jueves, 6 de agosto de 2009

Templanza y valor indiscutibles de la heroína venezolana

Eumenes Fuguet Borregales (*)
En cada espacio del tiempo histórico venezolano, iniciado con el descubrimiento de nuestra patria, en 1498, y en diferentes épocas, la mujer venezolana se ha caracterizado por su activa, abnegada y valerosa participación, coadyuvando con su solidaridad a lograr los nobles objetivos de la emancipación. En momentos de plena dificultad, numerosas paisanas brindaron guarda y cobija a los combatientes de luchas e ideas, que, por ser fieles a causas justas, eran perseguidos sin tregua; otras sirvieron de mensajeras, transitando sitios inhóspitos y vigilados por fuerzas enemigas; unas atendían a los heridos en pleno campo de batalla. Quienes conocían de manualidades, contribuían con la costura de ropas y uniformes, unas preparaban comida; quienes demostraban guáramo, tomaban un arma y peleaban en primera fila, hombro a hombro, con los soldados de la patria, regando con su sangre no perdida los caminos de la redención; muchas avanzaban como troperas en la retaguardia para realizar funciones logísticas. La historia y tradición recoge la información de tantas compatriotas de todas las clases sociales y de todas las regiones, quienes, como madres, esposas o amantes, dejaron honda huella de sacrificio y pasión por la libertad, con sentido de patria en sus ideales.

La Princesa Judibana. Primera heroína venezolana. Hija del cacique Manaure, vivía en Paraguaná, casada con el cacique Hurehurebo; ellos, defendiendo sus tierras, fueron atacados y heridos salvajemente por los conquistadores. Judibana perdió una pierna y ambos fueron trasladados en calidad de esclavos hasta la isla de Santo Domingo; la efectiva y bondadosa acción de Juan de Ampíes permitió la liberación y regreso al terruño de estos aborígenes, donde fueron bautizados y casados por la Iglesia con los nombres de Fernán y Juana; sería uno de los primeros matrimonios realizados en Venezuela.

Josefa Joaquina Sánchez. Esposa del protomártir José María España, a quien ayudó en su afán emancipador junto a Manuel Gual. Doña Josefa, conocida como "La Bordadora", confeccionó la bandera emancipadora de Gual y España. Al ser develado el movimiento, Josefa fue encarcelada durante ocho años, los cuales pasó con patriotismo y dignidad. Sus hijos, los cadetes José María y Prudencio, enarbolaron el 14 de julio de 1811 la bandera tricolor recién diseñada por el precursor Francisco Miranda, en la Plaza Mayor de Caracas, sitio donde fue ajusticiado su padre 11 años atrás.

María Isabel Gómez. Curazoleña, madre del general Manuel Piar. Trabajaba en La Guaira como comadrona; muy amiga de doña Josefa Joaquina, participó en el movimiento de Gual y España en 1799. Ella los alertó sobre la orden de detención; por tal motivo, fue encarcelada en La Guaira y desterrada hacia Curazao. Gual y España se alojaron en su casa de Curazao. Su hijo, el general en jefe Manuel Piar, fue el libertador de Guayana en 1817.

María del Carmen Ramírez de Briceño. Digna tachirense, vivía entre San Cristóbal y Cúcuta; su esposo tenía varias propiedades que fueron confiscadas. María es de las primeras en informar a los vecinos de ambas ciudades el movimiento del 19 de abril de 1810. En 1819 es hecha prisionera y enviada a Bailadores; el Libertador, al conocer la noticia, movilizó un batallón para rescatarla. Las casas de doña María sirvieron de alojamiento a Bolívar, y en Cúcuta sirvió de hospedaje donde murió en 1821 el distinguido doctor Juan Germán Roscio; en otra realizaron reuniones del soberano Congreso, reunido en esa ciudad fronteriza por órdenes del Libertador.

Batallón de Mujeres de San Carlos. El 25 de abril de 1812 lucharon las mujeres de todas las clases sociales de San Carlos utilizando palos, machetes, sables y algunas armas, al mando del comandante Miguel Carabaño, contra las huestes de Domingo Monteverde; los republicanos perdieron por la deserción de un escuadrón de caballería, cuando Monteverde se retiraba. El Libertador desde su cuartel general de Trujillo, el 22 de junio de 1813, exalta la valentía de estas mujeres heroicas de San Carlos, quienes lucharon con valor y sacrificio.

María Concepción Pereira. Valerosa representante de la estirpe caroreña, con entusiasmo y patriotismo motivó a los jóvenes a incorporarse a la Campaña Admirable del Libertador; la historia recoge con orgullo su famosa arenga: "Cuando la patria perece, vacilar es traicionarla".

Juana Ramírez, "La Avanzadora"
. Fiel representante de la mujer maturinesa, se destacó organizando grupos de mujeres que lucharon a las órdenes de Manuel Piar y de José Francisco Bermúdez durante los años 1813 y 1814. El cognomento de "Avanzadora" se lo gana por su decidido arrojo en avanzar siempre adelante; Juana combatía en la primera fila con un valor espartano increíble, el cual era ejemplo para los civiles y militares que defendían Maturín contra los desmanes de las fuerzas realistas. Una vez tomada la ciudad por los realistas, esta insigne mujer se moviliza a los montes con otras mujeres para realizar acciones guerrilleras, con el fin de combatir y desmoralizar a las fuerzas realistas.

"Batería de Mujeres"
. Grupo organizado en Maturín, en marzo de 1814, por mujeres de todas las clases sociales a las órdenes de Manuel Piar, para defender la ciudad contra las fuerzas del jefe realista Domingo Monteverde. Ese grupo femenino se caracterizó por su patriotismo y sacrificio en aras de la redención. Esta valerosa "Batería de Mujeres" se inmortalizó en el combate del Alto de los Godos en Maturín, el 25 de mayo de 1814.

Bárbara de La Torre. Trujillana incorporada a la lucha emancipadora en la región andina, cumplía funciones de mensajera y actividades de inteligencia, destacándose como excelente amazona. Al ser capturada y sentenciada a muerte en 1814, su padre prefirió, en actitud de valentía, el sacrificio de su vida para poder salvar la de su joven hija.

Leonor Guerra. Cumanesa de gran temple, quien se afilió con entusiasmo al movimiento revolucionario del 19 de Abril. En 1816 fue apresada por su activa participación como mensajera y conocedora de las personas comprometidas con la emancipación y sus movimientos; mientras la llevaban por las calles de Cumaná recibió 200 azotes, para que delatara a sus compañeros de lucha, pero esta heroína, sin inmutarse, contestaba: ¡Viva la patria, mueran los tiranos! Esta heroica mujer murió a los pocos días al negarse a recibir alimentos, entregando su preciosa vida por un ideal.

Eulalia Ramos de Chamberlain, mejor conocida como Eulalia Buroz. Valerosa joven, natural de Tacarigua de Mamporal, en 1813 se involucra en las actividades emancipadoras; es salvada de ser fusilada gracias a la llegada a Río Chico de fuerzas republicanas. En julio de 1814, desde Caracas sale en la Emigración a Oriente junto a 20 mil caraqueños que huían de Boves, donde de cada tres personas se salvaba uno. Eulalia desde Carúpano se traslada a Cartagena y de allí hacia Haití.

Regresa a Cumaná, donde se casa con el coronel inglés Carlos Chamberlain. El 7 de abril de 1817, a las órdenes del coronel Pedro María Freites, defienden heroicamente la Casa Fuerte de Barcelona; las fuerzas realistas, en mayor número, asaltan el Convento de San Francisco con una sed de venganza tal, que la estela fue de una masacre sin compasión, de tal manera que su esposo prefiere quitarse la vida antes que rendirse y Eulalia, con arrojo, toma esa arma y, al grito de ¡Viva la patria!, mata a un realista, motivando a los demás enemigos a mutilarla salvajemente.

María Josefa Palacios de Ribas. Noble caraqueña, esposa del impertérrito general en jefe José Félix Ribas y hermana de María de la Concepción Palacios, madre del Libertador, demostró serenidad y temple de mujer cuando supo la muerte de su esposo el 31 de enero de 1815, en Tucupido, y su cabeza freída en aceite, expuesta como escarmiento en jaula de hierro en La Puerta de Caracas. Ella se encerró en su casa con regio luto y la firme disposición de no salir jamás; a comienzos de 1821, cuando los españoles, a petición de Bolívar a Morillo, la autorizaban para que saliera, les contestó: "Saldré cuando sepa que los tiranos que han ofendido nuestra patria hayan sido expulsados". Como un hecho inédito en la Venezuela heroica, José, el hijo único, a los 3 años de edad fue ascendido a capitán vivo y efectivo de Infantería por Bolívar, en reconocimiento al triunfo de Ribas en la Batalla de La Victoria, el 12 de febrero de 1814.

María Josefa Zabaleta. Heroína valenciana que desplegó heroicamente una valiosa actividad junto a muchas mujeres en apoyo al siempre leal Rafael Urdaneta y sus 280 soldados en marzo de 1814, durante la defensa de la ciudad desde el 28 de marzo hasta el 3 de abril ante la presencia de las huestes de José Ceballos y Sebastián de La Calzada, quienes la asediaban con más de tres mil efectivos. Urdaneta con apoyo de muchas mujeres organizó una ciudadela, donde atendieron a los heridos, preparaban lo que se pudiese usar como alimento y cargaban agua del río Cabriales para enfriar los cañones. Esas nobles valencianas hicieron gala de patriotismo, cumpliendo la orden emanada de Bolívar de "defender a Valencia hasta morir, porque estando en ella todos nuestros elementos de guerra, perdiéndola se perdería la República".

Micaela Longa. Joven aristocrática caraqueña, en 1816 fue detenida por las autoridades españolas. Acusada de rebelde y colaboradora de los republicanos, sufrió las penurias de un año de cárcel por el delito de "brindar por Bolívar una botella de licor".

Teresa Heredia. Noble representante de la juventud de Ospino, de gran perseverancia y lealtad; huérfana desde niña, desde muchacha apoyaba las acciones emancipadoras. En una ocasión fue encarcelada por seis meses, sufriendo torturas físicas y morales. En una segunda ocasión es denunciada y, previo juicio, se le condena por subversiva al destierro en Norteamérica.

Josefa Camejo. Paraguanera de pura cepa, sobrina del ilustre sacerdote monseñor Mariano Talavera y Garcés, denominado por Bolívar "El mejor orador de América". Desde 1810, Josefa se incorpora al movimiento revolucionario, participa en 1820 y 1821 como mensajera entre Maracaibo y Coro a las órdenes del general Rafael Urdaneta; en ocasiones se vestía de pordiosera para despistar a los realistas. Con la valerosa Toma de Paraguaná, el 3 de mayo de 1821, inicia la liberación de Coro, concluida por Urdaneta el 11 de mayo de ese memorable año. Sus restos simbólicamente se depositaron en el Panteón Nacional, el 8 de marzo de 2002.

Las Costureras de Guanare. La primera vez que el Ejército Libertador usó uniforme fue en la gloriosa Batalla de Carabobo, el 24 de junio de 1821, gracias a la actividad desplegada por las insomnes señoras de Guanare, quienes, trabajando incansablemente día y noche, pudieron lograr el cometido de coser con telas color azul y blanco el vistoso uniforme que lucirían orgullosos los soldados en la formación de parada cuando el Libertador, el 23 de junio en la sabana de Tinaquillo, los arengó culminando con sus proféticas palabras: ¡Mañana seréis invictos en Carabobo!

Campaña de Carabobo. En todas las acciones militares realizadas en procura de la emancipación, la presencia de nuestras mujeres fue factor de importancia. Durante la concentración estratégica hacia San Carlos, previa a la batalla decisiva de Carabobo, las unidades llevaban mujeres que realizaban funciones logísticas de avituallamiento. En San Carlos acudieron 200 mujeres de diferentes estratos sociales y de todas las regiones, compenetradas en un solo y noble objetivo. En Venezuela se conocen como "Troperas", en Colombia como "Las Juanas", y en México como "Las Adelitas".

Las heroínas de Carabobo. En la memorable sabana de Carabobo, "domicilio histórico del Ejército venezolano", después de la batalla se ordenó a los tenientes Rafael Mendoza y Vicente Piedrahita que recogieran los cadáveres para su entierro o quema. Al realizar su labor encontraron a dos mujeres con uniforme puesto y cabello recogido; eran dos heroínas desconocidas de las 25 que pelearon en la magna batalla. De nuevo, nuestras paisanas se destacaron por su valor y voluntad de vencer.

Ana María Campos. Hija de los Puertos de Altagracia, en todo momento participaba en beneficio de la emancipación; asistía en Maracaibo a las reuniones secretas para organizar la defensa contra el general realista Francisco Tomás Morales, quien, después de la Batalla de Carabobo, se trasladó a Puerto Cabello y luego a Maracaibo. Es famosa su frase de: "Si Morales no capitula, monda" (muere). Al ser capturada, los realistas la castigaron públicamente, paseándola por Maracaibo montada semidesnuda en un burro, llevando latigazos como escarmiento para que retirara lo dicho; Ana María soportó estoicamente el castigo, sin doblegarse.

Falta un homenaje

En Colombia se conmemora el 14 de noviembre el "Día Nacional de la Mujer Colombiana", en homenaje a la joven heroína Policarpa (La Pola) Salavarrieta, de 22 años, fusilada por orden del jefe realista Pablo Morillo, en 1817, en la Plaza Mayor de Bogotá, por su decidida participación en la emancipación de la Nueva Granada.

Bolívar, en relación a la heroica participación de las valerosas y abnegadas mujeres, dijo el 24 de febrero de 1820: "Vosotras sóis dignas de la admiración del universo y de la adoración de los libertadores de Colombia".

En Venezuela existen pocos monumentos dedicados a nuestras paisanas destacadas, verbigracia: Josefa Camejo (Coro), Juana Ramírez "La Avanzadora" (Maturín), Ana María Campos (Maracaibo), Luisa Cáceres de Arismendi (en varios sitios del país) y Eulalia Buroz (Barcelona), entre otras; en Maracay se encuentra un monumento dedicado a la mujer. Acompañando al monumento dedicado al Soldado Desconocido en el Campo de Carabobo faltaría la de nuestra Heroica Mujer, junto con el del Niño Héroe y el Sacerdote Anónimo, para completar las glorias de la emancipación. Es un acto de justicia para reconocer la acción valerosa de nuestras heroínas anónimas.

Luisa Cáceres de Arismendi

Abnegada caraqueña, sintió en 1814 el dolor por la muerte de su padre y hermano por órdenes del sanguinario Francisco Rosette, en Ocumare del Tuy.

Luisa Cáceres salió con su familia en julio de 1814 en la Emigración de Oriente, en cuyo trayecto, cual verdadero calvario, perecieron cuatro tías. De Cumaná pasa con su madre y un hermano a Margarita, donde contrae matrimonio con el ilustre prócer Juan Bautista Arismendi; las fuerzas del general Pablo Morillo la capturan y trasladan al Castillo de Santa Rosa, donde pierde la criatura que esperaba al nacer. Cada vez que la interrogaban contestaba: "Jamás lograréis de mí que le aconseje (a su esposo) faltar a sus deberes". Sin disminuir su moral y temple, pasó por las cárceles de Caracas, de La Guaira y de Cádiz, allí contestaría: "No renuncio jamás a mis deberes".

Los restos de esta digna heroína se encuentran en el Panteón Nacional; allí también se encuentran los venerados restos de la famosa escritora Teresa de la Parra y de la excelsa pianista Teresa Carreño.

Diario El Carabobeño
Historia y tradición

martes, 4 de agosto de 2009

La Pola Salavarrieta

Eumenes Fuguet Borregales (*)
Joven heroína de la emancipación colombiana, patriota, amante de la libertad, entusiasta, valiente, al igual que Rosa Zárate de Peña en Tumaco, Mercedes Abego de Reyes, decapitada en Cúcuta ambas el año 1813 y unas doscientas mujeres anónimas, participaron desinteresadamente en beneficio del más noble de los ideales, la libertad. Policarpa Salavarrieta, mejor conocida como La Pola, es la heroína más popular y conocida de Colombia; su gloriosa fama ha traspasado sus fronteras con su mensaje de patriotismo y abnegación.

La Pola nació en la población de Guaduas, Cundinamarca, posiblemente el 16 de enero de 1795; fueron sus padres, don Joaquín Salavarrieta, quien ayudaba a las milicias; y Mariana Ríos, ambos murieron en Bogotá de una epidemia de viruela; la niña Pola y sus hermanos quedaron al cuidado de sus tíos. El grito del 19 de Abril de 1810 de Caracas, llegó a Santa Fe de Bogotá el 20 de julio de ese memorable año, y desde ese momento se inició el movimiento independentista que derrocó al virrey Antonio Amar y Borbón, quien gobernaba desde 1803; La Pola y su hermano Bibiano, se incorporaron a la lucha, sus otros hermanos, aunque sacerdotes, también apoyaron las actividades emancipadoras. La Pola se movilizaba con facilidad en Bogotá y poblaciones cercanas, sirviendo de mensajera y enlace con los grupos involucrados. En ocasiones trabajaba en la casa de los jefes realistas como costurera de donde obtenía valiosa información de movimiento de tropas, cantidad de los efectivos, sus rutas y aspectos de su logística; sus datos eran de capital importancia para que las milicias ejecutaran emboscadas y golpes de mano a las fuerzas realistas. La Pola sin conocer a Bolívar, formaba destacamentos en su apoyo.

Esta incansable y valerosa joven jugó un gran papel en la compra de material bélico y en la función de reclutar a jóvenes e incorporarlos a los grupos guerrilleros. El rey español Fernando VII, había enviado en calidad de pacificador al general Pablo Morillo con once mil expedicionarios, quien llegó a Margarita el 7 de abril de 1815, luego siguió a Caracas, Cartagena de Indias y a Bogotá, adonde llegó el 26 de mayo de 1816, Morillo creó un Consejo de Guerra para aplacar a los revolucionarios insurrectos a quienes catalogó como "rebeldes y traidores". La Pola tal como hizo Manuelita Sáenz, ayudó a soldados y oficiales a desertar del famoso batallón realista Numancia; también realizaba los contactos necesarios para facilitar la fuga de las cárceles a los presos involucrados en actividades independentistas.

El arresto de su novio Alejo Sabaraín con una lista de personal comprometido, facilitó la detención de La Pola y su hermano Bibiano; la digna heroína fue trasladada al Colegio Mayor del Rosario; el Consejo de Guerra la juzgó a ella y a otros nueve jóvenes el 10 de noviembre de 1817; fue sentenciada a morir fusilada el 14 de noviembre a las nueve de la mañana en la Plaza Mayor de Bogotá -hoy Plaza Bolívar-. Cuando era trasladada para su ejecución, con la serenidad y paso resuelto, esta joven heroína, decía: "Muero por defender los derechos de mi patria". "Aunque mujer y joven, me sobra valor para sufrir mil muertes más, viva la libertad. Antes de morir, pueblo indolente, distinta fuera vuestra suerte si conocierais el precio de la libertad". Ante la orden de ponerse de espalda, posición destinada para los traidores, ella pidió la de rodillas, posición más honrosa para una mujer; fue enterrada en el Convento de San Agustín en Bogotá, Su muerte produjo un hondo sentimiento de lucha. La muerte de La Pola, inspiró a poetas y escritores para inmortalizarla en versos y poemas. El 14 de noviembre, se conmemora en su honor el "Día de la mujer colombiana"; la casa de sus padres en Guaduas fue convertida en un museo.

El Libertador en la población de El Socorro, dijo el 24 de febrero de 1820 a las ilustres matronas: "Vosotras sois dignas de la admiración del universo y de la adoración de los libertadores de Colombia". El 1ro de enero de 1820 en el Correo del Orinoco, periódico fundado por Bolívar en Angostura el año 1818, fue publicado un anagrama, (transformación de una palabra en otra, transponiendo sus letras) a la memoria de Pola, considerado el mejor de hispano América, autoría del bogotano Joaquín Monsalve.

Polycarpa Salavarrieta yace por salvar a la Patria.

(*) General de Brigada
eumenes@cantv.net

Diario El Carabobeño

Historia y Tradición

lunes, 3 de agosto de 2009

Bolívar... "comunicador social"

Eumenes Fuguet Borregales (*)

Desde 1942, se celebraba el 24 de octubre el "Día del Periodista Venezolano". Durante la Convención Nacional de Periodistas realizada en Valencia en 1964, se aprobó conmemorar su día a partir del 27 de junio de 1965, en reconocimiento de la fecha de aparición del Correo del Orinoco en 1818; quedando el 24 de octubre dedicado para festejar el "Día del Reportero Gráfico", fecha de publicación de la Gaceta de Caracas en 1808. Recordemos que los primeros impresos en defensa de los movimientos revolucionarios son; "El Semanario de Caracas", "El Patriota de Venezuela", "El Mercurio Venezolano" y "El Publicista de Venezuela", este último órgano del Congreso Constituyente nacido el 2 de marzo de 1811. Fernando Peñalver, ilustre prócer civil, firmante del Acta de la Independencia y consejero de Bolívar, se encontraba en Trinidad enviando armas y municiones para el Ejército Libertador; en esa isla recibe una carta del máximo jefe, fechada en Angostura el 1ro de septiembre de 1817, en la cual se lee: "...Y sobre todo, mándeme usted la imprenta, que es tan útil como los pertrechos en la guerra, y ella es la artillería del pensamiento". Peñalver compra la imprenta en octubre procedente de Londres a un costo de dos mil doscientos pesos y la envía hacia Angostura, capital provisional de Venezuela y cuartel general del Ejército, instalada en una casa ubicada en el Paseo Orinoco, cedida por el señor José Luis Cornieles.

El 27 de junio de 1818 se publica el primer número, en papel de hilo, con cuatro páginas, un tiraje de mil ejemplares, publicada el día sábado en tres idiomas: francés, inglés y castellanos, el editor es el capitán belga Andrés Roderick, con la designación de "Impresor del Supremo Gobierno". El director de los primeros doce números fue el neogranadino Francisco Antonio Zea, a partir de febrero de 1819, siguió bajo la orientación de Carlos Soublette, luego Manuel Palacio Fajardo y José Rafael Revenga; uno de sus redactores fue el insigne coronel brasilero José Ignacio de Abreu y Lima, de fina pluma, héroe en Carabobo y tantas batallas por la independencia. El periódico, verdadera tribuna para dar las batallas de las ideas, se enviaba a los países hispanoamericanos, EE.UU. y Europa, incluyendo España adonde llegaba en forma clandestina: En Europa sirvió para que muchos jóvenes voluntarios se incorporaran a la lucha emancipadora; publicaba discursos como el de Angostura, pronunciado el 15 de febrero de 1819, decretos, cantos patrióticos, actividades bélicas y proclamas, para insuflar el sentimiento de libertad, que bajo la égida del Libertador, su pluma se convertía en verdadera punta de lanza. En sus viajes cuando joven y luego en la lucha por redención de los pueblos, internalizaba la influencia y poder de los medios impresos para combatir la propaganda enemiga. País que lo inspiró de sobremanera fue Francia.

En la primera edición del "Correo", se publicaron informaciones del estado mayor del ejército y ofertas de beca para tres jóvenes que desearan incursionar en las artes gráficas. Con el Correo del Orinoco, verdadero "vocero de la emancipación", el Libertador, cronista de sus ideas, batallas y sueños, se perfila como un excelente comunicador social, exponiendo sus conceptos con sentido de justicia, moral, razón y verdad en sus expresiones. "El Correo" tuvo 128 ediciones, siendo publicada la última el 23 de marzo de 1822. Bolívar en su periplo de libertad, escribió para el "Iris de Venezuela", "El Correo Nacional"; en Perú funda "El Pacificador del Perú", la "Gaceta del Gobierno" y "El Peruano", hoy en día continúa circulando. En Arequipa-Alto Perú, funda "La Estrella de Ayacucho" y dispone crear "El Constitucional", "El Argos", "La Abeja Argentina", "El Piloto" y "La Gaceta de Santa Fe de Bogotá". En algunos impresos escribía con el seudónimo de "Juan Trimiño", nombre tomado de un sastre canario, entusiasta, muy popular, apegado a la emancipación desde el 19 de abril de 1810. Según la filóloga peruana Martha Hidebrandt, el caudal léxico de Bolívar podría calcularse en 16.000 voces, muy elevado para la época, tomando en cuenta que la del inglés Shakespeare era de 15.000 y el de Miguel de Cervantes y Saavedra casi 21.000. Nuestro Libertador apegado a la información objetiva y veraz, dijo el 15 de febrero en el Congreso de Angostura: "El derecho de expresar sus pensamientos y opiniones de palabra, por escrito, o de cualquier otro modo, es el primero y más inestimable don de la naturaleza". Aprovecho esta tribuna para felicitar al distinguido doctor, académico y mejor amigo, Guillermo Loreto Mata, autor de la inédita y excelente obra, "El libro de las preguntas" con prólogo de Guillermo Morón. A los periodistas en su día, los invito a transitar la amplia senda trazada por el "Gran Caraqueño", paisano, colega y guía, en la riesgosa profesión de informar la verdad verdadera, es mostrar siempre el oro mas no el lodo.

(*) General de brigada
eumenes@cantv.net

Diario El Carabobeño
Historia y Tradición

domingo, 2 de agosto de 2009

El Teque. Antiguo barrio de la Ciudad de Caracas que existió desde comienzos del siglo XVIII hasta finales del siglo XIX.

Gerónimo Alberto Yerena Cabrera*
Quizás, la primera vez que se hace referencia por escrito de este barrio fue cuando se nombran los linderos de la parroquia Nuestra Señora de Altagracia, separada como parroquia aparte de la Catedral en el año 1750, fecha en la cual el cantón o barrio quedó integrado a la parroquia. Estos datos aparecen registrados en la Matricula de la parroquia Altagracia. 1775. A. A. de C. Sección Parroquiales, Altagracia Caracas. Carpeta Nº 2. (1).

La descripción de los límites de la parroquia es la siguiente:
“De Oriente a Poniente desde el río Catuche por la calle titulada de Cristo Crucificado, y plasuela de la misma parroquia a los Teques y campos correspondientes; y desde el Sur a Norte, desde la propia calle río arriba de Catuche al cerro La Guaira.”

Era una zona que abarcaba varias cuadras, compuestas de rancherías habitadas por una clase social de escasos recursos y limitado nivel educativo. La gran mayoría de los ranchos estaban distanciados uno del otro, sobre todo al Sur; estaban situados entre la quebrada de Quita Calzón y la quebrada de Los Padrones, lo que actualmente es hoy la zona más hacia el oeste de la parroquia de Altagracia.

Esta zona al principio se llamó Cantón El Teque y luego al ir reduciéndose su extensión por avance del urbanismo convencional se denominó Barrio El Teque, tal como aparece en el plano de la ciudad del año 1810 (2), y, más preciso aún, en otra versión del plano de 1810 en conmemoración del centenario del 19 de abril, donde hacen una condensación de la Caracas de esa época hasta 1843, intervalo cuando Caracas no sufrió ninguna modificación en relación a su topografía urbanística (3). En los planos de 1810 y 1843, así como en el plano de 1801 elaborado por Francisco Depons, donde también figura el barrio, la quebrada de los Padrones aparece con el nombre de Quebrada de Leandro (4). En el plano de 1897(5) se delimitan ambas quebradas, así como el resto de las quebradas caraqueñas para la época.

Si estudiáramos un plano actual de la ciudad, el área estaría comprendida hasta mediados del siglo XIX, aproximadamente entre los siguientes límites:
Por el norte, hacia el este la actual esquina de Gobernador, por donde a media cuadra pasa la quebrada de los Padrones y hacia el oeste media cuadra de la esquina de Zapatero, sitio por donde baja la quebrada de Quita Calzón; a ese nivel la quebrada baja entre Zapatero y Cola de Pato.
Al sur, se ampliaban sus límites entre la actual esquina de Bolero por el este, hasta ranchos dispersos cercanos a la esquina de Pagüita.

Luego, a medida del crecimiento del urbanismo, se pobló más la ciudad con construcciones de mejor calidad y el área de rancherías se fue reduciendo paulatinamente; ya en el Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas levantado en 1875 por orden de Guzmán Blanco (6), desaparece el nombre del barrio, y toda la zona de lo que para la época correspondía a la parroquia de Altagracia aparece con el nombre de sus actuales esquinas (aproximadamente 49 esquinas); pero, no así, desapareció en el recuerdo de los caraqueños el que allí existió ese barrio; si revisamos El Plano de Caracas de 1890 elaborado por Pablo Díaz (7), observamos que la zona correspondiente al norte, entre las esquinas de Poleo y Buena Vista, aparece destacada como El Teque, esto, como recuerdo al viejo barrio casi desaparecido para la época.
Aún a finales del siglo XIX los pocos ranchos que permanecían en sus alrededores, sobre todo en la parte oeste de la actual parroquia de Altagracia, se siguió llamando por costumbre El Teque, aunque la zona, en realidad, ya no correspondía a la original de los planos de 1810 a 1843.

Este barrio tuvo relevancia en la época de la declaración de la Independencia; luego del 17 de agosto de 1811, fecha de la firma del Acta de la Independencia por los diputados de la Asamblea, unos canarios que habitaban el Cantón El Teque se alzaron; días después son dominados y fusilados diez y seis de ellos (8).
En la parte más hacia el sur, donde se encontraba la posesión La trilla, y que se denominaba en forma no oficial El Teque, fue construida la mansión que es hoy el Palacio de Miraflores (9).

Don Lucas Manzano en su libro Crónicas de Antaño, narra dos situaciones en relación al barrio El Teque; la primera, en su artículo sobre El Puente Guanabano dice: “Los vagabundos de El Teque hacían suya la soledad imperante para desvalijar el viandante si era del sexo barbudo, o vejarlo, en no importa qué manera, si cubría su cuerpo con trajes vaporosos ” (10); la segunda, en su artículo Medio Siglo Atrás (11) -se refería al último cuarto del siglo XIX- comenta la graciosa y picaresca anécdota: “ En las jerusalenes montada en escena en el teatro de corral situado en la Esquina de Pineda, don T. Rasgo, tuvo la osadía de distinguir su casa a renglón seguido de su patronímico con un 8 descomunal; allí se congregaban las compadrerías de El Teque y el Estado Vallenilla para armar bululúes que comenzaban por una
chirigota endilgada a la Magdalena, por su desproporción en el corpiño, y concluían con una tunda de garrote que ponía en tensión nerviosa la ciudad….”
Como podemos apreciar, en los relatos de Don Lucas Manzano vemos que El Teque fue el primer barrio marginal que tuvo la ciudad de Santiago de León de Caracas

Estas quebradas dejaron de figurar en los planos de Caracas a finales del siglo XIX; por una parte, al crecer la ciudad y la desforestación que la siguió, el caudal se fue reduciendo; por otra, las quebradas en sí eran de un caudal pequeño, más aún en época de verano, y con la urbanización a su alrededor se transformaron, al quedar embauladas, en simples conductos de drenajes, sólo queda como recuerdo las esquinas que llevan sus nombres: Esquina de Quitacalzón y esquina de Tinajitas, la quebrada de los Padrones, era de mayor caudal, está también embovedada y en muy pocos sitios se puede apreciar su lecho, desemboca en la quebrada de Caroata, cercana a la Esquina de Aserradero.(12).

Un comentario final en cuanto a este artículo del barrio o Canton El Teque: como pueden ustedes apreciar en la bibliografía y planos mencionados, el barrio El Teque se conocía, por lo menos, desde principios del siglo XVIII, así como las pocas menciones aisladas que de él se hacen. Me llamó poderosamente la atención en la investigación que pude realizar sobre este barrio que no encontré ningún artículo específico sobre él, motivo aún más, que me estimuló a escribir este ensayo. 
Nota
Al final de la bibliografia se anexa actualización publicada el 20 de junio de 2015 sobre el barrio El Teque y los tequeños, donde se agregan varios conceptos sobre el barrio y los sucesos del 11 de junio de 1811.
Bibliografía y planos
(1).- Lila Mago de Chopite. Caracas y su crecimiento Urbano. Publicación de la Unidad de Cultura y Publicaciones del Instituto Universitario Pedagógico de Caracas.1986. p 81.
(2).- Plano de la ciudad de Santiago de León de Caracas. 1810. Editado por el diario El Universal, Colección Histórica Mapoteca IGVSB.
(3).- Plano de la Ciudad Santiago de León de Caracas en el año de 1810. “según apuntaciones del ilustrísimo Señor Don Mariano Martín y planos de F. de Pons; A.J. Jesurun y otros, historiadores e ingenieros, desde 1771 hasta 1843; con fecha 19 de abril de 1910 y firmado por E. Mendoza Solar. Recuerdo del primer Centenario de la Independencia de Venezuela”. Publicado en el libro Atlas de Venezuela. Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables. Dirección de Cartografía Nacional. Segunda Edición.1979.
(4).- Gerónimo Alberto Yerena Cabrera. Historia de las quebradas del Valle de Caracas. 2007.
(5).- Caracas Plano de la ciudad. Situación de las parroquias foráneas. Por R. Razetti. 1897. Editado por el diario El Universal, Colección Histórica Mapoteca IGVSB.
(6).- Plano topográfico de la ciudad de Caracas. Capital de los Estados Unidos de Venezuela. Plano levantado por orden del Ilustre Americano Gral Antº Guzmán Blanco. 1875. Atlas de Venezuela. Editado por el Ministerio de Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables. Dirección de Cartografía Nacional. Segunda Edición. 1979. p 14.
(7).- Lila Mago de Chopite. Caracas y su crecimiento Urbano. Publicación de la Unidad de Cultura y Publicaciones del Instituto Universitario Pedagógico de Caracas.1986. p 225.
(8).- José Nucete Sardi. La Ciudad y sus tiempos. Edición del Cuatricentenario de Caracas. p 35.
(9).- Graciela Schael Martínez. Estampas Caraqueñas. Ediciones del Concejo Municipal del Distrito Federal. 1975. P 169.
(10).-Lucas Manzano. Crónicas de CaracasAvila Gráfica, S.A-Impresores. Caracas 1951. P79.
(11).- Ibidem.p 109.
(12).- Gerónimo Alberto Yerena Cabrera. Historia de las quebradas del Valle de Caracas. 2007.

EL ORIGEN DEL TEQUEÑO ES CARAQUEÑO, DEL BARRIO CANARIO “EL TEQUE”

GERÓNIMO ALBERTO YERENA CABRERA

LOS CANARIOS DEL TEQUE  Y LOS TEQUEÑOS.
"dura menos que una bandeja de tequeños..."  BARRIO  EL TEQUE.
PARROQUIA DE ALTAGRACIA Y ANTIGUAS QUEBRADAS CARAQUEÑAS
AL NOROESTE DE LA CIUDAD.
SUCESOS DEL 11 DE JULIO DE 1811 EN EL BARRIO EL TEQUE
.

tequenos-venezolanos

INTRODUCCIÓN
    El origen del famoso tequeño, se ha atribuido a la ciudad de los Teques, actual capital del Estado Miranda, desde el año 1928. Pasapalo vernáculo, pero no multisápido, por lo menos, el original, el cual es el que se ha mantenido hasta el presente para deleite de los venezolanos y extranjeros que han tenido la dicha de probarlo, por  caracterizar a este apetitoso, ahora pasapalo, precisamente por su sabor sencillo y agradable, lo que hace que al comerse el primero produzca una reacción inmediata e incontenible de seguir picando y una de sus propiedades más resaltante es que no empalaga y da una verdadera sensación de haber comido-de haberse quitado el hambre-; de allí el decir que: "dura menos que una bandeja de tequeños..."     Este origen, atribuido a la ciudad de Los Teques, es algo que se ha repetido, tal como es frecuente en los relatos "refritos" sobre crónica. Quizás se debe a que fue donde se popularizó, llevado por las familias pudientes caraqueñas, quienes acostumbraban a  pasar temporadas o tener una segunda residencia en esa ,otrora,agradable ciudad.
   Ha influido el error de atribuir el origen del Tequeño a esta ciudad el desconocimiento de la historia y el haber borrado
los caraqueños de su memoria el  famoso Barrio El Teque, situado en la Parroquia de Altagracia, sitio donde realmente se originó la elaboración del famoso Tequeño.

LOS CANARIOS DEL TEQUE  Y LOS TEQUEÑOS
    Los canarios de este barrio fueron los primeros en Venezuela en elaborar el apetitoso plato, no precisamente como pasapalo, sino, como  una comida para el desayuno y la cena, tal como nosotros comemos las  arepas o las exquisitas empanadas. Su elaboración fue tal cual como ahora se hace: masa de trigo enrollada rellena de queso blanco y luego frita. Era lo que ahora llamamos, en materia culinaria, un resuelve para los habitantes marginales de ese barrio; los cuales no contaban, aparte de recursos económicos, la disponibilidad de ofertas en las pulperias o los mercados de la época. Otra causa que influyó fue la de caer el barrio en desgracia con  los acontecimientos iniciales de la independencia, sobre todo, con los mantuanos, quienes no recordaron que de cada diez españoles que pisaron nuestra patria siete u ocho eran canarios y fueron ellos los que desarrollarón la agricultura.
   Si revisamos, por ejemplo, quienes eran los que cultivaban las numerosas haciendas en el Valle de Caracas y hacían el duro trabajo en ellas; o el nombre de muchas esquinas caraqueñas, bien sea por el nombre propio del personaje, o el nombre de su negocio, tal como lleban varias esquinas el nombre de una pulperia de canarios, verán quienes con su sudor forjarón el florecimiento de la patria.
   Su comida se hizo famosa en los pobladores de los alrededores de la ciudad y luego de desaparecer el barrio, familias pobres de  Caracas lo siguieron elaborando. Más tarde fue  preparado por  familias más pudientes quienes la llevaron al ,entonces,pueblo de los Teques  y fueron las que la popularizaron; regresando a Caracas con su nombre original de Tequeños y confundieron su nombre con esta ciudad, por olvido o ignorancia, más que por asociación.
BARRIO  EL TEQUE, PARROQUIA DE ALTAGRACIA Y ANTIGUAS QUEBRADAS CARAQUEÑAS
    El barrio El Teque junto al barrio de la Trinidad constituyeron  dos de los barrios más antiguos de la ciudad de Caracas, los cuales existieron desde comienzos y mediados del siglo XVIII respectivamente.Es de notar que ambos estaban ubicados en lo que actualmente es la parroquia de Altagracia y ambos perdieron su denominación en el transcurso del siglo XIX.
    En cuanto al barrio El Teque, se denominó luego Sabana del Teque, la cual fue parte de la zona que ocupaba el antiguo barrio, más adelante se le dió el nombre a una esquina, posteriormente también desapareció esta esquina, sólo queda el recuerdo cuando se mencionan en la historia de las esquinas caraqueñas (1).
    Quizás la primera vez que se hace referencia por escrito de este barrio, fue cuando se nombran los linderos de la parroquia Nuestra Señora de Altagracia, separada como parroquia aparte de la Catedral en el año 1750, fecha en la cual el cantón o barrio quedó integrado a la parroquia. Estos datos aparecen registrados en la Matricula de la parroquia Altagracia. 1775. A. A. de C. Sección Parroquiales, Altagracia Caracas. Carpeta Nº 2 (2).

    La descripción de los límites de la parroquia de Altagracia donde se menciona por vez primera al barrio El Teque, es la siguiente:
“De Oriente a Poniente desde el río Catuche por la calle titulada de Cristo Crucificado, y plazuela de la misma parroquia a los Teques y campos correspondientes; y desde el Sur a Norte, desde la propia calle río arriba de Catuche al cerro La Guaira.”
    El barrio era una zona que abarcaba varias cuadras, compuestas de rancherías habitadas por una clase social de escasos recursos y limitado nivel educativo. La gran mayoría de los ranchos  estaban distanciados uno del otro, sobre todo al sur; estaban situados entre la quebrada de Quita Calzón y la quebrada de Los Padrones, actualmente embauladas totalmente sus trayectos; están ubicadas en  la zona más hacia el oeste de la parroquia de Altagracia. Esta zona al principio se llamó Cantón El Teque y luego, al ir reduciéndose su extensión por avance del urbanismo convencional, se denominó Barrio El Teque, tal como aparece en el plano de la ciudad del año 1810 (3), y, más preciso aún, en otra versión del plano de 1810 en conmemoración del centenario del 19 de abril, donde hacen una condensación de la Caracas de esa época hasta 1843, intervalo cuando Caracas no sufrió ninguna modificación en relación a su topografía urbanística (4).
   En los planos de 1810 y 1843, así como en el plano de 1801 elaborado por Francisco Depons, donde también figura el barrio, la quebrada de los Padrones aparece con el nombre de Quebrada de Leandro.  En el plano de 1897(5) se delimitan ambas quebradas, así como el resto de las quebradas caraqueñas para la época.
    Si estudiáramos un plano actual de la ciudad, el área estaría comprendida hasta mediados del siglo XIX, aproximadamente entre los siguientes límites:
Por el norte:
Hacia el este la actual esquina de Gobernador, por donde a media cuadra pasa la quebrada de los Padrones, y hacia el oeste a media cuadra de la esquina de Zapatero, sitio por donde baja la quebrada de Quita Calzón; a ese nivel la quebrada baja entre Zapatero y Cola de Pato.
Por el sur, se ampliaban sus límites entre la actual esquina de Bolero por el este, hasta ranchos dispersos cercanos a la esquina de Pagüita.
   Luego se pobló más la ciudad con construcciones de mejor calidad y el área de rancherías se fue reduciendo paulatinamente, ya en el Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas levantado en 1875 por orden de Guzmán Blanco (6), desaparece el nombre del barrio; toda la zona de lo que para la época correspondía a la parroquia de Altagracia aparece con el nombre de sus actuales esquinas (aproximadamente 49 esquinas); pero, no así, desapareció del todo en el recuerdo de los caraqueños de esa época que allí existió ese barrio y aunque no de forma oficial se continúo llamando a esa zona El Teque; aunque sí, en el siglo XX se olvidó que allí nació el rico pasapalo; tal como sucede cuando se hace mención a La trilla la cual quedaba en la parte sur del El Teque, donde fue construida la mansión que es hoy el Palacio de Miraflores (7).
    Si revisamos El Plano de Caracas de 1890 elaborado por Pablo Díaz (8), observamos que la zona correspondiente al norte, entre las esquinas de Poleo y Buena Vista, nuevamente aparece destacada como El Teque, esto como recuerdo al viejo barrio casi desaparecido su nombre para la época (con un plano actual pueden constatar estas referencia sin dificultad).Aún a finales del siglo XIX los pocos ranchos que permanecían en sus alrededores, sobre todo en la parte oeste de la actual parroquia de Altagracia, se siguió llamando por costumbre El Teque, aunque la zona, en realidad, ya no correspondía a la original de los planos de 1810 a 1843.

SUCESOS EL 11 DE JULIO DE 1811 EN EL TEQUE
   José Nucete Sardi(9), con gran prudencia comenta lo que ocurrió en cuanto a el alzamiento y el fusilamiento de los canarios y cuida no entrar en detalles sobre el comportamiento y como fue la protesta:

" ...unos canarios se alzan en El teque; dias después son dominados y fusilados diez y seis"


    Enrique Bernardo Núñez, refiere que en la tarde del 11 de julio de 1811 aparecen en la sabana del Teque grupos armados con trabucos, pistolas y armas blancas. Se proponían tomar el cuartel de la Trinidad, que debía franquearles el cabo J. Roldán. Era la conspiración tramada contra el gobierno independiente por Juan Díaz Flores, José María Sánchez y fray Juan José García (10). Considero que esta versión del gran crónista de Caracas,lamentablemente, sin ninguna mala intención, es sesgada y es una consecuencia de la inquina en lo relatado por los mantuanos dominantes de la época.
    Carmen Clemente Travieso (11) en la descripción de la esquina de El Chorro también hace mención de una manera muy amena de este alzamiento de los canarios en El Teque; aunque igualmente sesgada, por el mismo motivo referido anteriormente.
    Don Lucas Manzano en su libro Crónicas de Antaño narra dos situaciones en relación al barrio El Teque:
La primera, en su artículo sobre El Puente Guanabano dice: “Los vagabundos de El Teque hacían suya la soledad imperante para desvalijar el viandante si era del sexo barbudo, o vejarlo, en no importa qué manera, si cubría su cuerpo con trajes vaporosos ” (12). El segundo acontecimiento, en su artículo Medio Siglo Atrás (13) -se refería al último cuarto del siglo XIX- comenta la graciosa y picaresca anécdota:
“ En las jerusalenes montada en escena en el teatro de corral situado en la Esquina de Pineda, don T. Rasgo, tuvo la osadía de distinguir su casa a renglón seguido de su patronímico con un 8 descomunal; allí se congregaban las compadrerías de El Teque y el Estado Vallenilla* para armar bululúes que comenzaban por una chirigota endilgada a la Magdalena, por su desproporción en el corpiño, y concluían con una tunda de garrote que ponía en tensión nerviosa la ciudad….”
   Es cierto que para la época narrada por Don Lucas Manzano, la situación con los habitantes del Teque era tal como la describe; pero el relato de lo sucedido el once de julio de 1811 en cuanto al modo en que estaban armados los canarios sí ha sido falseado.
  Otros cronistas respetados desmitifican esta última versión, refieren que es exagerado lo relatado en cuanto al armamento que llevaban los canarios; los cuales sólo estaban armados con palanganas y amuletos e iban haciendo un bullicio por sus calles. Condensando esta última versión cito a
Urdaneta Ramón (14), quien desmitifica lo relatado por los mantuanos y sus seguidores,textualmente dice:
" 11 de julio 2011. En Caracas, en el pastoreño lugar sabanero El Teque, desde las tres de la tarde de ese día bajo la jefatura del caraqueño José María Sánchez, se alzan más de 60 isleños canarios contra el gobierno establecido y a favoe de Fernandeo VII, pero pronto se le domina a "pedradas", una vez detenidos se les fusila, sin pérdida de tiempo..."
 ¿A pedradas se le van a enfretar las milicias republicanas a canarios armados con trabucos, pistolas y armas blancas?
   Indudablemente había una animadversión por algunos personajes de esa época en contra de los canarios, tal como sucedio contra uno de los más notables ciudadanos de todas las épocas de nuestra nación: Don Francisco de Miranda. Hubo muchas rencillas sociales y raciales en el seno de la sociedad caraqueñas.Importante citar lo relatado por el historiador Augusto Mijares (15):
"...las divergencias que separaban a los grupos revolucionarios en aquellos días, y los que existían aun de persona a persona. Se sabe, por ejemplo, que los licenciados Miguel José Sanz y Antonio Nicolas Briceño eran enemigos de Bolívar por diferentes motivos... letrados como Roscio fueron enconados adversarios de Miranda..."
   Continúa Mijares:
" Ya veremos como una carta de Roscio a Bello, que comentaremos más adelante, cómo aquel Procér, a pesar de ser meztizo, se alarmaba o aparentaba alarmarse, por las "indiscretas murmuraciones de igualdad" que atribuía a Miranda y a los Ribas; en cuyo grupo incluye en otro párrafo, a Bolívar"

"No hay peor astilla que la del mismo palo"
QUEBRADAS CARAQUEÑAS
Estas quebradas mencionadas dejaron de figurar en los planos de Caracas a finales del siglo XIX; por una parte, al crecer la ciudad y la desforestación que la siguió, el caudal se fue reduciendo; y por otra, las quebradas en sí eran de un caudal pequeño, más aún en época de verano, y con la urbanización a su alrededor se transformaron al quedar embauladas, en simples conductos de drenajes; sólo queda como recuerdo las esquinas que llevan sus nombres: Esquina de Quitacalzón y esquina de Tinajitas; la quebrada de los Padrones, era de mayor caudal y está también embovedada, en muy pocos sitios se puede apreciar su lecho, desemboca en la quebrada de Caroata, cercana a la Esquina de Aserradero ( al sur del bloque tres del Silencio, casi coincide con la entrada del tunel de las torres del Centro Simón Bolívar).

*El Estado Vallenilla fue la denominación que se le dió a la zona actual de la parroquia La Pastora luego de terminada la Guerra Federal. Al designarse La Pastora como parroquia independiente de Altagracia dejó de usarse esta denominación.
 

1.- Gerónimo Alberto Yerena Cabrera. El Teque. Antiguo barrio de la Ciudad de Caracas. Blog Venezuela de Antaño. Caracas, 2 de agosto del 2009. http://venelib-antao.blogspot.com/.

2.- Lila Mago de Chopite. Caracas y su crecimiento Urbano. Publicación de la Unidad de Cultura y Publicaciones del Instituto Universitario Pedagógico de Caracas.1986. p 81.
3.- Plano de la ciudad de Santiago de León de Caracas. 1810. Editado por el diario El Universal, Colección Histórica Mapoteca IGVSB.
4.- Plano de la Ciudad Santiago de León de Caracas en el año de 1810. “según apuntaciones del ilustrísimo Señor Don Mariano Martín y planos de F. de Pons; A.J. Jesurun y otros, historiadores e ingenieros, desde 1771 hasta 1843; con fecha 19 de abril de 1910 y firmado por E. Mendoza Solar. Recuerdo del primer Centenario de la Independencia de Venezuela”. Publicado en el libro Atlas de Venezuela. Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables. Dirección de Cartografía Nacional. Segunda Edición.1979.
5.- Caracas Plano de la ciudad. Situación de las parroquias foráneas. Por R. Razetti. 1897. Editado por el diario El Universal, Colección Histórica Mapoteca IGVSB.
6.- Plano topográfico de la ciudad de Caracas. Capital de los Estados Unidos de Venezuela. Plano levantado por orden del Ilustre Americano Gral Antº Guzmán Blanco. 1875. Atlas de Venezuela. Editado por el Ministerio de Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables. Dirección de Cartografía Nacional. Segunda Edición. 1979. p 14.
7.- Graciela Schael Martínez. Estampas Caraqueñas. Ediciones del Concejo Municipal del Distrito Federal. 1975. P 169.
8.- Lila Mago de Chopite. Caracas y su crecimiento Urbano. Publicación de la Unidad de Cultura y Publicaciones del Instituto Universitario Pedagógico de Caracas.1986. El Plano de Caracas de 1890 elaborado por Pablo Díaz. p 225.
9.- José Nucete Sardi. La Ciudad y sus tiempos. Edición del Cuatricentenario de Caracas. p 35.
10.- Enrique Bernardo Núñez. La Ciudad de los Techos Rojos. Monte Avila Editores. 1998 .p 168.
11.- Carmen Clemente Travieso. Las esquinas de Caracas. Los libros del Nacional.2001.p 88
12.-Lucas Manzano. Crónicas de Caracas. Avila Gráfica, S.A-Impresores. Caracas 1951. P79.
13.- Ibidem.p 109.

(14).Urdaneta Ramón. Historia Culta de Venezuela. Fundur Editores. 2007. P 289.(15). Augusto Mijares. El Libertador. Tercera Edición. Comandancia de las Fuerzas Aéreas de Venezuela. Caracas. 1967. P184.

viernes, 31 de julio de 2009

31 de julio de 1817, Batalla de Matasiete, "heroísmo margariteño"

Eumenes Fuguet B. (*)

El general realista Pablo Morillo Comandante en jefe del Ejército Expedicionario Pacificador de Costa Firme al frente de una poderosa flota, procedente de España llegó a Pampatar el 7 de abril de 1815, iniciando operaciones que continuaría en Cumaná, Caracas, Cartagena y llanos venezolanos. Procedente de Cumaná realiza su segunda y última incursión a la isla el 14 de julio de 1817, al frente de tres mil veteranos embarcados en veinte naves Es recibido por la escasa pero heroica tropa comandada por el coronel Joaquín Maneiro quien trata de retardarle su avance hacia La Asunción. En ausencia del general Juan Bautista Arismendi, el coronel Francisco Esteban Gómez como gobernador (1783 - 1853) con apenas mil trescientos soldados es el encargado de la defensa de la isla; disponía de poco armamento, munición y logística para enfrentar al poderoso ejército realista adiestrado, equipado y entrenado. Desde el cuartel general de los Barales el 17 de julio, Morillo le envía una comunicación a Gómez intimidándolo a la rendición incondicional:".Os aseguro sin hacer ostentación de mi poder será tan ejemplar el escarmiento de ésta isla, que no quedará uno solo que sufra el castigo de sus crímenes, ni que conserve la memoria de los hechos sangrientos y terribles, que sufrirán ellos y sus familias"; esta misiva en vez de aplacar la tenacidad de los defensores, mas bien le insufló entusiasmo y valor; Gómez desde su cuartel general en Sabana Grande le contesta el 18 de julio: "La sangre que se ha derramado y que se derramará, emana del íntimo impulso que tiene todo hombre al defenderse de su enemigo y del implacable odio que profesan los margariteños a sus opresores; del entusiasmo que a todos nos anima para sepultarnos entre las ruinas de nuestro país con cuantos objetos poseemos, antes que dejar a la posteridad el confuso lunar de la humillación y vasallaje en el brillante cuadro de nuestras victorias.Si V.E. fuere vencedor, se hará señor de las cenizas y lúgubres vestigios que quedarán de nuestra constancia y valor. Con ellos se complacerá en tiránica ambición, mas no con dominar la Isla de Margarita, ni menos a sus ilustres defensores". El 20 de julio desembarca el coronel Juan Aldama en refuerzo de Morillo, éste ocupa Pampatar el 23; su objetivo era capturar el Portachuelo ubicado entre La Asunción y Tacarigua. Los republicanos ante la supremacía de los oponentes, optan concentrarse en La Asunción. El glorioso día 31 de julio se moviliza Morillo teniendo como objetivo ocupar la altura de Mata Siete al noroeste de La Asunción, con dos mil seiscientos efectivos. El valeroso Gómez se adelanta y coloca en la parte baja donde se encuentran los cocales y en la parte baja de la colina, terreno escabroso y de difícil acceso, sus cuatrocientos efectivos, además del apoyo voluntario de mujeres, niños y ancianos teniendo como arma lo que tuvieran a su alcance, no sin antes colocar parapetos, construir obstáculos y zanjas permitiendo una posición defensiva para soportar la acometida realista. A las 0830 horas de la mañana se inician las operaciones; las baterías republicanas ubicadas en La Caranta y en La Libertad, con sus fuegos de mediano alcance hostigaban y neutralizaban la acometida realista; en varias ocasiones Morillo trata de avanzar cargando a la bayoneta para desalojar a los republicanos de sus posiciones. Sus tropas por estar en la parte baja de la colina son blancos fáciles de los valientes margariteños; después de más de siete horas de lucha; el jefe realista con seiscientas bajas entre muertos y heridos, decide alejarse hacia Pampatar, en cuyo avance tendrá mayores contratiempos al movilizarse en horas nocturnas, sin baqueano (guía) y perseguido por la caballería republicana. Una vez recuperado de esta derrota se dirige desde Pampatar el 6 de agosto hacia Juan Griego donde vence el 8 en el sitio conocido como la Laguna de los Mártires a los quinientos defensores, muchos de ellos mujeres y niños. Al conocer la ocupación de la rica región de Guayana y la libre navegación por el Orinoco por parte del Ejército Libertador sale de la isla el 17 de agosto vía La Guaira para instalar su cuartel general en Calabozo. Además de Francisco Esteban Gómez conocido como "El Leonidas de América", en la acción de Mata Siete se destacaron entre otros: Joaquín Maneiro, Francisco Antolin del Campo, Celedonio Tubores, Nemesio Malaver, Gaspar Marcano, Policarpo de Mata y Victorino Guzmán. Las heroínas anónimas se encargaron de transportar en hamacas a los heridos, llevar agua y comida, animando en todo momento a los bravos combatientes. En Mata Siete a pesar de las noventa bajas, la valentía de los margariteños superó la cantidad de la fuerza opositora. La tradición cuenta que la Virgen del Valle los acompañó en la batalla, de allí la denominación de "La Virgen Patriota". Varias hipótesis se discuten sobre el nombre del sitio de la batalla, algunos dicen que en el fragor del combate los defensores empujaban las rocas de manera que cada una eliminaba a siete adversarios, aunque el combate se dio en la parte baja del cerro y no en la parte alta; otros afirman que era por la desproporción del número de los combatientes, de tal forma que un soldado de Gómez debía eliminar a siete de Morillo; según algunos planos, el cerro se denomina Mata Siete desde 1777. Una Columna coronada con una estrella indica el sitio de batalla. Los hijos de esta "región benemérita" se ufanan de ser el primer sitio libre de Venezuela e hispanoamérica, igualmente el 8 de mayo de 1816 nació en Margarita la III República. Una Promoción de Oficiales, una Condecoración y el Premio Regional de Periodismo, recuerdan el heroísmo de esta memorable hazaña.

(*) Gral. Bgda
eumenes7@gmail. com

Diario El Carabobeño

Historia y Tradición

miércoles, 29 de julio de 2009

ARTURO MICHELENA EL PINTOR DE “EL NIÑO ENFERMO”

Leopoldo Moreno Brandt

El 16 de Junio de 1.863, nació en Valencia (Estado Carabobo), Francisco Arturo Michelena Castillo, era el penúltimo de cinco hermanos del matrimonio de Juan Antonio Michelena y Socorro Castillo.
Desde niño se sintió atraído por la pintura y a los 11 años realizó su primer autorretrato, que cuando le fue presentado al Sr. Francisco De Sales Pérez, caraqueño y hombre distinguido en Valencia, se dio cuenta del genio del niño y se convirtió en su protector.
Francisco De Sales Pérez comienza conjuntamente con los padres de Arturo, a intentar conseguir una “Pensión de estudio” para el joven artista logrando su propósito en Abril de 1.885, después de una entrevista con el Presidente de Venezuela, General Joaquín Crespo.
El 6 de Mayo de ese mismo año se embarca rumbo a París donde va a permanecer durante 5 años con 5 meses. Al llegar a la Capital artística, cultural y científica del mundo, comienza sus estudios con el Maestro Jean Paúl Laurens, convirtiéndose por su talento en uno de los alumnos predilectos del profesor.
En 1.887 envía dos obras al Salón Oficial de los Campos Elíseos, “El Niño Enfermo” y “Visita Electoral”, tenía 24 años de edad, y obtiene con la primera obra “Medalla de Oro de Segunda Clase”, máxima recompensa que puede obtener un artista extranjero.

En 1.889, Michelena es un Artista Consagrado en Francia y participa en la “Exposición Universal Internacional” en conmemoración del Primer Centenario de la Toma de la Bastilla y el inicio de la Revolución Francesa, con un cuadro muy acorde con la celebración: “Carlota Corday Camino Al Cadalso”, el público se emociona con el cuadro y obtiene “Medalla de Oro en Primera Clase”.

Intespectivamente Michelena decide regresar a Venezuela por un desengaño amoroso, y se embarca rumbo a la Guaira en Octubre de 1.889
Es recibido con los máximos honores en Venezuela, pinta por encargo del Ejecutivo Nacional, su cuadro “Vuelvan Caras” y múltiples retratos de las personas pudientes de la Sociedad.
Se enamora de la Srita. Lastenia Tello, con la que contrae matrimonio y se marcha nuevamente a París, después de haber permanecido 10 meses en Venezuela.
Estando en París trabaja en su obra de mayor formato “Pentesilea” que expone en el Salón Anual de 1.891, en sitio de Honor al lado del cuadro de su Maestro J.P.Laurens.
Comienza sus primeros estudios y bocetos para su cuadro “La Vara Rota”, expuesta en el Salón Oficial de 1.892; pero también comienzan los primeros síntomas de la enfermedad, tos, febricula, expectoración hemoptoica, y su médico en París,Dr. Pablo Acosta Ortiz, le diagnostica Tuberculosis Pulmonar, y le sugiere pasar una temporada en Suiza.
Michelena decide volver a Venezuela al ver que su salud se deteriora progresivamente. Al llegar a su tierra natal se domicilia entre Caracas y los Teques, bajo la observación del Dr. José Manuel De los Ríos y pinta en una forma apasionada cuadros como: “Miranda en la Carraca”, “Berruecos”, “Diana cazadora”, Retrato de “José Manuel De los Ríos”, en agradecimiento, “El Panteón de los Héroes”, etc.
Sus últimos cuadros son de tipo religioso; “La Multiplicación de los panes”, “Jesús ante Pilatos” y la “Ultima Cena”, que quedó inconclusa.
Arturo Michelena partió de este mundo en silencio, en la ciudad de Caracas el 29 de Julio de 1.898, en una casa ubicada entre las esquinas de Bolero a LLaguno, cuando tenía 35 años de edad.-

martes, 28 de julio de 2009

Fermín Toro.Orador fecundo y elocuente

Eumenes Fuguet Borregales (*)

El 14 de julio de 1806 ve la luz primera en Caracas específicamente en El Valle, Fermín Toro destacado político, diplomático, educador, filólogo, de profunda elocuencia, poeta, naturalista; de una labor literaria escasa pero brillante, admirado y respetado aún por sus adversarios. Hijo de Don Antonio Rodríguez del Toro y Doña Mercedes blanco, ambos canarios; es Fermín Toro sobrino del marqués del Toro y demás hermanos que se adhirieron al movimiento revolucionario del 19 de abril, y pariente cercano de María Teresa la esposa del Libertador. Recibe una esmerada educación incrementada por su preocupación en aprender idiomas y la lectura de los grandes clásicos. A los dieciocho años empieza a trabajar en la aduana de La Guaira y luego en la de la isla de Margarita.

En 1831 inicia carrera parlamentaria como diputado electo por Margarita ante el Congreso Nacional; es famoso su discurso en esas tribunas el año 1832, promoviendo mediante emotivas palabras con acentos inconfundibles repatriar los restos del Padre de la Patria desde Santa Marta. Sus dotes de escritor polémico son mostradas en los artículos publicados en la prensa caraqueña; en ocasiones utilizaba el seudónimo de Emiro Kastos o el de Jacosías. Su capacidad de negociador le fue requerida como asesor diplomático de Alejo Fortique en Londres durante el período 1839 a 1841, sin descuidar sus delicadas funciones, aprovechó para estudiar Geología, Química e idiomas; dominaba el inglés, francés, italiano, latín y griego. Al regresar al país continuaría su producción literaria, publica en 1842 su conocida obra "Los Mártires", considerada la Primera Novela Publicada en Venezuela; seguiría con "La Viuda del Corintio", "La Sibila de los Andes"; igualmente dictaba clases de Literatura, Gramática y Filosofía en el conocido colegio Independencia regentado por Feliciano Montenegro Colón (1781-1853), fundado el año1836, patrocinado por Páez, Vargas y Manuel Felipe de Tovar, primer establecimiento de su género en Venezuela. Ese año es designado para presidir la comisión que llevaría a cabo las honras fúnebres al Libertador a su llegada a Caracas; Fermín Toro cual fiel cronista, llevó un cronología de los mínimos detalles ejecutados en tan magna ocasión.

Sería designado en 1843 Ministro de Interior y Justicia y luego de Relaciones Exteriores. En abril de 1846 fue enviado a Madrid con carácter de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario para concluir el Tratado de Reconocimiento por parte de España, sustituyendo al general Rafael Urdaneta y Alejo Fortique quienes fallecieron en 1845; cumpliendo a cabalidad la misión encomendada el 7 de agosto de 1846, pudiendo reunirse con la reina Isabel II de España. Al regresar en 1847 es designado Ministro de Hacienda por el presidente general José Tadeo Monagas, a los pocos meses se incorpora como Diputado, criticando los diez años en el poder de los hermanos José Tadeo y José Gregorio Monagas. Toro vive momentos difíciles cuando la tarde del 24 de enero de 1848, por los enfrentamientos en el Congreso entre los liberales de Monagas y los conservadores que seguían a Páez, se produce el asalto al Congreso, acción que deja varios parlamentarios muertos entre ellos Santos Michelena y varios civiles partidarios de ambos bandos.

Fermín Toro quien estaba en su casa simbolizó la digna actitud de la minoría, cuando al emisario del presidente Monagas que le exige presentarse en el Congreso, le contesta: "Díganle ustedes al gral. Monagas que mi cadáver lo llevarán, pero que Fermín Toro no se prostituye". Nuestro biografiado apartándose de la política prefirió trasladarse a los Valles de Aragua, dedicándose a las faenas propias del campo, como también a escribir y desarrollar estudios sobre la botánica; allá fue visitado por los grupos que promovían la destitución de Monagas y la llegada al poder de Julián Castro, comandante de la guarnición de Valencia, líder de la revolución de marzo de 1858, que al ocuparse de la presidencia designa en marzo a Toro Ministro de Hacienda y en abril en Relaciones Exteriores, correspondiéndole resolver la crítica situación de un eminente bloqueo a Venezuela por parte de Francia e Inglaterra con el famoso protocolo Urrutia. Durante el desarrollo de la Convención Nacional de 1858 reunida en la Iglesia de San Francisco en Valencia, Toro es nombrado Presidente y en tal condición dio un discurso que por su contenido sobre el gobierno central federalista y por su brillante elocuencia, mereció elogios. Refiriéndose a nuestros héroes dijo:"En el símbolo de la naciones, Colombia fue Bolívar y Venezuela fue Páez"; igualmente "Carabobo dio el grito de guerra contra el poder de los Monagas". De nuevo es enviado en comisión a España, Francia e Inglaterra para informar sobre la confiscación de bienes y demás detalles ocasionados por la Guerra Federal. En 1861 realiza el Tratado con Italia sobre amistad, comercio y navegación, concluido en Madrid el 19 de junio de 1861. Al regresar vuelve al campo, continuando su importante y acuciosa labor investigativa sobre la flora de la zona central del país; llegó a clasificar unas setecientas plantas del Ávila; material recopilado en 1872 por el científico Adolf Ernest (1832-1894), fundador de la etnobotánica en Venezuela. Fermín Toro fallece en Caracas el 22 de diciembre de 1865; sus restos ingresan al Panteón Nacional el 23 de abril de 1876. Juan Vicente González al referirse a la personalidad de Toro dijo: "Poseía el principal elemento del orador que marcaba todos los elementos de su alma sublime".

(*) Gral. de Bgda
eumenes7@gmail.com

Diario El Carabobeño
Historia y Tradición

domingo, 26 de julio de 2009

Fuguet: pinceladas llenas de historia

Guillermo Mujica Sevilla

De Azules y de Brumas (Notas y Relatos del Cronista)


Hoy me referiré al general venezolano Eumenes Fuguet Borregales, el cual, entre sus tantos quehaceres y ocupaciones, deja un espacio para deleitarnos con sus artículos que publica en El Carabobeño cada semana, en los cuales hace con sus "pinceladas" un hermoso regalo sobre la historia venezolana a sus lectores.

Como sabemos, hablar de historia no es nada sencillo, sin embargo, Fuguet describe en cada uno de sus artículos con inusitada maestría tanta información que hace que cualquier lector se concentre en cada párrafo y comience a participar como si estuviera inmerso en el relato denso, pero teniendo él la virtud de hacerlo ameno. De esta manera el lector vive una serie de episodios como si en efecto estuviese participando en cada uno de ellos. Es decir, es una historia vivida por el lector como si la "pincelada" del autor lo fuese acompañando en su magia descriptiva. De esta manera, el lector se ve sumergido en una historia real a pesar del tiempo que haya transcurrido. Son tan diversos los temas que ha tratado, que los mismos están llenos de un gran realismo.

Comparamos las "pinceladas" de Fuguet con las de un gran artista que poseyera la magia de producir una obra maestra. Esto se repite a través de una serie de temas diversos, a cual más importante y encantador, en que la historia se viste en la mágica realidad.

En consecuencia, una lectura que pudiera ser tediosa se convierte en el placer de leer una obra de arte.

De manera que se trata de "pinceladas maravillosas" que dan a la realidad sus colores más resplandecientes, con un encanto de la paleta del artista. Por eso, hemos ajustado este artículo al nombre que lleva su libro bautizado recientemente "Cien Pinceladas Históricas".

Seguro estoy de que el general Fuguet continuará en la búsqueda, recopilación y divulgación de tanta historia de nuestra patria que aún queda por rescatar y dar a conocer a la generación actual y a las venideras.

"Cien Pinceladas Históricas" ¡Cuántos conocimientos encierra escondidos en él! ¡Qué oportunidad de continuar describiendo, mostrando y enseñando la hermosa historia de nuestra amada Venezuela!

Afortunadamente, el general Fuguet no detendrá aquí su pincel y continuará con sus artículos semanales que publica en El Carabobeño, por lo que podemos decir que "la magia continuará".

Artículo publicado el: 20/07/09
Diario El Carabobeño

Diario El Carabobeño
http://www.el-carabobeno.com/p_pag_hnot.aspx?art=a271105lt09&id=t271105-lt09


Venezuela de Antaño:
http://venelib-antao.blogspot.com/

Addendum:
El Blog Venezuela de Antaño, felicita a Guillermo Mujica Sevilla por el excelente artículo publicado sobre las pinceladas del general Fuguet, y se adhiere a él en todo su contenido; igualmente felicita a el prestigioso diario El Carabobeño por su sección semanal: Historia y Tradición, donde publica las pinceladas del general Fuguet.

Con la autorización del general Fuguet, para reproducir sus artículos publicados en El Diario El Carabobeño; el Blog Venezuela de Antaño se ha enriquecido, de tal manera, que actualmente es el principal colaborador de este Blog; como dice Guillermo Mujica Sevilla, nosotros también aspiramos a que continúe enviandonos sus agradables y pedagógicos ensayos sobre historia de Venezuela.

El artículo de Guillermo Mujica Sevilla, me hace recordar en Fuguet, dos pensamientos del gran Cecilio Acosta:

" La luz que aprovecha más a una nación no es la que se concentra sino la que se difunde"

" Los medios de ilustración no deben amontonarse en las nubes, sino bajar como lluvia a humedecer todos los campos"

Precisamente, eso es lo que el general Eumenes Fuguet Borregales hace todas las semanas con la publicación de sus ensayos en el Diario El Carabobeño, y que nosotros tenemos el honor de reproducir en nuestro blog.

Gerónimo Alberto Yerena Cabrera, coordinador del Blog Venezuela de Antaño

viernes, 24 de julio de 2009

Casa Natal del Libertador


Eumenes Fuguet B. (*)

El 24 de julio de 1783 a las ocho de la noche aproximadamente, nació Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios, el "Sol de América"; en la vivienda de sus padres Juan Vicente y María de la Concepción, ubicada entre las esquinas de San Jacinto a Traposos, parroquia Catedral. Residencia obtenida por la familia Bolívar debido al matrimonio realizado el 8 de enero de 1711 en la Catedral de Caracas entre Juan de Bolívar y Martínez Villegas con María Petronila Ponte y Marín, quien la hereda por parte de su madre Josefa Marín. Juan padre de Juan Vicente, sería el abuelo paterno del futuro Libertador.

Don Juan Vicente Bolívar y Ponte contrae nupcias con María de la Concepción Palacios Blanco el 3 de noviembre de 1773, ellos procrean en esa morada a María Antonia, Juana, Juan Vicente, Simón y Carmen quien fallece al poco tiempo de nacer. En la vivienda fallecen Don Juan Vicente el 19 de enero de 1786, María Concepción el 6 de julio de 1792. Allí recibió las sabias enseñanzas de Don Andrés Bello, Simón Rodríguez y del padre Andujar, cuyo verdadero nombre era Francisco de Paula Rave Berdura, natural de Andujar Provincia de Jaén - España, de allí la denominación de Andujar. En 1641 un terremoto dañó seriamente las estructuras de la vivienda, correspondiéndole a Francisco Marín de Narváez tatarabuelo materno del Libertador construir una nueva en dicho terreno; la casa presenta una estructura original del siglo XVII; vendida el 19 de julio de 1806 a Juan Madriz, esposo de Teresa Madriz Jerez de Aristiguieta y Bolívar, prima del Libertador. Como sabemos Bolívar tuvo varias propiedades las cuales utilizaba durante poco tiempo; en 1803 a la muerte de su esposa María Teresa ocurrida el 22 de enero, parte hacia España, Francia, Italia, EE.UU., regresa en junio de 1807, alojándose durante los años 1809 y 1810 en la casa ubicada cerca del río Guaire, limpio y navegable, conocida como "Cuadra Bolívar", lugar donde se alojaba la servidumbre y se aposentaban los caballos de la familia, es propiedad de la nación desde 1941, hoy Museo Histórico Nacional desde 1959 , en la hacienda de Yare en los Valles del Tuy y en la hacienda ingenio de San Mateo. En mayo de 1810 se traslada a Londres hasta septiembre de ese año, al llegar se aloja en la Cuadra Bolívar.

En 1812 con la pérdida de la Primera República se dirige hacia Curazao a finales de agosto; de allí en adelante el cumplimiento afanoso de su juramento de Monte Sacro lo mantiene en diferentes escenarios. Durante su último recorrido por Venezuela en 1827, al llegar a Caracas el 12 de enero es alojado en la Quinta Anauco - hoy Museo, propiedad del marques del Toro. Invitado a una cena familiar en la Casa Natal por la familia Madriz, llegó sin compañía en traje civil negro, evocaría a la familia y sus días mozos. El Libertador al darse cuenta que fue ubicado para el banquete en el sitio exacto donde vio la luz primera de la vida, mediante un improvisado discurso culminado con el llanto producido por la emoción de quien nunca volverá al lar nativo; se levanta y empuña la copa para agradecer las finas atenciones. Presagiaba traiciones, anarquías, envidias, destierro. y el final de su vida terrenal. Esa noche saldría por la puerta donde lo vieron nacer, recorriendo con su mirada los recordados rincones para no volver jamás. Se embarca en la Guaira el 5 de julio de 1827 hacia Cartagena. La Casa Natal con un frente de veintitrés metros y sesenta de fondo fue adquirida en 1876 por el presidente Antonio Guzmán Blanco y el 28 de octubre de 1912, donada al estado gracias a la Sociedad Patriótica, que la adquirió a los sucesores de Guzmán Blanco por ciento catorce mil trescientos veinte bolívares, dinero recaudado a través de contribución popular. Se procedió restaurarla en 1916, según Decreto del Presidente Provisional Victorino Márquez Bustillo del 16 de octubre. Obra concluida en 1921, inaugurada el 5 de julio con motivo de los actos programados para conmemorar el centenario de la Batalla de Carabobo; el discurso de Orden estuvo a cargo del sacerdote Carlos Borges (1867-1932). La Casa Natal fue abierta al público el 15 de julio de 1921; a tal fin se había designado un equipo de trabajo conformado por el ingeniero e historiador Vicente Lecuna y los arquitectos Alejandro Chataing y Antonio Malaussena. Se realizaron restauraciones y ambientación de la casa con pertenencias del Libertador donadas por descendientes y por honorables familias caraqueñas; igualmente se contó con el valioso aporte artístico de excelso pintor Tito Salas, cuyo verdadero nombre es Británico Antonio Salas Díaz, con obras de mencionar como: La Confirmación de Bolívar, el Matrimonio del Libertador en Madrid, el Terremoto de 1812, Mi Delirio sobre el Chimborazo, Muerte de la esposa de Bolívar, Toma de las Flecheras, Paso de los Andes y Combate Naval de los Frailes. La casa cuenta con dos patios; en el primero y principal se observa la pila bautismal donde fue bautizado el niño Simón el 30 de julio de 1783, la cual perteneció a la Catedral de Caracas; en el segundo patio se encuentra la fuente y bebedero para los caballos. Declarada Monumento Nacional el 25 de julio del 2002: Al lado Sur de la Casa Natal, se encuentra la sede de la Sociedad Bolivariana de Venezuela y la edificación que guarda los Documentos del Libertador; al lado Norte se halla el Museo Bolivariano. El Padre Carlos Borges al finalizar el maravilloso discurso el 5 de julio de 1821 dijo: ¡Que brille para siempre esa estrella sobre esta Casa Natal como la lámpara votiva de la Patria sobre la cuna de su Libertador!

(*) Gral. de bgda

eumenes7@gmail.com

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Historia y Tradición

martes, 21 de julio de 2009

José Palacio, "el fiel mayordomo"

Eumenes Fuguet Borregales (*)

José Palacios, esclavo libre, manumiso, negro barloventeño, cuyo apellido lo recibió de la familia Palacios y Blanco, formaba parte de la servidumbre en la Casa Natal de Bolívar, cuando Doña María de la Concepción, madre de nuestro futuro Libertador le pediría antes de morir, en promesa, cuidara hasta el final de su vida, al recién nacido Simón José Antonio. La noble dama fallecería víctima de tuberculosis el 6 de julio de 1792, contando apenas 33 años de edad, mientras, su hijo Simón alcanzaba los nueve. Desde entonces, el negro José Palacios comienza a cumplir su promesa, siempre de forma activa, leal y sacrificada, para atender al niño, al joven, al adulto y al Libertador Simón Bolívar, hasta su muerte prematura el 17 de diciembre de 1830. José Palacios, seis años mayor que Simón, era analfabeta, pero de memoria prodigiosa; le acompañaría durante largos 38 años como leal confidente, en buenos o malos momentos, y también, en las desgracias. Juntos viajaron a Europa en 1803, continente de luces donde conocen ciudades, incluida Roma, la clásica e histórica urbe donde Bolívar lanzó a los cuatro vientos su inmortal Juramento en el Monte Sacro, el 15 de agosto de 1805. En 1807, visitan Estados Unidos de Norteamérica.

Durante la Misión Diplomática encomendada a Bolívar por la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII, nacida tras los sucesos del 19 de abril de 1810, le acompañó a Londres, junto a Andrés Bello y Luis López Méndez. El fiel mayordomo, de invalorable ayuda espiritual, acompañó al Héroe en momentos de fatalidad y de grandeza, por ello, estará en los destierros en Jamaica y Haití, así como también en las campañas emancipadoras en Venezuela, valiéndole alcanzar la jerarquía de sargento primero, en 1820. José acompañó al Campeón de la Libertad en la decisiva Campaña de Carabobo y al Sur del continente hacia Bogotá, Lima, Quito y La Paz. Su afán por atender diligentemente a Bolívar se manifestaba por la pulcritud de su vestuario, correcta alimentación, vinos adecuados, perfumes y la seguridad ante todo, como mayordomo de plena confianza. En 1825, en Lima, administró la partida asignada por el gobierno peruano al Libertador. El 25 de septiembre de 1828, la noche del atentado contra Bolívar en el Palacio San Carlos de Bogotá, los quebrantos de salud que sufría Palacios, le obligaron a alojarse en una instalación cercana, situación que le permitió mejor suerte que a los edecanes asesinados la infausta noche. El 27 de abril de 1830, Bolívar decide renunciar a toda aspiración de mando; el 8 de mayo, al partir hacia Cartagena de Indias con pocas pertenencias y 17.000 pesos, intentaría seguir la ruta Curazao-Jamaica-Europa, para atender su fatigada salud. De Cartagena se traslada junto a Palacios hasta Barranquilla, región costeña donde llegaba el 8 de noviembre. El poco dinero que utilizaría para su partida, Bolívar lo donaba a gente humilde durante la travesía. el Más Grande Hombre de América, no pudo emprender su viaje a Europa; a instancias del general Mariano Montilla debió ser atendido urgentemente a partir del 1ro de diciembre por el eminente médico francés Alejandro Próspero Reverend, debiendo ser trasladado a la hacienda San Pedro Alejandrino, propiedad del español Joaquín de Mier y Benítez. Siendo 10 de diciembre en horas de la noche, en momentos de lucidez, Bolívar emitía su Última Proclama y dictaba su Testamento, en cuyo punto octavo, dejaba a Palacios ocho mil pesos como "remuneración a sus constantes servicios"; los albaceas le entregaron en recompensa algunos utensilios de plata.

El 16 de diciembre, ya en sus delirios febriles, la última persona a quien se dirigió Bolívar fue al fiel mayordomo: "Vámonos, vámonos, esta gente no nos quiere en esta tierra... lleven mi equipaje a bordo de la fragata", al referirse a una nave puesta a la orden para llevarlo a Las Antillas. El 17 de diciembre de 1830, siendo la 1:07 de la tarde, al exhalar su último aliento y convertirse en el caballero andante inmortal de la historia, en el reducido grupo que acompañaba al Padre de la Patria en sus últimos momentos, se encontraba el fiel mayordomo, sollozando en una esquina de la habitación; los asistentes le oyeron decir: "...se me murió el viejo...". El negro José, entregó el 22 de diciembre al albacea para su distribución: cuatro viejos baúles, medallas de oro y plata, algunas armas, condecoraciones, documentos, manteles, partes de una gran vajilla y algunas onzas de oro. Pasado el velatorio y entierro en la Catedral de Santa Marta, Palacios se dirigió a Cartagena donde al gastar el dinero recibido, debió vivir en la indigencia. En diciembre de 1842, cuando llegaban a Caracas los restos del Libertador, el noble Palacios estuvo en la ceremonia junto a la negra Matea. Así, cumplía a cabalidad, con nobleza, lealtad y sacrificio la promesa que, arrodillado hiciera, a Doña María de la Concepción Palacios.
* General de Brigada (Ej)

Diario El Carabobeño

Historia y Tradición

Bandera venezolana

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Automóviles de los 40

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