Eumenes Fuguet Borregales (*)
Coro, Maracaibo y Guayana no se solidarizaron con las siete provincias que a partir del 19 de abril de 1810, iniciaron las acciones en la búsqueda de la autonomía, y luego de la ansiada como inexistente libertad. Entre Coro y Caracas existía una rivalidad solapada a partir de la mudanza del obispado en 1637; antagonismo que sirvió a las autoridades realistas utilizar la región caquetía como un permanente aliado. A partir de 1820 el Libertador interesado en lograr la liberación y apoyo de los corianos, desde su cuartel general instalado en Escuque emitió una proclama el 21 de octubre de ese año: “Corianos: El ejército Libertador va a ocupar vuestro territorio. No le temáis, porque él no viene a destruir ni a vengar, él viene a restablecer el reinado de la paz. Vuestros esfuerzos a favor de la causa del rey, han sido aciagos para la patria, y aciagos para vosotros; con ellos no habéis hecho más que prolongar las miserias de la guerra y las vuestras propias. El fruto de la injusticia es amargo para todos. La República de Colombia va a acogeros bajo la protección de sus leyes benéficas. La Constitución española separa los hermanos con distinciones odiosas y tiránicas; la nuestra une todos los hermanos y restablece la igualdad de la naturaleza. Aquella por premio de vuestros servicios os excluía de la soberanía nacional; y nosotros os damos los títulos sublimes de ciudadanos, a pesar de haber sido vosotros nuestros más crueles enemigos. Pero ya el tiempo de los enemigos no existe; mirad a vuestros compatriotas y compañeros de armas, gloriosamente incorporados a su afligida y abatida patria. Imitad al coronel Vargas, al comandante Torralba, al teniente coronel Silva y a sus cuerpos enteros del ejército español que han vuelto a reunirse a sus hermanos de Colombia. abandonad esas banderas de maldición, que la justicia del cielo ha abandonado al terror de vuestras armas, y contad que seréis tenidos entre los mas distinguidos ciudadanos de la República. Contad con el olvido de lo pasado, y con el corazón fraternal de vuestros hermanos del ejército libertador”. El 28 de enero de 1821 Maracaibo se sumó a la causa republicana, aspecto considerado por el jefe realista Miguel de la Torre y Pando como una violación a los Tratados de Trujillo firmados el 27 de noviembre de 1820. La heroína Josefa Camejo (1791-1862) liberó la península de Paraguaná el 3 de mayo de 1821; su tío monseñor Mariano Talavera y Garcés (1777- 1861) y un grupo de notables, esperaron a Urdaneta (1788-1845) el 9 de mayo en Mitare para informarle del éxito de Josefa y la salida apresurada de los realistas hacia Puerto Cabello, embarcándose en Puerto Cumarebo. Urdaneta desde el caserío de Cujima emitió el día 10 una proclama a su tropa:
“Soldados: El pueblo de Coro que vais a ocupar, es uno de los que forman el Departamento de Venezuela en la Gran Colombia. Este pueblo que ha servido fielmente a los agentes de la tiranía, acaba de ser evacuado quedando a discreción de nuestras armas, y los mandatarios españoles en premio de sus importantes servicios han puesto el sello a las angustias de los corianos, dejando minado el depósito de pólvora, que en su explosión ha arruinado edificios y sepultado inocentes. …Soldados: el robo y toda especie de vejación a los vecinos os es absolutamente prohibido. Ninguno de los individuos de la división a mi mando, tiene facultades de tomar nada ajeno. El que lo hiciere, con infracción de este artículo y de los bandos generales del ejército, será castigado con la última pena. El día 11 a las once de la mañana ingresa a la Ciudad Mariana, dedicándose a organizar la parte administrativa designando al coronel Juan Escalona (1768-1833) Gobernador de la Provincia y a preparar un batallón integrado por corianos que lo acompañarían a San Carlos, en cumplimiento de la concentración del ejército que participará en Carabobo. Urdaneta llegó hasta Carora, no pudiendo continuar la marcha por problemas de salud. El Libertador en su Cuartel General ubicado en San Carlos escribió el 6 de junio de 1821 un mensaje dirigido a los habitantes de Coro: “Corianos, es una satisfacción para la República de Colombia llamaros sus hijos. Vuestra conducta en este último período es conforme a lo que debéis hecho de vuestro celo y valor, y me prometo que en lo futuro seréis los más fieles republicanos. Nombrad vuestros representantes en el Congreso Nacional; allí seréis soberanos de Colombia, y en vuestro suelo seréis ciudadanos más libres, protegidos por las leyes que dicten vuestra conciencia y voluntad. Todos, corianos, sois iguales en Colombia, como en España todos erais desiguales; a todos dividían barreras, con privilegios inicuos y degradaciones absurdas. Esta es la República de Colombia, ella sin duda penetrará en vuestros corazones y se colocará en vuestro amor, porque ella es madre y todos son sus hijos”. La única vez que Bolívar visitó Coro fue en diciembre de 1826 en su último viaje a Venezuela procedente del Perú.
(*) General de Brigada eumenes7@gmail.com
jueves, 24 de febrero de 2011
viernes, 18 de febrero de 2011
15 de febrero de 1819, Congreso de Angostura
Eumenes Fuguet Borregales (*)
Con el propósito de convocar al segundo Congreso de la República en Santo Tomás de Angostura- hoy Ciudad Bolívar, el Libertador se reúne el 1ro de octubre de 1818 en el Palacio de Gobierno con el Consejo de Estado, exponiéndole la situación política y militar. La idea del Congreso había nacido después de la expedición de los Cayos ante la Asamblea de Notables realizada el 7 de jalb, que el Congreso se reunirá a partir del 1ro de enero de 1819. Las provincias a participar con una representación de cinco diputados inicialmente fueron: Caracas, Cumaná, Barinas, Guayana y Margarita, luego se extendió hasta Mérida, Trujillo y Casanare, ésta última perteneciente a la Nueva Granada, libre de los realistas e íntimamente ligada a la causa emancipadora.
El objetivo de reunir el congreso era para corregir las fallas de la 1ra Constitución sancionada el 21 de diciembre de 1811, y darle al estado solidez y estabilidad, sin sacrificio de la libertad. La primera convocatoria realizada para el 1ro de enero se suspende por no haber llegado la mayoría de los diputados.
El doctor Manuel Palacio Fajardo (1784-1819), dotado de talento y erudición, revisó y realizó algunas correcciones al famoso discurso que leería Bolívar en tan magna ocasión. El memorable 15 de febrero se instala el Segundo Congreso de la República, presidido por el Libertador y la asistencia de veinticinco diputados. Luego de los honores correspondientes, toma la palabra de su grandioso y elocuente discurso conocido como el "Mensaje al Congreso de Angostura", obra de alta factura por su contenido político, humanístico, social y rico estilo, aún estudiado en el Derecho Constitucional, empezaría:
"Señor, ¡Dichoso el ciudadano que bajo el escudo de las armas de su mando, ha convocado la Soberanía Nacional para que ejerza su voluntad absoluta!
Durante el desarrollo de su exposición, Bolívar dejó claro en el auditorio una serie de factores a tomar en cuenta tales como: La unión de la Nueva Granada y Venezuela en un solo estado, promueve la práctica del deber ser de los buenos gobiernos, invoca la importancia de la educación popular para el saber y la virtud, expresa que la libertad, la democracia, la igualdad y la justicia no se decretan, aboga por la libertad de los esclavos, recomienda institucionalizar la condecoración "Orden de los Libertadores" y la Ley de Reparto de Bienes Nacionales como recompensa a los servidores de la patria, critica severamente a los regímenes de usurpación. Culmina su discurso con un sereno llamado a los diputados: "Dignaos conceder a Venezuela un gobierno eminentemente justo, eminentemente moral, que encadene la opresión, la anarquía y la culpa. Un gobierno que haga reinar la inocencia, la humanidad y la paz. Un gobierno que haga triunfar bajo el imperio de leyes inexorables, la igualdad y la libertad.
Señor, empezad vuestras funciones: yo he terminado las mías.
Luego de largos y entusiasmados aplausos añadiría: "El Congreso de Venezuela está instalado, en él reside desde este momento la Soberanía Nacional. Mi espada y la de mis ínclitos compañeros están siempre prontas a sostener su augusta autoridad" ¡Viva el Congreso Nacional! Acto seguido el Congreso procedió elegir al Presidente y al Secretario de dicha Cámara; para Presidente fue elegido el neogranadino Francisco Antonio Zea y como Secretario el Licenciado Diego Bautista Urbaneja. En la sesión del 16 de febrero Bolívar fue designado Presidente Interino del Estado venezolano, como vicepresidente Francisco Antonio Zea.
El Libertador deseaba separarse del mando civil para encargarse de las operaciones militares; el Congreso no cambió de opinión dejándolo en el cargo designado. Este Congreso sanciona la nueva Constitución el 11 de agosto de ese año.
A través del Orinoco se desplaza hacia los llanos apureños llevando un batallón de voluntarios europeos adonde llega el 10 de marzo. El 27 de marzo combate exitosamente en La Gamarra, materializando su sueño libertador lanzado a los cuatro vientos el 15 de agosto de 1805 en Monte Sacro. La pieza oratoria leída en el Congreso de Angostura, traducida al inglés por James Hamilton, la principal de toda la producción epistolar del Libertador, por su profundo contenido filosófico, ético, político y social, le permite al Libertador ser designado y recibir el titulo de Abogado Titular por parte de la Universidad San Marcos de Lima el 3 de junio de 1825.
*Gral de brigada(ej)
Historia y Tradición
Con el propósito de convocar al segundo Congreso de la República en Santo Tomás de Angostura- hoy Ciudad Bolívar, el Libertador se reúne el 1ro de octubre de 1818 en el Palacio de Gobierno con el Consejo de Estado, exponiéndole la situación política y militar. La idea del Congreso había nacido después de la expedición de los Cayos ante la Asamblea de Notables realizada el 7 de jalb, que el Congreso se reunirá a partir del 1ro de enero de 1819. Las provincias a participar con una representación de cinco diputados inicialmente fueron: Caracas, Cumaná, Barinas, Guayana y Margarita, luego se extendió hasta Mérida, Trujillo y Casanare, ésta última perteneciente a la Nueva Granada, libre de los realistas e íntimamente ligada a la causa emancipadora.
El objetivo de reunir el congreso era para corregir las fallas de la 1ra Constitución sancionada el 21 de diciembre de 1811, y darle al estado solidez y estabilidad, sin sacrificio de la libertad. La primera convocatoria realizada para el 1ro de enero se suspende por no haber llegado la mayoría de los diputados.
El doctor Manuel Palacio Fajardo (1784-1819), dotado de talento y erudición, revisó y realizó algunas correcciones al famoso discurso que leería Bolívar en tan magna ocasión. El memorable 15 de febrero se instala el Segundo Congreso de la República, presidido por el Libertador y la asistencia de veinticinco diputados. Luego de los honores correspondientes, toma la palabra de su grandioso y elocuente discurso conocido como el "Mensaje al Congreso de Angostura", obra de alta factura por su contenido político, humanístico, social y rico estilo, aún estudiado en el Derecho Constitucional, empezaría:
"Señor, ¡Dichoso el ciudadano que bajo el escudo de las armas de su mando, ha convocado la Soberanía Nacional para que ejerza su voluntad absoluta!
Durante el desarrollo de su exposición, Bolívar dejó claro en el auditorio una serie de factores a tomar en cuenta tales como: La unión de la Nueva Granada y Venezuela en un solo estado, promueve la práctica del deber ser de los buenos gobiernos, invoca la importancia de la educación popular para el saber y la virtud, expresa que la libertad, la democracia, la igualdad y la justicia no se decretan, aboga por la libertad de los esclavos, recomienda institucionalizar la condecoración "Orden de los Libertadores" y la Ley de Reparto de Bienes Nacionales como recompensa a los servidores de la patria, critica severamente a los regímenes de usurpación. Culmina su discurso con un sereno llamado a los diputados: "Dignaos conceder a Venezuela un gobierno eminentemente justo, eminentemente moral, que encadene la opresión, la anarquía y la culpa. Un gobierno que haga reinar la inocencia, la humanidad y la paz. Un gobierno que haga triunfar bajo el imperio de leyes inexorables, la igualdad y la libertad.
Señor, empezad vuestras funciones: yo he terminado las mías.
Luego de largos y entusiasmados aplausos añadiría: "El Congreso de Venezuela está instalado, en él reside desde este momento la Soberanía Nacional. Mi espada y la de mis ínclitos compañeros están siempre prontas a sostener su augusta autoridad" ¡Viva el Congreso Nacional! Acto seguido el Congreso procedió elegir al Presidente y al Secretario de dicha Cámara; para Presidente fue elegido el neogranadino Francisco Antonio Zea y como Secretario el Licenciado Diego Bautista Urbaneja. En la sesión del 16 de febrero Bolívar fue designado Presidente Interino del Estado venezolano, como vicepresidente Francisco Antonio Zea.
El Libertador deseaba separarse del mando civil para encargarse de las operaciones militares; el Congreso no cambió de opinión dejándolo en el cargo designado. Este Congreso sanciona la nueva Constitución el 11 de agosto de ese año.
A través del Orinoco se desplaza hacia los llanos apureños llevando un batallón de voluntarios europeos adonde llega el 10 de marzo. El 27 de marzo combate exitosamente en La Gamarra, materializando su sueño libertador lanzado a los cuatro vientos el 15 de agosto de 1805 en Monte Sacro. La pieza oratoria leída en el Congreso de Angostura, traducida al inglés por James Hamilton, la principal de toda la producción epistolar del Libertador, por su profundo contenido filosófico, ético, político y social, le permite al Libertador ser designado y recibir el titulo de Abogado Titular por parte de la Universidad San Marcos de Lima el 3 de junio de 1825.
*Gral de brigada(ej)
Historia y Tradición
sábado, 12 de febrero de 2011
Dr. Arístides Rojas, destacado historiador y científico
Eumenes Fuguet Borregales (*)
El 5 de noviembre de 1826 ve la luz primera en Caracas Arístides Rojas, hijo de los dominicanos José Rojas Ramos y Doña dolores Spaillat; tuvo la suerte de crecer y desarrollarse rodeado de conocidas figuras del mundo político, científico y cultural, asiduos participantes a las tertulias en el Almacén Rojas, negocio destinado a la venta de libros, propiedad de Don Arístides; mencionaremos entre los asistentes de los conversatorios a los sabios Juan Manuel Cajigal y José María Vargas.
El joven Arístides convertido en un ratón de biblioteca; desde joven escribía aspectos del sentimiento nacional y folclore, en algunas ocasiones utilizaba seudónimo; uno de sus maestros fue Fermín Toro.
Egresó de la Universidad Central de Venezuela con el título de médico en 1852, ejerciendo la profesión en las zonas rurales del estado Trujillo. Cuatro años después a causa del fallecimiento de su padre, se traslada a Caracas para atender el negocio y empezar a escribir obras científicas. En busca de nuevos conocimientos se dirige a Norteamérica y Paris; investigó la vida y obra del científico alemán Alejandro Humboldt; es reconocido Arístides Rojas entre los más conocedores de este sabio alemán. La Sociedad de Geología de Francia lo recibe como Miembro en 1859.
El conflicto político-social del país que desencadenó en la Guerra Federal, Guerra Larga o Guerra de los Cinco Años, obliga a Arístides trasladarse a Puerto Rico, tiempo que aprovechó para ejercer la medicina y visitar bibliotecas. Retorna en 1864 dedicado a preparar junto al Dr. Manuel Vicente Díaz en 1866: Apuntes para el repertorio de plantas útiles de Venezuela. Publica en 1868 El rayo Azul en la naturaleza y en la historia.
Ingresó en 1867 en la Sociedad de Ciencias Físicas y Naturales presidida por el científico alemán Adolfo Ernest (1832-1899). Rojas motivó a creación de jardines botánicos, estudiaba y publicaba importantes obras sobre sismología, geología y estadísticas; La Academia de Ciencias Físicas y naturales de La Habana lo incorpora en su seno en 1867. Una de sus memorias sobre sismología recibió en 1869 los mejores elogios por parte del Instituto de Ciencias de Francia.
Su matrimonio con Doña Emilia Ugarte en 1869 fue de apenas un año; la sentida desaparición física le causó a Arístides hondo pesar, motivándolo dejar la atención médica por la escritura.
La Academia de Bellas Artes de Chile le honró en 1873 con el Diploma de Académico Honorario. La obra el elemento vasco en la historia de Venezuela, le hace merecedor a la Medalla de Oro en 1874 por parte de la Universidad Central de Venezuela. Le cupo el honor de ser designado miembro de la comisión responsable del traslado de los restos del Libertador desde la Catedral hacia el Panteón el 28 de octubre de 1876; a tal fin elaboró el diseño del arca que los contendría, obra ejecutada por el artista Emile Jacquen.
Con su hermano Marco Aurelio le dio impulso desde 1875 al famoso Almanaque de los Hermanos Rojas iniciado en 1871. Escribe en 1876 Un libro en prosa, miscelánea de literatura, ciencia e historia. Cual peregrino apegado a la naturaleza, realizaba largas caminatas por los pueblos aledaños a Caracas conociendo la flora, fauna y aspectos costumbristas de los pobladores; por su libro titulado Estudios indígenas, valiosa contribución a la historia antigua de Venezuela, la Academia de Ciencias Sociales le otorgó un premio en 1878; Arístides Rojas le daba importancia al conocimiento de la cultura indígena como base para analizar y dar a conocer la historia del país. En 1883 es comisionado en la preparación de los actos conmemorativos al centenario del natalicio del Padre de la Patria.
De sus extensas investigaciones pudo escribir igualmente Estudios históricos, orígenes venezolanos en 1891; acometió el estudio de la historia colonial en momentos que aún permanecían vigentes resentimientos pos independentista. Actualizó la geografía de Agustín Codazzi y la adaptó al estudio por parte de los alumnos de primaria. Le correspondió con el sabio Ernesto Ernst, coordinar y montar el Pabellón Nacional en la Exposición Universal realizada en Chicago con motivo de la conmemoración del cuarto centenario del descubrimiento; a tal fin presentó plantas, objetos indígenas, aspectos históricos y del extenso folclore venezolano.
Fallece este científico, gloria de Venezuela en Caracas el 4 de marzo de 1894, dejando algunas obras sin editar, entre ellas Folclore Venezolano, publicada en 1967. Ingresa al Panteón Nacional el 21 de septiembre de 1983. Sus obras de ciencias naturales se convirtieron en material didáctico durante muchos años. El escritor valenciano Enrique Bernardo Núñez Primer Cronista Oficial de Caracas, escribió el 4 de marzo de 1944, al cumplirse los cincuenta años del fallecimiento de Don Arístides Rojas, una brillante apología de este sabio caraqueño siempre alejado de la política, pintado por los notables artistas Arturo Michelena y Antonio Herrera Toro. Un busto de bronce en el Palacio de las Academias elaborado por Eloy Palacios en 1896 y un parque en Maripérez, cerca del Ávila, recuerdan la memoria de este destacado paisano.
Historia y Tradición
(*) General de Brigada eumenes7@gmail.com
El 5 de noviembre de 1826 ve la luz primera en Caracas Arístides Rojas, hijo de los dominicanos José Rojas Ramos y Doña dolores Spaillat; tuvo la suerte de crecer y desarrollarse rodeado de conocidas figuras del mundo político, científico y cultural, asiduos participantes a las tertulias en el Almacén Rojas, negocio destinado a la venta de libros, propiedad de Don Arístides; mencionaremos entre los asistentes de los conversatorios a los sabios Juan Manuel Cajigal y José María Vargas.
El joven Arístides convertido en un ratón de biblioteca; desde joven escribía aspectos del sentimiento nacional y folclore, en algunas ocasiones utilizaba seudónimo; uno de sus maestros fue Fermín Toro.
Egresó de la Universidad Central de Venezuela con el título de médico en 1852, ejerciendo la profesión en las zonas rurales del estado Trujillo. Cuatro años después a causa del fallecimiento de su padre, se traslada a Caracas para atender el negocio y empezar a escribir obras científicas. En busca de nuevos conocimientos se dirige a Norteamérica y Paris; investigó la vida y obra del científico alemán Alejandro Humboldt; es reconocido Arístides Rojas entre los más conocedores de este sabio alemán. La Sociedad de Geología de Francia lo recibe como Miembro en 1859.
El conflicto político-social del país que desencadenó en la Guerra Federal, Guerra Larga o Guerra de los Cinco Años, obliga a Arístides trasladarse a Puerto Rico, tiempo que aprovechó para ejercer la medicina y visitar bibliotecas. Retorna en 1864 dedicado a preparar junto al Dr. Manuel Vicente Díaz en 1866: Apuntes para el repertorio de plantas útiles de Venezuela. Publica en 1868 El rayo Azul en la naturaleza y en la historia.
Ingresó en 1867 en la Sociedad de Ciencias Físicas y Naturales presidida por el científico alemán Adolfo Ernest (1832-1899). Rojas motivó a creación de jardines botánicos, estudiaba y publicaba importantes obras sobre sismología, geología y estadísticas; La Academia de Ciencias Físicas y naturales de La Habana lo incorpora en su seno en 1867. Una de sus memorias sobre sismología recibió en 1869 los mejores elogios por parte del Instituto de Ciencias de Francia.
Su matrimonio con Doña Emilia Ugarte en 1869 fue de apenas un año; la sentida desaparición física le causó a Arístides hondo pesar, motivándolo dejar la atención médica por la escritura.
La Academia de Bellas Artes de Chile le honró en 1873 con el Diploma de Académico Honorario. La obra el elemento vasco en la historia de Venezuela, le hace merecedor a la Medalla de Oro en 1874 por parte de la Universidad Central de Venezuela. Le cupo el honor de ser designado miembro de la comisión responsable del traslado de los restos del Libertador desde la Catedral hacia el Panteón el 28 de octubre de 1876; a tal fin elaboró el diseño del arca que los contendría, obra ejecutada por el artista Emile Jacquen.
Con su hermano Marco Aurelio le dio impulso desde 1875 al famoso Almanaque de los Hermanos Rojas iniciado en 1871. Escribe en 1876 Un libro en prosa, miscelánea de literatura, ciencia e historia. Cual peregrino apegado a la naturaleza, realizaba largas caminatas por los pueblos aledaños a Caracas conociendo la flora, fauna y aspectos costumbristas de los pobladores; por su libro titulado Estudios indígenas, valiosa contribución a la historia antigua de Venezuela, la Academia de Ciencias Sociales le otorgó un premio en 1878; Arístides Rojas le daba importancia al conocimiento de la cultura indígena como base para analizar y dar a conocer la historia del país. En 1883 es comisionado en la preparación de los actos conmemorativos al centenario del natalicio del Padre de la Patria.
De sus extensas investigaciones pudo escribir igualmente Estudios históricos, orígenes venezolanos en 1891; acometió el estudio de la historia colonial en momentos que aún permanecían vigentes resentimientos pos independentista. Actualizó la geografía de Agustín Codazzi y la adaptó al estudio por parte de los alumnos de primaria. Le correspondió con el sabio Ernesto Ernst, coordinar y montar el Pabellón Nacional en la Exposición Universal realizada en Chicago con motivo de la conmemoración del cuarto centenario del descubrimiento; a tal fin presentó plantas, objetos indígenas, aspectos históricos y del extenso folclore venezolano.
Fallece este científico, gloria de Venezuela en Caracas el 4 de marzo de 1894, dejando algunas obras sin editar, entre ellas Folclore Venezolano, publicada en 1967. Ingresa al Panteón Nacional el 21 de septiembre de 1983. Sus obras de ciencias naturales se convirtieron en material didáctico durante muchos años. El escritor valenciano Enrique Bernardo Núñez Primer Cronista Oficial de Caracas, escribió el 4 de marzo de 1944, al cumplirse los cincuenta años del fallecimiento de Don Arístides Rojas, una brillante apología de este sabio caraqueño siempre alejado de la política, pintado por los notables artistas Arturo Michelena y Antonio Herrera Toro. Un busto de bronce en el Palacio de las Academias elaborado por Eloy Palacios en 1896 y un parque en Maripérez, cerca del Ávila, recuerdan la memoria de este destacado paisano.
Historia y Tradición
(*) General de Brigada eumenes7@gmail.com
viernes, 11 de febrero de 2011
Languidez
Argimiro Torres*
Se escondía
Y nunca llegaba
Me prometía
No lo esperaba
En el lugar
Garabateba
En un papel
Lo que pensaba
Pasaba el tiempo
Desesperado
En un reloj
Muy angustiado
Las manecillas
Del marcador
En ese avance
Que no alcanzaba
Andaban juntas
las agujitas
Luego de un tiempo
Se apareaban
En el momento
De ese tic tac
Un gran silencio
Quedaba atras
Después de aquello
Mis pensamientos
Nunca volvían
A ser igual
Pero yo siento
de tanto en tanto
Como se mueven
Tantos espantos
Solo en el trance
De esas locuras
Desvanecían
Mis amarguras
Parece y llega
Desde muy lejos
Pero no es cierto
Eran sus huellas
Al final creo
Era espejismo.
En lejanía
Es así mismo.
Let´s go to meet a lost illusion
In the bottom of our dreams
It would be a great emotion
If we hear a gong...
With indefinite... tamtams.
* Médico poeta venezolano
Se escondía
Y nunca llegaba
Me prometía
No lo esperaba
En el lugar
Garabateba
En un papel
Lo que pensaba
Pasaba el tiempo
Desesperado
En un reloj
Muy angustiado
Las manecillas
Del marcador
En ese avance
Que no alcanzaba
Andaban juntas
las agujitas
Luego de un tiempo
Se apareaban
En el momento
De ese tic tac
Un gran silencio
Quedaba atras
Después de aquello
Mis pensamientos
Nunca volvían
A ser igual
Pero yo siento
de tanto en tanto
Como se mueven
Tantos espantos
Solo en el trance
De esas locuras
Desvanecían
Mis amarguras
Parece y llega
Desde muy lejos
Pero no es cierto
Eran sus huellas
Al final creo
Era espejismo.
En lejanía
Es así mismo.
Let´s go to meet a lost illusion
In the bottom of our dreams
It would be a great emotion
If we hear a gong...
With indefinite... tamtams.
* Médico poeta venezolano
Etiquetas:
Argimiro Torres,
Poesía del siglo XXI
jueves, 3 de febrero de 2011
Humboldt, “Descubridor científico del Nuevo Continente”
Eumenes Fuguet Borregales (*)
En Berlín nació el 14 de septiembre de 1769 Alejandro Humboldt, extraordinario sabio, hijo de Alexander Von Humboldt y María de Colomb. Desde Joven se preocupó por los estudios relacionados con la mineralogía, geología y botánica; Llegó a dominar siete idiomas.
Aprovechando la herencia dejada por su padre, pudo costear los largos y productivos viajes realizados en América, Europa y Asia, periplo de nueve mil seiscientos kilómetros, buscando afanosamente especies de animales, vegetales y minerales, que le permitieron escribir innumerables obras, entre ellas “Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente” y “Cosmos” en varias ediciones.
En 1790 inicia su experiencia científica recorriendo el río Rin. En 1798 se instala en Paris, donde conoce a Aimé Bonpland (1773-1858) médico y botánico francés, excelente acompañante en las extenuantes exploraciones. El inicio de su invalorable trabajo estaba previsto ejecutarlo en Turquía y Egipto, problemas políticos lo impiden; sin embargo con autorización del rey español Carlos V, obtiene el pasaporte para recorrer el Nuevo Mundo costeando todos los gastos.
Parten de la Coruña con destino a las islas Canarias en el navío Pizarro el 5 de junio de 1799, ascienden al volcán Teide, anotando informaciones inéditas para la época. Al dirigirse a Cuba una epidemia se origina en la embarcación, obligándolos a desembarcar el 16 de julio en Cumaná; el paisaje oriental le llamó poderosamente la atención y lo estimula iniciar su proeza científica.
El 18 de septiembre en Caripe se maravillan en la espectacular cueva del Guácharo; penetraron unos quinientos metros. Regresan a Cumaná por la vía de Cariaco, En su primera experiencia en suelo venezolano pudieron recolectar especies vegetales, animales y minerales. El 18 de noviembre embarcan hacia La Guaira, Bonpland se queda en Higuerote para continuar a pie por la costa. En Caracas son recibidos con entusiasmo, facilitándoles alojamiento y atenciones por parte de las autoridades y familias de la alta sociedad.
El 2 de enero de 1800, ascienden hasta la Silla de Caracas acompañados de Andrés Bello. Estos incansables científicos parten de Caracas el 7 de febrero en dirección: Antímano, Los Teques, La Victoria, Maracay, Mariara donde disfrutan de sus aguas termales, lago de Valencia, ciudad de Valencia, Las Trincheras, Puerto Cabello. Regresan a Valencia para enrumbar hacia Villa de Cura para llegar el 15 de marzo a Calabozo, siguen a San Fernando de Apure, remontan el Orinoco, se asombran al contemplar el majestuoso “río Padre” y sus afluentes. Cansados llegan a Angostura el 13 de junio. Retornan a Cumaná a finales de agosto, luego de un breve descanso se trasladan a Barcelona.
Luego de dieciséis meses de exhaustiva exploración científica embarcan hacia La Habana el 24 de noviembre de 1800, donde aprovechan para clasificar y remitir a Europa el material obtenido en su Viaje a Venezuela. Parten hacia la Nueva Granada ingresando por Cartagena, continuando hacia Ecuador y Perú. En su recorrido ascendieron a varios volcanes entre ellos los majestuosos Pichincha y Chimborazo.
El 5 de diciembre de 1802 se dirigen a México, en la ruta estudian las corrientes marinas, que hoy en día llevan su nombre. Recorren buena parte del territorio mexicano durante un año; trabajo plasmado en su importante obra: “Ensayo político sobre el Reino de Nueva España”. Tras breve estada en La Habana se encuentran en abril de 1804 en Norteamérica. Luego de seis años de la exhaustiva exploración, soportando los riesgos y penurias de áreas inhóspitas, regresan a Europa el 30 de junio de 1804. Recibidos como héroes con un voluminoso material que servirá para la elaboración detallada de los valiosos documentos científicos relacionados con la climatología, astronomía, geología, zoología, geología, vulcanografia, espeleología, etnografía, geografía, ornitología y aspectos humanos entre tantos valiosos aportes. Estudió sesenta mil plantas de las cuales mas de seis mil eran desconocidas
En 1804 conoce a Bolívar en París; Bonpland lo alojó en su residencia. de nuevo se encuentran en Roma en 1805. Humboldt se dedicó entre 1804 y 1834 a preparar en treinta volúmenes su maravillosa obra. Bonpland regresa en 1816 a Paraguay donde fallece en 1858. Humboldt cumplió funciones diplomáticas en 1827; continuaría sus viajes científicos en 1829 por Rusia, Siberia y Asia Central.
Humboldt sentía mucha admiración por Venezuela, de las bellezas naturales, por el trato y apoyo recibido en cada lugar donde llegaba; estudió el comportamiento de los indios caribes, criticaba las quemas de la vegetación para preparar las siembras. Bolívar diría sobre este sabio: “Humboldt es el descubridor científico del Nuevo Mundo, cuyo estudio ha dado a América algo mejor que todos los conquistadores juntos”. Fallece en Berlín el 6 de mayo de 1859, dejándonos un verdadero legado científico; su nombre es eternizado en instituciones y fundaciones científicas, culturales, educativas, ciudades, buques, lagos, ríos, montes, cordilleras, glaciares, picos, hoteles, planetario, parques nacionales, cuencas, cordilleras, especies animales y vegetales, inclusive en un mar lunar.
(*) Gral. de Bgda eumenes7@gmail.com
Historia y Tradición
En Berlín nació el 14 de septiembre de 1769 Alejandro Humboldt, extraordinario sabio, hijo de Alexander Von Humboldt y María de Colomb. Desde Joven se preocupó por los estudios relacionados con la mineralogía, geología y botánica; Llegó a dominar siete idiomas.
Aprovechando la herencia dejada por su padre, pudo costear los largos y productivos viajes realizados en América, Europa y Asia, periplo de nueve mil seiscientos kilómetros, buscando afanosamente especies de animales, vegetales y minerales, que le permitieron escribir innumerables obras, entre ellas “Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente” y “Cosmos” en varias ediciones.
En 1790 inicia su experiencia científica recorriendo el río Rin. En 1798 se instala en Paris, donde conoce a Aimé Bonpland (1773-1858) médico y botánico francés, excelente acompañante en las extenuantes exploraciones. El inicio de su invalorable trabajo estaba previsto ejecutarlo en Turquía y Egipto, problemas políticos lo impiden; sin embargo con autorización del rey español Carlos V, obtiene el pasaporte para recorrer el Nuevo Mundo costeando todos los gastos.
Parten de la Coruña con destino a las islas Canarias en el navío Pizarro el 5 de junio de 1799, ascienden al volcán Teide, anotando informaciones inéditas para la época. Al dirigirse a Cuba una epidemia se origina en la embarcación, obligándolos a desembarcar el 16 de julio en Cumaná; el paisaje oriental le llamó poderosamente la atención y lo estimula iniciar su proeza científica.
El 18 de septiembre en Caripe se maravillan en la espectacular cueva del Guácharo; penetraron unos quinientos metros. Regresan a Cumaná por la vía de Cariaco, En su primera experiencia en suelo venezolano pudieron recolectar especies vegetales, animales y minerales. El 18 de noviembre embarcan hacia La Guaira, Bonpland se queda en Higuerote para continuar a pie por la costa. En Caracas son recibidos con entusiasmo, facilitándoles alojamiento y atenciones por parte de las autoridades y familias de la alta sociedad.
El 2 de enero de 1800, ascienden hasta la Silla de Caracas acompañados de Andrés Bello. Estos incansables científicos parten de Caracas el 7 de febrero en dirección: Antímano, Los Teques, La Victoria, Maracay, Mariara donde disfrutan de sus aguas termales, lago de Valencia, ciudad de Valencia, Las Trincheras, Puerto Cabello. Regresan a Valencia para enrumbar hacia Villa de Cura para llegar el 15 de marzo a Calabozo, siguen a San Fernando de Apure, remontan el Orinoco, se asombran al contemplar el majestuoso “río Padre” y sus afluentes. Cansados llegan a Angostura el 13 de junio. Retornan a Cumaná a finales de agosto, luego de un breve descanso se trasladan a Barcelona.
Luego de dieciséis meses de exhaustiva exploración científica embarcan hacia La Habana el 24 de noviembre de 1800, donde aprovechan para clasificar y remitir a Europa el material obtenido en su Viaje a Venezuela. Parten hacia la Nueva Granada ingresando por Cartagena, continuando hacia Ecuador y Perú. En su recorrido ascendieron a varios volcanes entre ellos los majestuosos Pichincha y Chimborazo.
El 5 de diciembre de 1802 se dirigen a México, en la ruta estudian las corrientes marinas, que hoy en día llevan su nombre. Recorren buena parte del territorio mexicano durante un año; trabajo plasmado en su importante obra: “Ensayo político sobre el Reino de Nueva España”. Tras breve estada en La Habana se encuentran en abril de 1804 en Norteamérica. Luego de seis años de la exhaustiva exploración, soportando los riesgos y penurias de áreas inhóspitas, regresan a Europa el 30 de junio de 1804. Recibidos como héroes con un voluminoso material que servirá para la elaboración detallada de los valiosos documentos científicos relacionados con la climatología, astronomía, geología, zoología, geología, vulcanografia, espeleología, etnografía, geografía, ornitología y aspectos humanos entre tantos valiosos aportes. Estudió sesenta mil plantas de las cuales mas de seis mil eran desconocidas
En 1804 conoce a Bolívar en París; Bonpland lo alojó en su residencia. de nuevo se encuentran en Roma en 1805. Humboldt se dedicó entre 1804 y 1834 a preparar en treinta volúmenes su maravillosa obra. Bonpland regresa en 1816 a Paraguay donde fallece en 1858. Humboldt cumplió funciones diplomáticas en 1827; continuaría sus viajes científicos en 1829 por Rusia, Siberia y Asia Central.
Humboldt sentía mucha admiración por Venezuela, de las bellezas naturales, por el trato y apoyo recibido en cada lugar donde llegaba; estudió el comportamiento de los indios caribes, criticaba las quemas de la vegetación para preparar las siembras. Bolívar diría sobre este sabio: “Humboldt es el descubridor científico del Nuevo Mundo, cuyo estudio ha dado a América algo mejor que todos los conquistadores juntos”. Fallece en Berlín el 6 de mayo de 1859, dejándonos un verdadero legado científico; su nombre es eternizado en instituciones y fundaciones científicas, culturales, educativas, ciudades, buques, lagos, ríos, montes, cordilleras, glaciares, picos, hoteles, planetario, parques nacionales, cuencas, cordilleras, especies animales y vegetales, inclusive en un mar lunar.
(*) Gral. de Bgda eumenes7@gmail.com
Historia y Tradición
sábado, 22 de enero de 2011
José Rafael Pocaterra, gloria valenciana
Eumenes Fuguet Borregales (*)
En la parroquia Catedral de la “ciudad del Cabriales”, nació el 18 de diciembre de 1889 José Rafael Pocaterra, representante de las letras venezolanas, caracterizado por una prosa recia y humana; hijo de los marabinos Jaime Demetrio Pocaterra y Doña Mercedes Mac Pherson; sus primeras estudios los realizó en el colegio Salesiano, apenas hasta el cuarto grado.
Huérfano de padre tuvo que ayudar al sostén familiar mediante oficios pocos remunerados tales como: ayudante en una zapatería y en una camisería. Contando once años la familia se traslada a Maracaibo, desempeñándose hasta 1905 en una tienda propiedad de italianos, fecha de regreso a Valencia.
Su pasión por la escritura lo lleva a trabajar en el periódico “Caín”, de tendencia opuesta al gobierno de Cipriano Castro. En 1907 el presidente (gobernador) de Carabobo Samuel Niño cumpliendo ordenes de Castro lo detiene y remite al castillo San Felipe, a los pocos meses al castillo San Carlos del Zulia. Pocaterra pudo lograr la libertad a mediados de 1908, gracias a las diligencia de una hija del historiador valenciano Francisco González Guinán.
Es designado en 1909 secretario de Roberto Vargas ministro de Obras Públicas y luego presidente (gobernador) de Guárico, Pocaterra fue designado Tesorero del estado. Escribió en 1910 El Dr. Bebé, una sátira contra el Samuel Niño. El joven José Rafael se dirigió a Maracaibo permaneciendo hasta 1913 realizando funciones públicas; ese año escribió Vidas Oscuras y la novela Política feminista. De nuevo en Valencia se incorporó al grupo de desafectos al régimen de Gómez entre ellos el Dr. Alejo Zuloaga. Evitando caer de nuevo preso se movilizó a Maracaibo en 1914 a desempeñar el cargo de intendente de Tierras Baldías del Estado; se desempeñó luego en la redacción de “El Fonógrafo”; Designado en 1916 Registrador de Principal de la Propiedad del estado Zulia; escribió Vidas Oscuras. La Asamblea Legislativa de estado Zulia lo designó Presidente de la Cámara de dicha corporación.
Su pluma produjo en 1917 Tierra del Sol Amada y Ciudad muerta. En Caracas escribió en 1918 para diversos medios de comunicación social entre ellos El Universal; publicó Patria, la mestiza, referida a la Venezuela pos independentista con la que obtiene el Primer Premio de los juegos Florales.
En enero de 1919 sufrirá la terrible cárcel de La Rotunda durante tres años; el tiempo en la prisión es aprovechado para escribir Memorias de un venezolano en la decadencia, La Casa de los Abila y varios cuentos referentes a la vivencia sin libertad. Durante los primeros meses de 1922 tuvo éxitos con su Lectura Semanal, publicó el cuento Cuentos Grotescos y la obra Diario de una señorita que se fastidia conocida mas adelante como Ifigenia de Teresa de la Parra, magnífica obra premiada en Paris.
Huyendo de Gómez salió apresuradamente el 4 de julio de 1922 a Norteamérica donde tuvo que realizar diferentes oficios antes de seguir a Canadá. Había casado en 1922 con Mercedes Conde Flores con quien tuvo tres hijos; ella falleció en abril de 1925. Participó como Secretario Supremo del Ejército de Asalto con el Román Delgado Chalbaud jefe de la fallida expedición sobre Cumaná con noventa y nueve hombres a bordo del buque alemán Falke ejecutada el 11 de agosto de 1929; antes de ser capturado lanzó al mar las armas, dirigiéndose a Trinidad, y mas tarde a Canadá; al quedar viudo contrajo en 1934 nupcias con la canadiense Marthe Arcand, procrean una hija.
A la muerte de Gómez regresó a Venezuela, asistió en 1939 al Congreso como senador por Carabobo; elegido presidente del Senado en el período 1939-1941; en 1939 escribió Integración Venezolana. Pocaterra pasa poco tiempo al frente del Ministerio del Trabajo para ocupar la presidencia (gobernación) de Carabobo entre 1941 y 1943, designado Embajador en Gran Bretaña y en 1945 igual cargo en Rusia hasta octubre de ese año cuando renuncia en solidaridad con el presidente Isaías Medina Angarita derrocado el 18 de octubre. Diría en esa ocasión:”Renuncié a mi cargo de embajador, porque no soy de los que juegan con ciertos principios éticos”•.
En 1948 representó a Venezuela en la IX conferencia Internacional realizada en Bogotá. En 1948 es enviado como Embajador a los EE.UU de Norteamérica; funciones a las cuales renunció por el vil asesinato de Carlos Delgado Chalbaud. En Canadá ejerció la Cátedra de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Montreal durante hasta 1954. Es designado por el Concejo Municipal como Orador de Orden en marzo de 1955 con motivo del cuatricentenario de Valencia. De tantos aspectos interesantes pronunciados con cierta dificultad dijo: “He buscado en la historia y he encontrado a Valencia”. Ese año publicó el poema Valencia la de Venezuela. Falleció de úlcera duodenal en Montreal el 18 de abril de 1955 este insigne escritor, político, humanista, poeta, diplomático y luchador por la libertad, contaba sesenta y seis años de edad. Sus restos llegaron a Valencia a los cuatro días; le correspondió al Dr. Enrique Tejera pronunciar unas emotivas palabras en el velatorio realizado en el Concejo Municipal. Sus restos reposan en el cementerio municipal de su querida Valencia de honor, glorias y esperanzas.
(*) General de Brigada eumenes7@gmail.com
Historia y Tradición
En la parroquia Catedral de la “ciudad del Cabriales”, nació el 18 de diciembre de 1889 José Rafael Pocaterra, representante de las letras venezolanas, caracterizado por una prosa recia y humana; hijo de los marabinos Jaime Demetrio Pocaterra y Doña Mercedes Mac Pherson; sus primeras estudios los realizó en el colegio Salesiano, apenas hasta el cuarto grado.
Huérfano de padre tuvo que ayudar al sostén familiar mediante oficios pocos remunerados tales como: ayudante en una zapatería y en una camisería. Contando once años la familia se traslada a Maracaibo, desempeñándose hasta 1905 en una tienda propiedad de italianos, fecha de regreso a Valencia.
Su pasión por la escritura lo lleva a trabajar en el periódico “Caín”, de tendencia opuesta al gobierno de Cipriano Castro. En 1907 el presidente (gobernador) de Carabobo Samuel Niño cumpliendo ordenes de Castro lo detiene y remite al castillo San Felipe, a los pocos meses al castillo San Carlos del Zulia. Pocaterra pudo lograr la libertad a mediados de 1908, gracias a las diligencia de una hija del historiador valenciano Francisco González Guinán.
Es designado en 1909 secretario de Roberto Vargas ministro de Obras Públicas y luego presidente (gobernador) de Guárico, Pocaterra fue designado Tesorero del estado. Escribió en 1910 El Dr. Bebé, una sátira contra el Samuel Niño. El joven José Rafael se dirigió a Maracaibo permaneciendo hasta 1913 realizando funciones públicas; ese año escribió Vidas Oscuras y la novela Política feminista. De nuevo en Valencia se incorporó al grupo de desafectos al régimen de Gómez entre ellos el Dr. Alejo Zuloaga. Evitando caer de nuevo preso se movilizó a Maracaibo en 1914 a desempeñar el cargo de intendente de Tierras Baldías del Estado; se desempeñó luego en la redacción de “El Fonógrafo”; Designado en 1916 Registrador de Principal de la Propiedad del estado Zulia; escribió Vidas Oscuras. La Asamblea Legislativa de estado Zulia lo designó Presidente de la Cámara de dicha corporación.
Su pluma produjo en 1917 Tierra del Sol Amada y Ciudad muerta. En Caracas escribió en 1918 para diversos medios de comunicación social entre ellos El Universal; publicó Patria, la mestiza, referida a la Venezuela pos independentista con la que obtiene el Primer Premio de los juegos Florales.
En enero de 1919 sufrirá la terrible cárcel de La Rotunda durante tres años; el tiempo en la prisión es aprovechado para escribir Memorias de un venezolano en la decadencia, La Casa de los Abila y varios cuentos referentes a la vivencia sin libertad. Durante los primeros meses de 1922 tuvo éxitos con su Lectura Semanal, publicó el cuento Cuentos Grotescos y la obra Diario de una señorita que se fastidia conocida mas adelante como Ifigenia de Teresa de la Parra, magnífica obra premiada en Paris.
Huyendo de Gómez salió apresuradamente el 4 de julio de 1922 a Norteamérica donde tuvo que realizar diferentes oficios antes de seguir a Canadá. Había casado en 1922 con Mercedes Conde Flores con quien tuvo tres hijos; ella falleció en abril de 1925. Participó como Secretario Supremo del Ejército de Asalto con el Román Delgado Chalbaud jefe de la fallida expedición sobre Cumaná con noventa y nueve hombres a bordo del buque alemán Falke ejecutada el 11 de agosto de 1929; antes de ser capturado lanzó al mar las armas, dirigiéndose a Trinidad, y mas tarde a Canadá; al quedar viudo contrajo en 1934 nupcias con la canadiense Marthe Arcand, procrean una hija.
A la muerte de Gómez regresó a Venezuela, asistió en 1939 al Congreso como senador por Carabobo; elegido presidente del Senado en el período 1939-1941; en 1939 escribió Integración Venezolana. Pocaterra pasa poco tiempo al frente del Ministerio del Trabajo para ocupar la presidencia (gobernación) de Carabobo entre 1941 y 1943, designado Embajador en Gran Bretaña y en 1945 igual cargo en Rusia hasta octubre de ese año cuando renuncia en solidaridad con el presidente Isaías Medina Angarita derrocado el 18 de octubre. Diría en esa ocasión:”Renuncié a mi cargo de embajador, porque no soy de los que juegan con ciertos principios éticos”•.
En 1948 representó a Venezuela en la IX conferencia Internacional realizada en Bogotá. En 1948 es enviado como Embajador a los EE.UU de Norteamérica; funciones a las cuales renunció por el vil asesinato de Carlos Delgado Chalbaud. En Canadá ejerció la Cátedra de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Montreal durante hasta 1954. Es designado por el Concejo Municipal como Orador de Orden en marzo de 1955 con motivo del cuatricentenario de Valencia. De tantos aspectos interesantes pronunciados con cierta dificultad dijo: “He buscado en la historia y he encontrado a Valencia”. Ese año publicó el poema Valencia la de Venezuela. Falleció de úlcera duodenal en Montreal el 18 de abril de 1955 este insigne escritor, político, humanista, poeta, diplomático y luchador por la libertad, contaba sesenta y seis años de edad. Sus restos llegaron a Valencia a los cuatro días; le correspondió al Dr. Enrique Tejera pronunciar unas emotivas palabras en el velatorio realizado en el Concejo Municipal. Sus restos reposan en el cementerio municipal de su querida Valencia de honor, glorias y esperanzas.
(*) General de Brigada eumenes7@gmail.com
Historia y Tradición
domingo, 16 de enero de 2011
Gral de Div. LINO DE CLEMENTE PALACIOS.
Eumenes Fuguet Borregales (*)
Primer Ministro de la Defensa.
Distinguido oficial de las armadas española y venezolana. Nació en Petare el 23 de septiembre de 1767, producto del matrimonio entre el coronel español Manuel de Clemente y doña Mercedes Palacios Jerez, pariente de María de la concepción Palacios, la madre del Libertador.
Enviado a España, realizó estudios navales en la Armada Real; durante el período de 1786 hasta 1800, fue guardiamarina, alférez de fragata, alférez de navío y teniente de fragata en la Armada Real.
Al solicitar su pase a retiro en mayo de 1800, regresó a Venezuela donde ocupará posiciones en la administración pública como Síndico Procurador General del cabildo caraqueño. Involucrado estrechamente al movimiento revolucionario del 19 de abril de 1810, fue ascendido por la Junta Suprema el 24 de ese glorioso mes a capitán de fragata y designado Secretario de Guerra y Marina, convirtiéndose en el Primer Ministro de la Defensa en la historia militar de Venezuela, cargo que le permitió firmar el 3 de septiembre de ese año, el decreto que creaba la Academia Militar, “Forjadora de hombres dignos y útiles a la patria”. Viudo de Carmen Iriarte contrae segundas nupcias con Vicenta hermana de aquella.
Elegido diputado por Caracas, renunció a la investidura ministerial. Ostenta el honor histórico de haber firmado en julio de1811 el Acta de la Independencia y en diciembre de ese año la Primera Constitución de Venezuela.
Conjuntamente con el capitán peruano José de Sata y Bussy y el diputado Francisco de Miranda, diseñó la escarapela y la gloriosa Bandera Nacional, insignia izada por vez primera el 14 de julio de 1811, en el cuartel San Carlos y luego en la Plaza Mayor -hoy plaza Bolívar por los cadetes de milicias José Prudencio y José María España, hijos del protomártir José María España.
El 11 julio de 1811 cuando Valencia no aceptó la Declaración de Independencia, Clemente debió atender como comandante militar la plaza de Puerto Cabello, facilitando armas y soldados a la naciente República; su valiosa actividad es recompensada con el ascenso a capitán de navío (coronel) en agosto de ese año. La designación que Miranda le confiriera como comandante de los cuerpos de artillería y de la incipiente armada en 1812, fue ratificada por el Libertador. El 6 de mayo de 1814 fue ascendido a general de brigada. Durante el fatal año de 1814 caracterizado por los desmanes del temible Boves, que produjo la pérdida de la Segunda República, Clemente debió emigrar a las Antillas.
En 1817 fue designado agente de Venezuela en Estados Unidos; en 1818 es designado Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en aquel país. De regreso a Venezuela, en 1819, asumió el 5 de junio en Margarita la marina libertadora, mientras el almirante Luís Brión ejecutaba operaciones navales en las costas venezolanas. Su intensa y exitosa labor le hace merecer el grado de mayor general de la marina. El veterano lobo de mar fue enviado a ejecutar operaciones sobre las costas de Cartagena, de donde pasa a Maracaibo y al Sur del Lago y Trujillo, en operaciones terrestres contra el jefe realista Francisco Tomás Morales.
Ya establecida la Independencia, en 1825 fue designado Comandante Militar de la provincia de Caracas. Reconocidos sus méritos militares es ascendido en noviembre de 1826 a general de división, designado comandante provisional del Departamento del Zulia, hasta febrero de 1827. De vuelta a Caracas, ocupó en 1829 los cargos de Prefecto del Departamento de Caracas y Director General de Rentas de los Departamentos de Venezuela, posición que tuvo que entregar en 1830 por enfermedad en enero. A partir de entonces se retiró a un merecido descanso luego de cumplir más de cuarenta años ininterrumpidos en beneficio de la emancipación de Venezuela. Sus inestimables servicios le hicieron acreedor el 2 de abril de 1814, a la “Orden de los Libertadores”, con la denominación de “Benemérito”, la más importante condecoración instituida por Bolívar en octubre de 1813, para recompensar a los próceres que destacaron en la lucha por la Independencia.
El insigne servidor de mar y tierra falleció en Caracas el 17 de junio de 1834. Por decreto del Ejecutivo Nacional se dispuso el 11 de febrero de 1876 que sus restos fueran trasladados al Panteón Nacional; resolución cumplida en julio de 1961.En esa oportunidad sus descendientes participaron en el cortejo que llevó sus restos desde la Iglesia de Altagracia, donde aún permanece su esposa, hasta el Panteón Nacional.
Respecto a la cartera castrense como rama del Poder Ejecutivo, ésta ha ostentado diversas denominaciones: Secretaría de Guerra y Marina durante la etapa de la Independencia, 1810-1830; Secretaría de Guerra y Marina de la República de Venezuela, 1830-1863; Ministerio de Guerra y Marina, 1863-1945. Desde 1945, mantiene su actual denominación como Ministerio de la Defensa. Diversas promociones, instituciones oficiales y privadas, se ufanan llevar el ínclito nombre de este veterano servidor.
(*) Gral. de Bgda eumenes7@gmail.com
Historia y Tradición
Primer Ministro de la Defensa.
Distinguido oficial de las armadas española y venezolana. Nació en Petare el 23 de septiembre de 1767, producto del matrimonio entre el coronel español Manuel de Clemente y doña Mercedes Palacios Jerez, pariente de María de la concepción Palacios, la madre del Libertador.
Enviado a España, realizó estudios navales en la Armada Real; durante el período de 1786 hasta 1800, fue guardiamarina, alférez de fragata, alférez de navío y teniente de fragata en la Armada Real.
Al solicitar su pase a retiro en mayo de 1800, regresó a Venezuela donde ocupará posiciones en la administración pública como Síndico Procurador General del cabildo caraqueño. Involucrado estrechamente al movimiento revolucionario del 19 de abril de 1810, fue ascendido por la Junta Suprema el 24 de ese glorioso mes a capitán de fragata y designado Secretario de Guerra y Marina, convirtiéndose en el Primer Ministro de la Defensa en la historia militar de Venezuela, cargo que le permitió firmar el 3 de septiembre de ese año, el decreto que creaba la Academia Militar, “Forjadora de hombres dignos y útiles a la patria”. Viudo de Carmen Iriarte contrae segundas nupcias con Vicenta hermana de aquella.
Elegido diputado por Caracas, renunció a la investidura ministerial. Ostenta el honor histórico de haber firmado en julio de1811 el Acta de la Independencia y en diciembre de ese año la Primera Constitución de Venezuela.
Conjuntamente con el capitán peruano José de Sata y Bussy y el diputado Francisco de Miranda, diseñó la escarapela y la gloriosa Bandera Nacional, insignia izada por vez primera el 14 de julio de 1811, en el cuartel San Carlos y luego en la Plaza Mayor -hoy plaza Bolívar por los cadetes de milicias José Prudencio y José María España, hijos del protomártir José María España.
El 11 julio de 1811 cuando Valencia no aceptó la Declaración de Independencia, Clemente debió atender como comandante militar la plaza de Puerto Cabello, facilitando armas y soldados a la naciente República; su valiosa actividad es recompensada con el ascenso a capitán de navío (coronel) en agosto de ese año. La designación que Miranda le confiriera como comandante de los cuerpos de artillería y de la incipiente armada en 1812, fue ratificada por el Libertador. El 6 de mayo de 1814 fue ascendido a general de brigada. Durante el fatal año de 1814 caracterizado por los desmanes del temible Boves, que produjo la pérdida de la Segunda República, Clemente debió emigrar a las Antillas.
En 1817 fue designado agente de Venezuela en Estados Unidos; en 1818 es designado Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en aquel país. De regreso a Venezuela, en 1819, asumió el 5 de junio en Margarita la marina libertadora, mientras el almirante Luís Brión ejecutaba operaciones navales en las costas venezolanas. Su intensa y exitosa labor le hace merecer el grado de mayor general de la marina. El veterano lobo de mar fue enviado a ejecutar operaciones sobre las costas de Cartagena, de donde pasa a Maracaibo y al Sur del Lago y Trujillo, en operaciones terrestres contra el jefe realista Francisco Tomás Morales.
Ya establecida la Independencia, en 1825 fue designado Comandante Militar de la provincia de Caracas. Reconocidos sus méritos militares es ascendido en noviembre de 1826 a general de división, designado comandante provisional del Departamento del Zulia, hasta febrero de 1827. De vuelta a Caracas, ocupó en 1829 los cargos de Prefecto del Departamento de Caracas y Director General de Rentas de los Departamentos de Venezuela, posición que tuvo que entregar en 1830 por enfermedad en enero. A partir de entonces se retiró a un merecido descanso luego de cumplir más de cuarenta años ininterrumpidos en beneficio de la emancipación de Venezuela. Sus inestimables servicios le hicieron acreedor el 2 de abril de 1814, a la “Orden de los Libertadores”, con la denominación de “Benemérito”, la más importante condecoración instituida por Bolívar en octubre de 1813, para recompensar a los próceres que destacaron en la lucha por la Independencia.
El insigne servidor de mar y tierra falleció en Caracas el 17 de junio de 1834. Por decreto del Ejecutivo Nacional se dispuso el 11 de febrero de 1876 que sus restos fueran trasladados al Panteón Nacional; resolución cumplida en julio de 1961.En esa oportunidad sus descendientes participaron en el cortejo que llevó sus restos desde la Iglesia de Altagracia, donde aún permanece su esposa, hasta el Panteón Nacional.
Respecto a la cartera castrense como rama del Poder Ejecutivo, ésta ha ostentado diversas denominaciones: Secretaría de Guerra y Marina durante la etapa de la Independencia, 1810-1830; Secretaría de Guerra y Marina de la República de Venezuela, 1830-1863; Ministerio de Guerra y Marina, 1863-1945. Desde 1945, mantiene su actual denominación como Ministerio de la Defensa. Diversas promociones, instituciones oficiales y privadas, se ufanan llevar el ínclito nombre de este veterano servidor.
(*) Gral. de Bgda eumenes7@gmail.com
Historia y Tradición
viernes, 14 de enero de 2011
LA DIVINA PASTORA
Gral de Bgda. Eumenes Fuguet Borregales
Desde 1856 cada 14 de enero sale en majestuosa procesión desde la iglesia de Santa Rosa ubicada a 8 kilómetros de Barquisimeto la bendita imagen de la Divina Pastora, Patrona de la “Ciudad Crepuscular” y de los larenses, en un largo recorrido con la primera parada en la Santa Iglesia Catedral visitando mas de sesenta templos ubicados en la capital del estado.
Periplo que se extiende hasta el domingo de Ramos antes de la Semana Santa, fecha de regreso a Santa Rosa del Cerrito. Verdadero y multitudinario acto de fe donde se muestra la devoción del pueblo por su “pastorita”.
La historia y tradición nos indica que el sacerdote capuchino, el sevillano Isidoro Sevilla (1662-1750), en 1703, al quedarse dormido mientras oraba, se le presentó en sueño la figura de una virgen sentada sobre una piedra con sombrero pastoril, cubierta con un manto sosteniendo con la mano izquierda a un niño, con un cayado en la derecha y rodeada de ovejas. Esta revelación se la comunica al conocido pintor sevillano Alonso de Tovar que al plasmar en lienzo la advocación de la virgen María fue denominada “Divina Pastora de Almas”; considerando a Jesús como el “Buen Pastor” y a la Virgen María en igual condición de protectora de los fieles. El cuadro fue sacado en procesión el 8 de septiembre de 1703 desde la parroquia San Gil de Sevilla hasta la alameda de la ciudad.
En un improvisado pulpito el sacerdote Isidoro dijo:”Oh, tu la mas hermosa entre las mujeres, sal y sigue las huellas del rebaño y apacienta a los cabritos junto a las cabañas de los pastores”.
Oportunidad que aprovechó el sacerdote para fundar la Hermandad de la Divina Pastora de las Almas en San Gil.
En 1736 el párroco de Santa Rosa encomendó a un escultor que elaborara la imagen de la Inmaculada Concepción; al momento de abrir el cajón notó que por alguna equivocación la imagen tallada en cuestión no era la solicitada, sino la de la Divina Pastora solicitada por el párroco de la iglesia de la Concepción en Barquisimeto.
Al momento de devolverla los obreros no pudieron levantar la pesada obra, entendiéndose como el deseo de la Santa Imagen de quedarse en Santa Rosa. Con autorización de la autoridad eclesiástica la escultura de la Divina Pastora se dejó en su nuevo lugar. El terremoto de marzo de 1812 dañó muchas ciudades, el templo de Santa Rosa fue destruido, inexplicablemente el sitio donde se encontraba la virgen quedó intacto; la iglesia fue reconstruida en 1864.
Otro aspecto de interés sobre la “pastorita”, ocurrió en 1855 al presentarse en el país una epidemia de cólera morbus causando estragos en la población venezolana; en Barquisimeto muchas familias quedaron diezmadas por el terrible flagelo; el sacerdote José Macario Yépez (1799-1856) le pidió a la Divina Pastora ser la última víctima a cambio de que desapareciera la epidemia, a tal fin sacó en procesión a la virgen el 14 de enero de 1855. La plegaria hecha con fe por el padre Macario Yépez fue cumplida celestialmente, seis meses después el preclaro sacerdote fallece; de allí la tradición fielmente cumplida todos los años, dispuesta por el sacerdote José María Roldiris, Vicario Foráneo de Barquisimeto, de realizar a partir de 1856 la procesión el 14 de enero de cada año en testimonio de gratitud a la Divina Pastora, en esa oportunidad se llevó la “pastorita” únicamente hasta la iglesia de la Concepción.
Un día antes de la magna procesión la iglesia de Santa Rosa se colma de devotos para pernoctar en una vigilia, escuchando serenatas ofrecidas por conocidos artistas y agrupaciones musicales.
A las cuatro de la mañana del día 14 desde el Obelisco sale un grupo de trotadores, para estar presentes a las cinco de la mañana en el inicio de los oficios religiosos con varias misas que culminan a las once, para luego salir en la majestuosa procesión de las mas concurridas del mundo en dirección a la Catedral, no sin antes detenerse en la plaza Macario Yépez y recibir por parte de la orquesta Pequeña Mavare sus conocidas interpretaciones, actividad cumplida desde 1915 en forma ininterrumpida.
Durante el trayecto la feligresía canta, reza y lanzan flores a la preciosa imagen; infaltables los “pastoreños”, vendedores de imágenes y souvenir. Al llegar a la Catedral las autoridades y pueblo, reciben jubilosamente a la “Santa Itinerante”, realizando las ceremonias litúrgicas para esta magna ocasión la cual incluye interpretaciones de orquestas filarmónicas y juveniles, es de destacar la presencia en algunas ocasiones del eximio Gustavo Dudamel.
La multitudinaria procesión con participantes de la región larense, de Venezuela y de varios países vecinos sobrepasa los dos millones de asistentes, es de la más concurrida en el mundo. Las autoridades con apoyo de voluntarios de diferentes instituciones privadas, despliegan un gran operativo de seguridad y de atención médica.
El pueblo barquisimetano con la nobleza y hospitalidad que lo caracteriza, atiende jubiloso a los miles de visitantes, algunos con vestuario de nazareno, de pastorcitos, otros descalzos; todos con fe y alegría para cumplir promesas y acompañar a la Divina Pastora en su triunfal recorrido por la ciudad crepuscular.
La estrofa de un viejo poema dedicado a la Divina Pastora dice:
”Por eso el pueblo que venera tanto
tu imagen sin igual, encantadora
henchido de esperanza y amor santo
se arrodilla ante ti bella Pastora.
Historia y Tradición
Desde 1856 cada 14 de enero sale en majestuosa procesión desde la iglesia de Santa Rosa ubicada a 8 kilómetros de Barquisimeto la bendita imagen de la Divina Pastora, Patrona de la “Ciudad Crepuscular” y de los larenses, en un largo recorrido con la primera parada en la Santa Iglesia Catedral visitando mas de sesenta templos ubicados en la capital del estado.
Periplo que se extiende hasta el domingo de Ramos antes de la Semana Santa, fecha de regreso a Santa Rosa del Cerrito. Verdadero y multitudinario acto de fe donde se muestra la devoción del pueblo por su “pastorita”.
La historia y tradición nos indica que el sacerdote capuchino, el sevillano Isidoro Sevilla (1662-1750), en 1703, al quedarse dormido mientras oraba, se le presentó en sueño la figura de una virgen sentada sobre una piedra con sombrero pastoril, cubierta con un manto sosteniendo con la mano izquierda a un niño, con un cayado en la derecha y rodeada de ovejas. Esta revelación se la comunica al conocido pintor sevillano Alonso de Tovar que al plasmar en lienzo la advocación de la virgen María fue denominada “Divina Pastora de Almas”; considerando a Jesús como el “Buen Pastor” y a la Virgen María en igual condición de protectora de los fieles. El cuadro fue sacado en procesión el 8 de septiembre de 1703 desde la parroquia San Gil de Sevilla hasta la alameda de la ciudad.
En un improvisado pulpito el sacerdote Isidoro dijo:”Oh, tu la mas hermosa entre las mujeres, sal y sigue las huellas del rebaño y apacienta a los cabritos junto a las cabañas de los pastores”.
Oportunidad que aprovechó el sacerdote para fundar la Hermandad de la Divina Pastora de las Almas en San Gil.
En 1736 el párroco de Santa Rosa encomendó a un escultor que elaborara la imagen de la Inmaculada Concepción; al momento de abrir el cajón notó que por alguna equivocación la imagen tallada en cuestión no era la solicitada, sino la de la Divina Pastora solicitada por el párroco de la iglesia de la Concepción en Barquisimeto.
Al momento de devolverla los obreros no pudieron levantar la pesada obra, entendiéndose como el deseo de la Santa Imagen de quedarse en Santa Rosa. Con autorización de la autoridad eclesiástica la escultura de la Divina Pastora se dejó en su nuevo lugar. El terremoto de marzo de 1812 dañó muchas ciudades, el templo de Santa Rosa fue destruido, inexplicablemente el sitio donde se encontraba la virgen quedó intacto; la iglesia fue reconstruida en 1864.
Otro aspecto de interés sobre la “pastorita”, ocurrió en 1855 al presentarse en el país una epidemia de cólera morbus causando estragos en la población venezolana; en Barquisimeto muchas familias quedaron diezmadas por el terrible flagelo; el sacerdote José Macario Yépez (1799-1856) le pidió a la Divina Pastora ser la última víctima a cambio de que desapareciera la epidemia, a tal fin sacó en procesión a la virgen el 14 de enero de 1855. La plegaria hecha con fe por el padre Macario Yépez fue cumplida celestialmente, seis meses después el preclaro sacerdote fallece; de allí la tradición fielmente cumplida todos los años, dispuesta por el sacerdote José María Roldiris, Vicario Foráneo de Barquisimeto, de realizar a partir de 1856 la procesión el 14 de enero de cada año en testimonio de gratitud a la Divina Pastora, en esa oportunidad se llevó la “pastorita” únicamente hasta la iglesia de la Concepción.
Un día antes de la magna procesión la iglesia de Santa Rosa se colma de devotos para pernoctar en una vigilia, escuchando serenatas ofrecidas por conocidos artistas y agrupaciones musicales.
A las cuatro de la mañana del día 14 desde el Obelisco sale un grupo de trotadores, para estar presentes a las cinco de la mañana en el inicio de los oficios religiosos con varias misas que culminan a las once, para luego salir en la majestuosa procesión de las mas concurridas del mundo en dirección a la Catedral, no sin antes detenerse en la plaza Macario Yépez y recibir por parte de la orquesta Pequeña Mavare sus conocidas interpretaciones, actividad cumplida desde 1915 en forma ininterrumpida.
Durante el trayecto la feligresía canta, reza y lanzan flores a la preciosa imagen; infaltables los “pastoreños”, vendedores de imágenes y souvenir. Al llegar a la Catedral las autoridades y pueblo, reciben jubilosamente a la “Santa Itinerante”, realizando las ceremonias litúrgicas para esta magna ocasión la cual incluye interpretaciones de orquestas filarmónicas y juveniles, es de destacar la presencia en algunas ocasiones del eximio Gustavo Dudamel.
La multitudinaria procesión con participantes de la región larense, de Venezuela y de varios países vecinos sobrepasa los dos millones de asistentes, es de la más concurrida en el mundo. Las autoridades con apoyo de voluntarios de diferentes instituciones privadas, despliegan un gran operativo de seguridad y de atención médica.
El pueblo barquisimetano con la nobleza y hospitalidad que lo caracteriza, atiende jubiloso a los miles de visitantes, algunos con vestuario de nazareno, de pastorcitos, otros descalzos; todos con fe y alegría para cumplir promesas y acompañar a la Divina Pastora en su triunfal recorrido por la ciudad crepuscular.
La estrofa de un viejo poema dedicado a la Divina Pastora dice:
”Por eso el pueblo que venera tanto
tu imagen sin igual, encantadora
henchido de esperanza y amor santo
se arrodilla ante ti bella Pastora.
Historia y Tradición
martes, 11 de enero de 2011
Sarah Andrews, fiel ama de llaves de Miranda
Eumenes Fuguet Borregales (*)
Nuestro siempre precursor (1750-1816), en su periplo por diversos países, a pesar de haber conocido y tratado a innumerables mujeres, sin llegar a casarse, tuvo dos grandes amores a las cuales nunca pudo olvidar. En Paris estableció una relación sentimental con la marquesa Delfina de Custine, y en Londres a partir de 1800 con Sarah Andrews, a quien conoció en el Condado de York, la tuvo inicialmente como Ama de Llaves; ella fidelísima permaneció a su lado hasta en los años culminantes de su vida terrenal, le dio sus dos únicos hijos nacidos en Londres, Leandro y Francisco. Sarah guardó con imperturbable celo y dedicación la casa, la biblioteca con más de seis mil ejemplares en diferentes idiomas y especialmente la memoria del ilustre paisano. Sarah nació en Market Weighton Inglaterra el 28 de diciembre de 1774, veinticuatro años mas joven que Miranda; hija de John Andrews y Dinah Hewson. A partir de 1802 ocuparon la residencia Nro 27 de Grafton Street, ahora 58 Grafton Way, propiedad del estado venezolano convertida en museo. En la sala de esa casa se reunieron el 16 de septiembre de 1810, las tres voces mas altas e imperecederas de Venezuela que podían representarla ante la historia universal es decir: Bolívar, Miranda y Bello, acompañados del doctor Luís López Méndez sobrino político de Miranda, encargado posteriormente de reclutar a los legionarios europeos, comisión dirigida desde esa histórica edificación. El Precursor al referirse a la residencia manifestaba: “Mi casa en esta ciudad, es y será siempre el punto fijo para la independencia y libertad del continente colombiano”. Sarah sobrevivió treinta y un años al ilustre caraqueño fallecido en la prisión de La Carraca en Cádiz a la una de la madrugada del 14 de julio de 1816. En el testamento realizado por Francisco “libertad” Miranda en Londres el 1ro de agosto de 1805 antes de zarpar hacia Nueva York, donde prepararía su primera expedición sobre Venezuela, indicaba en su aparte 3ro: Las 600 libras que dejo a M. Turnbull para ir pagando la renta y gastos de mi casa (según el arrendamiento de 70 libras mensuales), se entregarán en la parte restante a mi fiel ama de llaves Sarah Andrews, a quien debo igualmente los muebles de dicha casa Nro 27 en Grafton Street, la plata y loza de la misma casa. En Nueva York Miranda recibió una correspondencia de Sarah fechada en Londres el 29 de septiembre de 1805: “Mi querido señor, siento mas que nunca su ausencia, recuerdo con dolor haber sido ingrata en varias oportunidades y su bondad para perdonarme, mi querido hijo Leandro es todo lo que una madre amante puede desear…espero que dentro de poco tendré noticias de mi querido general. Mil bendiciones le acompañen a usted”. Un segundo testamento elaboró en Londres el “más universal de los venezolanos” el 2 de octubre de 1810, con motivo de embarcar hacia Venezuela a solicitud de Bolívar, Andrés Bello y López Méndez, enviados a Londres por la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII, surgida el 19 de abril de 1810; en dicho documento menciona de nuevo a Sarah como “mi fiel ama de llaves”. En las cartas que le enviaba, la mencionaba como “mi buena Sally”. Tomás Molini, leal secretario de Miranda acompañante en sus viajes a Venezuela, mantenía correspondencia secreta cuando su jefe estaba en prisión; le correspondió comunicar a la familia en julio de 1816 la muerte del Precursor en Cádiz; cuya vida no culminó allí, mas bien engañó a los carceleros del Real Arsenal de La Carraca, para elevarse como caballero andante inmortal de la historia, enarbolando la bandera de la libertad, por él diseñada, libre al viento y sin flecos. Molini exteriorizó su lealtad y verdadera amistad apoyando económicamente a la viuda e hijos; igualmente escribió al Libertador en 1823 para que atendiera a Leandro y Francisco, también coordinó con la Universidad de Caracas la donación de los Clásicos establecida en el testamento elaborado en 1806. Leandro y Francisco únicos hijos conocidos de Miranda, procreados con Sarah, fueron registrados en Westminster y bautizados en iglesia católica: Leandro el mayor nació el 9 de octubre de 1803, fue político, diplomático, periodista y banquero; casó en Caracas con el 1ro de febrero de 1840 con Teresa Dalla Costa Soublette, sobrina del general Carlos Soublette, dejaron descendencia, falleció en Paris en 1886. Francisco el 27 de febrero de 1806, abrazó la carrera de las armas en Francia, se trasladó a Bogotá en 1824, falleció en el combate de Cerinza en Colombia el 26 de abril de 1831, cuando luchaba a las órdenes del general Florencio Jiménez; ambos hermanos mantuvieron amistad y lealtad hacia el Libertador. Sarah Andrews, sencilla, humilde y noble mujer falleció en Londres el 27 de diciembre de 1847; la tumba 7254 en la sección 36, se encuentra en el cementerio Kensal Green, en el registro respectivo aparece como Sarah Miranda. Sus descendientes conservan en un banco londinense un fino anillo regalado por Miranda a esta fiel ama de llaves, madre de sus dos únicos hijos.
(*) General de Brigada eumenes7@gmail.com
Historia y Tradición
Nuestro siempre precursor (1750-1816), en su periplo por diversos países, a pesar de haber conocido y tratado a innumerables mujeres, sin llegar a casarse, tuvo dos grandes amores a las cuales nunca pudo olvidar. En Paris estableció una relación sentimental con la marquesa Delfina de Custine, y en Londres a partir de 1800 con Sarah Andrews, a quien conoció en el Condado de York, la tuvo inicialmente como Ama de Llaves; ella fidelísima permaneció a su lado hasta en los años culminantes de su vida terrenal, le dio sus dos únicos hijos nacidos en Londres, Leandro y Francisco. Sarah guardó con imperturbable celo y dedicación la casa, la biblioteca con más de seis mil ejemplares en diferentes idiomas y especialmente la memoria del ilustre paisano. Sarah nació en Market Weighton Inglaterra el 28 de diciembre de 1774, veinticuatro años mas joven que Miranda; hija de John Andrews y Dinah Hewson. A partir de 1802 ocuparon la residencia Nro 27 de Grafton Street, ahora 58 Grafton Way, propiedad del estado venezolano convertida en museo. En la sala de esa casa se reunieron el 16 de septiembre de 1810, las tres voces mas altas e imperecederas de Venezuela que podían representarla ante la historia universal es decir: Bolívar, Miranda y Bello, acompañados del doctor Luís López Méndez sobrino político de Miranda, encargado posteriormente de reclutar a los legionarios europeos, comisión dirigida desde esa histórica edificación. El Precursor al referirse a la residencia manifestaba: “Mi casa en esta ciudad, es y será siempre el punto fijo para la independencia y libertad del continente colombiano”. Sarah sobrevivió treinta y un años al ilustre caraqueño fallecido en la prisión de La Carraca en Cádiz a la una de la madrugada del 14 de julio de 1816. En el testamento realizado por Francisco “libertad” Miranda en Londres el 1ro de agosto de 1805 antes de zarpar hacia Nueva York, donde prepararía su primera expedición sobre Venezuela, indicaba en su aparte 3ro: Las 600 libras que dejo a M. Turnbull para ir pagando la renta y gastos de mi casa (según el arrendamiento de 70 libras mensuales), se entregarán en la parte restante a mi fiel ama de llaves Sarah Andrews, a quien debo igualmente los muebles de dicha casa Nro 27 en Grafton Street, la plata y loza de la misma casa. En Nueva York Miranda recibió una correspondencia de Sarah fechada en Londres el 29 de septiembre de 1805: “Mi querido señor, siento mas que nunca su ausencia, recuerdo con dolor haber sido ingrata en varias oportunidades y su bondad para perdonarme, mi querido hijo Leandro es todo lo que una madre amante puede desear…espero que dentro de poco tendré noticias de mi querido general. Mil bendiciones le acompañen a usted”. Un segundo testamento elaboró en Londres el “más universal de los venezolanos” el 2 de octubre de 1810, con motivo de embarcar hacia Venezuela a solicitud de Bolívar, Andrés Bello y López Méndez, enviados a Londres por la Junta Suprema Conservadora de los Derechos de Fernando VII, surgida el 19 de abril de 1810; en dicho documento menciona de nuevo a Sarah como “mi fiel ama de llaves”. En las cartas que le enviaba, la mencionaba como “mi buena Sally”. Tomás Molini, leal secretario de Miranda acompañante en sus viajes a Venezuela, mantenía correspondencia secreta cuando su jefe estaba en prisión; le correspondió comunicar a la familia en julio de 1816 la muerte del Precursor en Cádiz; cuya vida no culminó allí, mas bien engañó a los carceleros del Real Arsenal de La Carraca, para elevarse como caballero andante inmortal de la historia, enarbolando la bandera de la libertad, por él diseñada, libre al viento y sin flecos. Molini exteriorizó su lealtad y verdadera amistad apoyando económicamente a la viuda e hijos; igualmente escribió al Libertador en 1823 para que atendiera a Leandro y Francisco, también coordinó con la Universidad de Caracas la donación de los Clásicos establecida en el testamento elaborado en 1806. Leandro y Francisco únicos hijos conocidos de Miranda, procreados con Sarah, fueron registrados en Westminster y bautizados en iglesia católica: Leandro el mayor nació el 9 de octubre de 1803, fue político, diplomático, periodista y banquero; casó en Caracas con el 1ro de febrero de 1840 con Teresa Dalla Costa Soublette, sobrina del general Carlos Soublette, dejaron descendencia, falleció en Paris en 1886. Francisco el 27 de febrero de 1806, abrazó la carrera de las armas en Francia, se trasladó a Bogotá en 1824, falleció en el combate de Cerinza en Colombia el 26 de abril de 1831, cuando luchaba a las órdenes del general Florencio Jiménez; ambos hermanos mantuvieron amistad y lealtad hacia el Libertador. Sarah Andrews, sencilla, humilde y noble mujer falleció en Londres el 27 de diciembre de 1847; la tumba 7254 en la sección 36, se encuentra en el cementerio Kensal Green, en el registro respectivo aparece como Sarah Miranda. Sus descendientes conservan en un banco londinense un fino anillo regalado por Miranda a esta fiel ama de llaves, madre de sus dos únicos hijos.
(*) General de Brigada eumenes7@gmail.com
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domingo, 9 de enero de 2011
La verdad sobre el cráneo del Libertador. Comunicado de la Academia Nacional de la Historia. Biografía del doctor José Izquierdo.
Doctor Blas Bruni Celli
Sobre la sospecha del Doctor Izquierdo de que el cráneo del Libertador no se encontraba en el panteón, dado que él había encontrado un cráneo aserrado (señal de haber sido autopsiado) en una osamenta dispersa en la cripta de los Bolívar en la catedral de Caracas, el caso parece quedó resuelto con la 'profanación' realizada en junio pasado cuando la urna fue abierta y se mostró en la televisión el esqueleto completo, tal como había sido preparado por el Dr. Vargas.
Cuando yo publiqué las Obras Completas del Doctor Vargas incorporé una sección relativa a la misión encomendada a Vargas de presidir la comisión encargada del traslado de los restos de Bolívar de Santa Marta a Caracas en 1842 y en esa oportunidad publiqué documentos tales como el acta de la exhumación en Santa Marta y un informe final redactado por Vargas del momento en que concluyó la preparación del esqueleto y selló la urna de plomo. Estos documentos no fueron vistos por el Doctor Izquierdo ni por ninguno de los señores que discutieron con él el caso (Lecuna, Navarro, Mendoza, y los miembros de la Constituyente del año 1947).
La razón es que fueron publicados en un libro que circuló muy poco y fue muy poco consultado (Anales de Venezuela). En una oportunidad le mostré al Doctor Izquierdo estos documentos de Vargas (éramos amigos pues yo trabajé algunos años en la Cátedra de Anatomía Normal). Cuando el Doctor Izquierdo leyó el documento me dijo algo como: 'si yo hubiera conocido ese documento hubiera pensado otra cosa'... Esto lo expresé verbalmente en la Academia de la Historia cuando presenté como ponente el documento que esta corporación divulgó con motivo de la susodicha 'profanación'.
Esta publicación la hago para dejar ya enterrada la 'hipótesis del Doctor Izquierdo' que siempre pareció muy poco probable.
COMUNICADO DE LA ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA
La Academia Nacional de la Historia ante el hecho consumado de la sorpresiva apertura de la urna que contiene los restos del Libertador Simón Bolívar, realizada en la media noche del 14 al 15 de los corrientes, con el presunto objetivo de determinar la causa de su muerte y la identidad de sus restos, expone ante el pueblo venezolano el siguiente COMUNICADO:
1. El día 17 de Diciembre de 1962 la Academia Nacional de la Historia conjuntamente con la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina en una sesión solemne conjunta de ambas instituciones, acordaron realizar una Mesa Redonda para estudiar la Enfermedad y causa de la muerte del Libertador Simón Bolívar, para la cual convocaron a historiadores y científicos venezolanos estudiosos del tema y expertos en la materia. Dicha Mesa Redonda se realizó en los días 25 y 26 de Junio de 1963 y en ella participaron, además de connotados historiadores venezolanos, numerosos médicos en su totalidad Profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela, todos especialistas en diversas áreas tales como tisiólogos, farmacólogos, epidemiólogos, internistas, patólogos, psiquiatras y psicólogos; igualmente intervinieron odontólogos, filósofos y críticos de arte. Se leyeron y discutieron exhaustivamente 22 ponencias y se llegó por unanimidad a la conclusión de que en vista de los antecedentes familiares, epidemiológicos y personales, así como del resultado de la autopsia, la enfermedad principal que produjo la muerte del Libertador fue una “tuberculosis de reinfección del adulto de tipo fibroulcerocavernoso, con diseminación broncógena” y como consecuencia de ello “posibles lesiones tuberculosas secundarias finales laringotraqueales e intestinales”. Igualmente se concluyó en que “la terapéutica empleada por el médico tratante estuvo adaptada a los conceptos científicos admitidos en su tiempo” y también se determinó que “el estudio y análisis de los Boletines Médicos y del Protocolo de la autopsia demuestran que el Dr. Alejandro Próspero Reverend poseía conocimientos científicos acordes con las doctrinas de la época, lo que acredita su carácter de médico de alto nivel académico”. Las Ponencias y Conclusiones de esta Mesa Redonda fueron publicadas en 1964 y en una segunda edición en 1976. Sus determinantes conclusiones se consideraron definitivas y desde entonces el tema nunca más fue tratado, al menos desde un punto de vista científico.
2. El 30 de Abril 1842, el Presidente de la República Gral. José Antonio Páez dictó un Decreto por el cual se ordenaba el traslado de los restos del Libertador, desde Santa Marta a Caracas; nombró una Comisión constituida por el Doctor José Vargas y los Generales José María Carreño y Mariano Ustáriz, encargada de realizar dicho traslado y designó para presidirla al primero mencionado. La Comisión, luego de todos los preparativos, zarpó de La Guaira el 13 de noviembre siguiente y llegó a Santa Marta el 16 del mismo mes. Después de numerosos actos protocolares y del amistoso recibimiento por parte de las autoridades colombianas, el acto de la exhumación de los restos del Libertador tuvo lugar el domingo 20 de noviembre por la tarde, en una ceremonia pública y solemne, procedimiento del cual se levantó una detallada Acta 2 que corre como el Anexo No. 9 del Informe final del Doctor Vargas ante el Ejecutivo venezolano. En esta Acta consta que: 'los señores doctor Alejandro Próspero Reverend y Manuel Ujueta que asistieron ... a la preparación del cadáver después de la muerte ... el primero como médico que preparó el cadáver, el segundo como una de las personas que asistieron a esta preparación y a su sepultura, preguntados por el Señor Gobernador (Joaquín Posada Gutiérrez) acerca de la identidad de los restos del cadáver que tenían presente, con el del General Bolívar, contestaron que era el mismo idéntico”. Ante esta afirmación de testigos de excepción, quedaba así demostrado que los incidentes ocurridos en la Catedral de Santa Marta en el curso de los 12 años en que permaneció sepultado allí (una inundación y un terremoto) para nada afectaron la integridad física del cadáver del Libertador. En un extenso informe del Doctor José Vargas dirigido al Ministro de Estado en el Despacho de lo Interior, de fecha 18 de diciembre de 1842 (publicado en la Gaceta de Venezuela No. 624 de 21 de diciembre de 1842 y reproducido en Documentos para los Anales de Venezuela, Tercer Período, tomo I, págs. 93 y sgts e igualmente reproducido en la Biografía de José Vargas de Laureano Villanueva y en las dos ediciones de las Obras Completas del Dr. José Vargas), el cual contiene 22 documentos anexos, se da cuenta detallada al ejecutivo venezolano de todos los pasos dados por la Comisión desde el mismo momento de la exhumación en la Catedral de Santa Marta hasta su desembarco en La Guaira en la mañana del 15 de diciembre de 1842, cuando se realiza una solemne ceremonia que el Doctor Vargas describe con mucha emoción, especialmente cuando menciona el incontenible llanto de los Generales Juan Uslar y José María Carreño, y las expresiones de la numerosa concurrencia que asistió a este desembarco. Igualmente Fermín Toro dejó una descripción muy detallada de este recibimiento, que significaba el regreso definitivo de Simón Bolívar a su tierra natal. En Caracas, en ceremonias nunca vistas hasta entonces, que describe magistralmente Fermín Toro, la urna fue finalmente colocada en la Iglesia Catedral de Caracas en el Panteón de la Familia Bolívar el 23 de diciembre de 1842. Allí siguió actuando la Comisión presidida por el Doctor Vargas y en un informe suscrito por el mismo Doctor Vargas y el resto de la Comisión y dirigido al Secretario de Estado en el Despacho de lo Interior de fecha 15 de marzo de 1843 dicen lo siguiente: “La Comisión encargada por el Gobierno de preservar de la completa destrucción la parte de los restos venerandos del Libertador, General Simón Bolívar, que todavía puede ser preservada, ha cumplido su encargo y de él da cuenta de la manera siguiente. “En medio del montón de polvo y horruras que la urna de plomo contenía, resultado de la descomposición de todos los tejidos blandos del cuerpo y de los vestidos, se ha preservado el esqueleto casi completo, aunque algunos huesos pequeños han ya desaparecido, otros están casi pulverizados y todos los demás ennegrecidos y en progreso a la descomposición a causa de la humedad que en dicha urna se conserva. “Se procedió, pues, a nombrar dos jóvenes bien instruidos en Anatomía, a saber: el Doctor Cosme Jiménez y el Bachiller Manuel Alvarado, que con el mayor cuidado y 3 proligidad, entresacasen del montón de horruras todos los huesos, los limpiaran y lavaran con cloruro de ca1; los secaran bien, y después los cubriesen de barniz preservativo. Separados los huesos del polvo, y preparados como queda dicho, han sido ensamblados, formando el esqueleto, con alambres de plomo y de plata según las partes; y así conexionados, han sido cubiertos de varias capas del dicho barniz preservativo. “El esqueleto tiene las faltas siguientes: 1º. La de los dedos anulares, y las segundas falanges de todos los otros dedos de las manos; excepto las de los pulgares. 2º. La de algunos huesos del metatarso y todos los dedos de ambos pies. 3º. La de la última muela o la cordal izquierda de la mandíbula superior, que en la primera vez que la urna fué abierta en esta ciudad estaba movida pero no faltaba; pero que después no ha sido hallada. “Todas las articulaciones o adaptaciones de los huesos del carpo y metacarpo, tarso y metatarso, y de los dedos, así de las manos como de los pies, han sido hechas por medio de cera de modelar: no siendo posible por su blandura y casi desintegración unirlos por taladros y alambres. Con la misma cera de modelar han sido llenados los espacios vacantes de las manos y los pies por la falta ya dicha de algunos huesecillos, por no introducir allí parte alguna extraña de los restos. Se ha construido una urna de hoja de plomo, mucho más delgada que el pedazo que quedaba de la que tenía y que fue recortada en una parte considerable en la ciudad de Santa Marta, para acomodarla en la bella urna de madera donada por el Gobierno de la Nueva Granada. En el centro de la nueva urna de plomo está acomodado el esqueleto; y en dos cajoncillos, también de plomo que como apéndice están soldados al interior de aquella pieza, van todo el polvo y demás restos que contenía la caja con entera separación del cuerpo o esqueleto. “Este ha sido envuelto en un manto negro de damasco, y de este modo y con una cuña grande de cedro bien barnizada para colocar la cabeza, ha sido acomodado en la urna de plomo que a presencia de todos los miembros de la Comisión ha sido soldada y puesto dentro de la madera, la cual cerraron con sus dos llaves. Todo este proceso ha sido ejecutado dentro de la misma Iglesia Catedral, en un aposento de la capilla de San Nicolás, que el M. R. Arzobispo tuvo la bondad de franquear para el efecto, y desde allí ha vuelto la urna al panteón en que se hallaba. Dios Guarde a Udes. José Vargas, J. M. Carreño, Mariano Uztáriz. Del panteón familiar de la Iglesia Catedral la urna fue trasladada al Panteón Nacional en otra solemne ceremonia presidida por el Gral. Antonio Guzmán Blanco, el día 28 de octubre de 1876. 4
3. Por todo lo anteriormente expuesto la Academia Nacional de la Historia considera que: 1º. La causa de la muerte del Libertador no fue otra que la señalada en las Conclusiones de la Mesa Redonda de 1964. 2º. La identidad de los restos mortuorios del Libertador está absolutamente trazada y documentada fehacientemente, desde el instante mismo de su fallecimiento, el 17 de diciembre de 1830 en Santa Marta hasta su entrada al Panteón Nacional el día 28 de Octubre de 1876. 3º. Estando todo lo anteriormente dicho respaldado en documentos publicados en órganos oficiales y suscritos por personalidades de la más alta confiabilidad en la Historia republicana, no había ninguna razón para dudar, ni de la causa de la muerte del Libertador ni de la identidad de los restos que reposan en el Panteón Nacional. 4º. Por tanto la Academia estima que el acto de exhumación realizado sorpresivamente, en la medianoche del día 15 al 16 del presente mes, con el pretexto de averiguar tanto la causa de la muerte del Libertador así como la identidad de sus restos, fue absolutamente innecesario e injustificado. 5º. Dado que la osamenta mostrada por la televisión se corresponde exactamente con lo descrito por el Dr. José Vargas y la comisión en pleno, en 1843, cuando sellaron en la Catedral de Caracas la urna de plomo, como lo dice el documento transcrito antes, es evidente que en los últimos 167 años los restos mortales se han conservado satisfactoriamente, lo cual es otra razón para afirmar la falta de justificación de la exhumación realizada. 6º. La Academia Nacional de la Historia considera que de haberse estudiado la materia a la luz de una consulta amplia, científica, desprejuiciada de todo carácter partidista o político, involucrando en tal consulta a las autoridades científicas nacionales expertas en la materia, el país se hubiera ahorrado de presenciar un espectáculo y retórica inédito en la historia venezolana y que quedará para siempre inscrito en los Anales de Venezuela como el irrespeto más grave que se le haya hecho al Libertador Simón Bolívar y con él al símbolo más genuino de la Patria. 7º. Por último, la Academia Nacional de la Historia ante tan insólito hecho, desgraciadamente ya consumado, invita y exhorta al país entero, a la Venezuela profunda y republicana, en todos los estratos de su población, a una reflexión íntima y a una plegaria que signifiquen y ofrezcan un desagravio al Padre de la Patria, inútilmente profanado en la tranquilidad de su sepulcro.
Aprobado por unanimidad en Caracas a los veintinueve días del mes de julio de dos mil diez.
Los asistentes: Elías Pino Iturrieta, Ildefonso Leal, Manuel Rodríguez Campos, Simón Alberto Consalvi, Marianela Ponce, Blas Bruni Celli, Ermila de Veracoechea, Tomás Enrique Carrillo Batalla, José Rafael Lovera, Santos Rodulfo Cortés, Pedro Cunill Grau, Héctor Bencomo Barrios, Manuel Caballero, Germán Carrera Damas, María Elena González de Lucca. Correspondientes: Eduardo Hernández Carstens, Ramón Urdaneta.
BIOGRAFÍA DEL DOCTOR JOSÉ IZQUIERDO (PEPE IZQUIERDO) *
Gerónimo Alberto Yerena Cabrera**
Iinstituto Anatómico, Escuela de San Lorenzo
Instituto Anatómico de la Ciudad Universitaria “Dr José Izquierdo”
Historia del toro de pura casta de nombre “Caporal”
TRATADO DE TAUROMAQUIA
ESQUINA DE SANTA ISABEL**
ESQUINA DEL LEÓN
“El Cráneo del Libertador”
Novela “El Raspado”
La “Orden José Izquierdo"
Nace el 12 de enero de 1887, frente a la Plaza de Santa Teresa, su nombre completo era José Benito de la Consolación Izquierdo Esteva. Pepe, lo llamarían luego sus padres, y así quedo para la posteridad. Fueron sus padres Francisco Izquierdo Martí y Antonia Esteva Palmer natural de Puerto Rico. Era el sexto de siete hermanos de los cuales Francisco fue médico.
Impresionó por su inteligencia y su memoria cuando a los seis años de edad, causa la admiración del vecindario, que oye de sus labios la complicada arquitectura de la Zona Tórrida, de Andrés Bello. Se la enseño su vecino más cercano, quién fue su primer maestro Luis Lugo; desde ahí se fue formando el profundo amor por la poesía clásica , que luego de su retiro obligado de la docencia, se dedicó con ahínco, hasta convertirse en un brillante traductor de obras literarias, compositor, pintor y amante de la poesía.
Aprende las primeras letras de Francisco Flamerich,. Entra luego al Colegio San Vicente de Paúl y después hace el bachillerato en el Colegio San Agustín.
En 1906 se gradúa de Bachiller en Filosofía y Letras, y en esa oportunidad tuvo un gran dilema para escoger a cuál de sus vocaciones de dedicaba: La Medicina o las Artes, en especial la pintura. Decide inscribirse en la Universidad como estudiante de Medicina, y entra en la Escuela de Bellas Artes a estudiar pintura.
Aunque su dedicación formal fue en los estudios médicos, donde se destacó como un estudiante excelente, nunca abandonó su vocación por la pintura, incluso recibió clases en París y en España, y sus pintores preferidos fueron Murillo y Velásquez.
En sus estudios médicos fue brillante, obtiene por concurso de oposición, el cargo de preparador de la Cátedra de Anatomía, en 1910, ocasión que aprovecha para combinar sus dos grandes habilidades: la anatomía y el dibujo; desde esa época, hasta su retiro debido a jubilación por oficio en contra de su voluntad, las clases teóricas las daba dibujando con tizas de colores; alumnos suyos, comentan que daba dolor borrar esos espectaculares dibujos.
Terminó sus estudios de medicina en la Universidad Central de Venezuela el 16 de julio de 1912; pero debido a que ese mismo año fue cerrada la Universidad por decreto ejecutivo del Dr. Felipe Guevara Rojas, Ministro de Instrucción Pública, cumpliendo orden del general Juan Vicente Gómez. El título de “doctor en ciencias médicas” le fue otorgado por el Ministerio de Instrucción Pública el 29 de mayo de 1916.
Fundador de la cátedra de Anatomía en el Instituto Anatómico de la Escuela de San Lorenzo, de la Facultad de Medicina de la UCV en el año1915, reemplaza al ilustre médico Luis Razetti. Se desempeña como profesor titular de la cátedra durante 37 años (1915-1952).
Desde joven le gusto la corrida de toros, afición que luego deploró y criticó severamente. Desempeñó el cargo de médico de la plaza de toros del Nuevo Circo de Caracas por espacio de muchos años, y en 1949 editó un libro titulado “Tratado de Tauromaquia” en el cual comienza por abjurar de su antigua inclinación por la fiesta del toreo.
En entrevista con la famosa escritora y periodista Ana Mercedes Pérez, publicado en su libro 25 vidas bajo un signo, el cual trata sobre la entrevista a veinticinco médicos emblemáticos. (Tribuna Médica. Ediciones Lerner Venezolana, Ca.1967). Narra su conversación con el doctor Izquierdo sobre el Tratado de Tauromaquia:
- “Y el doctor Pepe Izquierdo enhiesta el pecho varonil como un torero de los buenos para decirme que hoy no asiste a ese vil espectáculo, donde les cortan los cachos a los animales y donde los toreros lo que hacen son piruetas”
Una anécdota en relación a esta afición es la siguiente: en el año de 1934 fue lidiado un toro de pura casta de nombre “Caporal”, por el diestro “Chiquito de la Audiencia”, a pesar de cinco estocadas el toro sobrevivió y fue devuelto a corrales. El doctor Izquierdo lo llevo a su casa “Josefina”ubicada en San José, entre las esquinas de Santa Isabel a León y allí lo curó, le hizo construir un corral y todas las mañanas antes de de ir a su cátedra, hacía ejercicio con él, quien llego a reconocerlo, y cuando lo veía aparecer se acercaba mansamente a lamerle las manos. En el libro de Guillermo José Schael, Caracas L.Q.Q.D (1977) quien entrevistó al maestro en varias oportunidades, y publica este hecho, aparece una foto del año 1936, donde el doctor Izquierdo ya vestido para dar su clase, juega con “Caporal” en el jardín de su casa.
Se caracterizó por ser un profesional serio, muy recto, científico, con gran espíritu investigativo, analítico, dedicado a sus alumnos y a sus pacientes, y entre las muchas virtudes que integraron la personalidad del doctor Izquierdo, se destacó la franqueza para expresar su pensamiento y defender con lealtad y firmeza sus opiniones; una cualidad muy especial fue que siendo una persona tan estricta y erudita, jamás tuvo un acto de soberbia.
Además de ser autor de unas 50 monografías de carácter científico, se desempeñó en varias actividades médicas y científicas, muy pronto le afloró la calidad de excelente médico, sobre todo en su dedicación a la cirugía, en la cual alcanzó rango prominente.
.-Fundador de la cátedra de Anatomía en la Escuela de Medicina. UCV (1915) San José.
.-Médico del ejército (1916-1937). Trabajo en el Hospital Militar del que fue cirujano y director de Sanidad Militar con el grado de coronel, Fue director del Hospital Militar durante la presidencia del General Isaías Medina Angarita.
.-Presidente del Consejo Nacional de Educación (1931-1933).
.- Director de la Escuela de Medicina de la Universidad Central de Venezuela (1931-1952)
.- Figura como miembro fundador de la Academia de Ciencias Físicas y Matemáticas (1933).
. Médico cirujano en el Nuevo Circo de Caracas por varios años.
. Sus primeros alumnos del curso 1915 en el año1940, le entregaron un bisturí de oro, para celebrarle sus Bodas de Plata profesorales
. Presidente del Colegio Médico del Distrito Federal (1942-1943).
Clásica fue la supuesta Clase Inaugural, con sus admoniciones y control de asistencia con el pase de listas. Con ella colaboraba en la celebración de las bodas de plata de promociones médicas, una de las cuales, la de los egresados en 1949, lleva con orgullo el nombre de “Promoción Dr. José Izquierdo”.
Luego de su retiro en 1952, como profesor en la Escuela de San Lorenzo; la UCV se trasladó en 1953 a la Ciudad Universitaria, donde las primeras estructuras edificadas fueron las correspondientes a la Facultad de Medicina, en la cual funcionaría la nueva Escuela de Medicina, con el nombre de Escuela Razetti. La antigua Escuela permaneció en el Hospital Vargas y en la Escuela de San Lorenzo.
Construido el Instituto Anatómico de la Ciudad Universitaria, que luego llevó su nombre “ INSTITUTO ANATOMICO DR JOSE IZQUIERDO” ,un grupo de sus antiguos alumnos se pasaron a la nueva Escuela de Medicina “Dr Luis Razetti”, entre algunos de ellos, los doctores Luis Plaza Izquierdo, sobrino del maestro, Rubén Rodríguez Escobar y Jesús Antonio Yerena.
En esta nueva edificación, se le cedió un salón enfrente de los salones de disección, donde continuaba estudiando, escribiendo y dibujando. Muchos bachilleres tuvimos el honor de observarlo dibujar y oír sus agradables comentarios sobre la medicina y los estudios médicos. El doctor Izquierdo, tenía claro que todo médico, sea cual fuere la especialidad que luego siga, debía tener obligatoriamente un conocimiento suficiente de la anatomía, así lo comentaba mientras, sin inmutarse, dibujaba en su salón, decía:
-¿cómo podría aplicar sus conocimientos semiológicos y hacer un buen examen físico al paciente, sí el galeno no domina la anatomía de superficie y su relación con los órganos internos? Más aún, sí no cuenta con los recursos técnicos modernos en ese momento.
El doctor Izquierdo fue un amante de las bolas criollas, pero en 1933 figura como miembro fundador de la Academia de Ciencias Físicas y Matemáticas).
El maestro condenó la práctica de los repitientes en el aula universitaria. “A esta casa se viene a estudiar” lo decía enérgicamente; debido a esto publicó en el año 1956 un ensayo titulado “El Raspado” en el cual ironiza la conducta del estudiante con exagerada vocación por la política en perjuicio de su tarea de aprender, para agitar por cualquier motivo y promover suspensiones de clase. Fue llevada al cine y el protagonista fue el conocido cómico Joselo.
En el año 1965 dio una clase magistral con motivo de sus Bodas de Oro Profesionales (1915-1965), el tema escogido fue la anatomía del corazón, dibujada totalmente en el pizarrón, el aula estaba llena, no cabía una persona más, una gran parte de los bachilleres fuimos los integrantes de la “Promoción Doctor Luis Plaza Izquierdo” los cuales nos graduábamos ese año, nuestro padrino era sobrino del maestro y excelente anatomista y pedagogo.
El Colegio de Médicos del Distrito Federal bajo la presidencia de Pedro César Izquiel, creó la “Orden José Izquierdo” en 1975 para galardonar al médico más destacado en la docencia,
Premio que debe otorgarse anualmente, y que por vía de excepción el primero en recibirla fue el Dr. José Izquierdo en marzo de 1975.
Fuera del campo de la Medicina se destaco como escritor, historiador, traductor y crítico de obras literarias. Habla y traduce varios idiomas: inglés, francés, alemán, italiano, portugués, latín y griego.
.-Como historiador aparece en 1946 como biografista de Juan Manuel de Rosas, el tirano argentino, a quien le critica muchos pasajes de su actuación, condena sus delitos políticos y sus crímenes, y abona a su cuenta el haber unificado a la nación argentina y haber humillado, ante su patria, a dos poderosas naciones europeas.
.-En 1947 escribió su polémico libro “El Cráneo del Libertador” Simón Bolívar, editado por Ediciones Edime, Caracas-Madrid. Tres ediciones 1947, 1956 y 1961.
.-Tratado de Tauromaquia, en el año de 1949.
.-Novela “El Raspado”, 1956.
Otra obra bolivariana del doctor Izquierdo se titula Simón Bolívar. Reseña histórica, publicada en Buenos Aires en 1967.
Traducciones importantes, tales como:
De Shakespeare, traduce Hamlet, Otelo y Julio César, la primera publicada en la Revista Nacional de Cultura.
El Cuervo de Edgard Alan Poe
Traducción del idioma alemán: De los Llanos, del científico Carlos Sach, la cual trata de la investigación del autor en nuestra llanura.
Del latín, La imitación de Cristo de Tomás Kempis.
El cráneo del Libertador.
Sobre “El Cráneo del Libertador”, además de su libro, existen varios artículos sobre el tema, tanto en los diarios y revistas, como en Internet; pero comentaré fragmentos de la entrevista que le hizo la periodista Ana Mercedes Pérez, en su libro ya citado.
La conversación se desarrolla de la manera siguiente:
AMP: En 1947 el asunto de sí el cráneo del Libertador era el que se encontraba en el Panteón- o sí por ventura era el que había encontrado el doctor Izquierdo en la cripta de la familia Bolívar en la Catedral de Caracas- Suscitó una serie de reuniones y polémicas que no llegaron a nada.
- ¿por qué, doctor Izquierdo?
JI: “Porque los intereses políticos y gregarios ahogaron el proceso de la investigación y porque la gente tuvo miedo de la verdad”.
AMP: El asunto fue así. Como Profesor de Anatomía fue llamado el doctor Izquierdo por el doctor Vicente Lecuna a fin de que rotulara individualmente algunas osamentas que se hallaban confundidas en la cripta de la familia Bolívar (Capilla de la Santísima Trinidad, de la Catedral de Caracas).
JI: Atónito ante el hallazgo de un cráneo que revelaba una autopsia- y sólo el Libertador había sido autopsiado- comuniqué sin pérdida de tiempo mis sospechas al doctor Lecuna: Este debe ser el cráneo del Libertador, porque Reverend le hizo la autopsia”.
El Dr. José Izquierdo falleció en Caracas el 3 de diciembre de 1975 a los 88 años de edad,no dejo descendencia, y el gobierno nacional bajo la presidencia de Carlos Andrés Pérez le otorgó la Orden del Libertador postmorten y decretó tres días de duelo oficial.
ESQUINA DE SANTA ISABEL (San José).
Esta esquina queda exactamente a una cuadra al oriente de la esquina de San Lorenzo. Cruce de la N.5 con E.13. Forma el ángulo sur-este de la manzana formada (en el sentido del reloj) por las esquinas de San Lorenzo, Anima Sola, El León y Santa Isabel, respectivamente.
La otra esquina con el nombre de Santa Isabel, queda en la Pastora, al final de la N.20.
ESQUINA EL LEÓN
Queda en el extremo norte de San José, en el borde de la Quebrada de Caraballo, es el final de la N.5, sin comunicación con el este. Forma el ángulo nor-este de la manzana. Cercana a esta esquina tenía su casa llamada “Josefina” el maestro anatomista Jose (pepe) Izquierdo; sólo a unos pasos de la Escuela de San Lorenzo.
*Publicado esta biografía por Gerónimo Alberto Yerena Cabrera, en Venezuela de Antaño. Domingo 9 de enero de 2011 (corrección de artículo anterior publicado en este mismo blog)
Dirección: Venezuela de Antaño. http://venelib-antao.blogspot.com/
**Promoción "Doctor Luis Plaza Izquierdo.1965"
yerena.geronimo@gmail.com
Sobre la sospecha del Doctor Izquierdo de que el cráneo del Libertador no se encontraba en el panteón, dado que él había encontrado un cráneo aserrado (señal de haber sido autopsiado) en una osamenta dispersa en la cripta de los Bolívar en la catedral de Caracas, el caso parece quedó resuelto con la 'profanación' realizada en junio pasado cuando la urna fue abierta y se mostró en la televisión el esqueleto completo, tal como había sido preparado por el Dr. Vargas.
Cuando yo publiqué las Obras Completas del Doctor Vargas incorporé una sección relativa a la misión encomendada a Vargas de presidir la comisión encargada del traslado de los restos de Bolívar de Santa Marta a Caracas en 1842 y en esa oportunidad publiqué documentos tales como el acta de la exhumación en Santa Marta y un informe final redactado por Vargas del momento en que concluyó la preparación del esqueleto y selló la urna de plomo. Estos documentos no fueron vistos por el Doctor Izquierdo ni por ninguno de los señores que discutieron con él el caso (Lecuna, Navarro, Mendoza, y los miembros de la Constituyente del año 1947).
La razón es que fueron publicados en un libro que circuló muy poco y fue muy poco consultado (Anales de Venezuela). En una oportunidad le mostré al Doctor Izquierdo estos documentos de Vargas (éramos amigos pues yo trabajé algunos años en la Cátedra de Anatomía Normal). Cuando el Doctor Izquierdo leyó el documento me dijo algo como: 'si yo hubiera conocido ese documento hubiera pensado otra cosa'... Esto lo expresé verbalmente en la Academia de la Historia cuando presenté como ponente el documento que esta corporación divulgó con motivo de la susodicha 'profanación'.
Esta publicación la hago para dejar ya enterrada la 'hipótesis del Doctor Izquierdo' que siempre pareció muy poco probable.
COMUNICADO DE LA ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA
La Academia Nacional de la Historia ante el hecho consumado de la sorpresiva apertura de la urna que contiene los restos del Libertador Simón Bolívar, realizada en la media noche del 14 al 15 de los corrientes, con el presunto objetivo de determinar la causa de su muerte y la identidad de sus restos, expone ante el pueblo venezolano el siguiente COMUNICADO:
1. El día 17 de Diciembre de 1962 la Academia Nacional de la Historia conjuntamente con la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina en una sesión solemne conjunta de ambas instituciones, acordaron realizar una Mesa Redonda para estudiar la Enfermedad y causa de la muerte del Libertador Simón Bolívar, para la cual convocaron a historiadores y científicos venezolanos estudiosos del tema y expertos en la materia. Dicha Mesa Redonda se realizó en los días 25 y 26 de Junio de 1963 y en ella participaron, además de connotados historiadores venezolanos, numerosos médicos en su totalidad Profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela, todos especialistas en diversas áreas tales como tisiólogos, farmacólogos, epidemiólogos, internistas, patólogos, psiquiatras y psicólogos; igualmente intervinieron odontólogos, filósofos y críticos de arte. Se leyeron y discutieron exhaustivamente 22 ponencias y se llegó por unanimidad a la conclusión de que en vista de los antecedentes familiares, epidemiológicos y personales, así como del resultado de la autopsia, la enfermedad principal que produjo la muerte del Libertador fue una “tuberculosis de reinfección del adulto de tipo fibroulcerocavernoso, con diseminación broncógena” y como consecuencia de ello “posibles lesiones tuberculosas secundarias finales laringotraqueales e intestinales”. Igualmente se concluyó en que “la terapéutica empleada por el médico tratante estuvo adaptada a los conceptos científicos admitidos en su tiempo” y también se determinó que “el estudio y análisis de los Boletines Médicos y del Protocolo de la autopsia demuestran que el Dr. Alejandro Próspero Reverend poseía conocimientos científicos acordes con las doctrinas de la época, lo que acredita su carácter de médico de alto nivel académico”. Las Ponencias y Conclusiones de esta Mesa Redonda fueron publicadas en 1964 y en una segunda edición en 1976. Sus determinantes conclusiones se consideraron definitivas y desde entonces el tema nunca más fue tratado, al menos desde un punto de vista científico.
2. El 30 de Abril 1842, el Presidente de la República Gral. José Antonio Páez dictó un Decreto por el cual se ordenaba el traslado de los restos del Libertador, desde Santa Marta a Caracas; nombró una Comisión constituida por el Doctor José Vargas y los Generales José María Carreño y Mariano Ustáriz, encargada de realizar dicho traslado y designó para presidirla al primero mencionado. La Comisión, luego de todos los preparativos, zarpó de La Guaira el 13 de noviembre siguiente y llegó a Santa Marta el 16 del mismo mes. Después de numerosos actos protocolares y del amistoso recibimiento por parte de las autoridades colombianas, el acto de la exhumación de los restos del Libertador tuvo lugar el domingo 20 de noviembre por la tarde, en una ceremonia pública y solemne, procedimiento del cual se levantó una detallada Acta 2 que corre como el Anexo No. 9 del Informe final del Doctor Vargas ante el Ejecutivo venezolano. En esta Acta consta que: 'los señores doctor Alejandro Próspero Reverend y Manuel Ujueta que asistieron ... a la preparación del cadáver después de la muerte ... el primero como médico que preparó el cadáver, el segundo como una de las personas que asistieron a esta preparación y a su sepultura, preguntados por el Señor Gobernador (Joaquín Posada Gutiérrez) acerca de la identidad de los restos del cadáver que tenían presente, con el del General Bolívar, contestaron que era el mismo idéntico”. Ante esta afirmación de testigos de excepción, quedaba así demostrado que los incidentes ocurridos en la Catedral de Santa Marta en el curso de los 12 años en que permaneció sepultado allí (una inundación y un terremoto) para nada afectaron la integridad física del cadáver del Libertador. En un extenso informe del Doctor José Vargas dirigido al Ministro de Estado en el Despacho de lo Interior, de fecha 18 de diciembre de 1842 (publicado en la Gaceta de Venezuela No. 624 de 21 de diciembre de 1842 y reproducido en Documentos para los Anales de Venezuela, Tercer Período, tomo I, págs. 93 y sgts e igualmente reproducido en la Biografía de José Vargas de Laureano Villanueva y en las dos ediciones de las Obras Completas del Dr. José Vargas), el cual contiene 22 documentos anexos, se da cuenta detallada al ejecutivo venezolano de todos los pasos dados por la Comisión desde el mismo momento de la exhumación en la Catedral de Santa Marta hasta su desembarco en La Guaira en la mañana del 15 de diciembre de 1842, cuando se realiza una solemne ceremonia que el Doctor Vargas describe con mucha emoción, especialmente cuando menciona el incontenible llanto de los Generales Juan Uslar y José María Carreño, y las expresiones de la numerosa concurrencia que asistió a este desembarco. Igualmente Fermín Toro dejó una descripción muy detallada de este recibimiento, que significaba el regreso definitivo de Simón Bolívar a su tierra natal. En Caracas, en ceremonias nunca vistas hasta entonces, que describe magistralmente Fermín Toro, la urna fue finalmente colocada en la Iglesia Catedral de Caracas en el Panteón de la Familia Bolívar el 23 de diciembre de 1842. Allí siguió actuando la Comisión presidida por el Doctor Vargas y en un informe suscrito por el mismo Doctor Vargas y el resto de la Comisión y dirigido al Secretario de Estado en el Despacho de lo Interior de fecha 15 de marzo de 1843 dicen lo siguiente: “La Comisión encargada por el Gobierno de preservar de la completa destrucción la parte de los restos venerandos del Libertador, General Simón Bolívar, que todavía puede ser preservada, ha cumplido su encargo y de él da cuenta de la manera siguiente. “En medio del montón de polvo y horruras que la urna de plomo contenía, resultado de la descomposición de todos los tejidos blandos del cuerpo y de los vestidos, se ha preservado el esqueleto casi completo, aunque algunos huesos pequeños han ya desaparecido, otros están casi pulverizados y todos los demás ennegrecidos y en progreso a la descomposición a causa de la humedad que en dicha urna se conserva. “Se procedió, pues, a nombrar dos jóvenes bien instruidos en Anatomía, a saber: el Doctor Cosme Jiménez y el Bachiller Manuel Alvarado, que con el mayor cuidado y 3 proligidad, entresacasen del montón de horruras todos los huesos, los limpiaran y lavaran con cloruro de ca1; los secaran bien, y después los cubriesen de barniz preservativo. Separados los huesos del polvo, y preparados como queda dicho, han sido ensamblados, formando el esqueleto, con alambres de plomo y de plata según las partes; y así conexionados, han sido cubiertos de varias capas del dicho barniz preservativo. “El esqueleto tiene las faltas siguientes: 1º. La de los dedos anulares, y las segundas falanges de todos los otros dedos de las manos; excepto las de los pulgares. 2º. La de algunos huesos del metatarso y todos los dedos de ambos pies. 3º. La de la última muela o la cordal izquierda de la mandíbula superior, que en la primera vez que la urna fué abierta en esta ciudad estaba movida pero no faltaba; pero que después no ha sido hallada. “Todas las articulaciones o adaptaciones de los huesos del carpo y metacarpo, tarso y metatarso, y de los dedos, así de las manos como de los pies, han sido hechas por medio de cera de modelar: no siendo posible por su blandura y casi desintegración unirlos por taladros y alambres. Con la misma cera de modelar han sido llenados los espacios vacantes de las manos y los pies por la falta ya dicha de algunos huesecillos, por no introducir allí parte alguna extraña de los restos. Se ha construido una urna de hoja de plomo, mucho más delgada que el pedazo que quedaba de la que tenía y que fue recortada en una parte considerable en la ciudad de Santa Marta, para acomodarla en la bella urna de madera donada por el Gobierno de la Nueva Granada. En el centro de la nueva urna de plomo está acomodado el esqueleto; y en dos cajoncillos, también de plomo que como apéndice están soldados al interior de aquella pieza, van todo el polvo y demás restos que contenía la caja con entera separación del cuerpo o esqueleto. “Este ha sido envuelto en un manto negro de damasco, y de este modo y con una cuña grande de cedro bien barnizada para colocar la cabeza, ha sido acomodado en la urna de plomo que a presencia de todos los miembros de la Comisión ha sido soldada y puesto dentro de la madera, la cual cerraron con sus dos llaves. Todo este proceso ha sido ejecutado dentro de la misma Iglesia Catedral, en un aposento de la capilla de San Nicolás, que el M. R. Arzobispo tuvo la bondad de franquear para el efecto, y desde allí ha vuelto la urna al panteón en que se hallaba. Dios Guarde a Udes. José Vargas, J. M. Carreño, Mariano Uztáriz. Del panteón familiar de la Iglesia Catedral la urna fue trasladada al Panteón Nacional en otra solemne ceremonia presidida por el Gral. Antonio Guzmán Blanco, el día 28 de octubre de 1876. 4
3. Por todo lo anteriormente expuesto la Academia Nacional de la Historia considera que: 1º. La causa de la muerte del Libertador no fue otra que la señalada en las Conclusiones de la Mesa Redonda de 1964. 2º. La identidad de los restos mortuorios del Libertador está absolutamente trazada y documentada fehacientemente, desde el instante mismo de su fallecimiento, el 17 de diciembre de 1830 en Santa Marta hasta su entrada al Panteón Nacional el día 28 de Octubre de 1876. 3º. Estando todo lo anteriormente dicho respaldado en documentos publicados en órganos oficiales y suscritos por personalidades de la más alta confiabilidad en la Historia republicana, no había ninguna razón para dudar, ni de la causa de la muerte del Libertador ni de la identidad de los restos que reposan en el Panteón Nacional. 4º. Por tanto la Academia estima que el acto de exhumación realizado sorpresivamente, en la medianoche del día 15 al 16 del presente mes, con el pretexto de averiguar tanto la causa de la muerte del Libertador así como la identidad de sus restos, fue absolutamente innecesario e injustificado. 5º. Dado que la osamenta mostrada por la televisión se corresponde exactamente con lo descrito por el Dr. José Vargas y la comisión en pleno, en 1843, cuando sellaron en la Catedral de Caracas la urna de plomo, como lo dice el documento transcrito antes, es evidente que en los últimos 167 años los restos mortales se han conservado satisfactoriamente, lo cual es otra razón para afirmar la falta de justificación de la exhumación realizada. 6º. La Academia Nacional de la Historia considera que de haberse estudiado la materia a la luz de una consulta amplia, científica, desprejuiciada de todo carácter partidista o político, involucrando en tal consulta a las autoridades científicas nacionales expertas en la materia, el país se hubiera ahorrado de presenciar un espectáculo y retórica inédito en la historia venezolana y que quedará para siempre inscrito en los Anales de Venezuela como el irrespeto más grave que se le haya hecho al Libertador Simón Bolívar y con él al símbolo más genuino de la Patria. 7º. Por último, la Academia Nacional de la Historia ante tan insólito hecho, desgraciadamente ya consumado, invita y exhorta al país entero, a la Venezuela profunda y republicana, en todos los estratos de su población, a una reflexión íntima y a una plegaria que signifiquen y ofrezcan un desagravio al Padre de la Patria, inútilmente profanado en la tranquilidad de su sepulcro.
Aprobado por unanimidad en Caracas a los veintinueve días del mes de julio de dos mil diez.
Los asistentes: Elías Pino Iturrieta, Ildefonso Leal, Manuel Rodríguez Campos, Simón Alberto Consalvi, Marianela Ponce, Blas Bruni Celli, Ermila de Veracoechea, Tomás Enrique Carrillo Batalla, José Rafael Lovera, Santos Rodulfo Cortés, Pedro Cunill Grau, Héctor Bencomo Barrios, Manuel Caballero, Germán Carrera Damas, María Elena González de Lucca. Correspondientes: Eduardo Hernández Carstens, Ramón Urdaneta.
BIOGRAFÍA DEL DOCTOR JOSÉ IZQUIERDO (PEPE IZQUIERDO) *
Gerónimo Alberto Yerena Cabrera**
Iinstituto Anatómico, Escuela de San Lorenzo
Instituto Anatómico de la Ciudad Universitaria “Dr José Izquierdo”
Historia del toro de pura casta de nombre “Caporal”
TRATADO DE TAUROMAQUIA
ESQUINA DE SANTA ISABEL**
ESQUINA DEL LEÓN
“El Cráneo del Libertador”
Novela “El Raspado”
La “Orden José Izquierdo"
Nace el 12 de enero de 1887, frente a la Plaza de Santa Teresa, su nombre completo era José Benito de la Consolación Izquierdo Esteva. Pepe, lo llamarían luego sus padres, y así quedo para la posteridad. Fueron sus padres Francisco Izquierdo Martí y Antonia Esteva Palmer natural de Puerto Rico. Era el sexto de siete hermanos de los cuales Francisco fue médico.
Impresionó por su inteligencia y su memoria cuando a los seis años de edad, causa la admiración del vecindario, que oye de sus labios la complicada arquitectura de la Zona Tórrida, de Andrés Bello. Se la enseño su vecino más cercano, quién fue su primer maestro Luis Lugo; desde ahí se fue formando el profundo amor por la poesía clásica , que luego de su retiro obligado de la docencia, se dedicó con ahínco, hasta convertirse en un brillante traductor de obras literarias, compositor, pintor y amante de la poesía.
Aprende las primeras letras de Francisco Flamerich,. Entra luego al Colegio San Vicente de Paúl y después hace el bachillerato en el Colegio San Agustín.
En 1906 se gradúa de Bachiller en Filosofía y Letras, y en esa oportunidad tuvo un gran dilema para escoger a cuál de sus vocaciones de dedicaba: La Medicina o las Artes, en especial la pintura. Decide inscribirse en la Universidad como estudiante de Medicina, y entra en la Escuela de Bellas Artes a estudiar pintura.
Aunque su dedicación formal fue en los estudios médicos, donde se destacó como un estudiante excelente, nunca abandonó su vocación por la pintura, incluso recibió clases en París y en España, y sus pintores preferidos fueron Murillo y Velásquez.
En sus estudios médicos fue brillante, obtiene por concurso de oposición, el cargo de preparador de la Cátedra de Anatomía, en 1910, ocasión que aprovecha para combinar sus dos grandes habilidades: la anatomía y el dibujo; desde esa época, hasta su retiro debido a jubilación por oficio en contra de su voluntad, las clases teóricas las daba dibujando con tizas de colores; alumnos suyos, comentan que daba dolor borrar esos espectaculares dibujos.
Terminó sus estudios de medicina en la Universidad Central de Venezuela el 16 de julio de 1912; pero debido a que ese mismo año fue cerrada la Universidad por decreto ejecutivo del Dr. Felipe Guevara Rojas, Ministro de Instrucción Pública, cumpliendo orden del general Juan Vicente Gómez. El título de “doctor en ciencias médicas” le fue otorgado por el Ministerio de Instrucción Pública el 29 de mayo de 1916.
Fundador de la cátedra de Anatomía en el Instituto Anatómico de la Escuela de San Lorenzo, de la Facultad de Medicina de la UCV en el año1915, reemplaza al ilustre médico Luis Razetti. Se desempeña como profesor titular de la cátedra durante 37 años (1915-1952).
Desde joven le gusto la corrida de toros, afición que luego deploró y criticó severamente. Desempeñó el cargo de médico de la plaza de toros del Nuevo Circo de Caracas por espacio de muchos años, y en 1949 editó un libro titulado “Tratado de Tauromaquia” en el cual comienza por abjurar de su antigua inclinación por la fiesta del toreo.
En entrevista con la famosa escritora y periodista Ana Mercedes Pérez, publicado en su libro 25 vidas bajo un signo, el cual trata sobre la entrevista a veinticinco médicos emblemáticos. (Tribuna Médica. Ediciones Lerner Venezolana, Ca.1967). Narra su conversación con el doctor Izquierdo sobre el Tratado de Tauromaquia:
- “Y el doctor Pepe Izquierdo enhiesta el pecho varonil como un torero de los buenos para decirme que hoy no asiste a ese vil espectáculo, donde les cortan los cachos a los animales y donde los toreros lo que hacen son piruetas”
Una anécdota en relación a esta afición es la siguiente: en el año de 1934 fue lidiado un toro de pura casta de nombre “Caporal”, por el diestro “Chiquito de la Audiencia”, a pesar de cinco estocadas el toro sobrevivió y fue devuelto a corrales. El doctor Izquierdo lo llevo a su casa “Josefina”ubicada en San José, entre las esquinas de Santa Isabel a León y allí lo curó, le hizo construir un corral y todas las mañanas antes de de ir a su cátedra, hacía ejercicio con él, quien llego a reconocerlo, y cuando lo veía aparecer se acercaba mansamente a lamerle las manos. En el libro de Guillermo José Schael, Caracas L.Q.Q.D (1977) quien entrevistó al maestro en varias oportunidades, y publica este hecho, aparece una foto del año 1936, donde el doctor Izquierdo ya vestido para dar su clase, juega con “Caporal” en el jardín de su casa.
Se caracterizó por ser un profesional serio, muy recto, científico, con gran espíritu investigativo, analítico, dedicado a sus alumnos y a sus pacientes, y entre las muchas virtudes que integraron la personalidad del doctor Izquierdo, se destacó la franqueza para expresar su pensamiento y defender con lealtad y firmeza sus opiniones; una cualidad muy especial fue que siendo una persona tan estricta y erudita, jamás tuvo un acto de soberbia.
Además de ser autor de unas 50 monografías de carácter científico, se desempeñó en varias actividades médicas y científicas, muy pronto le afloró la calidad de excelente médico, sobre todo en su dedicación a la cirugía, en la cual alcanzó rango prominente.
.-Fundador de la cátedra de Anatomía en la Escuela de Medicina. UCV (1915) San José.
.-Médico del ejército (1916-1937). Trabajo en el Hospital Militar del que fue cirujano y director de Sanidad Militar con el grado de coronel, Fue director del Hospital Militar durante la presidencia del General Isaías Medina Angarita.
.-Presidente del Consejo Nacional de Educación (1931-1933).
.- Director de la Escuela de Medicina de la Universidad Central de Venezuela (1931-1952)
.- Figura como miembro fundador de la Academia de Ciencias Físicas y Matemáticas (1933).
. Médico cirujano en el Nuevo Circo de Caracas por varios años.
. Sus primeros alumnos del curso 1915 en el año1940, le entregaron un bisturí de oro, para celebrarle sus Bodas de Plata profesorales
. Presidente del Colegio Médico del Distrito Federal (1942-1943).
Clásica fue la supuesta Clase Inaugural, con sus admoniciones y control de asistencia con el pase de listas. Con ella colaboraba en la celebración de las bodas de plata de promociones médicas, una de las cuales, la de los egresados en 1949, lleva con orgullo el nombre de “Promoción Dr. José Izquierdo”.
Luego de su retiro en 1952, como profesor en la Escuela de San Lorenzo; la UCV se trasladó en 1953 a la Ciudad Universitaria, donde las primeras estructuras edificadas fueron las correspondientes a la Facultad de Medicina, en la cual funcionaría la nueva Escuela de Medicina, con el nombre de Escuela Razetti. La antigua Escuela permaneció en el Hospital Vargas y en la Escuela de San Lorenzo.
Construido el Instituto Anatómico de la Ciudad Universitaria, que luego llevó su nombre “ INSTITUTO ANATOMICO DR JOSE IZQUIERDO” ,un grupo de sus antiguos alumnos se pasaron a la nueva Escuela de Medicina “Dr Luis Razetti”, entre algunos de ellos, los doctores Luis Plaza Izquierdo, sobrino del maestro, Rubén Rodríguez Escobar y Jesús Antonio Yerena.
En esta nueva edificación, se le cedió un salón enfrente de los salones de disección, donde continuaba estudiando, escribiendo y dibujando. Muchos bachilleres tuvimos el honor de observarlo dibujar y oír sus agradables comentarios sobre la medicina y los estudios médicos. El doctor Izquierdo, tenía claro que todo médico, sea cual fuere la especialidad que luego siga, debía tener obligatoriamente un conocimiento suficiente de la anatomía, así lo comentaba mientras, sin inmutarse, dibujaba en su salón, decía:
-¿cómo podría aplicar sus conocimientos semiológicos y hacer un buen examen físico al paciente, sí el galeno no domina la anatomía de superficie y su relación con los órganos internos? Más aún, sí no cuenta con los recursos técnicos modernos en ese momento.
El doctor Izquierdo fue un amante de las bolas criollas, pero en 1933 figura como miembro fundador de la Academia de Ciencias Físicas y Matemáticas).
El maestro condenó la práctica de los repitientes en el aula universitaria. “A esta casa se viene a estudiar” lo decía enérgicamente; debido a esto publicó en el año 1956 un ensayo titulado “El Raspado” en el cual ironiza la conducta del estudiante con exagerada vocación por la política en perjuicio de su tarea de aprender, para agitar por cualquier motivo y promover suspensiones de clase. Fue llevada al cine y el protagonista fue el conocido cómico Joselo.
En el año 1965 dio una clase magistral con motivo de sus Bodas de Oro Profesionales (1915-1965), el tema escogido fue la anatomía del corazón, dibujada totalmente en el pizarrón, el aula estaba llena, no cabía una persona más, una gran parte de los bachilleres fuimos los integrantes de la “Promoción Doctor Luis Plaza Izquierdo” los cuales nos graduábamos ese año, nuestro padrino era sobrino del maestro y excelente anatomista y pedagogo.
El Colegio de Médicos del Distrito Federal bajo la presidencia de Pedro César Izquiel, creó la “Orden José Izquierdo” en 1975 para galardonar al médico más destacado en la docencia,
Premio que debe otorgarse anualmente, y que por vía de excepción el primero en recibirla fue el Dr. José Izquierdo en marzo de 1975.
Fuera del campo de la Medicina se destaco como escritor, historiador, traductor y crítico de obras literarias. Habla y traduce varios idiomas: inglés, francés, alemán, italiano, portugués, latín y griego.
.-Como historiador aparece en 1946 como biografista de Juan Manuel de Rosas, el tirano argentino, a quien le critica muchos pasajes de su actuación, condena sus delitos políticos y sus crímenes, y abona a su cuenta el haber unificado a la nación argentina y haber humillado, ante su patria, a dos poderosas naciones europeas.
.-En 1947 escribió su polémico libro “El Cráneo del Libertador” Simón Bolívar, editado por Ediciones Edime, Caracas-Madrid. Tres ediciones 1947, 1956 y 1961.
.-Tratado de Tauromaquia, en el año de 1949.
.-Novela “El Raspado”, 1956.
Otra obra bolivariana del doctor Izquierdo se titula Simón Bolívar. Reseña histórica, publicada en Buenos Aires en 1967.
Traducciones importantes, tales como:
De Shakespeare, traduce Hamlet, Otelo y Julio César, la primera publicada en la Revista Nacional de Cultura.
El Cuervo de Edgard Alan Poe
Traducción del idioma alemán: De los Llanos, del científico Carlos Sach, la cual trata de la investigación del autor en nuestra llanura.
Del latín, La imitación de Cristo de Tomás Kempis.
El cráneo del Libertador.
Sobre “El Cráneo del Libertador”, además de su libro, existen varios artículos sobre el tema, tanto en los diarios y revistas, como en Internet; pero comentaré fragmentos de la entrevista que le hizo la periodista Ana Mercedes Pérez, en su libro ya citado.
La conversación se desarrolla de la manera siguiente:
AMP: En 1947 el asunto de sí el cráneo del Libertador era el que se encontraba en el Panteón- o sí por ventura era el que había encontrado el doctor Izquierdo en la cripta de la familia Bolívar en la Catedral de Caracas- Suscitó una serie de reuniones y polémicas que no llegaron a nada.
- ¿por qué, doctor Izquierdo?
JI: “Porque los intereses políticos y gregarios ahogaron el proceso de la investigación y porque la gente tuvo miedo de la verdad”.
AMP: El asunto fue así. Como Profesor de Anatomía fue llamado el doctor Izquierdo por el doctor Vicente Lecuna a fin de que rotulara individualmente algunas osamentas que se hallaban confundidas en la cripta de la familia Bolívar (Capilla de la Santísima Trinidad, de la Catedral de Caracas).
JI: Atónito ante el hallazgo de un cráneo que revelaba una autopsia- y sólo el Libertador había sido autopsiado- comuniqué sin pérdida de tiempo mis sospechas al doctor Lecuna: Este debe ser el cráneo del Libertador, porque Reverend le hizo la autopsia”.
El Dr. José Izquierdo falleció en Caracas el 3 de diciembre de 1975 a los 88 años de edad,no dejo descendencia, y el gobierno nacional bajo la presidencia de Carlos Andrés Pérez le otorgó la Orden del Libertador postmorten y decretó tres días de duelo oficial.
ESQUINA DE SANTA ISABEL (San José).
Esta esquina queda exactamente a una cuadra al oriente de la esquina de San Lorenzo. Cruce de la N.5 con E.13. Forma el ángulo sur-este de la manzana formada (en el sentido del reloj) por las esquinas de San Lorenzo, Anima Sola, El León y Santa Isabel, respectivamente.
La otra esquina con el nombre de Santa Isabel, queda en la Pastora, al final de la N.20.
ESQUINA EL LEÓN
Queda en el extremo norte de San José, en el borde de la Quebrada de Caraballo, es el final de la N.5, sin comunicación con el este. Forma el ángulo nor-este de la manzana. Cercana a esta esquina tenía su casa llamada “Josefina” el maestro anatomista Jose (pepe) Izquierdo; sólo a unos pasos de la Escuela de San Lorenzo.
*Publicado esta biografía por Gerónimo Alberto Yerena Cabrera, en Venezuela de Antaño. Domingo 9 de enero de 2011 (corrección de artículo anterior publicado en este mismo blog)
Dirección: Venezuela de Antaño. http://venelib-antao.blogspot.com/
**Promoción "Doctor Luis Plaza Izquierdo.1965"
yerena.geronimo@gmail.com
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