Rafael Arteaga Romero*
Que pena sentí como nativo de este país cuando hace pocos días caminaba alrededor de la plaza El Venezolano, en pleno centro caraqueño y pude observar como en una suerte de galería pictórica pública y adornando una de las aceras que circundan la plaza, estaban pintados en la pared a todo color, los rostros de los mas conocidos héroes de nuestra guerra de Independencia. Eran 15 en total comenzando por nuestro Libertador tal como debe ser. Vi a Sucre, Ribas, Urdaneta, grandes guerreros y a otros quizás menos llenos de pólvora española como O’ Leary, los hermanos Monagas, culpables estos de una dictadura a la cual se acusa de asaltar al venerable Congreso de la República, etc.
Todos estaban allí por orden de alguien cuyos “estudios” de historia no fueron lo suficientemente completos como para recordar que faltó colocar el retrato de alguien que solo en la guerra de Independencia protagonizó 47 acciones miliares, de las cuales y para beneficio patrio fue triunfador en 43. En una de ellas el Libertador exclamó “es la más grande de las proezas militares que mis ojos han visto” refiriéndose a las Queseras del Medio. Ese alguien también “olvidó” Mucuritas, Mata de la Miel, El Yagual y por si fuera poco la magna epopeya del 24 de Junio de 1821 cuando en pleno campo de Carabobo es ascendido a General en Jefe por el mismísimo Bolívar por ser “el que mas se distinguió” tal como lo escribió en su Parte de Guerra al soberano Congreso.
Ese retrato, esa pintura que allí falta es la de ese General en Jefe llamado José Antonio Páez, cuya ausencia generó el sentimiento de pesar al cual aludí ante tan oprobioso olvido. No tengo dudas sobre el origen de la orden de omitir la pintura de Páez. Alguien con un enfermizo y malentendido bolivarianismo, pues no encuentro contradicción entre ser bolivariano fervoroso, decidido y ser paecista sincero y convencido de que a Páez hay que juzgarlo sin amor y sin odio, con severa imparcialidad, porque todo juicio sobre él debe ser consecuente a sus procederes y situándose en el contexto histórico de la época.
El historiador y profesor Adolfo Blonval López en su trabajo de ascenso a profesor titular de la Universidad de Carabobo (publicaciones de la Dirección de Cultura, U.C.) escribe ¿Somos Consecuentes? Y de seguidas transcribe dos Decretos y una Resolución referentes al prócer llanero:
El primero del 14 de Mayo de 1836 lo proclama CIUDADANO ESCLARECIDO.
El segundo del 25 de Marzo de 1850 lo declara traidor y lo expulsa perpetuamente del territorio patrio
Y la tercera del 15 de Julio de 1858 “abroga y condena como inicuos todos los actos públicos que desde el año 1848 han tenido por objeto despojar al General de sus grados, títulos y condecoraciones y mancillar su merecida fama”.
Ya todos conocemos los momentos históricos de los tres actos del mismo pueblo, representado por su misma gente: el Congreso Nacional y la Convención Nacional termina diciendo Blonval. Y yo en lo personal contestaría al distinguido historiador: NO; no hemos sido todos los venezolanos consecuentes con quien nos dio la nacionalidad y un país llamado Venezuela. Hoy más que nunca debemos enseñar, educar y reclamar cada vez que un funcionario de mayor o menor jerarquía empiece a lanzar denuestos contra la egregia figura del león llanero.
Estudiemos todos la verdadera historia venezolana entendiendo las obligantes circunstancias en que procedieron aquellos próceres y no pretendamos sembrar odio exaltando solo lo negativo, olvidando que el fiel de la balanza, en el caso del Centauro de los Llanos se inclina en mucho hacia lo positivo.
*Médico Pediatra,tataranieto del Ciudadano Esclarecido, fundador de la Nacionalidad Venezolana,propulsor y defensor del Gobierno Civil en Venezuela el cual fue cercenado por la dictadura de los Monagas.
sábado, 6 de noviembre de 2010
martes, 2 de noviembre de 2010
El Castillo San Felipe de Puerto Cabello
Eumenes Fuguet Borregales (*)
En el imperio español nunca se ocultaba el sol, era un decir en la época del rey Carlos V, se refería a la amplia extensión de sus territorios en el mundo. Con la finalidad de protegerse de las incursiones de piratas y corsarios, ordenaron construir en Hispanoamérica fortificaciones, utilizadas igualmente para almacenar los productos locales de exportación y la logística de los ocupantes. Eran grandes obras testigos de una época, algunas de ellas con el nombre de Felipe, en honor al rey Felipe de V de Borbón (1683-1746), se encuentran en: España, Guatemala, Colombia y Venezuela. A lo largo de la costa venezolana se construyeron importantes fortalezas de Oeste a Este, entre ellas: San Carlos a la entrada del Lago de Maracaibo, San Felipe en Puerto Cabello, San Antonio en Cumaná y San Carlos Borromeo en Pampatar. El ingeniero suizo Juan Amador Courten al diseñar y presentar en España los planos, es designado por orden real el 13 de junio de 1732 director de las obras del futuro fuerte San Felipe en Puerto Cabello. Llega en septiembre de ese año para iniciar la ejecución de los trabajos que durarán treinta meses; sería la más importante ciudadela construida en Venezuela. Courten se retira a España siendo relevado en 1736 por el ingeniero Juan Gañango Lescari; éste realiza unas mejoras a la construcción de forma pentagonal simulando una corona. La fortaleza tuvo su bautizo de fuego entre el 26 de abril y el 6 de mayo de 1743 por parte de la escuadra inglesa integrada por veintidós navíos al mando del comodoro Charles Knowles. La Compañía Guipuzcoana con más de cincuenta años de permanencia en Venezuela, utilizó el castillo como gran depósito de cacao, café y añil. En el castillo fueron encarcelados muchos paisanos que en diferentes épocas tuvieron relevante participación en la política, algunos de ellos con peor suerte murieron honrando sus ideas, tal es el caso de: los esclavos Matías Pedroza y Margarita España por su participación en el movimiento de Gual y España delatado en 1797. El generalísimo Francisco de Miranda encarcelado para seguir hacia Puerto Rico y Cádiz su destino final. El 30 de junio de 1812 el Tte. Francisco Vinoni Fernández, traiciona la confianza de Bolívar, perdiéndose el parque allí existente, a pesar de las acciones durante seis días por recobrar la más importante plaza en Venezuela. El general porteño Bartolomé Salóm y monseñor Ramón Ignacio Méndez presos en 1812; Vicente Salias autor de la letra del glorioso Himno Nacional allí fusilado el 17 de septiembre de 1814. La logística española para el sostenimiento de las fuerzas enviada desde Cuba y Puerto Rico llegaba a Puerto Cabello, por eso existía una orden real de realizar operaciones cercanas para no perder el importante y último bastión. Derrotadas las fuerzas realistas en Carabobo el 24 de junio de 1821 al mando del general Miguel de la Torre y Pando, la retirada organizada desde el glorioso campo, los moviliza hasta su último refugio en Puerto Cabello; Por órdenes del Libertador sería sitiado por el coronel Antonio Rangel. El 14 de abril de 1823, Páez inicia el penúltimo sitio de Puerto Cabello; el 7 de octubre de nuevo sitia la fortaleza, y La noche del 8 de noviembre de 1823 las fuerzas del "Centauro", capturan los trincherones aledaños al castillo derrotando al general Sebastián de la Calzada; el día 10 se rinde el último reducto que ocupaba el castillo San Felipe, procediendo la retirada hacia España el 16 de noviembre con bandera desplegada y a tambor batiente, vencidos mas no humillados. Denominado castillo Libertador a solicitud del coronel Ramón Ayala al general Páez el 17 de mayo de 1824; por las situaciones mencionadas notamos que esta instalación sirvió únicamente de lugar de encierro y martirio de tantos venezolanos que ofrendaron sus vidas, de allí que la mayoría de los historiadores se oponen a esta denominación, aceptando su nombre inicial de castillo San Felipe. En la época dictatorial de Juan Vicente Gómez, muchos dirigentes políticos, pasaron años en esos lúgubres calabozos, entre ellos: Andrés Eloy Blanco, José Rafael Pocaterra, Raúl Leoni y Jóvito Villalba. Andrés Eloy Blanco "El poeta del pueblo" en su famoso discurso ofrecido en el acto de lanzar al mar los grillos utilizados en el castillo San Felipe, en febrero de 1936 dijo: "Hemos echado al mar los grillos. Y maldito sea el hombre que intente fabricarlos de nuevo y poner una argolla de hierro en la carne de un hijo de Venezuela".
(*) Gral. de Bgda
eumenes7@gmail.com
Historia y Tradición
En el imperio español nunca se ocultaba el sol, era un decir en la época del rey Carlos V, se refería a la amplia extensión de sus territorios en el mundo. Con la finalidad de protegerse de las incursiones de piratas y corsarios, ordenaron construir en Hispanoamérica fortificaciones, utilizadas igualmente para almacenar los productos locales de exportación y la logística de los ocupantes. Eran grandes obras testigos de una época, algunas de ellas con el nombre de Felipe, en honor al rey Felipe de V de Borbón (1683-1746), se encuentran en: España, Guatemala, Colombia y Venezuela. A lo largo de la costa venezolana se construyeron importantes fortalezas de Oeste a Este, entre ellas: San Carlos a la entrada del Lago de Maracaibo, San Felipe en Puerto Cabello, San Antonio en Cumaná y San Carlos Borromeo en Pampatar. El ingeniero suizo Juan Amador Courten al diseñar y presentar en España los planos, es designado por orden real el 13 de junio de 1732 director de las obras del futuro fuerte San Felipe en Puerto Cabello. Llega en septiembre de ese año para iniciar la ejecución de los trabajos que durarán treinta meses; sería la más importante ciudadela construida en Venezuela. Courten se retira a España siendo relevado en 1736 por el ingeniero Juan Gañango Lescari; éste realiza unas mejoras a la construcción de forma pentagonal simulando una corona. La fortaleza tuvo su bautizo de fuego entre el 26 de abril y el 6 de mayo de 1743 por parte de la escuadra inglesa integrada por veintidós navíos al mando del comodoro Charles Knowles. La Compañía Guipuzcoana con más de cincuenta años de permanencia en Venezuela, utilizó el castillo como gran depósito de cacao, café y añil. En el castillo fueron encarcelados muchos paisanos que en diferentes épocas tuvieron relevante participación en la política, algunos de ellos con peor suerte murieron honrando sus ideas, tal es el caso de: los esclavos Matías Pedroza y Margarita España por su participación en el movimiento de Gual y España delatado en 1797. El generalísimo Francisco de Miranda encarcelado para seguir hacia Puerto Rico y Cádiz su destino final. El 30 de junio de 1812 el Tte. Francisco Vinoni Fernández, traiciona la confianza de Bolívar, perdiéndose el parque allí existente, a pesar de las acciones durante seis días por recobrar la más importante plaza en Venezuela. El general porteño Bartolomé Salóm y monseñor Ramón Ignacio Méndez presos en 1812; Vicente Salias autor de la letra del glorioso Himno Nacional allí fusilado el 17 de septiembre de 1814. La logística española para el sostenimiento de las fuerzas enviada desde Cuba y Puerto Rico llegaba a Puerto Cabello, por eso existía una orden real de realizar operaciones cercanas para no perder el importante y último bastión. Derrotadas las fuerzas realistas en Carabobo el 24 de junio de 1821 al mando del general Miguel de la Torre y Pando, la retirada organizada desde el glorioso campo, los moviliza hasta su último refugio en Puerto Cabello; Por órdenes del Libertador sería sitiado por el coronel Antonio Rangel. El 14 de abril de 1823, Páez inicia el penúltimo sitio de Puerto Cabello; el 7 de octubre de nuevo sitia la fortaleza, y La noche del 8 de noviembre de 1823 las fuerzas del "Centauro", capturan los trincherones aledaños al castillo derrotando al general Sebastián de la Calzada; el día 10 se rinde el último reducto que ocupaba el castillo San Felipe, procediendo la retirada hacia España el 16 de noviembre con bandera desplegada y a tambor batiente, vencidos mas no humillados. Denominado castillo Libertador a solicitud del coronel Ramón Ayala al general Páez el 17 de mayo de 1824; por las situaciones mencionadas notamos que esta instalación sirvió únicamente de lugar de encierro y martirio de tantos venezolanos que ofrendaron sus vidas, de allí que la mayoría de los historiadores se oponen a esta denominación, aceptando su nombre inicial de castillo San Felipe. En la época dictatorial de Juan Vicente Gómez, muchos dirigentes políticos, pasaron años en esos lúgubres calabozos, entre ellos: Andrés Eloy Blanco, José Rafael Pocaterra, Raúl Leoni y Jóvito Villalba. Andrés Eloy Blanco "El poeta del pueblo" en su famoso discurso ofrecido en el acto de lanzar al mar los grillos utilizados en el castillo San Felipe, en febrero de 1936 dijo: "Hemos echado al mar los grillos. Y maldito sea el hombre que intente fabricarlos de nuevo y poner una argolla de hierro en la carne de un hijo de Venezuela".
(*) Gral. de Bgda
eumenes7@gmail.com
Historia y Tradición
miércoles, 27 de octubre de 2010
NOTAS HISTORIALES SOBRE GEOLOGÍA DEL PETRÓLEO EN MARGARITA Y CUBAGUA
LUIS MATA GARCÍA
El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, en su libro Historia Natural y General de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Oceano, publicado en Sevilla, España, en 1535, se lleva el mérito de ser el primer autor en mencionar en la literatura universal la existencia del petróleo venezolano precisamente en la isla Cubagua (una de las tres integrantes del único estado completamente insular de Venezuela). Refiere Fernández de Oviedo en su libro: “(...) tiene en la punta del oeste un manadero de un licor como azeite junto a la mar/ encanta manera que corre por ella encima del agua/ haziendo señal mas de dos y tres leguas de la ysla: aun da olor de si este licor: algunos de los que lo han visto dizen ser llamado por los naturales stercus demonis: que es utilissimo en medicina” (transcrito literalmente del original en castellano antiguo).
Un año más tarde de publicado el citado libro, Su Majestad Juana, Reina de España, dirige una carta con fecha 3 de septiembre de 1536, a los Oficiales Reales de la ciudad de Nueva Cádiz en la isla de Cubagua. En alguna sección de dicho documento aparece: “Algunas personas han traydo en estos Reynos del azeite petrolio de que hay una fuente en dicha isla” (sic), y continúa en otra: “(...) aca ha parecido que es provechoso”, de esta manera la Reina ordena que en todo navío que parta de Cubagua le envíen la mayor cantidad que pudiesen de esa sustancia. Los Oficiales Reales cumplieron cabalmente la orden, segun consta, por la existencia de tres documentos que lo certifican y que se encuentran en el Archivo General de Indias de Sevilla: dos del año 1539 y el tercero de 1540 (Hermano Nectario María, 1958).
El primer embarque de petróleo venezolano procedente de Cubagua, llegó a Sevilla a la Casa de Contratación, en la nao Santa Cruz, según documentos del Archivo General de Indias, Indiferente General, legajo 1092 “Cartas de los Oficiales de la Contratación” (Hermano Nectario María, op. cit.). El documento reza en algunas porciones: “un barril de azeite de petrolio y una caxeta pequeña con ciertas muestras de piedras de color (..)” (sic). Este barril fue enviado a la Reina el 31 de octubre de 1539, según consta en otro documento de la Casa de Contratación.
Para diciembre de 1540, los Oficiales de la Casa de Contratación, aseguraron en un tercer documento haber enviado un segundo barril, que probablemente haya sido el último ya que el día de navidad de ese año, la ciudad de Nueva Cádiz de Cubagua fue destruida y sus vecinos se mudaron a la vecina isla de Margarita. El cronista de Indias Francisco López de Gómara, en su Historia General de las Indias (1552), expresa: En Cubagua (...) “hay una fuente de licor oloroso y medicinal, que corre sobre la agua del mar tres y más leguas”. No obstante, Martínez (1985) asegura que Gómara está “repitiendo” lo dicho por Fernandez de Oviedo.
Don Juan de Castellanos en su obra Elegías de Varones Ilustres de Indias (1589), Elegía XIII, Canto primero; se expresa así del petróleo hallado en Cubagua: “Tienen sus secas playas una fuente al/ oeste do bate la marina,/ de licor aprobado y escelente/ en el uso común de medicina:/ el cual en todo tiempo de corriente/ por cima de la mar se determina/ espacio de tres leguas, con las manchas/ que suelen ir patentes y bien anchas”.
También Antonio Herrera en 1615 alude a la “fuente olorosa de licor medicinal” de Cubagua (fide Martínez, op. cit.).
Según comunicación personal del Geól. José Méndez (ExConsultor de Petróleos de Venezuela y autor del libro “La exploración por hidrocarburos en Venezuela” , publicado en 1975), el 15 de Enero de 1907 Cipriano Castro concedió a Carlos Machado Romero el derecho exclusivo de explotar las minas de asfalto y petróleo que se pudieran encontrar en Cubagua, por el término de 25 años, posteriormente declarados insubsistentes por resolución del 25/01/1909 del Ministerio de Fomento ya que el contrato estipulaba que Machado tendría dos años para realizar la exploración, tarea que que no pudo cumplir.
En 1910, una cuadrilla geológica de la Venezuelan Development Co. Ltd. estudió los manaderos de Cubagua y de la Laguna Boca Chica en Macanao (Méndez, comunicación personal). Con base en las recomendaciones de la cuadrilla se seleccionaron sendas “pertenencias mineras”, las cuales aunadas a las de Manicuare (Suroeste de la península de Araya), serían penetradas por el taladro. La única que fue probada fue esta última, donde se perforaron los primeros dos pozos exploratorios por parte de la industria petrolera, resultando secos ambos.
En el mes de mayo de 1912, los geólogos Franklin Prout y Pike Henley exploraron Cubagua y Margarita, que pertenecían a la concesión que la Caribbean Petroleum Company había adquirido en enero de 1912. No recomendaron adquirir “pertenencias” mineras en Cubagua debido a que ya las tenía la Venezuelan Development Co. Ltd., sino adquirir 500 hectareas en Boca Chica (Méndez, comunicación personal).
El 2 de mayo de 1921, Pedro Vicente Navarro solicitó permiso de explotación en Cubagua; el 22 de enero de 1922, se otorgó una concesión de exploración a José María Merchán. Todas estas concesiones caducaron y se extinguieron. Gonzalo Senior obtuvo la concesión para explorar y explotar los posibles yacimientos de la isla según gaceta oficial N° 19302 de fecha 30-VII-´37, para ello se constituyó la C.A. Yacimientos Petrolíferos de Cubagua.
Todas las evidencias documentales parecen indicar que el primer estudio geológico sensu stricto de reconocimiento de la isla Cubagua lo realizó el geólogo Phillips Andrews en 1939. Andrews indicó la existencia de un manadero de petróleo de 15° API.
El 15 de diciembre de 1939, la Socony Vacuum Oil Company comenzó la perforación del primer pozo exploratorio para la C. A. Yacimientos Petrolíferos de Cubagua, el Cubagua- 1, el cual alcanzó una profundidad de 4670 pies (1424,5 metros) y fue abandonado el 18 de junio de 1940 no encontrando petróleo. El Cubagua-1 atravesó sedimentos del Plioceno (5 millones de años antes del presente)), Mioceno (15 m. a. a. p.), Oligoceno (30 m. a. a. p) y Eoceno (54-36 m. a. a. p.). El paleontólogo Pedro Bermúdez (1975) estudió la sección del Eoceno abarcando el intervalo 4220-4670´correspondientes a nueve muestras de núcleo (sección cilíndrica rocosa obtenida del hoyo), el cual identificó finalmente como una porción de la Formación El Dátil del Grupo Punta Carnero (Eoceno Medio: 42 millones de años antes del presente), basándose en el estudio de los foraminíferos diagnósticos (microfósiles marinos provistos de concha calcarea con una alta tasa de evolución que constituyen valiosas herramientas en la datación geológica).
El Cubagua-2 fue comenzado el 18-VII-´40 alcanzando una profundidad total de 5155 pies (1572,28 metros), atravesando sedimentos del Plioceno hasta llegar al Eoceno. Ninguno de los dos pozos alcanzó las arenas con potencialidades petrolíferas.
Los micropaleontólogos Bermúdez y Fuenmayor (1964) analizaron muestras de los pozos Cubagua 1 y 2 , en procura de foraminíferos bentónicos, describiendo las siguientes como nuevas especies para la ciencia: Bolivina cubaguensis (Cubagua 1); Rzehakina advena (Cubagua 2) y Spirobolivina mineacea (Cubagua 2).
Velásquez (1956) también hace eco de los “manaderos” y escribe: “tiene Cubagua en la punta oeste, en el sitio llamado La Brea, un manantial de petróleo, observable sobre el agua del mar a dos y tres leguas de la isla en tiempos de corriente”. En una sección de un artículo publicado en el Diario El Universal (5-IV-56), se puede leer lo siguiente, refiriendose a Cubagua: “... Existen manaderos de petróleo activos en los alrededores de la isla y en el mar que la circunda, lo que sólo puede tener un significado, a saber: que existe una gran cantidad de petróleo en las rocas debajo (...) y que hay suficiente presión de gas para fluir este aceite en la superficie”.
En lo que respecta a Margarita, en un artículo del año 1919, Charles Caracristi afirmó haber descubierto un mene en Punta Arenas (Península de Macanao). Aguerrevere (1936), expresa en el mismo orden de ideas: “... en la región occidental de Margarita, cerca de la Laguna de Bocachica, hay unas pequeñas manifestaciones de petróleo (...), no quiere esto decir que se haya comprobado definitivamente que no hay depósitos de valor comercial en ese lugar”.
Un artículo periodístico (El Universal 25-III-´56) da cuenta de un hallazgo poco común en Macanao: “que hay petróleo en Margarita parecen confirmar las perforaciones que en busca de agua se están llevando a cabo en Macanao, por disposición del Ejecutivo del Estado (...) se comenzó hace algunos días a perforar el primer pozo en busca de agua dulce, al costado de la población de Boca del Pozo, del que a los 41 metros brotó un ruido sordo y luego un silbido hasta hacer su aparición un chorro de agua aceitosa, y luego un líquido negruzco pegajoso”.
Sin embargo, ya en 1951, Lorenz ofrecía una explicación de las potencialidades petrolíferas de Margarita: “La isla Margarita , propiamente ofrece pocas condiciones favorables para la existencia de yacimientos petrolíferos, en vista de que: 1) el cretácico, por su carácter metamórfico, cabe descartarlo como roca madre; 2) los sedimentos terciarios no poseen espesores halagadores; 3) estructuras favorables son inestables o están parcialmente erosionadas”.
Aníbal Martínez (1992), trata de explicar la naturaleza “anecdótica” de una botella de petróleo presumiblemente obtenida de un micaesquisto en las cercanías de la Laguna de Boca Chica por el investigador Wagenaar Hummelinck en la década de los treinta y citada por Rutten (1940), alegando que no hay afloramientos de metamórficas en la Laguna sino que son “capas de la Formación Cubagua las que la circundan”, no pareciéndole racional suponer que el mene citado por Rutten se ubique en “medio de la roca metamórfica” ni que se relacione con las sedimentarias del Grupo Punta Carnero (Eoceno).
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS Y HEMEROGRAFICAS
AGUERREVERE, PEDRO. 1936. Notas Geológicas Sobre Margarita y Coche. Boletín de la Soc. Ven. de Cs. Naturales, 28: 397-403.
BERMÚDEZ, P. & FUENMAYOR, A. 1964. Consideraciones Sobre los Sedimentos del Mioceno Medio al Reciente de las Costas Central y Oriental de Venezuela, Parte II, Los Foramíferos Bentónicos. Boletín de Geología VII (14): 413-611.
BERMÚDEZ, PEDRO. 1975. Estudio de la Sección del Eoceno en el Pozo Cubagua-1, Isla de Cubagua, Estado Nueva Esparta, Venezuela. Boletín de Geología, XII (23): 494-503.
CARACRISTI, CHARLES. 1919. Magnesite on the Island of Margarita. Eng. Min. J. (New York).
CASTELLANOS, JUAN DE. 1962. Elegías de Varones Ilustres de Indias. Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, # 57. Fuentes para la Historia Colonial de Venezuela. 284 pp.
Diario El Nacional. 25-III-´56. “Creen haber encontrado petróleo en Margarita”.
Diario El Universal. 05-IV-´56. “Petróleo en la Isla de Margarita”.
HERMANO NECTARIO MARÍA. 1958. Petróleo de Cubagua para su Majestad La Reina. Revista El Farol, XX (176): 24-25.
LÓPEZ DE GÓMARA, FRANCISCO. 1991. Historia General de Las Indias y Vida de Hernán Cortés.Biblioteca Ayacucho # 64. Caracas. 355 p.
LORENZ, WOLFGANG. 1951. Contribución a la Geología de las Formaciones Sedimentarias de la Isla de Margarita. Tesis de grado U.C.V. (inédita)
MARTINEZ, ANIBAL. 1992. Una Botella de Petróleo de Margarita. Primeras Jornadas de Historia de las Ciencias Geológicas (1991). Bol. Soc. Ven. Geól., 43: 30-35.
___________________. 1985. Cronología del Petróleo Venezolano.
RUTTEN, L. 1940. On the Geology of Margarita, Cubagua and Coche (Venezuela). Konink. Akad. Van Wetenschappen te Amsterdam, 43 (7):828-841.
VELÁSQUEZ, JUSTO S. 1956. Petróleo y Perlas en Cubagua. Revista Shell, 5(18):45-52.
Luis Mata García
lmata2000@yahoo.com
26/mayo/2003
El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, en su libro Historia Natural y General de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Oceano, publicado en Sevilla, España, en 1535, se lleva el mérito de ser el primer autor en mencionar en la literatura universal la existencia del petróleo venezolano precisamente en la isla Cubagua (una de las tres integrantes del único estado completamente insular de Venezuela). Refiere Fernández de Oviedo en su libro: “(...) tiene en la punta del oeste un manadero de un licor como azeite junto a la mar/ encanta manera que corre por ella encima del agua/ haziendo señal mas de dos y tres leguas de la ysla: aun da olor de si este licor: algunos de los que lo han visto dizen ser llamado por los naturales stercus demonis: que es utilissimo en medicina” (transcrito literalmente del original en castellano antiguo).
Un año más tarde de publicado el citado libro, Su Majestad Juana, Reina de España, dirige una carta con fecha 3 de septiembre de 1536, a los Oficiales Reales de la ciudad de Nueva Cádiz en la isla de Cubagua. En alguna sección de dicho documento aparece: “Algunas personas han traydo en estos Reynos del azeite petrolio de que hay una fuente en dicha isla” (sic), y continúa en otra: “(...) aca ha parecido que es provechoso”, de esta manera la Reina ordena que en todo navío que parta de Cubagua le envíen la mayor cantidad que pudiesen de esa sustancia. Los Oficiales Reales cumplieron cabalmente la orden, segun consta, por la existencia de tres documentos que lo certifican y que se encuentran en el Archivo General de Indias de Sevilla: dos del año 1539 y el tercero de 1540 (Hermano Nectario María, 1958).
El primer embarque de petróleo venezolano procedente de Cubagua, llegó a Sevilla a la Casa de Contratación, en la nao Santa Cruz, según documentos del Archivo General de Indias, Indiferente General, legajo 1092 “Cartas de los Oficiales de la Contratación” (Hermano Nectario María, op. cit.). El documento reza en algunas porciones: “un barril de azeite de petrolio y una caxeta pequeña con ciertas muestras de piedras de color (..)” (sic). Este barril fue enviado a la Reina el 31 de octubre de 1539, según consta en otro documento de la Casa de Contratación.
Para diciembre de 1540, los Oficiales de la Casa de Contratación, aseguraron en un tercer documento haber enviado un segundo barril, que probablemente haya sido el último ya que el día de navidad de ese año, la ciudad de Nueva Cádiz de Cubagua fue destruida y sus vecinos se mudaron a la vecina isla de Margarita. El cronista de Indias Francisco López de Gómara, en su Historia General de las Indias (1552), expresa: En Cubagua (...) “hay una fuente de licor oloroso y medicinal, que corre sobre la agua del mar tres y más leguas”. No obstante, Martínez (1985) asegura que Gómara está “repitiendo” lo dicho por Fernandez de Oviedo.
Don Juan de Castellanos en su obra Elegías de Varones Ilustres de Indias (1589), Elegía XIII, Canto primero; se expresa así del petróleo hallado en Cubagua: “Tienen sus secas playas una fuente al/ oeste do bate la marina,/ de licor aprobado y escelente/ en el uso común de medicina:/ el cual en todo tiempo de corriente/ por cima de la mar se determina/ espacio de tres leguas, con las manchas/ que suelen ir patentes y bien anchas”.
También Antonio Herrera en 1615 alude a la “fuente olorosa de licor medicinal” de Cubagua (fide Martínez, op. cit.).
Según comunicación personal del Geól. José Méndez (ExConsultor de Petróleos de Venezuela y autor del libro “La exploración por hidrocarburos en Venezuela” , publicado en 1975), el 15 de Enero de 1907 Cipriano Castro concedió a Carlos Machado Romero el derecho exclusivo de explotar las minas de asfalto y petróleo que se pudieran encontrar en Cubagua, por el término de 25 años, posteriormente declarados insubsistentes por resolución del 25/01/1909 del Ministerio de Fomento ya que el contrato estipulaba que Machado tendría dos años para realizar la exploración, tarea que que no pudo cumplir.
En 1910, una cuadrilla geológica de la Venezuelan Development Co. Ltd. estudió los manaderos de Cubagua y de la Laguna Boca Chica en Macanao (Méndez, comunicación personal). Con base en las recomendaciones de la cuadrilla se seleccionaron sendas “pertenencias mineras”, las cuales aunadas a las de Manicuare (Suroeste de la península de Araya), serían penetradas por el taladro. La única que fue probada fue esta última, donde se perforaron los primeros dos pozos exploratorios por parte de la industria petrolera, resultando secos ambos.
En el mes de mayo de 1912, los geólogos Franklin Prout y Pike Henley exploraron Cubagua y Margarita, que pertenecían a la concesión que la Caribbean Petroleum Company había adquirido en enero de 1912. No recomendaron adquirir “pertenencias” mineras en Cubagua debido a que ya las tenía la Venezuelan Development Co. Ltd., sino adquirir 500 hectareas en Boca Chica (Méndez, comunicación personal).
El 2 de mayo de 1921, Pedro Vicente Navarro solicitó permiso de explotación en Cubagua; el 22 de enero de 1922, se otorgó una concesión de exploración a José María Merchán. Todas estas concesiones caducaron y se extinguieron. Gonzalo Senior obtuvo la concesión para explorar y explotar los posibles yacimientos de la isla según gaceta oficial N° 19302 de fecha 30-VII-´37, para ello se constituyó la C.A. Yacimientos Petrolíferos de Cubagua.
Todas las evidencias documentales parecen indicar que el primer estudio geológico sensu stricto de reconocimiento de la isla Cubagua lo realizó el geólogo Phillips Andrews en 1939. Andrews indicó la existencia de un manadero de petróleo de 15° API.
El 15 de diciembre de 1939, la Socony Vacuum Oil Company comenzó la perforación del primer pozo exploratorio para la C. A. Yacimientos Petrolíferos de Cubagua, el Cubagua- 1, el cual alcanzó una profundidad de 4670 pies (1424,5 metros) y fue abandonado el 18 de junio de 1940 no encontrando petróleo. El Cubagua-1 atravesó sedimentos del Plioceno (5 millones de años antes del presente)), Mioceno (15 m. a. a. p.), Oligoceno (30 m. a. a. p) y Eoceno (54-36 m. a. a. p.). El paleontólogo Pedro Bermúdez (1975) estudió la sección del Eoceno abarcando el intervalo 4220-4670´correspondientes a nueve muestras de núcleo (sección cilíndrica rocosa obtenida del hoyo), el cual identificó finalmente como una porción de la Formación El Dátil del Grupo Punta Carnero (Eoceno Medio: 42 millones de años antes del presente), basándose en el estudio de los foraminíferos diagnósticos (microfósiles marinos provistos de concha calcarea con una alta tasa de evolución que constituyen valiosas herramientas en la datación geológica).
El Cubagua-2 fue comenzado el 18-VII-´40 alcanzando una profundidad total de 5155 pies (1572,28 metros), atravesando sedimentos del Plioceno hasta llegar al Eoceno. Ninguno de los dos pozos alcanzó las arenas con potencialidades petrolíferas.
Los micropaleontólogos Bermúdez y Fuenmayor (1964) analizaron muestras de los pozos Cubagua 1 y 2 , en procura de foraminíferos bentónicos, describiendo las siguientes como nuevas especies para la ciencia: Bolivina cubaguensis (Cubagua 1); Rzehakina advena (Cubagua 2) y Spirobolivina mineacea (Cubagua 2).
Velásquez (1956) también hace eco de los “manaderos” y escribe: “tiene Cubagua en la punta oeste, en el sitio llamado La Brea, un manantial de petróleo, observable sobre el agua del mar a dos y tres leguas de la isla en tiempos de corriente”. En una sección de un artículo publicado en el Diario El Universal (5-IV-56), se puede leer lo siguiente, refiriendose a Cubagua: “... Existen manaderos de petróleo activos en los alrededores de la isla y en el mar que la circunda, lo que sólo puede tener un significado, a saber: que existe una gran cantidad de petróleo en las rocas debajo (...) y que hay suficiente presión de gas para fluir este aceite en la superficie”.
En lo que respecta a Margarita, en un artículo del año 1919, Charles Caracristi afirmó haber descubierto un mene en Punta Arenas (Península de Macanao). Aguerrevere (1936), expresa en el mismo orden de ideas: “... en la región occidental de Margarita, cerca de la Laguna de Bocachica, hay unas pequeñas manifestaciones de petróleo (...), no quiere esto decir que se haya comprobado definitivamente que no hay depósitos de valor comercial en ese lugar”.
Un artículo periodístico (El Universal 25-III-´56) da cuenta de un hallazgo poco común en Macanao: “que hay petróleo en Margarita parecen confirmar las perforaciones que en busca de agua se están llevando a cabo en Macanao, por disposición del Ejecutivo del Estado (...) se comenzó hace algunos días a perforar el primer pozo en busca de agua dulce, al costado de la población de Boca del Pozo, del que a los 41 metros brotó un ruido sordo y luego un silbido hasta hacer su aparición un chorro de agua aceitosa, y luego un líquido negruzco pegajoso”.
Sin embargo, ya en 1951, Lorenz ofrecía una explicación de las potencialidades petrolíferas de Margarita: “La isla Margarita , propiamente ofrece pocas condiciones favorables para la existencia de yacimientos petrolíferos, en vista de que: 1) el cretácico, por su carácter metamórfico, cabe descartarlo como roca madre; 2) los sedimentos terciarios no poseen espesores halagadores; 3) estructuras favorables son inestables o están parcialmente erosionadas”.
Aníbal Martínez (1992), trata de explicar la naturaleza “anecdótica” de una botella de petróleo presumiblemente obtenida de un micaesquisto en las cercanías de la Laguna de Boca Chica por el investigador Wagenaar Hummelinck en la década de los treinta y citada por Rutten (1940), alegando que no hay afloramientos de metamórficas en la Laguna sino que son “capas de la Formación Cubagua las que la circundan”, no pareciéndole racional suponer que el mene citado por Rutten se ubique en “medio de la roca metamórfica” ni que se relacione con las sedimentarias del Grupo Punta Carnero (Eoceno).
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS Y HEMEROGRAFICAS
AGUERREVERE, PEDRO. 1936. Notas Geológicas Sobre Margarita y Coche. Boletín de la Soc. Ven. de Cs. Naturales, 28: 397-403.
BERMÚDEZ, P. & FUENMAYOR, A. 1964. Consideraciones Sobre los Sedimentos del Mioceno Medio al Reciente de las Costas Central y Oriental de Venezuela, Parte II, Los Foramíferos Bentónicos. Boletín de Geología VII (14): 413-611.
BERMÚDEZ, PEDRO. 1975. Estudio de la Sección del Eoceno en el Pozo Cubagua-1, Isla de Cubagua, Estado Nueva Esparta, Venezuela. Boletín de Geología, XII (23): 494-503.
CARACRISTI, CHARLES. 1919. Magnesite on the Island of Margarita. Eng. Min. J. (New York).
CASTELLANOS, JUAN DE. 1962. Elegías de Varones Ilustres de Indias. Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, # 57. Fuentes para la Historia Colonial de Venezuela. 284 pp.
Diario El Nacional. 25-III-´56. “Creen haber encontrado petróleo en Margarita”.
Diario El Universal. 05-IV-´56. “Petróleo en la Isla de Margarita”.
HERMANO NECTARIO MARÍA. 1958. Petróleo de Cubagua para su Majestad La Reina. Revista El Farol, XX (176): 24-25.
LÓPEZ DE GÓMARA, FRANCISCO. 1991. Historia General de Las Indias y Vida de Hernán Cortés.Biblioteca Ayacucho # 64. Caracas. 355 p.
LORENZ, WOLFGANG. 1951. Contribución a la Geología de las Formaciones Sedimentarias de la Isla de Margarita. Tesis de grado U.C.V. (inédita)
MARTINEZ, ANIBAL. 1992. Una Botella de Petróleo de Margarita. Primeras Jornadas de Historia de las Ciencias Geológicas (1991). Bol. Soc. Ven. Geól., 43: 30-35.
___________________. 1985. Cronología del Petróleo Venezolano.
RUTTEN, L. 1940. On the Geology of Margarita, Cubagua and Coche (Venezuela). Konink. Akad. Van Wetenschappen te Amsterdam, 43 (7):828-841.
VELÁSQUEZ, JUSTO S. 1956. Petróleo y Perlas en Cubagua. Revista Shell, 5(18):45-52.
Luis Mata García
lmata2000@yahoo.com
26/mayo/2003
lunes, 25 de octubre de 2010
A Luis Mariano Rivera
Esperanza Del Valle
Yo le canto a Mariano Rivera
porque es el cantor de Oriente
Yo le canto desde esta ribera
para que su palabra me oriente
Yo le admiro al canta autor
porque el compuso cerecita
y todos dicen como el amor
que es una fruta dulcita
Yo le canto a Mariano Rivera
porque él le cantó al semeruco
y porque decía en primavera
yo me voy para el conuco
Yo le canto a Mariano Rivera
porque en su prosa me inspiro
hasta lograr que Ud me quiera
y me devuelva el suspiro.
Esperanza del Valle
Biografía
Luis Mariano Rivera Font nació el 19 de agosto de 1906, en el valle de Canchunchú, en el Estado Sucre al Nororiente de Venezuela y falleció el 15 de marzo de 2002. Fue un cantante, compositor, poeta y dramaturgo popular venezolano.
Su vida, como la de cualquier campesino de la zona de Paría, estuvo marcada por las carencias y necesidades que caracterizan la pobreza de las zonas rurales de Venezuela. A temprana edad se quedó huérfano, llegó a ser peón de la hacienda de su propio padre y su educación formal fue sólo hasta el tercer grado de primaria. Sin embargo, a pesar de su condición de ser un casi analfabeta, enseñó que las ganas que dicta la perseverancia por ser un hombre digno pueden ser más fuertes de las que uno cree. A los 38 años, motivado por una corrección ortográfica que le hiciera un muchacho (había escrito “depocito de yelo” en vez de “depósito de hielo”) decide ir a una escuela donde aprendió a leer y escribir bien.
Por su parte la vida de músico, poeta y hasta de dramaturgo, pues Luis Mariano escribía obras de teatro, comienza a los 48 años de edad. Él relataba que fue siendo “un viejo” cuando logro “meter un poco de luz” en su pensamiento y fue así como la música y los versos empezaron a dibujar su existencia.
Se le conoció como un músico autodidacta y un hombre de pocas palabras, pero de gran sensibilidad, Rivera solía decir que su primer encuentro con la música fue por pura casualidad. "Fue un diciembre. Mis amigos querían cantar una nueva parranda, pero no tenían idea de por dónde empezar, así que escribí una canción para ellos.
Hasta el continente Asiático supo del arte de Luis Mariano Rivera, pues el no menos famoso Paul Muriat versionó la canción “Juana Francisca” y la convirtió en un éxito de la música instrumental en Japón. Otro motivo de orgullo para el poeta fue la versión de “Canchunchú Florido” que hiciera, magistralmente, La Orquesta Filarmónica de Londres.
No en vano han venido los reconocimientos a su vida artística. La Fundación Pampero, La Universidad de Oriente, Cementos Caribe y la Fundación Tradiciones Caraqueñas han realizado producciones discográficas antológicas para enaltecer las creaciones del “Cantor de Canchunchú”.
Del mismo modo, la vida de este oriental ha inspirado canciones como “A Luis Mariano”, del musicólogo Rafael Salazar y “La Canción de Luis Mariano”, del siempre recordado Alí Primera.
Así mismo, distintos Colegios Universitarios y Universidades de Venezuela le han otorgado la distinción de Profesor Honoris Causa. La UDO, el Instituto Universitario de Tecnología “José Antonio Anzoáteguí”, el Colegio Universitario de Carúpano y nuestra Universidad Central, a través de la Orden José Felix Ribas, han homenajeado merecidamente al poeta.
Luis Mariano también ha sido distinguido con las ordenes: “Francisco de Miranda”, “Andrés Bello” y “Antonio José de Sucre”, todas en su primera clase, que otorga el Ejecutivo Nacional Venezolano.
Yo le canto a Mariano Rivera
porque es el cantor de Oriente
Yo le canto desde esta ribera
para que su palabra me oriente
Yo le admiro al canta autor
porque el compuso cerecita
y todos dicen como el amor
que es una fruta dulcita
Yo le canto a Mariano Rivera
porque él le cantó al semeruco
y porque decía en primavera
yo me voy para el conuco
Yo le canto a Mariano Rivera
porque en su prosa me inspiro
hasta lograr que Ud me quiera
y me devuelva el suspiro.
Esperanza del Valle
Biografía
Luis Mariano Rivera Font nació el 19 de agosto de 1906, en el valle de Canchunchú, en el Estado Sucre al Nororiente de Venezuela y falleció el 15 de marzo de 2002. Fue un cantante, compositor, poeta y dramaturgo popular venezolano.
Su vida, como la de cualquier campesino de la zona de Paría, estuvo marcada por las carencias y necesidades que caracterizan la pobreza de las zonas rurales de Venezuela. A temprana edad se quedó huérfano, llegó a ser peón de la hacienda de su propio padre y su educación formal fue sólo hasta el tercer grado de primaria. Sin embargo, a pesar de su condición de ser un casi analfabeta, enseñó que las ganas que dicta la perseverancia por ser un hombre digno pueden ser más fuertes de las que uno cree. A los 38 años, motivado por una corrección ortográfica que le hiciera un muchacho (había escrito “depocito de yelo” en vez de “depósito de hielo”) decide ir a una escuela donde aprendió a leer y escribir bien.
Por su parte la vida de músico, poeta y hasta de dramaturgo, pues Luis Mariano escribía obras de teatro, comienza a los 48 años de edad. Él relataba que fue siendo “un viejo” cuando logro “meter un poco de luz” en su pensamiento y fue así como la música y los versos empezaron a dibujar su existencia.
Se le conoció como un músico autodidacta y un hombre de pocas palabras, pero de gran sensibilidad, Rivera solía decir que su primer encuentro con la música fue por pura casualidad. "Fue un diciembre. Mis amigos querían cantar una nueva parranda, pero no tenían idea de por dónde empezar, así que escribí una canción para ellos.
Hasta el continente Asiático supo del arte de Luis Mariano Rivera, pues el no menos famoso Paul Muriat versionó la canción “Juana Francisca” y la convirtió en un éxito de la música instrumental en Japón. Otro motivo de orgullo para el poeta fue la versión de “Canchunchú Florido” que hiciera, magistralmente, La Orquesta Filarmónica de Londres.
No en vano han venido los reconocimientos a su vida artística. La Fundación Pampero, La Universidad de Oriente, Cementos Caribe y la Fundación Tradiciones Caraqueñas han realizado producciones discográficas antológicas para enaltecer las creaciones del “Cantor de Canchunchú”.
Del mismo modo, la vida de este oriental ha inspirado canciones como “A Luis Mariano”, del musicólogo Rafael Salazar y “La Canción de Luis Mariano”, del siempre recordado Alí Primera.
Así mismo, distintos Colegios Universitarios y Universidades de Venezuela le han otorgado la distinción de Profesor Honoris Causa. La UDO, el Instituto Universitario de Tecnología “José Antonio Anzoáteguí”, el Colegio Universitario de Carúpano y nuestra Universidad Central, a través de la Orden José Felix Ribas, han homenajeado merecidamente al poeta.
Luis Mariano también ha sido distinguido con las ordenes: “Francisco de Miranda”, “Andrés Bello” y “Antonio José de Sucre”, todas en su primera clase, que otorga el Ejecutivo Nacional Venezolano.
jueves, 21 de octubre de 2010
"Carta de la viuda de Sucre al asesino"
Eumenes Fuguet Borregales (*)
El general en Jefe Antonio José de Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho, "el prócer mas puro de la independencia americana" y "El Caballero de la Historia", fue vilmente asesinado en la montaña de Berruecos, el 4 de junio de 1830, al sur de Colombia, cuando se dirigía desde Bogotá a encontrarse con su familia en Quito-Ecuador.
Su viuda, doña Mariana Carcelén y Larrea, Marquesa de Solanda y Villaroche, le escribió una carta al asesino intelectual, el general José María Obando, natural de Pasto-Colombia, con unas sentidas palabras, las cuales por su hondo contenido humano transcribimos a continuación:
"Estos fúnebres vestidos, este pecho rasgado, el pálido rostro y desgreñado cabello, están indicando tristemente los sentimientos dolorosos que abruman mi alma.
Ayer esposa envidiable de un héroe, hoy objeto lastimero de conmiseración, nunca existió un mortal más desdichado que yo, no lo dude, hombre execrable: la que te habla es la viuda desafortunada del Gran Mariscal de Ayacucho. Heredero de infamias y delitos, aunque te complazca el crimen, aunque él sea tu hechizo! Dime, desacordado, ¿para saciar tu sed de sangre era menester inmolar a una víctima tan ilustre, una víctima tan inocente?, ¿ninguna otra podía saciar tu saña infernal?
Yo te lo juro, e invoco por testigo el alto cielo, 'un corazón más puro y recio que el de Sucre no palpitó en pecho humano'. Unida a él con lazos que solo tú, bárbaro, fuiste capaz de desatar; unida a su memoria por vínculos que tu poder maléfico no alcanza a romper. No conocí en mi esposo sino un carácter elevado y bondadoso, un alma llena de benevolencia y generosidad.
Mas yo no pretendo hacer aquí una apología del general Sucre; ella está escrita en los fastos gloriosos de la Patria. No reclamo su vida, pudiste arrebatarla, pero no restituirla, tampoco busco la represalia. Mal pudiera dirigir el acero vengador la trémula mano de una mujer. Además, el Ser Supremo, cuya sabiduría quiso por sus fines inescrutables consentir en un delito, sabrá exigirte un día cuenta más severa.
Mucho menos imploro tu compasión, ella me serviría de un cruel suplicio. Sólo pido que me des las cenizas de tu víctima. Si dejas que ellas se alejen de esas tórridas montañas, lúgubre guarida del crimen y de la muerte y del pestífero influjo de tu presencia, más terrífica todavía que la muerte y el crimen.
Tus atrocidades, hombre inhumano, no necesitan nuevos testimonios. En tu frente feroz está impresa con caracteres indelebles la reprobación del Eterno. Tu mirada siniestra es el tósigo de la virtud, tu nombre en el epígrafe de la iniquidad y la sangre que enrojece tus manos parricidas, el trofeo de tus delitos, ¿aspiras a más?
Cédeme pues los despojos mortales, las tristes reliquias del héroe, del padre y del esposo, y toma en retorno las trémulas imprecaciones de su Patria, de su huérfana y de su viuda".
(*) General de Brigada (Ej)
Historia y Tradición
El general en Jefe Antonio José de Sucre, Gran Mariscal de Ayacucho, "el prócer mas puro de la independencia americana" y "El Caballero de la Historia", fue vilmente asesinado en la montaña de Berruecos, el 4 de junio de 1830, al sur de Colombia, cuando se dirigía desde Bogotá a encontrarse con su familia en Quito-Ecuador.
Su viuda, doña Mariana Carcelén y Larrea, Marquesa de Solanda y Villaroche, le escribió una carta al asesino intelectual, el general José María Obando, natural de Pasto-Colombia, con unas sentidas palabras, las cuales por su hondo contenido humano transcribimos a continuación:
"Estos fúnebres vestidos, este pecho rasgado, el pálido rostro y desgreñado cabello, están indicando tristemente los sentimientos dolorosos que abruman mi alma.
Ayer esposa envidiable de un héroe, hoy objeto lastimero de conmiseración, nunca existió un mortal más desdichado que yo, no lo dude, hombre execrable: la que te habla es la viuda desafortunada del Gran Mariscal de Ayacucho. Heredero de infamias y delitos, aunque te complazca el crimen, aunque él sea tu hechizo! Dime, desacordado, ¿para saciar tu sed de sangre era menester inmolar a una víctima tan ilustre, una víctima tan inocente?, ¿ninguna otra podía saciar tu saña infernal?
Yo te lo juro, e invoco por testigo el alto cielo, 'un corazón más puro y recio que el de Sucre no palpitó en pecho humano'. Unida a él con lazos que solo tú, bárbaro, fuiste capaz de desatar; unida a su memoria por vínculos que tu poder maléfico no alcanza a romper. No conocí en mi esposo sino un carácter elevado y bondadoso, un alma llena de benevolencia y generosidad.
Mas yo no pretendo hacer aquí una apología del general Sucre; ella está escrita en los fastos gloriosos de la Patria. No reclamo su vida, pudiste arrebatarla, pero no restituirla, tampoco busco la represalia. Mal pudiera dirigir el acero vengador la trémula mano de una mujer. Además, el Ser Supremo, cuya sabiduría quiso por sus fines inescrutables consentir en un delito, sabrá exigirte un día cuenta más severa.
Mucho menos imploro tu compasión, ella me serviría de un cruel suplicio. Sólo pido que me des las cenizas de tu víctima. Si dejas que ellas se alejen de esas tórridas montañas, lúgubre guarida del crimen y de la muerte y del pestífero influjo de tu presencia, más terrífica todavía que la muerte y el crimen.
Tus atrocidades, hombre inhumano, no necesitan nuevos testimonios. En tu frente feroz está impresa con caracteres indelebles la reprobación del Eterno. Tu mirada siniestra es el tósigo de la virtud, tu nombre en el epígrafe de la iniquidad y la sangre que enrojece tus manos parricidas, el trofeo de tus delitos, ¿aspiras a más?
Cédeme pues los despojos mortales, las tristes reliquias del héroe, del padre y del esposo, y toma en retorno las trémulas imprecaciones de su Patria, de su huérfana y de su viuda".
(*) General de Brigada (Ej)
Historia y Tradición
jueves, 14 de octubre de 2010
Grados militares del Libertador
Eumenes Fuguet Borregales (*)
El 14 de octubre de 1813 en la Iglesia Convento de San Francisco de
Caracas, las autoridades presididas por el doctor Cristóbal Mendoza,
ascienden al brigadier Bolívar a Capitán General de los Ejércitos de
Venezuela y lo proclaman Libertador de Venezuela, titulo con que
pasará a la historia cual "Caballero andante de la inmortalidad". Tres
días después recibirá el grado de General en Jefe sustituyendo al de
Capitán General utilizado por el ejército español; nuestro Libertador
es el segundo de los once generales en jefe de la Venezuela heroica,
siendo el primero el "siempre precursor", Francisco "libertad"
Miranda. La sustitución de los grados obedece al Reglamento promulgado
por Bolívar en Caracas el 17 de octubre de 1813 relacionado con "los
uniformes, divisas y graduaciones de los Ejércitos de la República de
Venezuela"; en dicha disposición el Libertador reemplaza los
siguientes grados del ejército español:
Brigadier por el General de Brigada.
Mariscal de Campo y Teniente General por el General de División.
Capitán General por el General en Jefe.
El 14 de enero de 1796 Bolívar con apenas catorce años, ingresa como
cadete del batallón de Milicias Blancas de los Valles de Aragua,
comandado por su padre el coronel Juan Vicente Bolívar; egresa con el
grado de subteniente de la 6ta Compañía del referido Batallón de
Milicias el 7 de octubre de 1797. Con ese grado viaja a España donde
contrajo matrimonio el 26 de mayo de 1802, previo permiso del rey por
tratarse de un oficial de Milicias. El 16 de diciembre de 1802 obtiene
el grado de Teniente de la 5ta Compañía del Batallón de Milicias,
viajará de nuevo a Europa, realizará el Juramento en Monte Sacro el 15
de agosto de 1805, seguirá a Norteamérica en octubre de 1806. Al
regresar a Venezuela en junio de 1807, se involucra con los jóvenes de
avanzada para promover el derrocamiento de las autoridades que
culminaría el 19 de abril de 1810. Continuará con ese grado hasta ese
año, cuando la Junta Suprema de Caracas le concede el ascenso de
capitán de la 4ta Compañía del Batallón de Milicias con fecha 24 de
mayo de 1810. No se tiene información ni documentación de los
inmediatos grados superiores de Bolívar, es decir mayor y teniente
coronel; lo cierto es que del grado de capitán es ascendido
directamente a coronel, cuando la Junta Suprema de Caracas dentro de
sus actividades envía comisiones al exterior para dar a conocer al
movimiento revolucionario y buscar apoyo moral y financiero. A Londres
fueron enviados Andrés Bello como secretario y traductor de la
comisión, el doctor Luis López Méndez sobrino político de Miranda y
Simón Bolívar con el grado de coronel, según oficio firmado el 2 de
junio de 1810 por José de las Llamosas y Martín Tovar Ponte,
copresidentes de la Junta Suprema; dirigido al Ministro británico de
Relaciones Exteriores. Misión que parte de La Guaira el 6 de junio en
la corbeta Wellington de la armada británica; el propósito de
ascenderlo a ese alto grado, posiblemente obedecía a darle cierto
realce a la comisión; algunos historiadores dan la versión, de que
para el momento no se disponía de los recursos financieros para
sufragar los gastos de las diferentes comisiones enviadas al exterior;
Bolívar cuya familia era de las mas adineradas, se compromete viajar
costeando los gastos a cambio del ascenso a coronel. Con ese grado
estará a las órdenes de Miranda en las operaciones de la rendición de
Valencia en julio y agosto de 1811, recibe su bautizo de fuego en
Mariara; Como coronel perderá la importante plaza de Puerto Cabello a
finales de junio de 1812, debido a la traición del Stte Francisco
Fernández Vinoni. Luego de la pérdida de la Primera República saldrá
emigrado a Curazao el 27 de agosto; se trasladará a finales de octubre
hacia Cartagena. El gobierno neogranadino lo asciende a Brigadier de
Estados Unidos de la Nueva Granada y le concede el titulo de
"Ciudadano de la Nueva Granada". Inicia el 24 de diciembre la Campaña
del Magdalena y el 14 de mayo de 1813 la Campaña Admirable, jalonada
de triunfos durante noventa días para llegar a Caracas el 6 de agosto.
Luego de ejecutar operaciones en Puerto Cabello y Valencia, regresa a
Caracas el 14 de octubre, donde la municipalidad agradecida en horas
de la tarde lo designa Capitán General de los Ejércitos y le otorga el
titulo de Libertador de Venezuela, cuyo equivalente en el Reglamento
mencionado al inicio del artículo, es el de general en jefe. Diría el
18 de octubre de ese año: "Libertador de Venezuela, titulo mas
glorioso y satisfactorio para mi, que el cetro de todos los imperios
de la tierra". El 7 de septiembre de 1814 en el Manifiesto de Carúpano
exclamó: "Yo os juro o Libertador o muerto".
Nota: la denominación de Mariscal como la observamos en los generales
Antonio José de Sucre y Juan Crisóstomo Falcón, es conferida como un
título, no como un grado.
(*) Gral. de Bgda
eumenes7@gmail.com
El 14 de octubre de 1813 en la Iglesia Convento de San Francisco de
Caracas, las autoridades presididas por el doctor Cristóbal Mendoza,
ascienden al brigadier Bolívar a Capitán General de los Ejércitos de
Venezuela y lo proclaman Libertador de Venezuela, titulo con que
pasará a la historia cual "Caballero andante de la inmortalidad". Tres
días después recibirá el grado de General en Jefe sustituyendo al de
Capitán General utilizado por el ejército español; nuestro Libertador
es el segundo de los once generales en jefe de la Venezuela heroica,
siendo el primero el "siempre precursor", Francisco "libertad"
Miranda. La sustitución de los grados obedece al Reglamento promulgado
por Bolívar en Caracas el 17 de octubre de 1813 relacionado con "los
uniformes, divisas y graduaciones de los Ejércitos de la República de
Venezuela"; en dicha disposición el Libertador reemplaza los
siguientes grados del ejército español:
Brigadier por el General de Brigada.
Mariscal de Campo y Teniente General por el General de División.
Capitán General por el General en Jefe.
El 14 de enero de 1796 Bolívar con apenas catorce años, ingresa como
cadete del batallón de Milicias Blancas de los Valles de Aragua,
comandado por su padre el coronel Juan Vicente Bolívar; egresa con el
grado de subteniente de la 6ta Compañía del referido Batallón de
Milicias el 7 de octubre de 1797. Con ese grado viaja a España donde
contrajo matrimonio el 26 de mayo de 1802, previo permiso del rey por
tratarse de un oficial de Milicias. El 16 de diciembre de 1802 obtiene
el grado de Teniente de la 5ta Compañía del Batallón de Milicias,
viajará de nuevo a Europa, realizará el Juramento en Monte Sacro el 15
de agosto de 1805, seguirá a Norteamérica en octubre de 1806. Al
regresar a Venezuela en junio de 1807, se involucra con los jóvenes de
avanzada para promover el derrocamiento de las autoridades que
culminaría el 19 de abril de 1810. Continuará con ese grado hasta ese
año, cuando la Junta Suprema de Caracas le concede el ascenso de
capitán de la 4ta Compañía del Batallón de Milicias con fecha 24 de
mayo de 1810. No se tiene información ni documentación de los
inmediatos grados superiores de Bolívar, es decir mayor y teniente
coronel; lo cierto es que del grado de capitán es ascendido
directamente a coronel, cuando la Junta Suprema de Caracas dentro de
sus actividades envía comisiones al exterior para dar a conocer al
movimiento revolucionario y buscar apoyo moral y financiero. A Londres
fueron enviados Andrés Bello como secretario y traductor de la
comisión, el doctor Luis López Méndez sobrino político de Miranda y
Simón Bolívar con el grado de coronel, según oficio firmado el 2 de
junio de 1810 por José de las Llamosas y Martín Tovar Ponte,
copresidentes de la Junta Suprema; dirigido al Ministro británico de
Relaciones Exteriores. Misión que parte de La Guaira el 6 de junio en
la corbeta Wellington de la armada británica; el propósito de
ascenderlo a ese alto grado, posiblemente obedecía a darle cierto
realce a la comisión; algunos historiadores dan la versión, de que
para el momento no se disponía de los recursos financieros para
sufragar los gastos de las diferentes comisiones enviadas al exterior;
Bolívar cuya familia era de las mas adineradas, se compromete viajar
costeando los gastos a cambio del ascenso a coronel. Con ese grado
estará a las órdenes de Miranda en las operaciones de la rendición de
Valencia en julio y agosto de 1811, recibe su bautizo de fuego en
Mariara; Como coronel perderá la importante plaza de Puerto Cabello a
finales de junio de 1812, debido a la traición del Stte Francisco
Fernández Vinoni. Luego de la pérdida de la Primera República saldrá
emigrado a Curazao el 27 de agosto; se trasladará a finales de octubre
hacia Cartagena. El gobierno neogranadino lo asciende a Brigadier de
Estados Unidos de la Nueva Granada y le concede el titulo de
"Ciudadano de la Nueva Granada". Inicia el 24 de diciembre la Campaña
del Magdalena y el 14 de mayo de 1813 la Campaña Admirable, jalonada
de triunfos durante noventa días para llegar a Caracas el 6 de agosto.
Luego de ejecutar operaciones en Puerto Cabello y Valencia, regresa a
Caracas el 14 de octubre, donde la municipalidad agradecida en horas
de la tarde lo designa Capitán General de los Ejércitos y le otorga el
titulo de Libertador de Venezuela, cuyo equivalente en el Reglamento
mencionado al inicio del artículo, es el de general en jefe. Diría el
18 de octubre de ese año: "Libertador de Venezuela, titulo mas
glorioso y satisfactorio para mi, que el cetro de todos los imperios
de la tierra". El 7 de septiembre de 1814 en el Manifiesto de Carúpano
exclamó: "Yo os juro o Libertador o muerto".
Nota: la denominación de Mariscal como la observamos en los generales
Antonio José de Sucre y Juan Crisóstomo Falcón, es conferida como un
título, no como un grado.
(*) Gral. de Bgda
eumenes7@gmail.com
miércoles, 13 de octubre de 2010
Tte. Carlos Meyer Baldó, valeroso "As del Aire"
Eumenes Fuguet Borregales (*)
La aviación militar venezolana instituyó el 7 de octubre de 1968, la condecoración Orden al Mérito Aeronáutico Tte. Carlos Meyer Baldó en su única clase, para recompensar los méritos del personal, que a criterio de la Junta respectiva sean merecedores a tal presea, establecida en memoria del veterano piloto nacido en Maracaibo el 21 de abril de 1895, hijo del alemán Johan Meyer, comerciante cafetalero y Doña María Baldó Jara cucuteña de origen tachirense. En 1908 la familia se traslada a Alemania, donde el joven Carlos (Karl) estudia idiomas y culmina los estudios secundarios. A los diecinueve años ingresa voluntario al regimiento de caballería Dragones Nro 4 con cuya unidad combate en el frente ruso, logrando por méritos alcanzar el grado de teniente, y sentar plaza como piloto en la aviación asignado al Escuadrón de Caza Nro 11. El 31 de julio de 1917 derriba el primer avión adversario, un R.E.8 de la Real Fuerza Aérea Británica; combatirá en los cielos de Alemania, Francia y Flandes; su capacidad operativa le permite ingresar en el escuadrón al mando del capitán Manfred Von Richtofen el famoso "Barón Rojo", piloto de primera línea quien llegó a derribar ochenta y un aviones, denominado así por el trazado de ese color en el fuselaje de los aviones de combate a su mando. Meyer derriba el 18 de junio de 1918 el SPAD del famoso piloto francés René Montrión; este joven paisano llegó en oportunidades derribar hasta siete aviones en un día de operaciones. Sus últimas acciones aéreas las realizó en julio de 1918 con el moderno avión el Fokker D-VII motor Mercedes Benz. El comando aéreo lo designa en septiembre entrenador de los jóvenes pilotos en el sistema Caza. Concluida la Primera Guerra Mundial permanece desde 1918 hasta 1925 en el pueblo de Wansbeeck dedicado al negocio del café; pero la crítica situación económica dejada por la guerra, lo obliga Regresar a Venezuela en 1826 por la vía Hamburgo-La Guaira, residenciándose en la urbanización caraqueña de El Paraíso. Durante su estada conoce al coronel Florencio Gómez Núñez(1908-1995), de los pioneros de la aviación militar venezolana, fundada el 10 de diciembre de 1920 por su padre el general Juan Vicente Gómez; éste distinguido oficial facilita el ingreso en 1931 al veterano Meyer con más de diez años sin volar; fue enviado ese año a Norteamérica con la finalidad de realizar curso de actualización durante dos años; regresa con el titulo de instructor en tierra; no se le permitía volar aviones de combate para evitar algún accidente, preservando la vida al afamado piloto. Ante la insistencia del veterano ?As del aire?, se le permitía en pocas oportunidades volar solo en los pequeños aviones de tipo turismo. El destino le hizo una mala jugada el 27 de noviembre de 1933, cuando acompañado del porteño Héctor Arias de veintiún años, como mecánico, a bordo del biplano Stearman RubberC-3B, realizando en la mañana una maniobra sobre el sector de Las Delicias en Maracay, al deformarse el plano derecho, el avión se precipita, falleciendo sus dos ocupantes. Meyer es enterrado en el Cementerio General del Sur de Caracas, sepelio muy sentido por sus compañeros de armas, que contó con la asistencia del cuerpo diplomático y oficiales alemanes, incluyendo al comandante de la Lutftwaffe. Poseía la Cruz Hanseática, Cruz de Hierro en 1ra y 2da clase, la Copa de Honor, entre tantas distinciones recibidas por su arrojo en el desarrollo de la Primera Guerra Mundial (1914-1918).
(*) Gral. de Bgda
eumenes7@gmail.com
La aviación militar venezolana instituyó el 7 de octubre de 1968, la condecoración Orden al Mérito Aeronáutico Tte. Carlos Meyer Baldó en su única clase, para recompensar los méritos del personal, que a criterio de la Junta respectiva sean merecedores a tal presea, establecida en memoria del veterano piloto nacido en Maracaibo el 21 de abril de 1895, hijo del alemán Johan Meyer, comerciante cafetalero y Doña María Baldó Jara cucuteña de origen tachirense. En 1908 la familia se traslada a Alemania, donde el joven Carlos (Karl) estudia idiomas y culmina los estudios secundarios. A los diecinueve años ingresa voluntario al regimiento de caballería Dragones Nro 4 con cuya unidad combate en el frente ruso, logrando por méritos alcanzar el grado de teniente, y sentar plaza como piloto en la aviación asignado al Escuadrón de Caza Nro 11. El 31 de julio de 1917 derriba el primer avión adversario, un R.E.8 de la Real Fuerza Aérea Británica; combatirá en los cielos de Alemania, Francia y Flandes; su capacidad operativa le permite ingresar en el escuadrón al mando del capitán Manfred Von Richtofen el famoso "Barón Rojo", piloto de primera línea quien llegó a derribar ochenta y un aviones, denominado así por el trazado de ese color en el fuselaje de los aviones de combate a su mando. Meyer derriba el 18 de junio de 1918 el SPAD del famoso piloto francés René Montrión; este joven paisano llegó en oportunidades derribar hasta siete aviones en un día de operaciones. Sus últimas acciones aéreas las realizó en julio de 1918 con el moderno avión el Fokker D-VII motor Mercedes Benz. El comando aéreo lo designa en septiembre entrenador de los jóvenes pilotos en el sistema Caza. Concluida la Primera Guerra Mundial permanece desde 1918 hasta 1925 en el pueblo de Wansbeeck dedicado al negocio del café; pero la crítica situación económica dejada por la guerra, lo obliga Regresar a Venezuela en 1826 por la vía Hamburgo-La Guaira, residenciándose en la urbanización caraqueña de El Paraíso. Durante su estada conoce al coronel Florencio Gómez Núñez(1908-1995), de los pioneros de la aviación militar venezolana, fundada el 10 de diciembre de 1920 por su padre el general Juan Vicente Gómez; éste distinguido oficial facilita el ingreso en 1931 al veterano Meyer con más de diez años sin volar; fue enviado ese año a Norteamérica con la finalidad de realizar curso de actualización durante dos años; regresa con el titulo de instructor en tierra; no se le permitía volar aviones de combate para evitar algún accidente, preservando la vida al afamado piloto. Ante la insistencia del veterano ?As del aire?, se le permitía en pocas oportunidades volar solo en los pequeños aviones de tipo turismo. El destino le hizo una mala jugada el 27 de noviembre de 1933, cuando acompañado del porteño Héctor Arias de veintiún años, como mecánico, a bordo del biplano Stearman RubberC-3B, realizando en la mañana una maniobra sobre el sector de Las Delicias en Maracay, al deformarse el plano derecho, el avión se precipita, falleciendo sus dos ocupantes. Meyer es enterrado en el Cementerio General del Sur de Caracas, sepelio muy sentido por sus compañeros de armas, que contó con la asistencia del cuerpo diplomático y oficiales alemanes, incluyendo al comandante de la Lutftwaffe. Poseía la Cruz Hanseática, Cruz de Hierro en 1ra y 2da clase, la Copa de Honor, entre tantas distinciones recibidas por su arrojo en el desarrollo de la Primera Guerra Mundial (1914-1918).
(*) Gral. de Bgda
eumenes7@gmail.com
lunes, 4 de octubre de 2010
María Antonia Bolívar Palacios, hermana del Libertador
Eumenes Fuguet B. (*)
Primogénita del matrimonio realizado el 30 de noviembre de 1773 entre Don Juan Vicente Bolívar Ponte y Doña María de la Concepción Palacios Blanco, nacida en la Casa Natal el 1ro de noviembre de 1777; hermana de Juana Nepomucena, Juan Vicente y Simón; por parte de padre era hermana de Juan Agustín, nacido en los Valles de Aragua antes del matrimonio entre Don Juan Vicente y María de la Concepción; Juan Agustín vivió la infancia en Caracas y de adolescente en Maracaibo, fue incluido en la voluntad testamental de su padre en descargo de su conciencia con la entrega de doscientos pesos. María Antonia contrae matrimonio a los quince años con Pablo Clemente Francia Palacios el 22 de octubre de 1792, con quien procrea a Josefa, Anacleto, Valentina y Pablo. En su residencia caraqueña- hoy esquina de Gradillas- acoge a su hermano Simón cuando regresa de Madrid recién casado el 26 de mayo de 1802 con María Teresa Rodríguez del Toro y Alaysa; allí todos son atendidos diligentemente por la Negra Matea, la eficiente y noble esclava de la servidumbre de los Bolívar-Palacios, llegada a las ordenes de María Antonia a partir del 19 de enero de1786, fecha cuando fallece Doña María de la Concepción a los veintiocho años. Era María Antonia afín con la causa realista, a pesar de ello nunca dejó de querer a su hermano Simón. Al conocer de la Proclama de Guerra a Muerte impuesta por el futuro Libertador en Trujillo el 15 de junio de 1813, ella les dio protección a los españoles y canarios amigos de la familia. El 25 de marzo de 1814 se encontraba en la hacienda-ingenio de San Mateo con la Negra Matea, en momentos de ser atacada por el temible asturiano José Tomás Boves y su "Legión Infernal" integrada por ocho mil soldados; en esa acción se inmortaliza el capitán neogranadino Antonio Ricaurte, cuando una vez retirados los heridos, enfermos y soldados que se encontraban en la Casa Alta del ingenio; sacrificando su vida para salvar la patria, utiliza un tizón proporcionado por Petrona esposa de Vicente Malavé el mayordomo de la hacienda, para hacer explotar la pólvora, causándole innumerables bajas a las fuerzas realistas, evitando a la vez que el material bélico cayera en manos enemigas. Cuando la situación por la lucha emancipadora se complica, el Libertador se vio en la necesidad de enviar a mediados de 1814 a sus hermanas acompañadas de Matea hacia Curazao. En la "isla de los Gigantes" serán atendidas por Mordechay Ricardo, primero en su casa y luego en una residencia de su propiedad conocida por su forma como "el Octagón", hoy convertida en museo privado, anexo de un hotel. Después de pasar casi dos años en Curazao, se dirigen hacia Cartagena de Indias continuando hacia Saint Thomas, concluyendo el periplo en Cuba, isla donde fallece su esposo y fue encarcelada junto a Juana en el castillo La Cabaña, por el único delito de ser hermanas de Bolívar; la fiel Negra Matea libre por su color y condición de esclava, tuvo que trabajar para ayudarlas. Una vez lograda la independencia María Antonia regresa a Venezuela en 1823, dedicándose a la actualización y mejoramiento del patrimonio familiar que incluye las haciendas y las minas de cobre, ésta última ubicada en Aroa. En 1824 el Libertador ocupado en cumplir el Juramento realizado el 15 de agosto de 1805 en Monte Sacro, le otorga a María Antonia plenos poderes en relación a la administración y a las actividades propias de los bienes. En junio de 1826 Bolívar le escribe a su hermana mayor, pidiéndole gastar tres mil pesos en la reparación de la Casa Alta del ingenio de San Mateo. Desde Cuzco le escribe en junio de 1825, pidiéndole que le de a la Negra Hipólita lo que necesite, pues la considera su madre. A la muerte del "Padre de la Patria" el 17 de diciembre de 1830 en Santa Marta, los herederos proceden a la venta de las minas de Aroa a la empresa inglesa "Bolívar Mining Association" en 1832, siendo traspasada a otras compañías inglesas hasta 1957, año de adquisición por parte del estado venezolano, hoy Patrimonio Histórico del estado Yaracuy. María Antonia vivió sus últimos años en una hacienda de su propiedad ubicada en Macarao cercana a Caracas, donde fallece elde 1842 a los sesenta y cinco años de edad. Matea se muda para la residencia de Valentina Clemente de Camacho, hija de María Antonia. Anacleto también hijo de María Antonia vende a particulares la hacienda de San Mateo en 1877, hoy convertida en Museo Histórico Nacional desde 1924, con la denominación de "Ingenio Bolívar".
(*) Gral. de Bgda.
eumenes7@gmail.com
Diario El Carabobeño
Historia y Tradición
Primogénita del matrimonio realizado el 30 de noviembre de 1773 entre Don Juan Vicente Bolívar Ponte y Doña María de la Concepción Palacios Blanco, nacida en la Casa Natal el 1ro de noviembre de 1777; hermana de Juana Nepomucena, Juan Vicente y Simón; por parte de padre era hermana de Juan Agustín, nacido en los Valles de Aragua antes del matrimonio entre Don Juan Vicente y María de la Concepción; Juan Agustín vivió la infancia en Caracas y de adolescente en Maracaibo, fue incluido en la voluntad testamental de su padre en descargo de su conciencia con la entrega de doscientos pesos. María Antonia contrae matrimonio a los quince años con Pablo Clemente Francia Palacios el 22 de octubre de 1792, con quien procrea a Josefa, Anacleto, Valentina y Pablo. En su residencia caraqueña- hoy esquina de Gradillas- acoge a su hermano Simón cuando regresa de Madrid recién casado el 26 de mayo de 1802 con María Teresa Rodríguez del Toro y Alaysa; allí todos son atendidos diligentemente por la Negra Matea, la eficiente y noble esclava de la servidumbre de los Bolívar-Palacios, llegada a las ordenes de María Antonia a partir del 19 de enero de1786, fecha cuando fallece Doña María de la Concepción a los veintiocho años. Era María Antonia afín con la causa realista, a pesar de ello nunca dejó de querer a su hermano Simón. Al conocer de la Proclama de Guerra a Muerte impuesta por el futuro Libertador en Trujillo el 15 de junio de 1813, ella les dio protección a los españoles y canarios amigos de la familia. El 25 de marzo de 1814 se encontraba en la hacienda-ingenio de San Mateo con la Negra Matea, en momentos de ser atacada por el temible asturiano José Tomás Boves y su "Legión Infernal" integrada por ocho mil soldados; en esa acción se inmortaliza el capitán neogranadino Antonio Ricaurte, cuando una vez retirados los heridos, enfermos y soldados que se encontraban en la Casa Alta del ingenio; sacrificando su vida para salvar la patria, utiliza un tizón proporcionado por Petrona esposa de Vicente Malavé el mayordomo de la hacienda, para hacer explotar la pólvora, causándole innumerables bajas a las fuerzas realistas, evitando a la vez que el material bélico cayera en manos enemigas. Cuando la situación por la lucha emancipadora se complica, el Libertador se vio en la necesidad de enviar a mediados de 1814 a sus hermanas acompañadas de Matea hacia Curazao. En la "isla de los Gigantes" serán atendidas por Mordechay Ricardo, primero en su casa y luego en una residencia de su propiedad conocida por su forma como "el Octagón", hoy convertida en museo privado, anexo de un hotel. Después de pasar casi dos años en Curazao, se dirigen hacia Cartagena de Indias continuando hacia Saint Thomas, concluyendo el periplo en Cuba, isla donde fallece su esposo y fue encarcelada junto a Juana en el castillo La Cabaña, por el único delito de ser hermanas de Bolívar; la fiel Negra Matea libre por su color y condición de esclava, tuvo que trabajar para ayudarlas. Una vez lograda la independencia María Antonia regresa a Venezuela en 1823, dedicándose a la actualización y mejoramiento del patrimonio familiar que incluye las haciendas y las minas de cobre, ésta última ubicada en Aroa. En 1824 el Libertador ocupado en cumplir el Juramento realizado el 15 de agosto de 1805 en Monte Sacro, le otorga a María Antonia plenos poderes en relación a la administración y a las actividades propias de los bienes. En junio de 1826 Bolívar le escribe a su hermana mayor, pidiéndole gastar tres mil pesos en la reparación de la Casa Alta del ingenio de San Mateo. Desde Cuzco le escribe en junio de 1825, pidiéndole que le de a la Negra Hipólita lo que necesite, pues la considera su madre. A la muerte del "Padre de la Patria" el 17 de diciembre de 1830 en Santa Marta, los herederos proceden a la venta de las minas de Aroa a la empresa inglesa "Bolívar Mining Association" en 1832, siendo traspasada a otras compañías inglesas hasta 1957, año de adquisición por parte del estado venezolano, hoy Patrimonio Histórico del estado Yaracuy. María Antonia vivió sus últimos años en una hacienda de su propiedad ubicada en Macarao cercana a Caracas, donde fallece elde 1842 a los sesenta y cinco años de edad. Matea se muda para la residencia de Valentina Clemente de Camacho, hija de María Antonia. Anacleto también hijo de María Antonia vende a particulares la hacienda de San Mateo en 1877, hoy convertida en Museo Histórico Nacional desde 1924, con la denominación de "Ingenio Bolívar".
(*) Gral. de Bgda.
eumenes7@gmail.com
Diario El Carabobeño
Historia y Tradición
lunes, 27 de septiembre de 2010
Lope de Aguirre, “El tirano”
Eumenes Fuguet Borregales*
Vil personaje de ingrata recordación, que raya entre lo humano y lo satánico; durante la etapa de la conquista dejó una secuela de terror en el Perú, Brasil y Venezuela; es uno de los personajes más tristemente conocidos durante la primera permanencia española en Venezuela, aún se habla del “alma en pena” de este personaje tristemente célebre que llegó a protestar contra el rey, máxima autoridad, por lo que cree injusticia. Con escasos medios de navegación cruzaría cumbres, sabanas, pantanos, buscando “El Dorado”; su muerte sería tan trágica como su existencia. Nace aproximadamente en el año 1511 en la población de Oñate - Guipúzcoa. En Andalucía se dedica a la cría y doma de caballos, adquiriendo nombre por su capacidad de trabajo. Al conocer de la presunta existencia de “El Dorado” en Hispanoamérica, se traslada en 1537 al Perú. Durante varios años realiza operaciones en los territorios conquistados, demostrando una conducta no cónsona y prepotente, con su toque personal de arbitrario, ambicioso y asesino; se le conocía como Aguirre “El Loco”; en la firma de documentos se autodenominaba Lope de Aguirre “El Traidor”; en una escaramuza recibe heridas en la pierna derecha, quedando con impedimento para caminar. Una mañana se confiesa y, al no recibir la absolución por tantos crímenes cometidos, ordenó ahorcar al fraile confesor.
En septiembre de 1560 parte del Perú una gran expedición en busca del ansiado territorio lleno de oro; avanzan por la confluencia de los ríos Marañón y Ucayalí, que forman el nacimiento del majestuoso río Amazonas; de allí que los soldados fueron denominados “marañones”. A los cuatro meses de travesía, al no encontrar el deseado objetivo, Lope de Aguirre ejecuta a Pedro de Urzúa, jefe de la expedición; en marzo, Fernando de Guzmán, jefe encargado de la expedición corre igual suerte que Urzúa. Lope de Aguirre y sus “marañones”, llegan al Atlántico y enfilan a Margarita, adonde llegan el 21 de julio de 1561; la isla es asaltada y masacrada durante cuarenta días, muriendo inclusive el gobernador Juan Sarmiento Villandrando. La playa “El Tirano” recuerda la andanza de este malévolo personaje en tierras margariteñas, llevando dos banderas negras, una amarilla y otra azul, todas con dos espadas rojas en cruz; sus soldados lo llamaban “El caudillo fuerte”. Lope de Aguirre y sus secuaces continúan su avance maléfico hacia la costa, llegando a comienzos de septiembre a Borburata, primer puerto de Venezuela, arremetiendo durante ese mes con saña contra la indefensa población y sus propiedades. A finales de septiembre de 1561 llega a VALENCIA con iguales propósitos. Algunos de sus “marañones”, a causa de las inmoralidades y abusos, habían desertado e informado a las autoridades españolas de las atrocidades del “tirano”; en Valencia permanece unos quince días saciando su sed de robo y asesinato. Autodenominado “El Peregrino”, escribe un famoso documento al rey Felipe II, entre otros aspectos dice: “No puedes llevar con título de rey justo, ningún interés en estas partes, donde no aventuraste nada, sin primero gratificar a los que trabajaron”. Considerado de los más importantes documentos del período de la conquista y el primero en rebeldía contra las autoridades españolas y conocido como el primer intento de la independencia en el Nuevo Mundo; este aspecto motivó a Miguel Otero Silva a escribir en 1975 su ensayo “Lope de Aguirre, Príncipe de la Libertad”.
“El Tirano” continúa su ruta sanguinaria y llega a mediados de octubre a Barquisimeto; avisadas desde Valencia las autoridades, entre las cuales se encontraba Diego García Paredes, organizan la defensa. “El Tirano” incendia las casas ubicadas en el valle del río Turbio; encontrándose casi solo por la deserción de sus seguidores, rodeado por las fuerzas españolas y a pesar de los pedimentos de Torralba, su mujer, opta por apuñalar a su joven hija Elvira de quince años de edad, diciéndole: “Encomiéndate a Dios, no quiero que, muerto yo, vengas a ser una mala mujer, ni que te llamen hija de un traidor”. “El Tirano” muere en diciembre de 1561, asesinado por sus “marañones” desertores, luego ahorcado. Su cuerpo descuartizado: la mano derecha colocada en Mérida, la otra en Valencia, la cabeza colocada en una jaula en El Tocuyo y el cuerpo se lo dieron a los perros; contaba cincuenta años de edad. Tal es la triste historia de esos monstruos que aparecen esporádicamente sobre la tierra, como una protesta contra el origen divino de la raza humana y recuerda el axioma de... “quien a hierro mata, no puede morir a sombrerazos”.
* General de Brigada (Ej)
Vil personaje de ingrata recordación, que raya entre lo humano y lo satánico; durante la etapa de la conquista dejó una secuela de terror en el Perú, Brasil y Venezuela; es uno de los personajes más tristemente conocidos durante la primera permanencia española en Venezuela, aún se habla del “alma en pena” de este personaje tristemente célebre que llegó a protestar contra el rey, máxima autoridad, por lo que cree injusticia. Con escasos medios de navegación cruzaría cumbres, sabanas, pantanos, buscando “El Dorado”; su muerte sería tan trágica como su existencia. Nace aproximadamente en el año 1511 en la población de Oñate - Guipúzcoa. En Andalucía se dedica a la cría y doma de caballos, adquiriendo nombre por su capacidad de trabajo. Al conocer de la presunta existencia de “El Dorado” en Hispanoamérica, se traslada en 1537 al Perú. Durante varios años realiza operaciones en los territorios conquistados, demostrando una conducta no cónsona y prepotente, con su toque personal de arbitrario, ambicioso y asesino; se le conocía como Aguirre “El Loco”; en la firma de documentos se autodenominaba Lope de Aguirre “El Traidor”; en una escaramuza recibe heridas en la pierna derecha, quedando con impedimento para caminar. Una mañana se confiesa y, al no recibir la absolución por tantos crímenes cometidos, ordenó ahorcar al fraile confesor.
En septiembre de 1560 parte del Perú una gran expedición en busca del ansiado territorio lleno de oro; avanzan por la confluencia de los ríos Marañón y Ucayalí, que forman el nacimiento del majestuoso río Amazonas; de allí que los soldados fueron denominados “marañones”. A los cuatro meses de travesía, al no encontrar el deseado objetivo, Lope de Aguirre ejecuta a Pedro de Urzúa, jefe de la expedición; en marzo, Fernando de Guzmán, jefe encargado de la expedición corre igual suerte que Urzúa. Lope de Aguirre y sus “marañones”, llegan al Atlántico y enfilan a Margarita, adonde llegan el 21 de julio de 1561; la isla es asaltada y masacrada durante cuarenta días, muriendo inclusive el gobernador Juan Sarmiento Villandrando. La playa “El Tirano” recuerda la andanza de este malévolo personaje en tierras margariteñas, llevando dos banderas negras, una amarilla y otra azul, todas con dos espadas rojas en cruz; sus soldados lo llamaban “El caudillo fuerte”. Lope de Aguirre y sus secuaces continúan su avance maléfico hacia la costa, llegando a comienzos de septiembre a Borburata, primer puerto de Venezuela, arremetiendo durante ese mes con saña contra la indefensa población y sus propiedades. A finales de septiembre de 1561 llega a VALENCIA con iguales propósitos. Algunos de sus “marañones”, a causa de las inmoralidades y abusos, habían desertado e informado a las autoridades españolas de las atrocidades del “tirano”; en Valencia permanece unos quince días saciando su sed de robo y asesinato. Autodenominado “El Peregrino”, escribe un famoso documento al rey Felipe II, entre otros aspectos dice: “No puedes llevar con título de rey justo, ningún interés en estas partes, donde no aventuraste nada, sin primero gratificar a los que trabajaron”. Considerado de los más importantes documentos del período de la conquista y el primero en rebeldía contra las autoridades españolas y conocido como el primer intento de la independencia en el Nuevo Mundo; este aspecto motivó a Miguel Otero Silva a escribir en 1975 su ensayo “Lope de Aguirre, Príncipe de la Libertad”.
“El Tirano” continúa su ruta sanguinaria y llega a mediados de octubre a Barquisimeto; avisadas desde Valencia las autoridades, entre las cuales se encontraba Diego García Paredes, organizan la defensa. “El Tirano” incendia las casas ubicadas en el valle del río Turbio; encontrándose casi solo por la deserción de sus seguidores, rodeado por las fuerzas españolas y a pesar de los pedimentos de Torralba, su mujer, opta por apuñalar a su joven hija Elvira de quince años de edad, diciéndole: “Encomiéndate a Dios, no quiero que, muerto yo, vengas a ser una mala mujer, ni que te llamen hija de un traidor”. “El Tirano” muere en diciembre de 1561, asesinado por sus “marañones” desertores, luego ahorcado. Su cuerpo descuartizado: la mano derecha colocada en Mérida, la otra en Valencia, la cabeza colocada en una jaula en El Tocuyo y el cuerpo se lo dieron a los perros; contaba cincuenta años de edad. Tal es la triste historia de esos monstruos que aparecen esporádicamente sobre la tierra, como una protesta contra el origen divino de la raza humana y recuerda el axioma de... “quien a hierro mata, no puede morir a sombrerazos”.
* General de Brigada (Ej)
lunes, 6 de septiembre de 2010
Antonio Maceo..." El titán de bronce"
Eumenes Fuguet Borregales (*)
Personaje desconocido para muchos, héroe en Cuba, viene a colación por tratarse del hijo de Marcos Maceo, un mulato coriano que nació cerca de La Vela de Coro, Municipio Colina del estado Falcón, a los cinco años fue llevado con sus padres y hermanos, primero a Santo Domingo y en 1827 a Cuba, donde se casó en el oriente de la isla en 1843 con Mariana Grajales quien había tenido en su primer matrimonio cuatro hijos, y con Marcos nueve, todos dieron sus vidas por la independencia cubana, ella se encargaba de atender con abnegación a los revolucionarios heridos, de allí su bien ganado cognomento de "La Madre Mayor de Cuba"; José Martí, diría de ella: "Qué epopeya y misterio hay en esa humilde mujer".
En una ocasión le trajeron heridos a Antonio y a su lado el cadáver de Julio de apenas de 16 años, Mariana llamó a otro de doce años y le dijo:"Y tú, empínate que ya es tiempo de que pelees por tu patria". Antonio el hijo mayor, nació el 14 de junio de 1845, en las estribaciones de la Sierra Maestra y se casó el 16 de febrero de 1855 con María Cabrales. El 10 de octubre de 1868, se dio en el ingenio "La Damajagua", al oriente de Cuba, el Grito de Yara, declarándole la guerra a España, movimiento liderizado por el abogado Carlos Manuel de Céspedes, denominado "El Padre de la Patria Cubana", quien libertó a sus esclavos; fue el inicio de la primera guerra por la independencia.
A los 23 años Antonio y sus hermanos José y Justo se incorporaron de inmediato al llamado que dio origen a las acciones conocidas como la guerra de los diez años; el patriotismo y liderazgo mostrados por Maceo, como ayudante del valeroso dominicano Máximo Gómez y como combatiente, le permitieron sus ascensos a sargento, capitán y al año siguiente a comandante; Antonio Maceo y el doctor Céspedes pertenecían a respetables logias masónicas que les imbuían los postulados de libertad, igualdad y fraternidad.
Marcos Maceo con el grado de sargento murió el 14 de mayo de 1869 en pleno combate peleando al lado de Antonio, éste fue ascendido a coronel el 8 de mayo de 1872 y a finales de ese año a general por disposición de Céspedes. Antonio, aguerrido soldado, descendiente de la corianidad, ocupó altas posiciones en el ejército revolucionario, dando el ejemplo al frente de su ejército de Mambises, constituido por negros y campesinos con machetes, quienes utilizaban troncos y cueros para construir rudimentarias piezas de artillería.
Maceo llegó a recibir casi treinta heridas en unas ochocientas acciones militares; parecía que la muerte se acobardaba ante su presencia. Debido a la presión de las fuerzas españolas en la isla, Maceo se exilió en Jamaica, donde emitió el 5 de septiembre de 1879 su conocida Proclama de Kingston; de allí pasó a Santo Domingo, donde organizó una expedición con 34 voluntarios, trasladándose a Cuba en junio de 1880. Sus objetivos no fueron logrados, teniendo que salir en agosto de 1884 hacia Nueva York, donde se reunió en octubre de ese año con el Apóstol Martí con quien mantenía correspondencia desde 1882. El 13 de julio de 1895, mostró su visión táctica, al vencer en Peralejo con 800 mambises a un ejército que lo duplicaba; junto a Máximo Gómez, lucharon desde el oriente al occidente de la isla. El 13 de septiembre de 1895, la asamblea de delegados reunida en Jemaguayú le ratificó su alta posición en el Ejército Libertador de Cuba. A finales de 1895, dirigió operaciones en Pinar del Río, Matanzas y Camagüey, expulsó el 1ro. de enero de 1896 de La Habana al gobernador español Martínez Campo.
El 7 de diciembre de 1896, murió combatiendo en Punta Brava, provincia de La Habana. Maceo es conocido como "El Titán de Bronce" y considerado el mejor táctico y estratega de la independencia cubana. Cerca de la capital se encuentra un mausoleo en su memoria que sirve para recordarle a las generaciones presente y futuras la sacrificada vida de este representante de la raza negra, hijo de Marcos Maceo, un humilde pero valeroso coriano, quien también dejó su vida por los ideales de la libertad, cuyo hijo Antonio pregonaba que: "la libertad no se pide, se conquista con el machete".
(*) General de brigada
Diario El Carabobeño
Historia y tradición
Personaje desconocido para muchos, héroe en Cuba, viene a colación por tratarse del hijo de Marcos Maceo, un mulato coriano que nació cerca de La Vela de Coro, Municipio Colina del estado Falcón, a los cinco años fue llevado con sus padres y hermanos, primero a Santo Domingo y en 1827 a Cuba, donde se casó en el oriente de la isla en 1843 con Mariana Grajales quien había tenido en su primer matrimonio cuatro hijos, y con Marcos nueve, todos dieron sus vidas por la independencia cubana, ella se encargaba de atender con abnegación a los revolucionarios heridos, de allí su bien ganado cognomento de "La Madre Mayor de Cuba"; José Martí, diría de ella: "Qué epopeya y misterio hay en esa humilde mujer".
En una ocasión le trajeron heridos a Antonio y a su lado el cadáver de Julio de apenas de 16 años, Mariana llamó a otro de doce años y le dijo:"Y tú, empínate que ya es tiempo de que pelees por tu patria". Antonio el hijo mayor, nació el 14 de junio de 1845, en las estribaciones de la Sierra Maestra y se casó el 16 de febrero de 1855 con María Cabrales. El 10 de octubre de 1868, se dio en el ingenio "La Damajagua", al oriente de Cuba, el Grito de Yara, declarándole la guerra a España, movimiento liderizado por el abogado Carlos Manuel de Céspedes, denominado "El Padre de la Patria Cubana", quien libertó a sus esclavos; fue el inicio de la primera guerra por la independencia.
A los 23 años Antonio y sus hermanos José y Justo se incorporaron de inmediato al llamado que dio origen a las acciones conocidas como la guerra de los diez años; el patriotismo y liderazgo mostrados por Maceo, como ayudante del valeroso dominicano Máximo Gómez y como combatiente, le permitieron sus ascensos a sargento, capitán y al año siguiente a comandante; Antonio Maceo y el doctor Céspedes pertenecían a respetables logias masónicas que les imbuían los postulados de libertad, igualdad y fraternidad.
Marcos Maceo con el grado de sargento murió el 14 de mayo de 1869 en pleno combate peleando al lado de Antonio, éste fue ascendido a coronel el 8 de mayo de 1872 y a finales de ese año a general por disposición de Céspedes. Antonio, aguerrido soldado, descendiente de la corianidad, ocupó altas posiciones en el ejército revolucionario, dando el ejemplo al frente de su ejército de Mambises, constituido por negros y campesinos con machetes, quienes utilizaban troncos y cueros para construir rudimentarias piezas de artillería.
Maceo llegó a recibir casi treinta heridas en unas ochocientas acciones militares; parecía que la muerte se acobardaba ante su presencia. Debido a la presión de las fuerzas españolas en la isla, Maceo se exilió en Jamaica, donde emitió el 5 de septiembre de 1879 su conocida Proclama de Kingston; de allí pasó a Santo Domingo, donde organizó una expedición con 34 voluntarios, trasladándose a Cuba en junio de 1880. Sus objetivos no fueron logrados, teniendo que salir en agosto de 1884 hacia Nueva York, donde se reunió en octubre de ese año con el Apóstol Martí con quien mantenía correspondencia desde 1882. El 13 de julio de 1895, mostró su visión táctica, al vencer en Peralejo con 800 mambises a un ejército que lo duplicaba; junto a Máximo Gómez, lucharon desde el oriente al occidente de la isla. El 13 de septiembre de 1895, la asamblea de delegados reunida en Jemaguayú le ratificó su alta posición en el Ejército Libertador de Cuba. A finales de 1895, dirigió operaciones en Pinar del Río, Matanzas y Camagüey, expulsó el 1ro. de enero de 1896 de La Habana al gobernador español Martínez Campo.
El 7 de diciembre de 1896, murió combatiendo en Punta Brava, provincia de La Habana. Maceo es conocido como "El Titán de Bronce" y considerado el mejor táctico y estratega de la independencia cubana. Cerca de la capital se encuentra un mausoleo en su memoria que sirve para recordarle a las generaciones presente y futuras la sacrificada vida de este representante de la raza negra, hijo de Marcos Maceo, un humilde pero valeroso coriano, quien también dejó su vida por los ideales de la libertad, cuyo hijo Antonio pregonaba que: "la libertad no se pide, se conquista con el machete".
(*) General de brigada
Diario El Carabobeño
Historia y tradición
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