Tres siglos de historia hicieron posible la consolidación de las Españas
Las razones históricas que unen a las Españas (entiéndase la España peninsular y los países que integran Hispanoamérica), son más que evidentes. La historia antigua muestra una secuencia de pueblos y gentes diferenciados en orígenes y costumbres ancestrales, extendidos en la península ibérica.
Nueva etnia
Desde los Iberos del norte de África, que unidos a los Celtas darán origen a la nueva etnia celtíbera, agrupada en tribus conocidas como cántabros, astures y lusitanos, hasta los pobladores fenicios, con sus parientes cartagineses, la presencia excelsa de griegos y romanos, cuyo legado histórico se expresa en la cultura latina, en la fuerza integradora del Derecho y la religión cristiana y, finalmente los Vándalos y los Árabes, estos últimos tan llenos de vitalidad desdoblada en formas literarias y arquitectónicas, se fue formando un carácter único e inexistente en el resto de Europa.
Nace España
De los tiempos en que se consolida la reconquista bajo los Reyes Católicos, proviene la nación propiamente española, como apunta Julián Marías, no sólo como producto de la unión personal de dos reinos, sino por la profunda transformación política y social que experimentan.
Una España unida en la Monarquía que ejercerá todo el poder, a diferencia de los reinos medievales en que el monarca apenas ocupa el primer lugar entre los señores feudales.
Una España decididamente Católica y que así se lanza al proyecto de la conquista y población del nuevo mundo, movida más por un afán evangelizador que por el mismo descubrimiento.
Aparecen pues los habitantes de América como materia de cristianización, dando de tal manera continuidad a la actitud medieval que hizo posible la reconquista, aunque esta vez penetrada de un cierto espíritu renacentista.
Tres siglos de historia hicieron posible la consolidación de las Españas. Siglos que fueron testigos de la construcción, apogeo y declive del Imperio Español, habiéndose convertido en primera potencia del mundo bajo la égida de los Austrias y de los primeros Borbones.
Las realizaciones de la Conquista no sólo se manifiestan en construcción de ciudades y obras de ornato, sino además en la fundación de universidades y en la consolidación de una sociedad colonial culta e ilustrada, cuna de aquella brillante generación de la independencia.
Y fueron los hijos de España quienes hicieron la independencia, aquellos que llevaban por dentro el espíritu de la raza, naturalmente enriquecido en el elemento aborigen.
martes, 26 de agosto de 2008
domingo, 24 de agosto de 2008
Obras pictóricas de Arturo Michelena 1º parte
Johnny Díaz
(JADA).pps
Arturo Michelena (1863-1898)
Su obra pictórica 1/4 partes
Biografía
Bocetos,detalles y cuadros definitivos de siete de sus principales obras:
La Vigen de las Palomas
El Niño Enfermo (1886)
La Caridad (1888)
La Joven Madre ((1889)
La Vara Rota (1889)
Miranda en la Carraca (1896)
Pentesilea (1891) Para ver la presentación en Power Point haz link en esta dirección:
http://www.mediafire.com/?9wjyezwleyh
Luego de abrir espera unos segundos y haz click para ver la presentación cuando aparezca esta frase:
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(JADA).pps
Arturo Michelena (1863-1898)
Su obra pictórica 1/4 partes
Biografía
Bocetos,detalles y cuadros definitivos de siete de sus principales obras:
La Vigen de las Palomas
El Niño Enfermo (1886)
La Caridad (1888)
La Joven Madre ((1889)
La Vara Rota (1889)
Miranda en la Carraca (1896)
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sábado, 23 de agosto de 2008
El Generalísimo

Francisco Alarcón
Qué se necesita para ser Generalísimo, bueno muchas cosas. Así lo recoge la historia en figuras connotadas y en algunas no ilustres como: Francisco de Miranda, José Maria Morelos y Pavón, José de San Martín, Rafael Leónidas Trujillo, Francisco Franco. Podemos observar que entre ellos se encuentra una gama abigarrada de tendencias con méritos diversos, y en otros se halla el desparpajo de una dictadura, pero hay un elemento común, todos vienen precedidos de alguna “gesta” y contaron con valor para llevarla adelante.
En Venezuela no fue frecuente este reconocimiento sino en el caso de Miranda, general de verdad signado por una carrera militar elevada en Europa. El General Gómez verbigracia tuvo la cordura de no ostentar este ampuloso titulo, que no se compadece con ninguna hazaña local ni se congracia con la naturaleza de los venezolanos. Gómez transformó un ejército de montoneras en 1910 en un ejército regular; cuando contrata al chileno Samuel MacGill, quien inicia la academia militar de Venezuela. En 1913 crea la Oficina Técnica Superior, encomendada de la elaboración de la doctrina militar y en el año 1920 se funda la Escuela de Aviación Militar, con esto, Gómez institucionaliza las Fuerzas Armadas, propósito que alcanza hasta nuestros días; sin vislumbrarse el grado de Generalísimo por ostentación y desfachatez.
Marcos Pérez Jiménez fue un “patriarca” militar al lado de lo que acontece hoy en Venezuela, con “insuperable” acción de gobierno, visible por sus construcciones y desarrollos viales. Pérez Jiménez, venia antecedido de una limpia y ascendente carrera militar, habiendo aprobado su curso de estado mayor en Perú. Los grados militares los fue adquiriendo progresivamente hasta llegar a General de división. A pesar de sus alardes, nunca cruzó los límites de la fantasía.
De establecerse el grado de Generalísimo en Venezuela, no sabemos por ahora, cual será la reacción natural de este pueblo, pero si intuimos que la historia no será benévola con quien ose ofender los valores reales de esta sociedad y de sus estamentos militares. Independiente a ello, como decíamos al comienzo, viendo los variados generalísimos a través de la historia, unos por efectivos meritos otros por deformación cretina en dictaduras que, llegaron al “ápice” en la figura falseada y “personalísima” de un autócrata.
En la práctica esos generales de profusos soles o de estrellas impares, algo hicieron para llegar al poder, construyendo su homérica y mostrando destellos de valentía, siendo el caso hasta de Fidel Castro y compañía. Quien no tiene nada que mostrar no tiene nada que buscar, colocándose cuantos soles quiera en una charretera forjada.
Ojalá los asesores militares que puedan quedar en esta patria se den cuenta a tiempo antes de cometer alguien semejante desatino. En un país donde los cuarteles se van prostituyendo lentamente y se pretenden trocar en montoneras armadas hasta los dientes. Derivando inversamente en lo que hiciera el General Juan Vicente Gómez, ciertamente hombre de “batallas” durante la Revolución Liberal Restauradora, o en lo que Marcos Pérez Jiménez vigiló no consintiendo la degradación de las Fuerzas Armadas.
Qué hará Venezuela en delante de llegar a contar con un Generalísimo sin ejercito sino con milicias, penetrado por aventureros y mercenarios. ¿Con qué objeto? reprimir al pueblo y amenazar a los ciudadanos decentes. Esta materia debe ser de honda reflexión para los venezolanos, y pudiera estarse pisando el acelerador hacia la anarquía, hacia las confrontaciones internas, porque un “ejercito” de esa naturaleza poco serviría para la defensa del país tal como consagra la Constitución vigente.
La sociedad civil deberá ser garante de una Venezuela digna, ejerciendo sus derechos constitucionales para que se cumplan las leyes. Transgredir sistemáticamente el orden constitucional y burlar a nuestras Fuerzas Armadas como institución, podría desembocar en la ilegalidad y violencia. ¿Para qué necesitamos un Generalísimo sin “pertrechos” morales, comandando la indolencia militar?
falar@cantv.net
3551130
Qué se necesita para ser Generalísimo, bueno muchas cosas. Así lo recoge la historia en figuras connotadas y en algunas no ilustres como: Francisco de Miranda, José Maria Morelos y Pavón, José de San Martín, Rafael Leónidas Trujillo, Francisco Franco. Podemos observar que entre ellos se encuentra una gama abigarrada de tendencias con méritos diversos, y en otros se halla el desparpajo de una dictadura, pero hay un elemento común, todos vienen precedidos de alguna “gesta” y contaron con valor para llevarla adelante.
En Venezuela no fue frecuente este reconocimiento sino en el caso de Miranda, general de verdad signado por una carrera militar elevada en Europa. El General Gómez verbigracia tuvo la cordura de no ostentar este ampuloso titulo, que no se compadece con ninguna hazaña local ni se congracia con la naturaleza de los venezolanos. Gómez transformó un ejército de montoneras en 1910 en un ejército regular; cuando contrata al chileno Samuel MacGill, quien inicia la academia militar de Venezuela. En 1913 crea la Oficina Técnica Superior, encomendada de la elaboración de la doctrina militar y en el año 1920 se funda la Escuela de Aviación Militar, con esto, Gómez institucionaliza las Fuerzas Armadas, propósito que alcanza hasta nuestros días; sin vislumbrarse el grado de Generalísimo por ostentación y desfachatez.
Marcos Pérez Jiménez fue un “patriarca” militar al lado de lo que acontece hoy en Venezuela, con “insuperable” acción de gobierno, visible por sus construcciones y desarrollos viales. Pérez Jiménez, venia antecedido de una limpia y ascendente carrera militar, habiendo aprobado su curso de estado mayor en Perú. Los grados militares los fue adquiriendo progresivamente hasta llegar a General de división. A pesar de sus alardes, nunca cruzó los límites de la fantasía.
De establecerse el grado de Generalísimo en Venezuela, no sabemos por ahora, cual será la reacción natural de este pueblo, pero si intuimos que la historia no será benévola con quien ose ofender los valores reales de esta sociedad y de sus estamentos militares. Independiente a ello, como decíamos al comienzo, viendo los variados generalísimos a través de la historia, unos por efectivos meritos otros por deformación cretina en dictaduras que, llegaron al “ápice” en la figura falseada y “personalísima” de un autócrata.
En la práctica esos generales de profusos soles o de estrellas impares, algo hicieron para llegar al poder, construyendo su homérica y mostrando destellos de valentía, siendo el caso hasta de Fidel Castro y compañía. Quien no tiene nada que mostrar no tiene nada que buscar, colocándose cuantos soles quiera en una charretera forjada.
Ojalá los asesores militares que puedan quedar en esta patria se den cuenta a tiempo antes de cometer alguien semejante desatino. En un país donde los cuarteles se van prostituyendo lentamente y se pretenden trocar en montoneras armadas hasta los dientes. Derivando inversamente en lo que hiciera el General Juan Vicente Gómez, ciertamente hombre de “batallas” durante la Revolución Liberal Restauradora, o en lo que Marcos Pérez Jiménez vigiló no consintiendo la degradación de las Fuerzas Armadas.
Qué hará Venezuela en delante de llegar a contar con un Generalísimo sin ejercito sino con milicias, penetrado por aventureros y mercenarios. ¿Con qué objeto? reprimir al pueblo y amenazar a los ciudadanos decentes. Esta materia debe ser de honda reflexión para los venezolanos, y pudiera estarse pisando el acelerador hacia la anarquía, hacia las confrontaciones internas, porque un “ejercito” de esa naturaleza poco serviría para la defensa del país tal como consagra la Constitución vigente.
La sociedad civil deberá ser garante de una Venezuela digna, ejerciendo sus derechos constitucionales para que se cumplan las leyes. Transgredir sistemáticamente el orden constitucional y burlar a nuestras Fuerzas Armadas como institución, podría desembocar en la ilegalidad y violencia. ¿Para qué necesitamos un Generalísimo sin “pertrechos” morales, comandando la indolencia militar?
falar@cantv.net
3551130
domingo, 17 de agosto de 2008
La cuadra Bolívar / Primera y segunda parte
Johnny Díaz
(JADA).pps
Ubicación
Historia
Arquitectura
Fotos
Para entrar a las presentaciones en Power Point procedes a lo siguiente:
Para ver la primera parte le da click en esta direccion:
http://www.mediafire.com/?1yg92rgc4u3
Luego de unos segundos dentro de la pagina Web, en lo que aparezca en un recuadro, esta frase le das click:
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Para ver la segunda parte procedes de igual manera con la siguiente dirección:http://www.mediafire.com/?fj4v4wnw4hl download..
JD
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sábado, 16 de agosto de 2008
Cerro El Avila
Johnny Díaz
JADA
Historia
Ubicación
Topografía
Geología
Turismo
Fotos antiguas y actuales
Pinturas
Música de fondo: Cerro El Avila y Canto a Caracas
Para ver el video le das click en esta direccion:
http://www.mediafire.com/?wtgdyw9emzz
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JADA
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Música de fondo: Cerro El Avila y Canto a Caracas
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Caracas Metamorfosis 2008
Tribuna Latina.com
De que manera tan, aparentemente, sencilla se puede hacer un recuento fotográfico, del pasado y del presente, tan extraordinario.
Para aquellos que recuerdan cómo era la vieja Caracas podran ver la transformación y disfrutar de los excelentes recursos de la fotografia.
Este trabajo ha ganado el primer premio internacional para el arte en internet 2008.
Sólo tienen que hacer click en el proximo link y luego en la pantalla del video.
Caracas Metamorfosis, Gran Premio del Jurado de 2008Culturas
Madrid. El Ministerio de Cultura de España ha entregado los premios 2008Culturas, un proyecto desarrollado íntegramente en Internet con motivo del Año Europeo del Diálogo Intercultural y creado con el objetivo de generar una plataforma que permita y facilite la comunicación, el intercambio de experiencias y el diálogo entre las distintas culturas. 2008Culturas.com ha estado formado por una Convocatoria de Premios y una Exposición, que incluye obras de artistas como Joanna Quinn, Jonathan Browning, Arnaldo Antunes, Dj Spooky & Talvin Singh, Santiago Sierra, Joan Fontcuberta, Antoni Abad, Mateo Maté, Lars Arrhenius o Donna Conlon.Los artistas que han obtenido el Gran Premio del jurado, dotado con 12.000 euros, han sido Fernando A. París y Marilyn Birchfield por
Caracas Metamorfosis 2.0.0.8, una pieza de videoarte enmarcada en la sección Coordenadas. El jurado, formado por Carlota Álvarez Basso, Horacio Fernández, Mercedes Ortiz de Solórzano, Eugenio Ampudia, Bruno Galindo, María Rubín y Elena Vozmediano, ha otorgado 60.000 euros en premios entre las más de 2.000 piezas de fotografía, música, videoarte, net.art y cortometraje presentadas a concurso por artistas de más de 50 países como Alemania, Bélgica, Finlandia, Marruecos, Mozambique, Turquía, Indonesia, China, Italia, Colombia, Cuba, Chile o Ecuador.
Haz link aquí y luego en la pantalla del video
http://www.tribunalatina.com/es/notices/caracas_metamorfosis_gran_premio_del_jurado_de_2008culturas_12715.php
Espero que les guste.
De que manera tan, aparentemente, sencilla se puede hacer un recuento fotográfico, del pasado y del presente, tan extraordinario.
Para aquellos que recuerdan cómo era la vieja Caracas podran ver la transformación y disfrutar de los excelentes recursos de la fotografia.
Este trabajo ha ganado el primer premio internacional para el arte en internet 2008.
Sólo tienen que hacer click en el proximo link y luego en la pantalla del video.
Caracas Metamorfosis, Gran Premio del Jurado de 2008Culturas
Madrid. El Ministerio de Cultura de España ha entregado los premios 2008Culturas, un proyecto desarrollado íntegramente en Internet con motivo del Año Europeo del Diálogo Intercultural y creado con el objetivo de generar una plataforma que permita y facilite la comunicación, el intercambio de experiencias y el diálogo entre las distintas culturas. 2008Culturas.com ha estado formado por una Convocatoria de Premios y una Exposición, que incluye obras de artistas como Joanna Quinn, Jonathan Browning, Arnaldo Antunes, Dj Spooky & Talvin Singh, Santiago Sierra, Joan Fontcuberta, Antoni Abad, Mateo Maté, Lars Arrhenius o Donna Conlon.Los artistas que han obtenido el Gran Premio del jurado, dotado con 12.000 euros, han sido Fernando A. París y Marilyn Birchfield por
Caracas Metamorfosis 2.0.0.8, una pieza de videoarte enmarcada en la sección Coordenadas. El jurado, formado por Carlota Álvarez Basso, Horacio Fernández, Mercedes Ortiz de Solórzano, Eugenio Ampudia, Bruno Galindo, María Rubín y Elena Vozmediano, ha otorgado 60.000 euros en premios entre las más de 2.000 piezas de fotografía, música, videoarte, net.art y cortometraje presentadas a concurso por artistas de más de 50 países como Alemania, Bélgica, Finlandia, Marruecos, Mozambique, Turquía, Indonesia, China, Italia, Colombia, Cuba, Chile o Ecuador.
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Espero que les guste.
Elías Pino Iturrieta // El mito del indio

Todavía sigue un mandón proponiendo majaderías que nos remontan a Carlos V
Los indios han sido pasto de la política y de la tergiversación desde cuando su existencia fue advertida por los europeos. Usualmente en términos despectivos, como sucedió con la apreciación de Ginés de Sepúlveda ante el llamado de Carlos V para que explicara la índole de esos seres incomparables con quienes había topado Colón. No importaba de veras la suerte de los sujetos aparecidos en un territorio que se confundió con las Indias, sino el destino del mercantilismo imperial.
Los indios han sido pasto de la política y de la tergiversación desde cuando su existencia fue advertida por los europeos. Usualmente en términos despectivos, como sucedió con la apreciación de Ginés de Sepúlveda ante el llamado de Carlos V para que explicara la índole de esos seres incomparables con quienes había topado Colón. No importaba de veras la suerte de los sujetos aparecidos en un territorio que se confundió con las Indias, sino el destino del mercantilismo imperial.
De allí que cayera entonces como anillo al dedo el dictamen del erudito, quien consideró que formaban una "raza" con un intelecto inferior al de las personas de tez blanca. Pero en la misma reunión alzó la voz Bartolomé de Las Casas, para asegurar que se trataba de seres semejantes a los individuos que vivían en la Corte o deambulaban en las calles de cualquier ciudad española, tan capaces como ellos aunque disminuidos temporalmente por su desconocimiento de la fe cristiana.
La apreciación de Sepúlveda alimentó una corriente que llega hasta nuestros días, según la cual conforman un género inferior que requiere la tutela del conquistador o sólo sirve como mano de obra bajo sus órdenes. La interpretación del padre Las Casas, apoyada después por voces esenciales de la Conquista como Juan de Zumárraga y Toribio de Benavente, también se prolonga con variantes hasta la actualidad después de multiplicarse en la demasía del "buen salvaje", divulgada por autores tan influyentes como Rousseau y Marmontel.
La apreciación de Sepúlveda alimentó una corriente que llega hasta nuestros días, según la cual conforman un género inferior que requiere la tutela del conquistador o sólo sirve como mano de obra bajo sus órdenes. La interpretación del padre Las Casas, apoyada después por voces esenciales de la Conquista como Juan de Zumárraga y Toribio de Benavente, también se prolonga con variantes hasta la actualidad después de multiplicarse en la demasía del "buen salvaje", divulgada por autores tan influyentes como Rousseau y Marmontel.
Desde entonces, las versiones negadas a mirar el asunto en términos realmente diversos, realmente creadores, no han pasado de machacar que no son sino un conjunto de caníbales sin remedio o una congregación de ángeles subestimados, según el prisma del cristal siempre obsoleto que los mire.
Los próceres de la Independencia trataron de remediar el entuerto, sin insistir en una solución cabal. Miranda los tomó como símbolos de una era dorada, mientras bautizaba a su territorio con el nombre de un navegante enviado por los reyes de Castilla y Aragón. Un decreto de San Martín, parecido a los de Bolívar en el mismo sentido, ilustra con elocuencia sobre el punto: "En adelante no se denominará a los aborígenes, indios o naturales. Ellos son hijos y ciudadanos del Perú, con el nombre de peruanos deben ser reconocidos".
Los próceres de la Independencia trataron de remediar el entuerto, sin insistir en una solución cabal. Miranda los tomó como símbolos de una era dorada, mientras bautizaba a su territorio con el nombre de un navegante enviado por los reyes de Castilla y Aragón. Un decreto de San Martín, parecido a los de Bolívar en el mismo sentido, ilustra con elocuencia sobre el punto: "En adelante no se denominará a los aborígenes, indios o naturales. Ellos son hijos y ciudadanos del Perú, con el nombre de peruanos deben ser reconocidos".
Sólo adelanta la mudanza de una designación formal, o la liquidación pura y simple de una identidad, sin modificar la estructura de dominación que heredaron los criollos del antiguo régimen o retocaron como usufructuarios de un sistema pensado después a su imagen y semejanza. En consecuencia, especialmente en las comarcas cuyos censos dominaban los pobladores originarios, se mantuvo un sistema de explotación que dejó para el futuro el encuentro de una clave salvadora.
Por desdicha y a partir de las postrimerías del siglo XIX, el antídoto apareció en las arengas que propusieron a las culturas indígenas como esencia exclusiva de la sensibilidad hispanoamericana, como médula de una manera de ser frente a cuya magnificencia, o debido a los sacrificios que soportaron injustamente desde 1492, las demás -de origen peninsular, de procedencias negra y mestiza, de cuño europeo no español- eran únicamente accesorias.
De allí la confusión de sociedades nacionales con sociedades de inspiración indígena. De allí el subterfugio a través del cual, mientras se alimentaba el mito auspicioso de una raza indomable y estelar a la cual sojuzgaron poderes perversos, venidos todos del extranjero igualmente malévolo, se garantizaba una equidad de última hora.
Pero el mito capaz de sustentar esa equidad esconde pugnas feroces como las que pueden protagonizar, o han querido ciertos políticos e intelectuales que protagonicen "unos extraños seres de grandes orejas con cara de perro y otros sin deformidades", descritos en 1510 por una crónica del gobernador de Cuba; o Viracocha y el Niño Jesús, o un señor de apellido Pérez con otro de apellido Yupanqui, o Tenochtitlán y San Juan de Puerto Rico. Hasta los seguidores de Haya de La Torre, fundador del APRA y anunciador de Indoamérica, se han zafado de la prisión del mito redentor.
Pero el mito capaz de sustentar esa equidad esconde pugnas feroces como las que pueden protagonizar, o han querido ciertos políticos e intelectuales que protagonicen "unos extraños seres de grandes orejas con cara de perro y otros sin deformidades", descritos en 1510 por una crónica del gobernador de Cuba; o Viracocha y el Niño Jesús, o un señor de apellido Pérez con otro de apellido Yupanqui, o Tenochtitlán y San Juan de Puerto Rico. Hasta los seguidores de Haya de La Torre, fundador del APRA y anunciador de Indoamérica, se han zafado de la prisión del mito redentor.
Ya desaparecieron los acólitos de Vasconcelos postrados ante las cualidades curativas de la "raza cósmica", ya los descalificó a todos sin reservas Mariátegui en sus ahora tan mentados Siete ensayos de interpretación, ya se ha calibrado en todas las latitudes del continente la trascendencia de la diversidad cultural, su invalorable aporte que nos ha hecho como somos por fortuna ahora, pero todavía sigue un mandón prehistórico proponiendo majaderías que nos remontan a discusiones que tal vez sólo tuvieran sentido cuando gobernaba Carlos V.
eliaspinoitu@hotmail.com
eliaspinoitu@hotmail.com
domingo, 27 de julio de 2008
Qué significan las palabras política, libertad y democracia

Manuel Caballero // La verdadera historia de la democracia
Sobre el tema que sirve de título a estas notas, fuimos invitados a disertar Germán Carrera Damas y yo por tres importantes instituciones zulianas: la Universidad Católica "Cecilio Acosta", el diario La Verdad y el Centro de Formación Política.
Sobre el tema que sirve de título a estas notas, fuimos invitados a disertar Germán Carrera Damas y yo por tres importantes instituciones zulianas: la Universidad Católica "Cecilio Acosta", el diario La Verdad y el Centro de Formación Política.
Si expongo aquí de manera sintética la parte introductoria de mi intervención, es porque considero necesario precisar los significados del tema; que contienen términos y formulaciones utilizados con suma frecuencia y que por estar muy imbricados, se tiende a confundir algunos, a considerarlos sinónimos.
Lo de "verdadero" alude al mayor reto que los historiadores venezolanos enfrentamos hoy. No significa que nos oponemos a una falsificación simple de los hechos históricos, y en todo caso, no debemos caer en la trampa de plantearlo así. Porque eso podría llevarnos al diálogo de sordos, tan del gusto de todos los fundamentalismos.El mito y la leyenda
Y porque la falsificación es solo una parte del problema. El verdadero peligro reside en la tentativa de abolir la historia, para sustituirla por el mito, por la leyenda y a la vez, para echar a la multitud de la historia. Abolir la historia no es sólo expulsar de ella los hechos que no se inscriban en esa óptica y en esa perspectiva, sino también borrar de su escritura todo atisbo de crítica, para sustituirla por un amasijo de lugares comunes, más cercano de las tiras cómicas (donde la sociedad se reparte entre "los buenos" que son los nuestros y "los malos" que son los otros) que de una historia digna de tal nombre. Porque lo que se busca con la obsesiva repetición de mitos y leyendas guerreros es imponer la conclusión de que la nuestra es una historia sólo militar y para nada civil. Lo que revela la verdadera esencia de lo propuesto: la justificación del autoritarismo militar.
En cuanto a lo de "historia", no pretendemos juzgar los acontecimientos históricos para repartir culpas y perdones. Dicho en otros términos, que no concebimos la labor histórica en términos morales ni tribunalicios. Ni asexuado ni imparcial
Esto no quiere decir que no los consideremos muy importantes, sino que lo hacemos en la medida en que tengan una significación histórica. Tampoco quiere decir que el historiador deba ser asexuado, que se abstenga de emitir opinión y sobre todo, que rehuya su responsabilidad social. De lo que se trata es, en primer lugar, de comprender la acción del colectivo y de los individuos situándolos en su época y en su contexto preciso.
En cuanto a lo de democracia, lo primero es examinar la relación entre la libertad y la democracia. En el lenguaje corriente, se suele confundirlas. En verdad, son términos independientes y, en el caso de la libertad, ella puede existir y de hecho lo ha sido, antes de la aparición de la democracia moderna.
Lo de "verdadero" alude al mayor reto que los historiadores venezolanos enfrentamos hoy. No significa que nos oponemos a una falsificación simple de los hechos históricos, y en todo caso, no debemos caer en la trampa de plantearlo así. Porque eso podría llevarnos al diálogo de sordos, tan del gusto de todos los fundamentalismos.El mito y la leyenda
Y porque la falsificación es solo una parte del problema. El verdadero peligro reside en la tentativa de abolir la historia, para sustituirla por el mito, por la leyenda y a la vez, para echar a la multitud de la historia. Abolir la historia no es sólo expulsar de ella los hechos que no se inscriban en esa óptica y en esa perspectiva, sino también borrar de su escritura todo atisbo de crítica, para sustituirla por un amasijo de lugares comunes, más cercano de las tiras cómicas (donde la sociedad se reparte entre "los buenos" que son los nuestros y "los malos" que son los otros) que de una historia digna de tal nombre. Porque lo que se busca con la obsesiva repetición de mitos y leyendas guerreros es imponer la conclusión de que la nuestra es una historia sólo militar y para nada civil. Lo que revela la verdadera esencia de lo propuesto: la justificación del autoritarismo militar.
En cuanto a lo de "historia", no pretendemos juzgar los acontecimientos históricos para repartir culpas y perdones. Dicho en otros términos, que no concebimos la labor histórica en términos morales ni tribunalicios. Ni asexuado ni imparcial
Esto no quiere decir que no los consideremos muy importantes, sino que lo hacemos en la medida en que tengan una significación histórica. Tampoco quiere decir que el historiador deba ser asexuado, que se abstenga de emitir opinión y sobre todo, que rehuya su responsabilidad social. De lo que se trata es, en primer lugar, de comprender la acción del colectivo y de los individuos situándolos en su época y en su contexto preciso.
En cuanto a lo de democracia, lo primero es examinar la relación entre la libertad y la democracia. En el lenguaje corriente, se suele confundirlas. En verdad, son términos independientes y, en el caso de la libertad, ella puede existir y de hecho lo ha sido, antes de la aparición de la democracia moderna.
Partimos de la base de que la libertad no ha existido nunca y de que a Dios gracias, no existirá jamás en este mundo. Lo que queremos decir con esto es que históricamente no existe una libertad abstracta sino libertades concretas. En tales condiciones, tenemos de la libertad una idea dinámica, no estática. Es decir, que en lugar de "libertad", hablaremos de "liberación".Un ámbito mayor
Para comenzar, se impone delimitar el espacio que ocupan y la relación entre política y democracia. La política es un ámbito mayor que la democracia. Esta última puede a veces no ser más que la dictadura de la mayoría. La política parte del reconocimiento de la existencia del adversario, que deja de ser considerado enemigo; y, en consecuencia, el abandono de las soluciones de fuerza, de las armas, por la palabra, la persuasión, el diálogo. Hace cinco siglos, Maquiavelo planteó eso como la oposición entre la potestà assoluta y el vivere politico.
En cuanto al término mismo de la democracia, no lo concebimos sólo como la sucesión de gobiernos democráticos; ni sólo como la existencia de las libertades civiles y los derechos individuales.
Para comenzar, se impone delimitar el espacio que ocupan y la relación entre política y democracia. La política es un ámbito mayor que la democracia. Esta última puede a veces no ser más que la dictadura de la mayoría. La política parte del reconocimiento de la existencia del adversario, que deja de ser considerado enemigo; y, en consecuencia, el abandono de las soluciones de fuerza, de las armas, por la palabra, la persuasión, el diálogo. Hace cinco siglos, Maquiavelo planteó eso como la oposición entre la potestà assoluta y el vivere politico.
En cuanto al término mismo de la democracia, no lo concebimos sólo como la sucesión de gobiernos democráticos; ni sólo como la existencia de las libertades civiles y los derechos individuales.
Para nosotros, la democracia existe incluso cuando aquellos elementos faltan o escasean. La democracia significa sobre todo la conciencia popular de su propia fuerza; lo cual es el prerrequisito para entrar en el reino de lo político. Sin mucho sentido
Partiendo de esa base, pierden mucho si no todo su sentido algunas discusiones sobre si la democracia venezolana comienza con López Contreras o con un Medina Angarita que se adelantó a Betancourt ampliando el padrón electoral; sobre si Betancourt es el Padre de la Democracia, o si la democracia venezolana nació el 23 de enero.
No. La democracia, aquí o en Tokio nace sólo en un lugar, tiene un solo padre: la calle. Signifique eso una manifestación, una insurrección popular o una marejada de votos. El nacimiento de la venezolana como sociedad democrática no proviene de la buena entraña del general López Contreras, sino de la manifestación popular del 14 de febrero. La ampliación del voto popular no proviene de Medina, sino de las masas que acogieron en forma torrentosa el Estatuto Electoral promulgado después del 18 de octubre; no nació en 1958 de las Fuerzas Armadas que le sacaron la silla de abajo a la dictadura, sino de las "tres gloriosas" jornadas de calle del 21, 22 y 23 de enero.
Tampoco idealizamos la democracia: conocer su fuerza puede llevar al pueblo por caminos equivocados. Así los fascismos europeos se hicieron del poder usando los mecanismos de la democracia. La idea de que el pueblo nunca se equivoca parte de la consideración del pueblo sólo como clientela: proviene directamente de la frase favorita de todos los comerciantes: "el cliente siempre tiene la razón".
hemeze@cantv.net
Partiendo de esa base, pierden mucho si no todo su sentido algunas discusiones sobre si la democracia venezolana comienza con López Contreras o con un Medina Angarita que se adelantó a Betancourt ampliando el padrón electoral; sobre si Betancourt es el Padre de la Democracia, o si la democracia venezolana nació el 23 de enero.
No. La democracia, aquí o en Tokio nace sólo en un lugar, tiene un solo padre: la calle. Signifique eso una manifestación, una insurrección popular o una marejada de votos. El nacimiento de la venezolana como sociedad democrática no proviene de la buena entraña del general López Contreras, sino de la manifestación popular del 14 de febrero. La ampliación del voto popular no proviene de Medina, sino de las masas que acogieron en forma torrentosa el Estatuto Electoral promulgado después del 18 de octubre; no nació en 1958 de las Fuerzas Armadas que le sacaron la silla de abajo a la dictadura, sino de las "tres gloriosas" jornadas de calle del 21, 22 y 23 de enero.
Tampoco idealizamos la democracia: conocer su fuerza puede llevar al pueblo por caminos equivocados. Así los fascismos europeos se hicieron del poder usando los mecanismos de la democracia. La idea de que el pueblo nunca se equivoca parte de la consideración del pueblo sólo como clientela: proviene directamente de la frase favorita de todos los comerciantes: "el cliente siempre tiene la razón".
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sábado, 26 de julio de 2008
Elías Pino Iturrieta // Para un boceto oportuno de Bolívar

Un tratamiento serio del héroe debe también ocuparse de su entendimiento de la autoridad Bolívar siempre es oportuno en Venezuela, diría el común de los ciudadanos que acuden a su presencia buscando el remiendo de su capote, pero no se trata ahora de verlo como pontífice de la actualidad sino sólo de tratar de ubicarlo con algún equilibrio frente a las referencias huecas e irresponsables, que hacen Chávez y el chavismo sobre cómo atendió los retos de su época el grande hombre. Como estamos conmemorando un nuevo aniversario del nacimiento del Libertador, pueden calzar en el ambiente las letras que vienen de seguidas.
Un primer aspecto del boceto debe detenerse en la procedencias social del héroe: era criatura robusta de la aristocracia provincial, rasgo que habitualmente se señala sin pensar en lo que significó de veras en su tiempo.
En una figura del mantuanaje que desarrolla su actividad cuando comienza el siglo XIX se resumen un conjunto de valores propios de una ortodoxia de cuño hispánico, cuya carga no se puede eliminar como si se tratara de un cambio de camisa.
Los mantuanos de la época ejercen autoridad sobre las castas y las esclavitudes por mandato de Dios, así como administran los asuntos comarcales por convenio antiguo con la Corona. De allí el manejo de influencias y bienes materiales a los que tienen derecho exclusivo y excluyente; y el fomento de una noción de superioridad que los hace, no sólo distantes sino también inaccesibles frente a las vivencias del pueblo.
El héroe nace en una de esas cunas de oro en las cuales se aclimata el estamento más encumbrado y pretencioso de entonces. No sólo da sus primeros pasos entre la gente principal, así entendida, sino que también se forma hasta la juventud sin nexos de interés con los dependientes. Estamos frente a una manera usual de entender el ambiente que no puede traspasar un individuo partiendo de la sola fuerza de su voluntad, ni el más atrevido de los blancos criollos, a menos que sea víctima de la insania. La procedencia no significa petrificación, en el caso del grande hombre, sino evolución hacia formas de republicanismo cuya implantación se pretende a duras penas.
El mantuano pasa a ser otra cosa, para mirar con ojos condescendientes al pueblo y para fundar una administración en la cual deja de lado las distinciones del mundo colonial y los privilegios de su clase, sin expresar una metamorfosis que lo haga irreconocible en relación con el hombre que fue hasta entonces.
Entiende ahora de manera diversa la sensibilidad popular y trata de incorporarla a su repertorio de soluciones, pero parte de una posición de desconfianza hacia la aptitud de quienes deben ejercer la ciudadanía bajo su mando. No los ve como compañeros confiables para un viaje hacia la modernidad, sino apenas como discípulos a quienes debe enseñar las virtudes republicanas que sólo se podrán establecer cuando los párvulos aprendan de quien se proclama como maestro de virtudes cívicas en Venezuela y en Colombia.
En el camino transcurrido por documentos de su autoría, que comienzan en Jamaica para desembocar en Angostura, abundan las evidencias de la mudanza trabajosa que fue capaz de hacer sin traspasar la trama de la mentalidad en la cual se formó. Un tratamiento serio del héroe debe también ocuparse de su entendimiento de la autoridad y de cómo la ejerció o la quiso ejercer sin trabas casi hasta el final de sus días.
Revestido en el manto de unas constituciones de las que fue hábil redactor, no estimó cabalmente aspectos esenciales del ideario liberal, como la alternabilidad en el ejercicio de los cargos públicos, o la beligerancia de los grupos de oposición sin los cuales era imposible la puesta en marcha de una sociabilidad como la que proclamaban los papeles de la Independencia. En los confines que estableció para la creación de una convivencia distinta de la colonial prevaleció la confianza hacia élites letradas y el exagerado encomio de unos hombres de armas que al final le dieron la espalda, pero a quienes mimó como hijos predilectos. ¿Fallas o pecados de un individuo que persigue el poder a todo trance? Apenas peculiaridades dominantes de quien sólo podía llegar hasta la meta marcada por las necesidades de un entorno convulsionado, por la diversidad de los territorios que quiso dominar y por una sociedad conducida a la ruina debido a una guerra en la cual las consideraciones humanitarias sólo se asomaron en las postrimerías.
Faltan mayores elementos para entender al grande hombre, pero ahora se intentó un boceto cuya pretensión se limita a llamar la atención sobre cómo lo han convertido sus sacristanes de la actualidad en una engañifa al servicio de intereses inconfesables. No sé si el boceto sirva a estas alturas de la manipulación chavista, pero queda para el juicio de los desocupados lectores.
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