domingo, 23 de diciembre de 2012

Monumento al zancudo caído, "único en el mundo"



Eumenes Fuguet Borregales (*)
Dr. Arnoldo Gabaldón, pionero en la lucha contra el paludismo
En Venezuela se realizaron dos grandes guerras, la de independencia y contra el paludismo que diezmaba a la población, el héroe de ésta última fue el distinguido doctor Arnoldo Gabaldón, nacido el 1ro de marzo de 1909 en la ciudad de Trujillo, capital del estado del mismo nombre, hijo  de Don Joaquín Gabaldón y Doña Virginia Carrillo Márquez.
Recibió una esmerada educación, completada en la Universidad Central de Venezuela en 1924, cuando en 1930 obtuvo el doctorado en Ciencias Médicas con altas calificaciones. Bajo la tutela del eminente doctor valenciano Enrique Tejera (1899-1980), se desempeñó en el Laboratorio de Bacteriología y Parasitología adscrito a la dirección General de Sanidad Nacional. Preocupado por el alto número de muertes a causa del paludismo, y su preocupación en combatirlo, logró una beca por dos años para estudiar  en Alemania y en Italia.
Al regresar es designado medico sanitarista en el estado Apure, donde pudo palpar la triste realidad del campo en el área de salud. Su aval profesional le permitió en 1935 una beca sobre medicina higienista en Baltimore- Estados Unidos por parte de la Fundación Rockefeller. En 1936 el ejecutivo nacional presidido por el general Eleazár López Contreras lo designó Director Especial de Mariología. Durante su gestión le dio un importante impulso a los estudios sanitaristas; fundó la Escuela de Mariología y Saneamiento Ambiental con sede en Maracay, la cual tuvo carácter internacional desde 1944.
Se debe a este insigne científico que el Congreso Nacional sancionara en 1936 la Ley de Defensa contra el Paludismo. Durante la realización de la V Conferencia Panamericana de Directores Nacionales de Sanidad realizada en Washington en 1944, se relacionó con el general James Simmons, quien le informó de un polvillo blanco denominado Dicloro-Difenil-Tricloetano (DDT), empleado con fines bélicos, que ligado con kerosene ofrecía un buen efecto sobre el transmisor del paludismo.
Entusiasmado por la información, el Dr. Gabaldón, y con la finalidad de traer a Venezuela el polvillo, consiguió el apoyo de los doctores Enrique Tejera, Gobernador del estado Carabobo y  Rafael Guerra Méndez médico higienista y escritor (1866-1946), conocedores a fondo y autores de obras sobre el flagelo de la malaria. Es así como el 2 de diciembre de 1945 se inició en forma experimental en Morón, lugar que conocía el Dr. Gabaldón por haber trabajado en Puerto Cabello el empleo del DDT en una humilde vivienda propiedad de Melecio Castillo.
A partir de ese momento histórico, Gabaldón organizó un pequeño ejército de rociadores o dedetizadores con su característico uniforme gris y casco de aluminio en forma de hongo que desplazándose en mulas, vehículos rústicos o a pie, recorrieron gran parte del territorio nacional fumigando las viviendas rurales en la titánica lucha contra el zancudo Anópheles, cuya hembra es el transmisor de este flagelo. Muchos de estos anónimos servidores murieron cumpliendo la afanosa tarea.
La experiencia del doctor Gabaldón y su equipo de trabajo, sirvió de modelo para muchos países ansiosos de eliminar la malaria. El Dr. Gabaldón se mantuvo al frente de la División de Malariología hasta 1950. Ocupó la cartera de Sanidad desde 1959 hasta 1964. Sus obras científicas (más de doscientas), sirven de permanente referencia en los estudios sobre la especialidad sanitarista y científica, ingresó como Individuo de Número en la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, y de la Academia Nacional de Medicina.
En 1989 el ejecutivo dispuso la publicación de sus obras, distribuyéndolas a todos los entes científicos y profesionales del país. El Dr. Gabaldón recorrió el territorio nacional y varios países dando conferencias basadas en su exitosa experiencia.
Recibió innumerables condecoraciones y reconocimientos nacionales y extranjeros, entre ellas Orden de El Libertador y El Plato Dorado otorgada ésta última por el estado de California; en su honor el ejecutivo emitió una estampilla postal con su rostro. Casado el 22 de abril de 1937 con María Teresa Berti con quien procreó cinco hijos: Luisa, Arnoldo, Mariela, Yleana y Reinaldo, dignos profesionales, sucesores de la noble herencia.
Falleció el ilustre paisano en Caracas el 1ro de septiembre de 1990. Gracias a la labor de tantos héroes anónimos dirigidos por el Dr. Gabaldón, se pudo elevar el promedio de vida del venezolano. Una Parroquia del Municipio Candelaria del estado Trujillo se enorgullece de llevar su nombre, cuyo norte, enseñanza y legado es: "ser más útil que importante".
Monumento al zancudo caído, "único en el mundo"
En la población de Morón, capital del municipio Juan José Mora del estado Carabobo, se encuentra el "Monumento al zancudo caído", construido en 1955 por iniciativa del Club de Leones de Valencia, recordando que en ese sitio se inició el 2 de diciembre de 1945, la titánica lucha contra el paludismo, considerada la principal causa de muerte en el país.
 Recordemos que María Teresa Rodríguez del Toro, la joven esposa del futuro Libertador, fallece el 22 de enero de 1803 de fiebre amarilla. Bolívar con Rafael Urdaneta y el prócer neogranadino Atanasio Girardot,  debido a las muertes por la fiebre amarilla   tienen que suspender el sitio a la fortaleza San Felipe de Puerto Cabello iniciado el 17 de agosto de 1813 hasta mediados de septiembre, Páez tuvo que retirar el cerco en Puerto Cabello el 26 de mayo de 1823 y movilizarse a Valencia, porque su ejército "estaba siendo diezmado por la peste de calenturas, degenerado en vomito prieto". Acción que reinicia el 7 de octubre hasta lograr luego del ataque nocturno con las tropas desnudas con el agua al cuello, la rendición del general Sebastián de la Calzada el 8 de noviembre, último combate de la guerra de. Antes de la lucha contra el paludismo la esperanza de vida del venezolano estaba en los cuarenta y siete años, mejorando considerablemente a partir de 1950, hasta llegar a los sesenta; es importante resaltar que desde 1962 en Venezuela no se registran defunciones por paludismo, es uno de los males traídos al Nuevo Mundo por los europeos a partir de 1528. Fue el eminente doctor Gabaldón, quien viene a obtener los primeros éxitos en este combate que ocasionaba no menos de diez mil muertes al año; convierte a Venezuela en el primer país en organizar una campaña a escala nacional contra la malaria con resultados por demás exitosos.
El distinguido doctor valenciano Pedro Rafael Guerra Méndez (1866-1946), adelantó campañas antimaláricas y en sus escritos sobre el paludismo, se refería como la  principal causa de mortalidad en Carabobo. 
El profesor Alexis Coello Cronista Oficial del municipio Juan José Mora, en su excelente obra "Morón auge y caída del Paludismo en Venezuela", patrocinado por la ilustre Cámara Municipal, editado en 2005, nos ilustra con gran acierto y en forma por demás  didáctica y documental, sobre el flagelo que sufrió el país a causa del zancudo transmisor del paludismo y pormenores de la lucha iniciada en Morón, por ser la zona con un elevado índice de mortalidad.
El 2 de diciembre de 1945  inicia en forma experimental su labor, utilizando el D.D.T en un rancho propiedad de Melecio Castillo, empleando un pequeño ejército de rociadores o dedetizadores con su característico uniforme gris y casco de aluminio en forma de hongo, que pronto se desplazarían en mulas, a pie o en vehículos rústicos. Recorrieron gran parte del territorio nacional, fumigando casa por casa, caseríos, aldeas, pueblos y ciudades, dignos del permanente agradecimiento nacional; algunos de ellos fallecieron en cumplimiento de su loable actividad. El inédito monumento al "zancudo caído", colocado donde estaba el primer rancho rociado, es de metal colocado yacente sobre una base de piedra redonda.

(*) Gral. de Bgda.                                                                                         churuguarero77@gmail.com
                                                                                                                                        @eumenesfuguet
Vicepresidente de la Ilustre Academia de Historia del estado Carabobo
Asesor nacional de la digna Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela

viernes, 14 de diciembre de 2012

Boticas y boticarios :La primera botica de Venezuela se estableció en Cubagua a en el siglo XVI


OSCAR YANES

ASÍ SON LAS COSAS

El acucioso historiador y farmacéutico Ángel Félix Gómez, nacido en Porlamar, sostiene que la primera botica venezolana nació en Cubagua y no en Caracas como se ha venido afirmando. Hablé hace algún tiempo con "Felito", como le dicen en Margarita y me refirió lo siguiente: "El 11 de abril de 1528 llegó a Cubagua desde Sevilla, la carabela Santa María de Guadalupe al mando de Germán Rodríguez. En el cargamento de la carabela aparecen drogas y preparaciones farmacéuticas, para el mercader Juan de la Barrera, dueño de la Botica de Cubagua. En total 92 productos con peso de 70 kilos.

Cristóbal de Medina, era el boticario de Cubagua -me siguió contando Gómez- Esta botica fue la primera en Venezuela y se adelantó a la Botica de Caracas, fundada a mediados del siglo XVII, perteneciente a Marcos Portero de Los Santos, señalada hasta ahora como la primera en tierra venezolana". Añadió el historiador que para 1611 en La Asunción se encontraban boticas y boticarios. Todos estos datos aparecen en el libro Presencia de la primera botica en Venezuela, de Ángel Félix Gómez.

En una publicación del profesor Orlando Vizcarrondo M., profesor de la Facultad de Farmacia de la UCV y del profesor Luis José Vera S., también de la misma facultad y quien se dedicó de lleno a la formación y conservación del gran Museo Histórico de la Farmacia en Venezuela, se señala que en 1499 "pisa tierra venezolana el primer facultativo farmacéutico, un italiano de apellido Bernal, quien trajo consigo algunas sustancias y drogas usadas en sus preparaciones medicinales".

El académico de la historia Héctor Parra Márquez, en su libro Sitios, Sucesos y Personajes Caraqueños cuenta cómo la viruela, la sífilis y la fiebre amarilla azotaban a Caracas durante la colonia cuando un médico, Rafael Ellelker, a quien le decían don Rafael, el Inglés, estableció una farmacia en Caracas. Este médico vendió luego dicha botica por setecientos pesos a don Xavier de Socarrás quien fijó su residencia en una casa al lado del establecimiento que había comprado.

La gente comenzó a hablar de "La Botica de Socarrás", para indicar cualquier dirección en el centro de Caracas: "llegas a la Botica de Socarrás y cruzas a la izquierda". Otros decían: "subes dos cuadras hacia el norte de la esquina donde vive Socarrás, al lado de la Botica". Y aquella esquina quedó consagrada para siempre como "una de esas deliciosas vitrinas de la entrañable crónica caraqueña", según las palabras del hoy injustamente olvidado gran periodista y escritor Ramón Díaz Sánchez.

Y don Manuel Bernal, el italiano que llegó con medicinas en 1499, se convirtió después por orden de La Corona en el fiscal de drogas y productos farmacéuticos. Las boticas cayeron en manos de curanderos y en Caracas y en la población de San Carlos "estaban robando y matando a la gente "con remedios malos". Bernal, pasó a ser el Torquemada en la guerra contra los curanderos más peligrosos, pues no recetaba yerbas, sino píldoras. "¡Chúpate esa mandarina!".

Así son las cosas
|  EL UNIVERSAL
viernes 14 de diciembre de 2012  12:00 AM


http://www.oscaryanes.com/

domingo, 9 de diciembre de 2012

¿Miranda masón? Miranda hombre de mundo con luz propia, tuvo amigos importantes y muchísimos detractores*.

Por: Carlos Maldonado-Bourgoin



Cautiva e inquieta que el caraqueño Miranda, sin ninguno de los tres factores que abren puertas y hacen amistades, como lo son el poder político, el religioso o el económico, se haya desenvuelto, haya conocido y haya tratado con tanta gente importante, en algunos casos de tú a tú. ¿De cuáles dones y facultades estaba dotado el criollo?, pues unos muy sencillos y escasos entre el común de los hombres, tenía luz propia, magnetismo y majestad humana.

Ningún héroe de Iberoamérica tuvo trato directo con tantos hombres y mujeres de valía como Miranda. En primer lugar debo mencionar a quienes tomarán su antorcha, para llevar la llama de la libertad a toda la América del Sur: Simón Bolívar en el campo militar–político, Andrés Bello en el campo intelectual–humanista, y Bernardo O´Higgins, en el campo institucional, además su discípulo y Libertador de Chile. Antes de regresar la Misión venezolana a Londres, sus integrantes (Bolívar, López Méndez y Bello) producen un documento en el que apoyan la vuelta a la patria Miranda, en dicho documento dicen: “¡Con que oficiosidad le hemos visto dispuesto a servirnos con sus luces, con sus libros, con sus facultades, con sus conexiones”. (Pedro Grases. El regreso de Miranda a Caracas en 1810, separata de la Revista Shell, junio, 1957, p.13).

En tan complejo periplo que no sólo abarca la actividad política, sino también la histórica y la vital, Francisco de Miranda participó y fue testigo de los momentos estelares y claves de la historia de la humanidad, la Guerra de Independencia de los Estados Unidos de América, la Revolución Francesa, fue testigo de los inicios de la Revolución Industrial inglesa y es el patriarca de la Independencia de los países iberoamericanos. Este periplo lo lleva a conocer a George Washington, Thomas Jefferson, Samuel Adams y John Adams, James Madinson, Alexander Hamilton, Henry Knox, William Pitt, Lady Lucy Hester Stanhope, Sir Arthur Wellesley Lord Wellington, Robert Stewart Lord Casthereagh, el Rey Critian de Noruega, Claudio Alströmer, Gustavo III, Federico El Grande, el Duque de Brunswick y su hermano, Franz Joseph Haydn, Moses Mendelssohn, Arzobispo Eugenio Vúlgaris, Catalina II de Rusia , Grigori Aleksandrovich Potiomkin, Semión de Worontsow, Catalina Hall, Charles Maurice Talleyrand, Napoleón Bonaparte, Madame Stäel, Delphine de Custine, Maria Elena Walsh de Williams, Louis-Philippe de Orleans futuro Rey de Francia, Cesare Beccaria, Eduardo Gibbon, Guillaume-Thomas François Raynal, Enmanuel Joseph Sieyes, Thomas Paine, Quatremère de Quincy, Nicholas Vansittart, Almirante William Popham, Lord St. Vicente, Almirante Thomas A. Cochrane, Jeremy Bentham, Alexander Sabes Petion, es amigo de Stuart Mill y conoce a su pequeño hijo John Stuart Mill que será figura del pensamiento económico, Joseph Lancaster, James Miranda Barry y José María Blanco White, entre tantos otros.

No todos sintieron agrado por el caraqueño universal, como suele suceder en estos casos y precisamente por ser tan grande y tan universal. Incluso algunos se le enfrentaron. Destaca Tomás Polanco Alcántara que Miranda en su etapa española “Tiene amigos muy fieles y enemigos que no le perdonan. Sin saberlo, incurre en las iras de la Inquisición”. (T.P.A. Francisco de Miranda. ¿Ulises, don Juan o don Quijote?. Segunda edición. Caracas, ExLibris, 1997, p. 20)

Miranda es un ejemplo y un paradigma para las generaciones presentes y futuras en cualquier instancia del mundo evolucionado y desarrollado. Este singular héroe trágico se encadenó al llamado de su destino y se consagró a la libertad de su Patria-América Toda. Gracias al trato y la amistad que tuvo con algunos personajes, y sólo con su oportuna intervención, pudo y tuvo el apoyo necesario para seguir en el trazado de su camino marcado por lo novedoso. Debemos recordar y honrar a esos hombres y a esas mujeres cuyos nombres bien pudieran figurar en un monumento u obelisco recordatorio por su amistad con el Patriarca y Precursor de la Independencia de todo un continente que mencionara en párrafos anteriores.

No quisiera terminar sin mencionar para rendir homenaje a Sarah Andrews, la esmerada Sally, el ama de llaves de Miranda que le dio dos hijos, Leandro y Francisco, la mujer quien en el largo viaje sin retorno de Miranda, conservó hasta el final de sus días su casa en Londres, con aquellos espacios abiertos a la causa de la emancipación y con todas la colección de libros, objetos de arte y mapas. La mujer que discretamente intuyó que era importante el papel que hacía como guarda y custodia de un legado para la liberación integral de los hijos de América. El eminente escritor catalán Carlos Pi-Sunyer describe con minucioso amor esta casa que albergó tantas personalidades juntas: Ubicada en el·”Manor” o distrito de Totenham, el número era entonces 27, Grafton Street; luego 28 Grafton Way y hoy 58 Grafton Way. El nombre viene del Duque de Grafton, hijo natural de Carlos II y de la Duquesa de Cleveland. 

* Tomado de: Ni vestido ni desnudo...

viernes, 30 de noviembre de 2012

PUERTO CABELLO… EL ÚLTIMO REDUCTO REALISTA



Eumenes Fuguet Borregales*
La brillante operación militar “Toma de Puerto Cabello”,  comandada por el impertérrito José Antonio Páez los días 7 y 8 de noviembre de 1823, empleando el Principio de la Guerra de “Sorpresa”, utilizando tropas desnudas en un sigiloso movimiento nocturno, ocupa los trincherones, y dos días después el castillo de San Felipe, último bastión realista en Venezuela. Concluye de esta gloriosa manera la guerra de independencia y el domino español por más de trescientos años; materializaba el sueño de Bolívar exteriorizado a los cuatro vientos en la antigua Roma en Monte Sacro el 15 de agosto de 1805.  

San Juan Bautista de Puerto Cabello, “Puerta Grande de Venezuela”, se ufana de atesorar relatos no olvidados desde su fundación. El científico alemán Alejandro Humboldt en febrero de 1800, narraba sus emotivas impresiones de esta magnífica región, y quien mejor para cantarla que Don Ítalo Pizzolante con su canción “Mi Puerto Cabello”, convertida hoy en el himno del municipio. Nuestro siempre precursor Francisco “Libertad” Miranda, permaneció sus últimos días en Venezuela, encadenado en el fuerte antes de ser enviado el 3 de junio de 1813 hacia Puerto Rico y luego a Cádiz, su destino final, para convertirse el 14 de julio de 1816 en el “Caballero Inmortal de la Emancipación Americana”. 

Casi lograda la independencia de Venezuela el 24 de junio de 1821 con la batalla de Carabobo, aún permanecían en manos realistas las guarniciones realistas de Cumaná, Maracaibo y Puerto Cabello. Consolidar la ansiada emancipación, requirió poco más de dos años y sesenta y cuatro nuevas acciones militares, que culminarían exitosamente el 8 de noviembre de 1823 en Puerto Cabello.
Desde septiembre de 1823, “La Primera Lanza del mundo”, le exigía mediante correspondencias al general Sebastián de la Calzada la rendición, pero la respuesta siempre fue negativa. Páez que ya había ocupado el fortín Solano, recibía información de las posiciones españolas dentro del fuerte a través de Jacinto Iztueta, quien enviaba datos con su esclavo Julián Ibarra. La noche del cinco de noviembre, un capitán y dos tenientes  acompañan a Julián en un reconocimiento. Páez contaba con el impetuoso general en jefe José Francisco Bermúdez, conocido como “José Francisco Pueblo”.  

El 7 de noviembre a las 10 de la noche, la “Toma” se inició  desde el fuerte del Trincherón, sale Ibarra guiando por los manglares a 500 hombres desnudos al mando del mayor Manuel Cala y como segundo al mando el teniente coronel Andrés Elorza. Un grupo de 400 infantes del Batallón Anzoátegui, comandados por el Tcnel brasilero José Abreu De Lima y 100 lanceros del Regimiento de Honor comandados por el Tcnel. Francisco Farfán;  avanzaron durante cuatro horas en forma sigilosa hacia la ciudadela a unos mil metros entre los manglares con el agua hasta el pecho, desarrollando un combate sorpresivo de apenas media hora para lograr la rendición, y la ocupación inmediata de los baluartes Príncipe, Princesa y Corito. 
El coronel realista,  el coriano Manuel Carrera Colina en la confusión se escapa hacia el fuerte San Felipe donde resiste hasta el día 10; Sebastián de la Calzada y su estado mayor son entregados al general Páez a las seis de la mañana por dos sacerdotes que los tenían en la iglesia del Rosario; Calzada le entrega su espada a Páez en señal de rendición.

Las bajas realistas fueron de ciento cincuenta y seis muertos, más de quinientos prisioneros, además de capturarse sesenta piezas de artillería, seiscientos fusiles, seis lanchas y tres mil quinientos quintales de pólvora, la corbeta “Bailén” fue incendiada. Por parte de las fuerzas republicanas, hubo diez muertos y treinta y cinco heridos. Iztueta es designado el 16 de noviembre alcalde del cabildo porteño. El fiel Julián dejó de ser esclavo, recibiendo el grado de capitán y una vivienda. 

El Libertador diría que: “Puerto Cabello, es el monumento más grande a la gloria de Páez”. Es  de resaltar la actividad desplegada por  el mayor Manuel Cala  héroe de esta operación militar; estamos en deuda erigir un monumento o designación de alguna institución para honrar su nombre. De igual manera esta brillante acción militar debería designarse como efemérides municipal, regional y por qué no nacional por la connotación de culminar la presencia militar española en nuestro territorio luego de trescientos veinticinco años.

Castillo San Felipe de Puerto Cabello
En el imperio español nunca se ocultaba el sol, era un decir en la época del rey Carlos V, se refería a la amplia extensión de sus territorios en el mundo. Con la finalidad de protegerse de las incursiones de piratas y corsarios, ordenaron construir en Hispanoamérica fortificaciones, utilizadas igualmente para almacenar los productos locales de exportación y la logística de los ocupantes. Eran grandes obras testigos de una época, algunas de ellas con el nombre de Felipe, en honor al rey Felipe de V de Borbón (1683-1746), se encuentran en: España, Guatemala, Colombia y Venezuela. A lo largo de la costa venezolana se construyeron importantes fortalezas de Oeste a Este, entre ellas: San Carlos a la entrada del Lago de Maracaibo, San Felipe en Puerto Cabello, San Antonio en Cumaná y San Carlos Borromeo en Pampatar.
El ingeniero suizo Juan Amador Courten al diseñar y presentar en España los planos, es designado por orden real el 13 de junio de 1732 director de las obras del futuro fuerte San Felipe en Puerto Cabello, llega en septiembre de ese año para iniciar la ejecución de los trabajos que durarán treinta meses; sería la más importante ciudadela construida en Venezuela. 

Courten se retira a España siendo relevado en 1736 por el ingeniero Juan Gañango Lescari;  éste realiza unas mejoras a la construcción de forma pentagonal simulando una corona.  La fortaleza tuvo su bautizo de fuego entre el 26 de abril y el 6 de mayo de 1743 por parte de la escuadra inglesa integrada por veintidós navíos al mando del comodoro Charles Knowles. La Compañía Guipuzcoana con más de cincuenta años de permanencia en Venezuela, utilizó el castillo como gran depósito de cacao, café y añil. 

En la fortaleza  fueron encarcelados muchos paisanos que en diferentes épocas tuvieron relevante participación en la política, algunos de ellos con peor suerte murieron honrando sus ideas, tal es el caso de: los esclavos Matías Pedroza y Margarita España por su participación en el movimiento de Gual y España delatado en 1797. El 30 de junio de 1812 el Tte. Francisco Vinoni Fernández, traiciona la confianza de Bolívar, perdiéndose el parque allí existente, a pesar de las acciones durante seis días por recobrar la más importante plaza en Venezuela. 

El general porteño Bartolomé Salóm y monseñor Ramón Ignacio Méndez presos en 1812; Vicente Salías autor de la letra del glorioso Himno Nacional allí fusilado el 17 de septiembre de 1814. Denominado castillo Libertador a solicitud del coronel Ramón Ayala al general Páez el 17 de mayo de 1824; por las situaciones mencionadas notamos que esta instalación sirvió únicamente de lugar de encierro y martirio de tantos venezolanos que ofrendaron sus vidas, de allí que la mayoría de los historiadores se oponen a esta denominación, aceptando su nombre inicial de castillo San Felipe. En la época dictatorial de Juan Vicente Gómez, muchos dirigentes políticos, pasaron años en esos lúgubres calabozos, entre ellos: Andrés Eloy Blanco, José Rafael Pocaterra, Raúl Leoni y Jóvito Villalba. Andrés Eloy Blanco "El poeta del pueblo" en su famoso discurso ofrecido en el acto de lanzar al mar los grillos utilizados en el castillo San Felipe, en febrero de 1936 dijo:
"Hemos echado al mar los grillos. Y maldito sea el hombre que intente fabricarlos de nuevo y poner una argolla de hierro en la carne de un hijo de Venezuela".

(*) Gral. de Bgda.                                                                                 churuguarero77@gmail.com
                                                                                                                                        @eumenesfuguet
Vicepresidente de la ilustre Academia de Historia del estado Carabobo
Asesor nacional de la  digna Sociedad Divulgadora de la Historia Militar de Venezuela

jueves, 29 de noviembre de 2012

Homenaje a Don Pedro Grases

Eumenes Fuguet B. (*)

El 17 de septiembre se conmemoró el primer centenario del natalicio del doctor Pedro Grases, de dilatada y beneficiosa trayectoria en investigación documental, bibliográfica e histórica; sus aportes a la filología que permitió ahondar el legado "bellista" y la docencia, logran enaltecer aún más su preclaro nombre. Con este venezolano-catalán nacido en Villafranca del Penedés, provincia de Barcelona-España, se cumple el viejo axioma de que: "nadie es profeta en su tierra". A los dieciséis años escribe en periódicos y revistas de su región natal. Luego de obtener doctorado en Filosofía y Letras y Derecho; ejerce en Barcelona el profesorado de estas materias y el idioma árabe entre 1931 y 1936. Amenazas de muerte y la guerra civil española, obligan su exilio en Francia. De allí decide dirigirse a Venezuela en busca de nuevos horizontes, zarpa en el navío Simón Bolívar de bandera holandesa; llega a La Guaira el 17 de agosto de 1937 acompañado de su extraordinaria esposa Doña Asunción Galofre, su compañera durante toda la vida por casi setenta años, y de sus pequeños hijos Pedro Juan y José Pablo; en Caracas nacieron María Asunción y Manuel.

Su vida venezolana se inicia en Maracay con familiares de su esposa, y al residenciarse en Caracas se dedica al comercio con la firma Bloohm; al conocer al Dr. Ernesto López Ministro de Educación, éste lo invita a dar clases de gramática y literatura en los liceos Fermín Toro y Andrés Bello, clases que alternaba en el Colegio América. El recién fundado Instituto Pedagógico Nacional lo recibe para ejercer la docencia y a emplear nuevas ideas en el Liceo de Aplicación. Para profundizar sus investigaciones sobre grandes personajes militares y civiles de hispanoamérica, recorre bibliotecas nacionales, archivos, el Palacio de las Academias y las principales bibliotecas del mundo; con fructífero resultado logra rescatar y divulgar al continente americano, la egregia personalidad de Don Andrés Bello a quien califica como "el humanista de América"; a Don Simón Rodríguez también logra elevar su sitial. En la Universidad Central de Venezuela, funda la Escuela de Humanidades de la U.C.V y su Escuela de Bibliotecología.


Concluidos sus estudios por una beca otorgada por la Fundación Rockefeller y profesorados en Norteamérica en 1946, le proponen quedarse como profesor titular de la prestigiosa universidad de Harvard, apetitosa oferta que rechaza para regresar al país que lo encandiló para siempre por su paisaje físico y humano, que lo adoptó como su hijo al nacionalizarlo en los años cincuenta. Su casa con el nombre de Villafranca Nro 9 ubicada en la urbanización La Castellana donde vivió por más de cincuenta años, convertida en un centro obligado de tertulia los sábados por parte de estudiantes, profesores, académicos e intelectuales de la época, ávidos por actualizar los conocimientos humanísticos. Don Pedro realizó interesantes estudios y escritos sobre la imprenta en nuestro país, de allí su obra "Orígenes de la Imprenta en Venezuela", y su ensayo sobre Valentín Espinal a quien consideraba el mejor impresor del siglo XIX.


La erudición y tantas obras le permiten ingresar como Individuo de Número de la Academia Nacional de la Lengua y de la Academia Nacional de la Historia; designado igualmente académico de corporaciones intelectuales de América y Europa. En vida fue el máximo conocedor de Andrés Bello en América, de allí que no se podía separar el binomio Grases-Bello; Grases Investigó con entusiasmo los archivos del Libertador, Sucre; Urdaneta, Roscio, Juan Vicente González, Baralt y Fermín Toro entre tantos personajes de la Venezuela heroica y republicana. Tuvo la suerte y honra en 1975 de tener acceso en Inglaterra y traer a Venezuela, el DOCUMENTO ORIGINAL MANUSCRITO LEIDO POR BOLÍVAR EN EL CONGRESO DE ANGOSTURA EL 15 de FEBRERO DE 1819; escrito por el capitán Jacinto Martel secretario y amanuense del Libertador; celosamente guardado en casa de descendientes del coronel y comerciante James Hamilton, quien lo había traducido al inglés y entregado a familiares antes de morir en Angostura en 1840.


Documento considerado la máxima pieza de los escritos del Padre de la Patria; las hojas tenían las observaciones y correcciones realizadas por el abogado Manuel Palacio Fajardo (1784-1819). Don Pedro fue Director y Asesor de la Casa de Bello fundada bajo su tutela, ubicada al lado del Ministerio de Educación. Profesor titular de las universidades Andrés Bello y Metropolitana. Fue Secretario de la Comisión de las obras completas de Bello presidida por el Dr. Caldera. Junto al sacerdote Pedro Pablo Barnola se dedicó a fondo en analizar las negociaciones de los dos Tratados firmados el 26 de noviembre de 1820 en Santa Ana por Bolívar y Morillo; poseía gran capacidad analítica para comparar documentos que esclarecen los hechos. Funda en el 2002 la "Fundación Grases" presidida por María su hija y Carlos Maldonado Bourgoin, ilustre historiador y crítico de Arte.


Su valiosa biblioteca fue donada en vida a la Universidad Metropolitana. Formador de insignes educadores, con una envidiable cosecha epistolar de cuarenta mil cartas escritas de su puño y letra, más de dos mil entradas bibliohemerográficas y una producción de ciento setenta y nueve libros y folletos, fallece en Caracas el 15 de agosto del 2004.


Cuanta deuda tenemos con su legado resumido en la brillante ejecutoria docente e investigativa, ingente en dimensión y espiritualidad. El Amherst College en EE.UU. instituyó en 1983 el prestigioso "Premio Pedro Grases de Excelencia en Hispanismo". Uslar Pietri dijo: La historia de la investigación en el país se divide en antes y después de Grases". En palabras del Dr. Guillermo Morón:"Es Pedro Grases el primer bibliógrafo venezolano del siglo XX".


Don Pedro Grases.Honrar.honra.




*Gral. de bgda 

eumenes7@gmail.com

 



Artículo publicado el: 16/09/09
Diario El Carabobeño


lunes, 26 de noviembre de 2012

EL DESGARRAMIENTO HISPANO AMERICANO



VICENTE E. GUERRERO BERNABEY
Como los tientos de un lazo
se entrevera nuestra historia
esa historia de a caballo
que huele a sangre y a gloria
¿Quién diría de quien fueron
esas lanzas enemigas
que irá desgastando el tiempo
Milonga para que  el tiempo
vaya borrando fronteras
              JORGE LUIS BORGES

         
En AYACUCHO  el fiel y noble SUCRE pone fin a la dominación Española en tierras de América. Escribe a BOLIVAR con el gesto fraterno de los hombres en lucha y con la claridad del objetivo puesto  en hacer una sola y libre  HISPANOAMERICA:  “… se ha verificado la oferta que Ud. Hizo a los pueblos de acabar con la guerra este año y es una de mis satisfacciones más grandes. Le hago a Ud. el presente de la Bandera que trajo PIZARRO al CUZCO HACE 300 años pasados, son una porción de tiras deshechas, pero tienen el mérito de la conquista del PERU…..”

          Este simbólico gesto pone fin a la dominación pero presagia el futuro del desgarramiento de los pueblos americanos. No estaba en el espíritu de aquellos hombres que combatieron por la independencia la división que luego se gestó.

          SUCRE luchaba  imbuido de las ideas que en las LOGIAS AMERICANAS se discutían para lograr la independencia manteniendo la unidad de la Colonia.

        Los trabajos de JOSE CECILIO DEL VALLE en el periódico “EL AMIGO DE LA PATRIA”  o los de BERNARDO DE MONTEAGUDO en “MARTIR O LIBRE” fueron conformando la posibilidad de una FEDERACION HISPANOAMERICANA, pero es BOLIVAR quien aglutina el pensamiento y lideriza el movimiento para consolidarlo en un futuro congreso.

       La visión de BOLIVAR es clara cuando escribe : “……es tiempo de que los intereses y las relaciones que unen entre sí a las REPUBLICAS AMERICANAS, antes COLONIAS ESPAÑOLAS, tengan una base fundamental que eternice si es posible la duración de esos gobiernos. Las REPUBLICAS AMERICANAS de hecho están confederadas…”

    Desde el momento que la desgarrada insignia de PIZARRO llega  manos de BOLIVAR,  se inicia la confabulación que llevo a la división que hoy presenciamos.

       Estamos  ante una perspectiva inquietante frente a lo imprevisible, es necesaria la revisión de la gesta emancipadora, pero sin disecar con la meticulosidad de un entomólogo: planes, batallas, vidas, discursos, etc., método en el cual se solazan los historiadores que tratan de evadir los verdaderos móviles de quienes asesinaron a SUCRE  cuando leal a la idea y al sueños de BOLIVAR  trataba de evitar la disociación de los pueblos hispanoamericanos.        
      Lo colonial pacta con el extranjero en la vana justificación de un discurso que legitime un determinado poder y de allí es que escribimos mal la historia, la falseamos para embellecerla, buscamos lo anecdótico y lo pintoresco, al hacerlo así  se contribuye a darle la razón al brazo que asesina a SUCRE en BERRUECOS, que destroza la vida MONTEAGUDO  en LIMA  o que empujan a SAN MARTIN y BOLIVAR  al destierro y a la muerte.
      Escribe EZEQUIEL MARTINEZ ESTRADA en RADIOGRFIA DE LA PAMPA:
“…. La independencia fue un acto que se estaba gestando en la campaña desde ya un largo tiempo y una tesis inspirada  en doctrinas democráticas y liberales que se debatían en los cenáculos citadinos de la sociedad colonial. La campaña o el llamado interior disgregado en villorios, caseríos y ranchos sometidos a condiciones durísimas vivía descontento e incubaba un estado revolucionario. La ciudad, principalmente los puertos, querían resolver un problema legal y mercantil. Al iniciarse la gesta  revolucionaria fue evidente esta división, la guerra  que continúa a la derrota española demuestra que era una guerra social y no de independencia….”
     El grupo de intelectuales y visionarios  de una AMERICA INDEPENDIENTE  encuentran  que deben debatirse entre  la barbarie y sus ideas de disciplina y orden, ideas abstractas sin base  en la tradición ni en la vida histórica-
     Entre 1822 y 1827  casi toda Hispanoamerica es deudora de INGLATERRA por 35.000.000 (treinta y cinco millones) de libras, 18.000.000 (dieciocho millones) por empréstitos impagos y el resto por deudas  a empresas exportadoras. En su obra  “La guerra de España”, CHATEAUBRIAN ratifica la dependencia al decir “…resulta de este hecho que en momento de la emancipación las colonias españolas  se volvieron una especie de colonias inglesas…”
     La mano de Inglaterra  estrecha a los insurrectos  y se compromete con FERNANDO VII  a colaborar en la represión, los documentos  que dejaron el VISCONDE DE STRANGFORD, CASTLEREAGH (canciller ingles), CANNING y JOSEPH PLANTA, los demuestran como gestores de empréstitos para asegurar la dependencia futura.
      Hombres de la talla de BOLIVAR, SAN MARTIN, SUCRE  luchan denodadamente por mantener la unidad hispanoamericana  y evitar los conflictos localistas que la disgregarán, en un enfrentamiento donde la idea de una sola América los llevó a ser considerados contrarrevolucionarios.
     Una y otra vez el ideal de independencia política y económica  por la que lucharon aquellos hombres recorrerá selvas, montañas y llanuras, el PARAGUAY es un vívido ejemplo, en él se cometió el peor de los genocidios tratando de impedir que un pueblo rigiera su propio destino.
    JUAN BAUTISTA ALBERDI escribió “ …hay dos modos de escribir la historia, según la tradición y forjada en la leyenda popular, que es de ordinario historia forjada en la vanidad, una especie de mitología con base histórica; o según los documentos, que es la verdadera historia pero que pocos se atreven a escribir , de miedo a lastimar la vanidad del país con la verdad…”
       Estamos hoy entrando a los podemos considerar la historia mancillada cuando nos encontramos, como dice TZEVETAN TODOROV (DIARIO EL PAIS, ESPAÑA, 7 DE DIC 2010): “… LA MEMORIA COLECTIVA ES SUBJETIVA: REFLEJA LAS VIVENCIAS  DE UNO DE LOS GRUPOS CONSTITUTIVOS DE LA SOCIEDAD; POR ESO PUEDE SER UTILIZADA POR ESE GRUPO COMO UN MEDIO PARA ADQUIRIR O REFORZAR UNA POSICION POLITICA. POR SU PARTE, LA HISTORIA NO SE HACE CON UN OBJETIVO POLITICO ( O SI NO ES UNA MALA HISTORIA) SINO CON LA VERDAD Y LA JUSTICIA COMO UNICOS IMPERATIVOS.       
  
DR. VICENTE  E. GUERRERO BERNABEY
EDITOR DE LA REVISTA MEDICA RAZETTI (PREMIO “ALI RIVAS GOMEZ” FMV)
MEDALLA “HERRERA LUQUE” OTORGADA POR LA FMV
MIEMBRO DE LA ASOCIACION DE MEDICOS ESCRITORES
Email:  vgbernabey@gmail.com




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