá, donde también se llevaron inicialmente los documentos (donde está incluida el acta de matrimonio de Simón Bolívar), pero nunca se realizó una mención al enlace nupcial en las instalaciones de la Iglesia. No, al menos, en los primeros 100 años desde el cambio.
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Para 1940, representantes de la embajada de Venezuela cometen el error histórico de regalar una placa conmemorativa del matrimonio de Simón Bolívar. A pesar de que la Iglesia advirtió sobre el error histórico, la insistencia oficial llevó a la instalación del monumento. Ubicado en una de las paredes traseras del templo, la placa permaneció en su lugar durante unos cinco años, hasta que se decidió retirarla.
Muy pocos conocen qué sucedió con esa primera placa entregada por la embajada de Venezuela, pero hay un sacerdote de la parroquia que lo recuerda con total claridad. “Cuando la separamos de la pared, no sabíamos qué hacer con ella. Era un gran trozo de mármol que no quisieron de vuelta y que no tenía ningún sentido seguir exponiendo. Un vendedor cercano de flores necesitaba una mesa para su trabajo y decidimos regalársela como un gesto de ayuda. El hombre estaba encantado, le dio vuelta y utilizaba el lado liso para preparar los ramos que luego vendería”, asegura.
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Durante más de diez años nadie pareció extrañar la placa de la Iglesia de San José, hasta que una nueva representación de la embajada venezolana tomó cartas en el asunto en 1960. “Un día, un diplomático nos preguntó por la placa conmemorativa que se había quitado. Se le explicó el error histórico, que existía el monumento en la calle Gravina y que no poseíamos la placa original”, asegura un sacerdote de la parroquia. Se trataba del Embajador venezolano Santiago Ochoa y Briceño, quien tenía una afición a las representaciones nacionales en España, ya que ese mismo año viajó hasta Canarias para inaugurar la Casa Venezuela, entre otras acciones.
A pesar de esto, los representantes oficialistas se enfrascarían en el deseo de reponer la placa. “El Embajador nos comentó que años atrás había venido a Madrid a estudiar y había dado con esa conmemoración, por lo que le hacía ilusión volverla a ver en la iglesia. Así que, a pesar de que no estábamos de acuerdo y tras grandes presiones con altas instancias de la Iglesia, cedimos a colocarla de nuevo”, lamenta el religioso, quien asegura que la petición oficial llegó hasta el propio Arzobispo emérito de Madrid, Vicente Enrique y Tarancón. Quien es recordado y querido en España por su papel conciliador durante la transición española como líder de la Conferencia Episcopal.
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Para evitar continuar con la polémica, la Iglesia de San José aceptó colocar la placa en 1960 con la condición de que se hiciera la aclaratoria de que la boda del Libertador se había celebrado en la Parroquia de San José y no en dicha Iglesia. A pesar de que se realizó esta mención, la mayoría de los visitantes siguen pensando que este es el lugar exacto del enlace nupcial.
Han pasado 211 años desde que Simón Bolívar y María Teresa de Rodríguez del Toro aceptaron casarse frente a la iglesia. A pesar de que su amor marchitó demasiado pronto por la crueldad del destino, su historia ha sido inmortal en los libros de historia y en las calles del centro de Madrid, donde miles de visitantes acuden cada año para conocer dónde el Libertador cambió el ritmo de su corazón. A fin de cuenta es una historia digna de ser recordada, ya que es histórica y cuenta con su propio estilo shakesperiano.
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viernes, 5 de julio de 2013

Capilla Sta. Rosa de Lima, lugar de la Independencia.



Eumenes Fuguet Borregales (*)
El primer congreso de Venezuela se instaló el 2 de marzo de 1811 en la Casa del Conde de San Javier hoy esquina del Conde. Desde el 27 de junio de ese año, sesionaron en la Capilla Santa Rosa de Lima; Los legisladores no discutían lo relativo a la independencia, ante la insistencia de la Sociedad Patriótica con el discurso del joven Simón Bolívar el 3 de julio; se encomendó una comisión presidida por el abogado valenciano Miguel Peña, para llevar al Congreso un documento, que solicitaba discutir la emancipación. Aceptada la petición y luego de varias intervenciones entre ellas la de Miranda y Fernando Peñalver, el Presidente del Congreso, el  Diputado por Nutrias, Juan Antonio Rodríguez Domínguez, al considerar el día 5, agotado el tema, pide a los diputados votar sobre el inédito acontecimiento; actividad que concluye a las dos y treinta de la tarde. Se aprueba la moción por mayoría, procediendo a  las tres de la tarde declarar de hecho y derecho la independencia de Venezuela. Ese glorioso día empezamos a tener el gentilicio de venezolano, antes éramos españoles americanos. Es la capilla de Santa Rosa de Lima, Monumento Histórico Nacional por Resolución Nro. 26.320, ubicada entre las esquina de Monjas a San Francisco al lado del Palacio Arzobispal, parroquia Catedral; vetusta instalación bajo responsabilidad de la Alcaldía del municipio Libertador. Capilla denominada Santa Rosa de Lima en memoria de la Terciaria Domínica, santa patrona del Perú, del Nuevo Mundo y Filipinas, nacida en Lima en 1586, falleció en la misma ciudad en 1617, es canonizada el 12 de abril de 1671. El Colegio Seminario de Santa Rosa de Lima fue fundado por Real Cédula  del rey Carlos II el 28 de mayo de 1672 y establecido en 1673 por el obispo de Venezuela Fray Antonio González Acuña. Por Real Cédula del rey Felipe V del 8 de mayo de 1727, el Colegio Seminario fue designado Real y Pontificia Universidad de Caracas, siendo su primer rector Don Francisco Martínez Porras. En ese lugar histórico, el doctor José María Vargas (1786-1854), realizó una ceremonia especial en homenaje al Libertador el 18 de febrero de 1827; el 24 de junio de ese año, el “Padre de la Patria” firma el Decreto sobre la Instrucción Pública, y cambia la denominación de Real y Pontificia, por el de Universidad Central de Venezuela, asignándole cátedras y planes para su mejor funcionamiento; designa al ilustre doctor Vargas como Primer Rector; la máxima Casa de Estudios, utilizó dichas instalaciones hasta el año 1856, cuando se muda hacia el actual Palacio de las Academias frente a la Asamblea Nacional. En la capilla Santa Rosa de Lima tomaron juramento como presidentes de la República: Dr. Vargas, Gral. Carlos Soublette y Gral. Páez. El Presidente Antonio Guzmán Blanco (1829-1899), elimina el Seminario en 1872, para  alojar en 1881  a la Alta Corte Federal y los tribunales de Justicia. En enero de 1904 el Presidente Cipriano Castro (1858-1924), lo destina  como salón de sesiones del Ayuntamiento capitalino en mayo de 1906. La capilla ha sido objeto de importantes remodelaciones conservando el diseño original. El visitante podrá recordar el trascendental episodio sucedido el memorable 5 de julio, reflejado en el cuadro que allí se encuentra del eximio pintor Juan Lovera testigo presencial del magno acontecimiento; igualmente del mismo pintor es el lienzo de la sesión del 19 de abril de 1810 realizada en el cabildo caraqueño. En la capilla se encuentran: una campana antigua, un retablo colonial hojillado en oro; mobiliario que perteneció al Seminario y a la Universidad de Caracas; el Arca de bronce que contiene el Acta del 19 de abril redactada por el Dr. Juan Germán Roscio, pinturas  de: Cristóbal Mendoza, José Ángel Álamo, Francisco Salias, José Félix Sosa, Presbítero José Cortés de Madariaga, Juan  Rodríguez Domínguez, Martín Tovar Ponte, Marqués del Toro, Lino de Clemente, Arzobispo Narciso Coll; cuadros de:  Nuestra Señora de la Luz, Nuestra Señora de Caracas y Virgen del Rosario;  obras de grandes pintores de la talla de Pedro Zerpa, Lucio Rivas, Carlos Rivero Sanabria, Carlos Otero, Antonio José Carranza,  Juan Lovera y  Juan Pedro López, abuelo de Andrés Bello.  
Gral. de Bgda.                                                                                          eumenes7@gmail.com
Historia y Tradición