lunes, 14 de octubre de 2013

EL TÍTULO DE “LIBERTADOR” 14 de octubre de 1813.



Eumenes Fuguet Borregales (*)


 
 
El 14 de octubre de 1813, en la Iglesia-Convento de San Francisco de Caracas, fue proclamado Bolívar como Libertador de Venezuela y Capitán General de los Ejércitos. Ningún personaje en el mundo ha recibido merecidamente tantos títulos y denominaciones, tales como: el Precursor de la Integración Americana, el Arbitro de la Paz, El Primer Sociólogo de América, el Visionario de Hispano América, el Primer Ciudadano del Mundo; el Más Ilustre de los Caraqueños, de los Venezolanos y de los Americanos, y por antonomasia El Libertador, cuya espada redentora y pensamiento, dieron vida y transformación a la América Hispana. Bolívar lleva en su frente  la luz de una estrella fulgurante con cinco picos que son: Caracas, Bogotá, Quito, Lima y La Paz, pueblos que sintieron su augusta presencia con sentido de patria, unión y justicia en sus ideales; al redimirlos se convierte en El Gigante de la Libertad y de la Democracia. Don Simón Rodríguez, educador de los pueblos, Precursor de las escuelas técnicas de América, el maestro y guía de Bolívar dijo: “Los hombres no nacen cuando sus madres los alumbran, sino cuando sus ideas comienzan a iluminar a la humanidad”. La brillante carrera militar de Bolívar, fue adquirida por las circunstancias y la experiencia en campaña. Su genio político se desarrolló en medio de las turbulencias; hoy se nos presenta como el paisano, el consejero y el amigo de la esperanza. Emigrado hacia Curazao el 27 de agosto de 1812, a causa de la pérdida de la República, continuó a Cartagena de Indias, “La Heroica”; allá consiguió protectores a quienes les expuso el 15 de diciembre de 1812 su “Memoria dirigida a los Ciudadanos de la Nueva Granada por un Caraqueño”, documento  también conocido como “El Manifiesto de Cartagena”, en el cual explicó la crítica situación venezolana. Con el apoyo recibido inició el 24 de diciembre la Campaña del Magdalena, llegando exitoso el 27 de febrero de 1813 a Cúcuta; en esta ciudad le escribió al doctor Cristóbal Mendoza: “Venga usted sin demora, venga que la patria lo necesita, yo iré adelante conquistando y usted me seguirá organizando, usted es el hombre de la emancipación, y yo el de la guerra”. Mendoza acudió al llamado y en Mérida recibió el 23 de abril la gobernación.  Bolívar con su visión estratégica y en cumplimiento de su juramento de Monte Sacro, exteriorizado a los cuatro vientos en Roma el 15 de agosto de 1805, desde Cúcuta inició el 14 de mayo la Campaña Admirable; en menos de noventa días recorrió  jalonado de triunfos más de 1.000 kilómetros hasta Caracas. El 21 de mayo el Congreso de la Nueva Granada, lo ascendió a Brigadier General designándolo Ciudadano de la Nueva Granada. A su paso por Mérida el 23 de mayo, el pueblo exclamaba: “¡Viva El Libertador!” Allí, la Asamblea presidida por el doctor Mendoza, al proclamarlo Libertador dijo: “Gloria al Ejército Libertador y gloria a Venezuela que os dio el ser, a vos ciudadano General Bolívar. ¡Qué vuestra mano incansable siga victoriosa, destrozando las cadenas de los redimidos!, y digan un día: “Bolívar vengó vuestros agravios”. Acompañado del Dr. Mendoza, Llegó a Caracas el 6 de agosto de 1813. La presencia de Monteverde en Puerto Cabello, motivó a Bolívar a sitiar el Fuerte San Felipe, luego vendrían los victoriosos combates de Bárbula el 30 de septiembre y Trincheras el 3 de octubre; en el primero, murió el Coronel neogranadino Atanasio Girardot; Bolívar trasladó en procesión triunfal el corazón del valeroso oficial hasta la Catedral de Caracas, donde fue colocado el 14 de octubre en el panteón de la Santísima Trinidad perteneciente a la familia Bolívar. Ese  memorable día en horas de la tarde, las autoridades instaladas en la Iglesia de San Francisco, presidida por el doctor Cristóbal Mendoza, ascendieron al Brigadier Bolívar a Capitán General de los Ejércitos de Venezuela y aclamado  “Libertador de Venezuela”, título con el que pasará a la historia. Tres días después, sería denominado “General en Jefe” en vez de Capitán General; es  el segundo de los once Generales en Jefe de nuestra Venezuela heroica, después de Francisco Miranda. El 18 de octubre Bolívar agradeció a la municipalidad de Caracas, escribiéndole: “Libertador de Venezuela, título más glorioso y satisfactorio para mí que el cetro de todos los imperios de la Tierra”.  De allí en adelante, seguirá brillando con luz propia y no descansará hasta cumplir su juramento. Autodenominado “el hombre de las dificultades”, emitió el 7 de septiembre de 1814, su “Manifiesto de Carúpano” donde dijo:
“Yo os juro o Libertador o muerto”.
(*) Gral. de Bgda                                                                                               eumenes7@gmail.com

 Historia y Tradición



viernes, 11 de octubre de 2013

12 DE OCTUBRE, DESCUBRIMIENTO DE AMERICA, DIA DE LA RAZA



GONZALO VILLAMIZAR A*  
        
 Día notable en la Historia, actualmente motivo de alarma  por la insensatez de algunos “historiadores” ideologizados, quienes afirman que no hubo tal Descubrimiento de América porque ya existía ese continente, ignorando que le costó millones de años al Homo la creación de culturas, y para 1492 ya  iluminaba la Civilización Occidental al realizar por conducto de Cristóbal Colón el  Descubrimiento, un encuentro de culturas de  Europa a cargo de España para extender la civilización. Negativa comparable a desconocer  a Luis Pasteur, Padre de la Medicina Científica, su trascendental descubrimiento al visualizar por primera vez, bajo el microscopio, la bacteria estreptococo,  mostrando al mundo la causa de las infecciones. Para  tales pensadores  también debería  rechazarse este descubrimiento porque el microbio ya existía antes que el sabio francés lo hallara; por ese camino  desconocerían el Premio Nobel de Santiago Ramón y Cajal porque las neuronas ya vivían. Suma insensatez.  En su rencor contra los Imperios- el único que   añoran es el imperio soviético- fingen desconocer que éstos han sido  los constructores de civilizaciones, para bien o para mal,  siempre con violencia e injusticias. España es  la Madre Patria  por haber   realizado una operación sin programación previa, producto de  circunstancias laborales luego del Descubrimiento y Conquista: la creación de una  raza nueva de tres colores incluyendo sus propios genes mezclados con indio y negro, que  hoy  es la familia Latinoamericana de 19 repúblicas, Iberoamericana de 21 repúblicas; por eso absurdo es rechazar el Día de la Raza, caso único en las curiosidades de la historia. Hasta España  ha diversificado la interpretación de tal fecha eliminando su celebración  para suplirla con  un llamado  Día de la Hispanidad, vocablo poco entendible para América Latina. Injusta e inaceptable es la agresión contra Cristóbal Colón: en Caracas  el régimen chavista derribó su estatua –  máxima expresión de ingratitud y  negación insólita- realizada con furia igual  a  como está destruyendo a Venezuela. Es una bofetada a nuestra hermana Colombia que lleva su nombre y  ofensa  para todos los países del mundo que glorifican a Cristóbal Colón.
 *Asociación de Médicos Escritores

miércoles, 9 de octubre de 2013

Juan Vicente de Bolívar y Ponte, padre del Libertador


Eumenes Fuguet Borregales (*)
 
 
En la población de Nuestra Señora de la Guadalupe de  La Victoria, mejor conocida como La Victoria, en los Valles de Aragua, nace el 15 de octubre de 1726 Juan Vicente Bolívar Ponte, hijo de Juan de Bolívar y Martínez de Villegas, fundador de la Villa de San Luis de Cura-hoy Villa de Cura y Doña María Petronila Ponte. Juan Vicente Heredó una considerable fortuna que acrecentó con su eficiente administración; poseía: dos haciendas de cacao, una en los Valles del Tuy y otra en Morón; inmuebles en Caracas y La Guaira, así como un almacén donde se vendían telas finas; propiedades menores en Suata y los Valles de Aragua, el ingenio de San Mateo, el Hato de Totumo, en Tiznados, por cierto allí nació la Negra Matea. Incorporado en la milicia, en marzo de 1743, aún joven fue voluntario en la defensa del Puerto de La Guaira al lado del Gobernador Gabriel de Zuloaga, resistiendo el ataque del almirante inglés Charles Knowles; a los pocos meses repitió su labor en las fuerzas de Aragua en auxilio del ataque de Knowles a Puerto Cabello. Designado Procurador del Cabildo caraqueño Caracas en 1747; vivió en España durante cinco años a partir de 1753. Al regresar ocupó diversos cargos en la administración pública entre ellos: Administrador en 1765 de la Real Hacienda, designado por el capitán general José Solano y Bote, constructor del Fuerte Solano en Puerto Cabello en 1766; Corregidor, Cabo a Guerra y Juez de Comisos de La Victoria y San Mateo, donde organizó los cuerpos de Milicias Regladas de Blancos de los valles de Aragua, ostentaba el grado de coronel en 1768. En el Archivo del generalísimo Francisco de Miranda, se encuentra una correspondencia suscrita por Don Vicente, Martín Tovar y el Marqués de Mijares, pidiéndole que viniera a salvar a sus paisanos de la tiranía española; les comunicaban su inconformidad a los constantes tributos que ordenaba el Intendente español, y por la conducta del Ministro Galves, quien desde Madrid limitaba cada vez más la libertad de acción de los criollos, allá le ofrecían a Miranda el apoyo necesario para las diligencias que pudiera realizar para conseguir la liberación de lo que calificaban como un maldito cautiverio. La carta dirigida a Miranda la llevó hasta la Habana un discreto fraile mercedario de apellido Cárdenas. El 1ro. de diciembre de 1773, contrajo matrimonio con María de la Concepción Palacios y Blanco; Juan Vicente contaba cuarenta y siete años y María de la Concepción sólo quince. De esta unión nacieron cinco hijos: María Antonia, nacida en 1777, Juana, nacida en 1779, Juan Vicente, nacido en 1781, Simón, nacido en 1783, María del Carmen, nacida en 1785, fallecida al poco tiempo de nacer. Durante la época colonial las principales profesiones de los blancos criollos y peninsulares, eran la religiosa y la militar. En el árbol Genealógico del Libertador no aparece Juan Agustín, hijo de Don Vicente, nacido en La Victoria cinco años antes de casarse con Doña María Concepción, en el testamento de Juan Vicente se lee:
 "Yo, Don Juan Vicente de Bolívar, coronel del batallón de Milicias de Blancos Voluntarios de los Valles de Aragua, Comandante por su Majestad de la Compañía de Volantes del río Yaracuy. Mando que Doña María de la Concepción Palacios y Blanco, mi mujer, tome de mis bienes cuatrocientos pesos, para que con ellos cumpla lo que le tengo comunicado, en descargo de mi conciencia. A Agustín Bolívar, se le den doscientos pesos por una vez, de que le hago donación".
 Juan Agustín, al conocer el deceso de su padre, se traslada desde Maracaibo hacia Caracas, donde inicialmente no le es reconocida su filiación, por lo que tiene que valerse de testigos para que dieran fe de su aseveración, al final recibió lo indicado más  mil pesos reclamados para los gastos de traslado. Juan Agustín Bolívar, se casa en Maracaibo y procrea dos hijos Carlina y Ramona. Ramona contrae nupcias con un señor de apellido Dubuc, de cuya unión nacen varios hijos, entre ellos, una hija, Ramona Dubuc Bolívar, ella a su vez, se casa con José Andrés Carrasquero  de cuya unión nacen tres hijos: Mario, Sebastián y Felipe Carrasquero Dubuc.  Juan Agustín falleció en Maracaibo, se desconoce la fecha exacta; Don Juan Vicente Bolívar en Caracas el 19 de enero de 1786, sus restos reposan junto a los de su esposa y junto a los de María Teresa Rodríguez del Toro, la esposa del Libertador, en el panteón familiar Santísima Trinidad en la Catedral de Caracas, monumento  esculpido en Toledo - España por el artista Victorio Macho (1887 - 1966).
(*) Gral. de Bgda.                                                                                           churuguarero77@gmail.com
@eumenesfuguet
 Historia y Tradición

domingo, 6 de octubre de 2013

Petróleo Crudo y su jaula

Así son las cosas


Oscar Yanes
 
El 1 de octubre de 1945, en las primeras horas de la tarde, el general Medina recibió una llamada telefónica en su despacho de Miraflores. Se escuchó decir al Presidente:
-íQué broma! íPobre hombre! Vamos a tratar de ayudar a la viuda... Luego colgó y le dijo a Pedro Sotillo, secretario de la Presidencia:
-Mataron a Petróleo Crudo, Pedro... Hicimos todo para ayudarlo, pero ese negrito era una vaina.
Cruz Crescenio Mejía, alias "Petróleo Crudo", era el rey de los ladrones venezolanos. Desde 1928 había ganado sitio privilegiado en la última página de todos los diarios del país.
Cuando los estudiantes se alzaron en 1928, Petróleo comenzó a robar mangos y cambures por la plaza del mercado de San Jacinto. Un día le quitó diez bolívares a un arriero, cerca de La Atarraya, y lo mandaron para la carretera de La Piña. Como Gómez decía que "cárcel no es hotel", los presos trabajaban desde las seis de la mañana hasta las cinco de la tarde. Un día Petróleo le dijo a "Mano de Seda", otro hampón: "esta vaina es pa' mí" y logró escapar. Tres meses después lo capturaron y lo metieron en La Rotunda. Después de la muerte de Gómez lo soltaron.
El 12 de octubre de 1936 lo agarraron robando una joyería y lo mandaron a la isla del Burro. Tenía muy pocos días allí cuando se hizo el enfermo y se lanzó al agua. Tres embarcaciones recorrieron el lago sin poder encontrarlo.
Pensaron que se había ahogado, pero no. Días después lo apresaron en Barquisimeto y lo devolvieron a la isla. La primera pregunta que le hicieron las autoridades fue si había tardado mucho para llegar a la orilla, a lo que sonriendo respondió: "íVeintidós horas, mi capitán, porque había una tempestad del carajo!".
Dos meses más tarde Petróleo se escapó de la isla por segunda vez y lo capturaron siete meses después. Contó que la segunda fuga había sido más fácil. Decían que Petróleo tenía pacto con el diablo. En el mundo del hamponato lo llamaban "el rey de las fugas".
En el primer año de gobierno de Medina el Ministerio del Interior le consultó a Federico Landaeta, uno de los primeros jefes de investigación del régimen de López Contreras y quien tuvo que perseguir a Petróleo en 1937, qué podían hacer con el rey de las fugas.
-Meterlo en una jaula gigante, en lugar de un calabozo.
El Gobierno siguió el consejo. Entonces Petróleo cambió. Vivía todo el día leyendo en su jaula.
-íAdiós, Petróleo!- le gritaban los presos cuando iban al trabajo.
-íAdiós, hermanos! Pórtense bien. La violencia sólo engendra la violencia.
El periodista Julio Navarro se hizo pasar por un ladrón para que lo mandaran a la isla del Burro y así poder entrevistar a Petróleo. La jaula lo transformó. Diez y quince horas leyendo todos los días. Aquí triunfó la tesis de Luis Alberto Machado. Petróleo solo leía las obras fundamentales de los mejores juristas del mundo. Con seudónimo comenzó a escribir en La Esfera y El Universal sobre la reforma del Código Penal. El presidente Medina y el ministro Tulio Chiossone se interesaron por Cruz Mejías. Fue entonces cuando comenzó la historia más interesante de Petróleo Crudo: los dos canarios y la bondad de un gran presidente de la República.
Así son las cosas.

Bandera venezolana

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Automóviles de los 40

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