domingo, 27 de julio de 2008

Espadas antiguas de Venezuela

Fotos de espadas antiguas venezolanas

de anticuarios




Espada de Bolívar


Qué significan las palabras política, libertad y democracia


Manuel Caballero // La verdadera historia de la democracia
Sobre el tema que sirve de título a estas notas, fuimos invitados a disertar Germán Carrera Damas y yo por tres importantes instituciones zulianas: la Universidad Católica "Cecilio Acosta", el diario La Verdad y el Centro de Formación Política.

Si expongo aquí de manera sintética la parte introductoria de mi intervención, es porque considero necesario precisar los significados del tema; que contienen términos y formulaciones utilizados con suma frecuencia y que por estar muy imbricados, se tiende a confundir algunos, a considerarlos sinónimos.
Lo de "verdadero" alude al mayor reto que los historiadores venezolanos enfrentamos hoy. No significa que nos oponemos a una falsificación simple de los hechos históricos, y en todo caso, no debemos caer en la trampa de plantearlo así. Porque eso podría llevarnos al diálogo de sordos, tan del gusto de todos los fundamentalismos.El mito y la leyenda
Y porque la falsificación es solo una parte del problema. El verdadero peligro reside en la tentativa de abolir la historia, para sustituirla por el mito, por la leyenda y a la vez, para echar a la multitud de la historia. Abolir la historia no es sólo expulsar de ella los hechos que no se inscriban en esa óptica y en esa perspectiva, sino también borrar de su escritura todo atisbo de crítica, para sustituirla por un amasijo de lugares comunes, más cercano de las tiras cómicas (donde la sociedad se reparte entre "los buenos" que son los nuestros y "los malos" que son los otros) que de una historia digna de tal nombre. Porque lo que se busca con la obsesiva repetición de mitos y leyendas guerreros es imponer la conclusión de que la nuestra es una historia sólo militar y para nada civil. Lo que revela la verdadera esencia de lo propuesto: la justificación del autoritarismo militar.
En cuanto a lo de "historia", no pretendemos juzgar los acontecimientos históricos para repartir culpas y perdones. Dicho en otros términos, que no concebimos la labor histórica en términos morales ni tribunalicios. Ni asexuado ni imparcial
Esto no quiere decir que no los consideremos muy importantes, sino que lo hacemos en la medida en que tengan una significación histórica. Tampoco quiere decir que el historiador deba ser asexuado, que se abstenga de emitir opinión y sobre todo, que rehuya su responsabilidad social. De lo que se trata es, en primer lugar, de comprender la acción del colectivo y de los individuos situándolos en su época y en su contexto preciso.
En cuanto a lo de democracia, lo primero es examinar la relación entre la libertad y la democracia. En el lenguaje corriente, se suele confundirlas. En verdad, son términos independientes y, en el caso de la libertad, ella puede existir y de hecho lo ha sido, antes de la aparición de la democracia moderna.

Partimos de la base de que la libertad no ha existido nunca y de que a Dios gracias, no existirá jamás en este mundo. Lo que queremos decir con esto es que históricamente no existe una libertad abstracta sino libertades concretas. En tales condiciones, tenemos de la libertad una idea dinámica, no estática. Es decir, que en lugar de "libertad", hablaremos de "liberación".Un ámbito mayor
Para comenzar, se impone delimitar el espacio que ocupan y la relación entre política y democracia. La política es un ámbito mayor que la democracia. Esta última puede a veces no ser más que la dictadura de la mayoría. La política parte del reconocimiento de la existencia del adversario, que deja de ser considerado enemigo; y, en consecuencia, el abandono de las soluciones de fuerza, de las armas, por la palabra, la persuasión, el diálogo. Hace cinco siglos, Maquiavelo planteó eso como la oposición entre la potestà assoluta y el vivere politico.
En cuanto al término mismo de la democracia, no lo concebimos sólo como la sucesión de gobiernos democráticos; ni sólo como la existencia de las libertades civiles y los derechos individuales.

Para nosotros, la democracia existe incluso cuando aquellos elementos faltan o escasean. La democracia significa sobre todo la conciencia popular de su propia fuerza; lo cual es el prerrequisito para entrar en el reino de lo político. Sin mucho sentido
Partiendo de esa base, pierden mucho si no todo su sentido algunas discusiones sobre si la democracia venezolana comienza con López Contreras o con un Medina Angarita que se adelantó a Betancourt ampliando el padrón electoral; sobre si Betancourt es el Padre de la Democracia, o si la democracia venezolana nació el 23 de enero.
No. La democracia, aquí o en Tokio nace sólo en un lugar, tiene un solo padre: la calle. Signifique eso una manifestación, una insurrección popular o una marejada de votos. El nacimiento de la venezolana como sociedad democrática no proviene de la buena entraña del general López Contreras, sino de la manifestación popular del 14 de febrero. La ampliación del voto popular no proviene de Medina, sino de las masas que acogieron en forma torrentosa el Estatuto Electoral promulgado después del 18 de octubre; no nació en 1958 de las Fuerzas Armadas que le sacaron la silla de abajo a la dictadura, sino de las "tres gloriosas" jornadas de calle del 21, 22 y 23 de enero.
Tampoco idealizamos la democracia: conocer su fuerza puede llevar al pueblo por caminos equivocados. Así los fascismos europeos se hicieron del poder usando los mecanismos de la democracia. La idea de que el pueblo nunca se equivoca parte de la consideración del pueblo sólo como clientela: proviene directamente de la frase favorita de todos los comerciantes: "el cliente siempre tiene la razón".
hemeze@cantv.net

sábado, 26 de julio de 2008

Elías Pino Iturrieta // Para un boceto oportuno de Bolívar


Un tratamiento serio del héroe debe también ocuparse de su entendimiento de la autoridad Bolívar siempre es oportuno en Venezuela, diría el común de los ciudadanos que acuden a su presencia buscando el remiendo de su capote, pero no se trata ahora de verlo como pontífice de la actualidad sino sólo de tratar de ubicarlo con algún equilibrio frente a las referencias huecas e irresponsables, que hacen Chávez y el chavismo sobre cómo atendió los retos de su época el grande hombre. Como estamos conmemorando un nuevo aniversario del nacimiento del Libertador, pueden calzar en el ambiente las letras que vienen de seguidas.

Un primer aspecto del boceto debe detenerse en la procedencias social del héroe: era criatura robusta de la aristocracia provincial, rasgo que habitualmente se señala sin pensar en lo que significó de veras en su tiempo.

En una figura del mantuanaje que desarrolla su actividad cuando comienza el siglo XIX se resumen un conjunto de valores propios de una ortodoxia de cuño hispánico, cuya carga no se puede eliminar como si se tratara de un cambio de camisa.

Los mantuanos de la época ejercen autoridad sobre las castas y las esclavitudes por mandato de Dios, así como administran los asuntos comarcales por convenio antiguo con la Corona. De allí el manejo de influencias y bienes materiales a los que tienen derecho exclusivo y excluyente; y el fomento de una noción de superioridad que los hace, no sólo distantes sino también inaccesibles frente a las vivencias del pueblo.

El héroe nace en una de esas cunas de oro en las cuales se aclimata el estamento más encumbrado y pretencioso de entonces. No sólo da sus primeros pasos entre la gente principal, así entendida, sino que también se forma hasta la juventud sin nexos de interés con los dependientes. Estamos frente a una manera usual de entender el ambiente que no puede traspasar un individuo partiendo de la sola fuerza de su voluntad, ni el más atrevido de los blancos criollos, a menos que sea víctima de la insania. La procedencia no significa petrificación, en el caso del grande hombre, sino evolución hacia formas de republicanismo cuya implantación se pretende a duras penas.

El mantuano pasa a ser otra cosa, para mirar con ojos condescendientes al pueblo y para fundar una administración en la cual deja de lado las distinciones del mundo colonial y los privilegios de su clase, sin expresar una metamorfosis que lo haga irreconocible en relación con el hombre que fue hasta entonces.

Entiende ahora de manera diversa la sensibilidad popular y trata de incorporarla a su repertorio de soluciones, pero parte de una posición de desconfianza hacia la aptitud de quienes deben ejercer la ciudadanía bajo su mando. No los ve como compañeros confiables para un viaje hacia la modernidad, sino apenas como discípulos a quienes debe enseñar las virtudes republicanas que sólo se podrán establecer cuando los párvulos aprendan de quien se proclama como maestro de virtudes cívicas en Venezuela y en Colombia.

En el camino transcurrido por documentos de su autoría, que comienzan en Jamaica para desembocar en Angostura, abundan las evidencias de la mudanza trabajosa que fue capaz de hacer sin traspasar la trama de la mentalidad en la cual se formó. Un tratamiento serio del héroe debe también ocuparse de su entendimiento de la autoridad y de cómo la ejerció o la quiso ejercer sin trabas casi hasta el final de sus días.

Revestido en el manto de unas constituciones de las que fue hábil redactor, no estimó cabalmente aspectos esenciales del ideario liberal, como la alternabilidad en el ejercicio de los cargos públicos, o la beligerancia de los grupos de oposición sin los cuales era imposible la puesta en marcha de una sociabilidad como la que proclamaban los papeles de la Independencia. En los confines que estableció para la creación de una convivencia distinta de la colonial prevaleció la confianza hacia élites letradas y el exagerado encomio de unos hombres de armas que al final le dieron la espalda, pero a quienes mimó como hijos predilectos. ¿Fallas o pecados de un individuo que persigue el poder a todo trance? Apenas peculiaridades dominantes de quien sólo podía llegar hasta la meta marcada por las necesidades de un entorno convulsionado, por la diversidad de los territorios que quiso dominar y por una sociedad conducida a la ruina debido a una guerra en la cual las consideraciones humanitarias sólo se asomaron en las postrimerías.

Faltan mayores elementos para entender al grande hombre, pero ahora se intentó un boceto cuya pretensión se limita a llamar la atención sobre cómo lo han convertido sus sacristanes de la actualidad en una engañifa al servicio de intereses inconfesables. No sé si el boceto sirva a estas alturas de la manipulación chavista, pero queda para el juicio de los desocupados lectores.

viernes, 27 de junio de 2008

El jefe realista Andés Levl de Goda


Efemérides de hoy en la Historia de Venezuela e Iberomérica

(referencias de En Oriente, Portal de Apure, Diario El Tiempo, Vinicio Romero

Qué celebramos hoy, y educar.org):

1527: Por orden del rey de España Carlos V, la niña Aldonza de Villalobos Manrique recibe una capitulación mediante la cual adquirió en herencia de su padre Marcelo de Villalobos los derechos para gobernar la Provincia de Margarita. Tales derechos no fueron inmediatamente asumidos por Aldonza por ser menor de edad, por lo cual, su madre y tutora Isabel Manrique de Villalobos gobernó la isla a través de tenientes gobernadores entre 1529 y 1534.

1777: En Cumaná (Edo. Sucre) nace el jefe realistas, periodista y político Andrés Level de Goda. Fue defensor de la monarquía española durante la guerra de independencia de Venezuela, fundador de los periódicos caraqueños Lo que Ustedes Quieran y Verdad que fueron los voceros del movimiento La Cosiata que separo a Venezuela de la Gran Colombia, rector del Colegio Nacional de Cumaná y adepto de la Revolución de Las Reformas en 1835.
Acá les dejo su biografía en el Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundaciòn Polar.
Magistrado, abogado, político y periodista. Apoyó la causa realista durante la Guerra de la Independencia, y posteriormente participó en la vida política de la República. Hijo de Andrés Level Alen y de Melchora Limardo. Su padre poseía una hacienda en la región de Paria cercana a la isla de Trinidad. En diciembre de 1796, inició estudios en la Universidad de Caracas y se graduó de licenciado en derecho civil en 1801. Contrajo matrimonio en Cumaná con María Ascensión Bermúdez, hermana del más tarde general José Francisco Bermúdez. Se domicilió en la isla de Trinidad antes de 1802 y actuó como asesor jurídico del Ayuntamiento de Puerto España. En mayo de 1810, regresó a Venezuela y recibió de la Junta de Cumaná la misión de imprimir en Trinidad una contestación a la Junta de Caracas, en la que aseguraba la adhesión de la primera a la defensa de los derechos de Fernando VII. Sin embargo, al surgir el enfrentamiento de las Juntas venezolanas con la Regencia de España, Level de Goda salió de su ciudad natal y decidió seguir prestando sus servicios al gobierno colonial británico en Trinidad; al mismo tiempo, conspiraba desde allí contra las autoridades republicanas de Cumaná. Cuando en mayo de 1811, el coronel Santiago Mariño fue a Trinidad, enviado por las autoridades cumanesas, para protestar ante el gobernador de esa colonia, Thomas Hyslop, por las actividades contrarrevolucionarias de Level de Goda, se produjo un enfrentamiento verbal entre éste y Mariño en presencia de los funcionarios ingleses. Level de Goda fue suspendido en sus funciones y se le dio la ciudad de Puerto España por cárcel. Al caer la Primera República, a mediados de 1812, volvió a Venezuela y se estableció en una hacienda que poseía en la región del golfo Triste. A fines de ese año, fue nombrado por las Cortes de Cádiz gobernador político de Cumaná, cargo que empezó a ejercer en marzo de 1813. Cuando, en julio de 1813, el ejército republicano del general Mariño se presentó ante Cumaná, contribuyó a la defensa de la ciudad, al lado de los jefes militares realistas Eusebio Antoñanzas y Juan Nepomuceno Quero, hasta que ésta fue evacuada el 2 de agosto. Logró huir a La Guaira, pero la fragata en la cual viajaba su esposa fue apresada por los republicanos y conducida a Cumaná. Level de Goda se dirigió entonces a Puerto Rico (septiembre 1813); de allí pasó a España y obtuvo en Madrid los doctorados en derecho civil y canónico. En 1815 con el cargo de fiscal togado de la Real Hacienda, se hallaba de vuelta a Caracas, donde tuvo varios choques con el entonces gobernador y capitán general Salvador de Moxó, pues éste, cumpliendo una disposición del general en jefe, Pablo Morillo, se negaba a reinstalar la Audiencia y había creado en su lugar varios tribunales especiales. El 4 de noviembre de ese año, Level de Goda dirigió a Fernando VII un Memorial donde señalaba los inconvenientes causados por la suspensión de aquel cuerpo. Ante la oposición de Level de Goda, Moxó lo mandó confinado a Puerto Cabello a fines de diciembre de 1815. Finalmente, las autoridades de Madrid ordenaron que la Audiencia fuese reinstalada, con lo cual concluyó el confinamiento de Level de Goda. En febrero de 1818, al acercarse a Caracas las tropas republicanas, Level de Goda mandó quemar numerosos expedientes de las causas de infidencia existentes en el archivo de la Real Audiencia, a fin de proteger a quienes figuraban en ellos como acusadores de los republicanos. En sus Memorias, afirmó luego que también había protegido a patriotas, entre otros, al sacerdote coriano Mariano de Talavera y Garcés. En 1819, propuso a la Audiencia que los republicanos fuesen juzgados de acuerdo con el derecho de gentes, y no como súbditos rebeldes sometidos al derecho penal, pero no tuvo éxito; el 5 de diciembre de ese año dirigió desde Caracas otro Memorial a Fernando VII donde pedía la adopción de aquella medida, manifestando que la lucha a mano armada por la independencia no era un delito de traición y lesa majestad. En 1820, cuando triunfó en España el movimiento liberal de Rafael del Riego y fue jurada de nuevo en Caracas la Constitución de Cádiz, Level de Goda fue partidario de ésta y sin dejar de ser monárquico, se enfrentó a la autoridad del general Pablo Morillo y al parecer, fue amenazado de muerte por un edecán del mismo Morillo, lo cual le indujo a pedir pasaporte para ir a España. En Madrid colaboró a mediados de 1821 con José Rafael Revenga y Tiburcio Echeverría, emisarios de Bolívar, quienes habían ido a tratar de paz con las autoridades españolas; pero las negociaciones quedaron rotas al conocerse en la Península la noticia de la batalla de Carabobo. Desengañado de la política de España, Level de Goda salió de Madrid el 1 de noviembre de 1821 hacia Burdeos. A fines del mismo mes, escribió a Fernando VII una carta en la cual criticaba la política que había seguido Morillo en América y renunciaba a su cargo de fiscal togado. Poco después, en 1822, José Domingo Díaz publicó en Madrid un violento ataque contra él, titulado Epítome de la vida política de don Andrés Level de Goda. Después de haber permanecido durante varios años (1822-1825) residenciado en la isla de Saint Thomas, en marzo de 1825, totalmente desligado del servicio de la monarquía, llegó Level de Goda a Puerto Cabello, donde se estableció y se encargó (mayo 1825) de la redacción del periódico El Vigía de Puerto Cabello. A fines de ese año o comienzos de 1826, se trasladó a Caracas. En marzo de este último año participó en la polémica político-religiosa de la «Serpiente de Moisés» con un folleto titulado Cartas de un alemán a su Excelencia el Vicepresidente de la República de Colombia, donde criticaba a los papas y al clero en general. Al estallar, a fines de abril, la revolución de La Cosiata, Level de Goda se adhirió a ella y redactó, a partir de junio de 1826, el periódico titulado Lo que ustedes quieran y, al parecer, también otra publicación llamada Verdad. Figuró entonces entre los principales partidarios de la separación de Venezuela de la Gran Colombia. A fines de agosto de 1826 el comandante de armas de Caracas, coronel Felipe Macero, decidió separarse de la obediencia al general Páez y de la causa de La Cosiata, y marchó a Barcelona con el batallón Apure, llevándose preso a Level de Goda; en octubre éste se hallaba en Barcelona sometido a vigilancia, pero cuando la rebelión se extendió al oriente y Mariño fue a Cumaná en noviembre, se convirtió en su asesor político. Después de la llegada de Bolívar, acompañó a Mariño a Caracas y durante los primeros meses de 1827, cumplió funciones de apoderado legal para recuperar una hacienda propiedad de Mariño, lo cual se logró por disposición del Libertador. El 11 de agosto de 1827 fue arrestado en Caracas por orden del general Lino de Clemente, jefe de la Alta Policía, enviado a La Guaira y expulsado a Curazao. Una vez consumada la separación de Venezuela en 1830, regresó al país y participó activamente a la vida pública nacional. En 1832, fue electo miembro suplente de la Cámara de Representantes por Cumaná; al año siguiente, juez interino en la Corte Superior de oriente, de la cual pasó en 1834, a ser su primer presidente. Durante el desempeño de este cargo, tuvo un enfrentamiento con el gobernador de la provincia de Cumaná, coronel Eduardo Stopford, a raíz de las elecciones de ese año, por lo que fue acusado de mal desempeño en sus funciones y de apoyar una rebelión contra el gobierno provincial. En el mismo año, fue nombrado rector del Colegio Nacional de Cumaná. En julio de 1835, al estallar la Revolución de las Reformas, fue uno de sus dirigentes en Cumaná, desde donde viajó a Caracas para ponerse de acuerdo con el general Mariño; pero, al desembarcar el 5 de agosto en La Guaira, fue arrestado por las fuerzas constitucionales que ya dominaban la situación. Sufrió más de un año de prisión, fue juzgado como conspirador y condenado al exilio, aunque intentó defenderse con sus folletos Léase y digan y El 5 de agosto, publicados ambos en 1836. Abandonó nuevamente a Venezuela trasladándose a Nueva Granada, donde permaneció exiliado durante casi una década. A su regreso, pasó los últimos años de su vida alejado de la política activa, redactando sus Memorias (1851-1852). Falleció en su casa de Caracas, y no en Maiquetía, como se creía, tras un ataque que le privó del habla. (Imagen).
1800 Alejandro de Humboldt y Aymé Bonplant llegan a Angostura. Humboldt, que recorre los ríos Orinoco, Atabapo, Caroní, y Barima hasta el río Negro, observa que Guayana es la provincia más remota de la América española.
1813 Bolívar llega a Trujillo en el inicio de su Campaña Admirable.
1819 Bolívar llega con su ejército a la población de Tame, y se encontró a Santander debidamente organizado con 1.200 hombres, y arenga a las tropas: “Pretendo pasar el Páramo de Pisba, La empresa es grandiosa. Allí morirán los caballos, se pasará hambre y frío y la mitad de nosotros morirá”.
1936 Muere Antonio José Torrealba, escritor y poeta, quien nació en Cunaviche en 1883.Se presume que hizo entrega de importante material de todas sus vivencias del llano a Don Rómulo Gallegos que le inspiró para escribir la novela “Doña Bárbara”.
1945: Se firma el primer contrato colectivo de la industria petrolera, uno de los mayores logros de Medina Angarita en materia laboral.

martes, 17 de junio de 2008

Angel Rosenblat

Wengrow (Polonia), diciembre 1902 _ Caracas, 11.9.1984
Filólogo y profesor universitario. Fundador de los estudios lingüísticos universitarios en Venezuela. De origen judío, emigró junto con sus padres a Argentina donde transcurrió su infancia. Inició estudios de filología en la Universidad de Buenos Aires, con el profesor Amado Alonso y los continuó en la Universidad de Berlín (1931-1933). Instalado en Madrid, fue incorporado al Centro de Estudios Históricos bajo la dirección de Ramón Menéndez Pidal (1933-1936), completando sus investigaciones en la Universidad de París. Residenciado en Buenos Aires durante la Segunda Guerra Mundial, en 1946 fue contratado como profesor de castellano y latín, para enseñar en el Instituto Pedagógico Nacional de Caracas. Fundador de la cátedra de Filología en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Venezuela (1947), adquirió la nacionalidad venezolana en 1950. Director del Instituto de Filología Andrés Bello de la Universidad Central de Venezuela (1951-1984), realizó una vasta labor de investigación sobre la lengua española en Venezuela que se tradujo en la publicación de numerosas obras, entre ellas Buenas y malas palabras (1960), El castellano de España y el castellano de América (1965), La primera visión de América y otros estudios (1969) y en el primer volumen del Diccionario de venezolanismos, auspiciado conjuntamente por la Universidad Central de Venezuela y la Academia Venezolana de la Lengua (1984). Miembro honorario de la Academia Venezolana de la Lengua y presidente honorario del Congreso de las Américas. Casó en Caracas con Carmen Helena Mendoza.
Fundación Polar

BIBLIOGRAFÍA: directa: ROSENBLAT, ÁNGEL. El castellano de España y el castellano de América: unidad y diferenciación. 2ª ed. Caracas: Universidad Central de Venezuela, 1965; __. La educación en Venezuela: voz de alerta. Caracas: Colegio de Humanistas de Venezuela, 1964; __. Estudios sobre el español de América. Caracas: Monte Ávila, 1990; __. Estudios sobre el habla de Venezuela: buenas y malas palabras. Caracas: Monte Ávila, 1987-1989. 2 v.; __. La lengua del «Quijote». Madrid: Editorial Gredos, 1971; __. Lengua literaria y lengua popular en América. Caracas: Universidad Central de Venezuela, 1969; __. El nombre de Venezuela. Caracas: Universidad Central de Venezuela, 1956; __. Nuestra lengua en ambos mundos. Madrid: Salvat Editores, 1971; __. El pensamiento gramatical de Bello. Caracas: Ministerio de Educación, 1965; __. La población de América en 1492: viejos y nuevos cálculos. México: El Colegio de México, 1967; __. La población indígena de América desde 1492 hasta la actualidad. Buenos Aires: Institución Cultural Española, 1945; __. La población indígena y el mestizaje en América. Buenos Aires: Editorial Nova, 1954. 2 v.; __. La primera visión de América y otros estudios. 2ª ed. Caracas: Ministerio de Educación, 1969. indirecta: TEJERA, MARÍA JOSEFINA. Bibliografía de Ángel Rosenblat. Caracas: Universidad Central de Venezuela, 1967.

ICONOGRAFÍA: FOTOGRAFÍA, Valores humanos de la Gran Colombia: Venezuela, Ecuador, Colombia, Caracas, Oliverio Perry y Cía. Editores, 1964. FOTOGRAFÍA, colección Biblioteca Nacional, Caracas. FOTOGRAFÍA, El Nacional, Caracas, septiembre 12, 1984.

FUENTE: Fundación Polar, Diccionario de Historia de Venezuela, 2ª Edición, Caracas: Fundación Polar, 1997.

¡No, si así es!

Gerónimo Alberto Yerena Cabrera

“No, si así es…repítemelo otra vez”
“No, si así es…por la radio se oye y por la televisión se ve…y no te lo cuento porque es censura B.”
¿Así es la cosa nene?
¡Como nié!

Comenta Angel Rosenblat (1902-1984) en su libro Buenas y Malas Palabras Tomo I, lo siguiente:
Hay expresiones de trayectorias fulgurante y efímera, que tienen sin embargo interés para comprender la vida de la lengua.
Un día se ponen de moda, y entonces se ponen de moda hasta la saciedad y la exasperación.
Por lo común son como briznas de paja en el viento, y desaparecen sin dejar rastro. Otras veces duran más, se transforman y echan raíces. De pronto es la múcura que hace estragos. O Lalo, que pasa misteriosamente por todas partes. Hemos conocido la época de los “colmos” y del “qué le dijo”. Las grandes comunidades necesitan un tema común que las unifique, y en nuestros pobres tiempos, a falta de un ideal colectivo que infunda inspiración y grandes hazañas, cunde el cinco y seis o circula un estribillo.
Ayer era “No puedo con ella”. ¡No, si así es! está hoy de turno.
* El autor se refiere a la época de finales de la década de los setenta.

Veamos las circunstancias en que se usa. La discusión se está poniendo violenta. Uno de los protagonista extrema los argumentos y hasta los adjetivos, y quiere imponer su lógica aplastante. El contrincante, agotado, abandona el campo:
¡ No, si así es! Es decir, tiene usted razón, pero la verdad es que no la tiene.
Es cerrar la discusión sin dar el brazo a torcer.
Cuentan – el cuento, como casi todos los cuentos, es viejísimo y tiene infinitas variantes- que un famoso personaje se estaba afeitando en la peluquería de la Plaza Bolívar. Entró un amigo y le dijo: “En la esquina de la Gorda un carro acaba de atropellar a tu mujer.” El hombre salió disparado, sin ponerse la chaqueta, con la cara medio enjabonada,, y corrió hasta la esquina en cuestión. Allí se detuvo, y al ver que todo estaba en orden, se acordó que era soltero y no tenía mujer. Más filosóficamente contesto otro, cuando le hicieron la misma broma: “¡No, si así es!”.

Hay en la expresión cierta sorna, cierta incredulidad, que es como una armadura frente a la temible “mamadera de gallo”. Y aun la hemos oído en otras circunstancias. En un autobús que sale del Silencio sobrecargado de pasajeros y pasajeras, se produce una tentativa poco afortunada de aproximación. La mujer, acalorada, increpa: “¡Váyase de aquí, grosero; me está rascabucheando!” El caballero (¿caballero?) se pone de pie, inclina la cabeza respetuoso y dice: “¡ No, si así es!” El público sonríe y está con él. Si se hubiera sentido abochornado, todos lo habrían despreciado.

La verdad es que se dice a cada paso, en las circunstancias más variadas. Y hasta se amplía: “No, si así es…repítemelo otra vez”, “No, si así es…por la radio se oye y por la televisión se ve…y no te lo cuento porque es censura B.” Y últimamente: “No si así es que es”.
La expresión surgio probablemente de otras análogas más estables: Así es que es, Así es como es, Así es la cosa, o se transforma de manera burlona: ¿Así es la cosa nene?
El habla popular suele llamar estas expresiones, impropiamente, refranes. Y una serie de ellas han estado de moda o circulan todavía, para denotar la incertidumbre, la duda, el escepticismo irónico o benévolo: “¡Cómo va a ser!”; “yo te aviso”; “Mañana a esta misma hora”; “¡Dos veces!” que se acompaña con el ademán de los dedos. Y muchas otras más.
El rechazo, y el rechazo burlón, tiene en todas partes una rica fraseología, en constante renovación. El venezolano usa el ¡Como nié!

Un refran verdadero como una golondrina no hace verano puede seguirse paso a paso a través de dos mil quinientos años, hasta Aristóteles, por lo menos. En cambio, casi todos estos presuntos “refranes” están ya olvidado, como en cruel castigo de la fortuna que alcanzaron. La gloria puede ser pasajera, y el favor popular es tornadizo. Ninguno de ellos es extraordinariamente fino, pero de toda clase de monedas se compone el tesoro de la expresión colectiva.

Fuente: BUENAS Y MALAS PALABRAS en el castellano de Venezuela.
6º edición. Colección de bolsillo EDIME. Madrid. Tomo I. 1982.

viernes, 13 de junio de 2008

Video del ferrocarril de Maiquetía, La Guaira y Macuto.

Macuto & Coast Line Railway of Venezuela
Los Tranvías de Macuto, La Guaira y Maiquetía

Por Allen Morrison
Texto traducido al español porMarcelo Madariaga

Esta página considera el pequeño ferrocarril de 8 km que funcionó durante 48 años entre Maiquetía, La Guaira y Macuto, en la costa norte de Venezuela [ver imagen satelital].
No debe ser confundido con el mucho más largo Ferrocarril La Guaira y Caracas, que conectaba el puerto con la capital.
Macuto es uno de los principales centros vacacionales de Venezuela.
La Guaira es su puerto principal.
Maiquetía ocupa el área plana más extensa de la región y es el lugar donde se ubica hoy el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar.
La inauguración del Ferrocarril La Guaira y Caracas en 1883 inspiró numerosos otros proyectos, inclusive el desarrollo del puerto y sus muelles y la construcción de otro ferrocarril –una especie de extensión del FLGyC– hacia el este, a lo largo de la costa hasta Macuto [ver mapa].
Según la Memoria de 1884 del Ministerio de Obras Públicas de Venezuela, el Ferrocarril de Maiquetía a Macuto obtuvo la autorización para la construcción el 24 de noviembre de 1883. Se sabe que la línea había comenzado a transportar pasajeros en 1884, pero no se ha encontrado la fecha exacta y la historia de la línea, es poco conocida.
Un estudio publicado por el U.S. Dept. of Commerce en 1927 [ver BIBLIOGRAFÍA], afirma que el gobierno venezolano construyó la línea, luego la transfirió a una firma venezolana, quien se la vendió a una compañía francesa, la que a su vez fue adquirida por La Guaira Harbour Corporation, que era la corporación británica que construyó el puerto y operaba los muelles.
Uno de los directores de la compañía francesa era un macuteño llamado Juan Bautista Matharan y la línea era llamada a veces Ferrocarril (o Tranvía) Matharan. El ferrocarril original corría desde el río Macuto, en Macuto, hasta la estación del FLGyC en Maiquetía, e iba paralelo al FLGyC hasta su terminal occidental [ver mapa]. La trocha de ambos ferrocarriles era de 914 mm (36").
Ver el video completo con bellisimas imagenes haciendo clik aquí:

http://www.tramz.com/ve/mm/mms.html

sábado, 7 de junio de 2008

Parroquia Catedral. Caracas

sábado 4 de diciembre de 2010

Parroquia Catedral de Caracas. (Segunda revisión)
Gerónimo Alberto Yerena Cabrera

Origen y evolución de la parroquia desde su fundación hasta la época actual.
Origen del nombre de la parroquia.
Cuadrilátero Histórico de Caracas.
Límites actuales de la Parroquia Catedral.
Diferencias de los límites de la parroquia en relación al año 1750.
La Catedral: La cuarta iglesia construida en Caracas.

Origen.
Se remonta, por coincidencia, con la fecha de la fundación de la Ciudad de Santiago de León de Caracas, aunque el nombre de la parroquia oficialmente se debe a una Real Cédula de fecha 20 de junio de 1637, cuando se ordena el traslado de la catedral de Coro para Caracas y a la vez se ordena también que el obispo, deán y cabildo residieran en la ciudad; es pues a partir de esa fecha que se denomina, hasta entonces, a la única parroquia de Santiago de León de Caracas: Parroquia Catedral.

Antecedentes del traslado de obispado de Coro para Caraca.
En septiembre de 1567, piratas franceses se apoderaron de Coro, el obispo fray Pedro Agreda y el gobernador Pedro Ponce de León (1567-1569), se escaparon y fijaron su residencia en Barquisimeto. En esa ocasión escribieron al Rey la conveniencia de trasladar la Catedral, a la ciudad de Santiago de León de Caracas.
El gobernador no volvió para Coro y permaneció en La Nueva Segovia de Barquisimeto hasta su muerte. El sucesor interino, Francisco Hernández de Chaves (1569-1570), tampoco se instalo en Coro, y se quedó en Barquisimeto y viajó a Caracas. Diego Mazariegos (1570-1576) estableció su residencia en Nueva Segovia, y don Juan de Pimentel (1576-1583) definitivamente fijó la sede de la gobernación en Caracas.
Fray Pedro de Agreda estuvo un largo tiempo en Caracas, donde falleció, en 1587, y su inmediato sucesor: el obispo Juan Manuel Martínez de Manzanillo, en 1587, fijo su residencia definitivamente en Caracas. (1)


“Cuadrilátero Histórico de Caracas”
Fue el cuarto gobernador, Juan de Pimentel (1576-1583) quién realzó más la ciudad y le dio rango de capitalidad a la ciudad al radicarse en ella para ejercer el gobierno, y realizó el primer informe oficial sobre Caracas. Fue aquella Caracas descrita por don Juan de Pimentel, en su plano ordenado por él y elaborado por Diego de Henares en el año 1578 (2), según consta en El Archivo General de Indias en la ciudad de Sevilla (3).

El cuadrilátero estaba constituido por 25 manzanas, siendo la del centro la Plaza Mayor. Dos de las manzanas que daban su frente a la Plaza Mayor les fueron asignadas a la futura Iglesia, quedando allí instaladas mas tarde la Catedral, la cárcel eclesiástica, el cementerio eclesiástico y el Palacio Arzobispal. Al lado del Palacio Arzobispal funcionó el seminario de Santa Rosa de Lima, núcleo de la Universidad. En la manzana situada al sur-oeste de la plaza se construyó el convento de las Monjas de la Concepción, y al oeste la casa del cabildo y la cárcel real. Hacia el norte, la casa de los gobernadores (4). Este plano se conoce como “El Cuadrilátero Histórico de la Ciudad”.

Los límites del cuadrilátero si tomamos como referencia las esquinas actuales eran:
Norte, de la esquina de Cuartel Viejo a la esquina de Abanico. Calle actual Este 3- Oeste 3.
Este, de la esquina de Abanico a la esquina del Dr Díaz. Calle actual Norte 3- Sur 3.
Sur, de la esquina de Dr Díaz a la esquina de la Gorda. Calle actual Este 6- Oeste 6.
Oeste, de la esquina de la Gorda a la esquina de Cuartel Viejo. Calle actual Norte 6 Sur 6( Avenida Baralt).

Llama la atención que el plano elaborado por acuerdo del Cabildo de Caracas de fecha 23 de febrero de 1591(5), basado en el plano ordenado por Pimentel, además de las dos ermitas de San Sebastián y San Mauricio, las cuales ya existían cuando Pimentel elaboró el mapa en el año 1578, aparece también la ermita del San Francisco; y luego en otro plano de fecha 14 de julio de 1603(6), igualmente por acuerdo del Cabildo (veinticinco años más tarde del Croquis Histórico de la Ciudad) apreciamos el Templo de San Pablo (quinto templo construido), situado dos cuadras hacia el sur-oeste del cuadrilátero Histórico .


Límites actuales de la Parroquia Catedral

Orientarse en los actuales límites de la Catedral resulta bastante sencillo, tomando en cuenta que es casi un rectángulo de 38 cuadras
aproximadamente, las cuales están limitadas por tres calles en línea recta por el norte, oeste y sur respectivamente y al oeste un límite que bordea al Calvario.

El límite norte, lo constituye la actual Avenida Urdaneta (Este1-Oeste1), que en sentido oeste-este va desde la esquina de Paguita hasta Plaza España, esta última corresponde al cruce de la Avenida Urdaneta con la Avenida Fuerzas Armadas.

El límite este, corresponde a la Norte7-Sur7, que es la Avenida Fuerzas Armadas y va en sentido norte-sur desde Plaza España a la Hoyada, la cual todos conocemos.

El límite sur, va desde la Hoyada en sentido este-oeste hasta el Silencio. Esta calle es parte de la Este 6-Oeste 6.

El limite oeste, el único que no es recto, irá por lógica desde el Silencio bordeando El Calvario hasta Paguita, en sentido oblicuo de sur-norte a este-oeste.

Si observamos un plano de Caracas y le señalamos estos puntos de referencia tendremos un croquis exacto de la actual Parroquia Catedral.

Diferencias de los límites de la parroquia en relación al año 1750.

Esos límites no fueron así cuando la “Antigua Parroquia Catedral” se dividió en tres parroquias más, por Real Cédula del 25 de agosto de 1750, la cual tuvo efecto en Caracas el 8 de mayo del año siguiente. (7)
A partir de esa fecha Caracas quedó constituida por cuatro parroquias. La Catedral en el casco central, Altagracia al noroeste, La Candelaria al oeste y San Pablo al sur.

Las diferencias son las siguientes:
1º En esa época las veinticinco manzanas del “Cuadrilátero Histórico” de la ciudad estaba dentro de la Catedral, esto se debió a que cuando se hizo la división, la calle Este 3-Oeste 3 que incluye a la esquina de Altagracia y a su iglesia quedaron dentro de los límites de la parroquia Catedral, y el límite norte iba en sentido oeste-este de la esquina de Buena Vista a la esquina de Socorro o sea una calle más al norte de la actual Avenida Urdaneta,; por lo cual la seis esquinas originales del “Cuadrilátero Histórico” que son en sentido oeste-este: Cuartel Viejo, Altagracia, Mijares, los Jesuitas, Maturín y la esquina de Abanico, si estaban incluidas en la Catedral, y en el plano actual no.
Comenta Rafael Valery que: “Un detalle curioso: La Iglesia de Altagracia en esa oportunidad quedó fuera de sus límites”. (8)
2º Otra diferencia importante es que para los límites se usaban como referencias los linderos naturales, usualmente las quebradas; el límite este era la quebrada de Catuche, la cual corre en dirección oblicua en sentido norte-sur, oeste-este, por lo que, la antigua parroquia en su lindero sur no llegaba hasta la esquina de la Hoyada sino se prolongaba dos esquinas más, la de San Lázaro y la de Puente Victoria hacia el este.
3º Por lo antes expuesto en la ocasión de la formación de nuevas parroquias en 1750, al hacer el plano actual sin tomar en esta oportunidad exactamente los linderos naturales antes descrito, y al anexar la calle Este3-Oeste 3 a la parroquia de Altagracia con el fin de devolver la iglesia de Altagracia a su nueva parroquia, la Catedral perdió al norte 11 manzanas, entre ellas 5 del “Cuadrilátero Histórico de la Ciudad” y aproximadamente 5 manzanas al este.
Esto último lo podemos constatar si trazamos una oblicua en el plano de Caracas, desde la esquina de Plaza España hasta la Esquina de Puente Victoria, que ahora esa zona pertenece a la parroquia La Candelaria.
4º En los planos de Caracas revisados, fue en el plano de 1875 realizado por Guzmán Blanco, cuando aparece la esquina de Altagracia fuera de los linderos de la Catedral y ubicada en la parroquia de Altagracia, es de hacer notar que aparte de ese dato, el plano está lleno de arbitrariedades en los linderos parroquiales. (9).

La Catedral: La cuarta iglesia construida en Caracas

1º La primera iglesia o capillas que se construyó en Caracas, no fue la Catedral, como era lógico que así fuera, sino la ermita de San Sebastián y fue allí donde se realizó la primera misa en Caracas, aproximadamente en agosto de 1567. Los sacerdotes que realizaron la misa fueron Blas de la Puente y Fray Baltazar Garcia. Esta Iglesia así como su esquina fue conocida más tarde como San Mauricio, incluso hasta mediados del siglo XX de manera no oficial se continúo llamando así, a pesar de que allí se encuentra la iglesia de la Santa Capilla desde 1883, actualmente sí se denomina como esta última iglesia.
2º La segunda iglesia de Caracas, fue la iglesia de San Mauricio (1574-1579) la cual se quemó totalmente y lo único que se salvo fue la imagen de San Mauricio, trasladada a la ermita de San Sebastián, donde persistió hasta la demolición de esta ermita. Actualmente, se pueden apreciar ambas imágenes, la de San Sebastián y San Mauricio en la iglesia de Santa Capilla. El solar que ocupaba la antigua ermita de San Mauricio, actualmente se encuentra el Correo de Carmelitas.
3º La tercera construcción religiosa de Caracas fue la capilla del Convento de San Francisco, construido en el año 1575 por el padre franciscano Fray Alonso Vidal, según documentos encontrados en el Archivo de Indias, Sevilla, y publicados en el Boletin del Centro de Estudios Americanistas de Sevilla, en 1919 (10), esto lo refrenda Raúl Díaz Legorburu -Premio de Historia 1981- (11) .No fue construida en el año 1577 por los padres franciscanos que trajo el gobernador Pimentel (como afirman algunos cronistas),aunque estos se instalaron en la iglesia y continuaron con la construcción del convento.
4º La iglesia de la Catedral fue la cuarta, construida, no se precisa la fecha con seguridad, pero debió ser, entre los años de 1776 a 1778, fecha cuando ya estaba construida la capilla del Convento de San Francisco.
El gobernador Don Juan de Pimentel (1776-1783), arribó a Caracas el 8 de mayo de 1576; el año de 1578, Pimentel recibió una Real Orden en la que el soberano pedía una descripción completa de todos los pueblos de la provincia (12). La descripción de Caracas la hizo en diciembre de 1578, y en el primer plano de Santiago de León de Caracas, ordenado por él y elaborado por Diego de Henares en el mismo año, el cual envió al Rey, figuraba la iglesia (por lo menos el sitio donde se construiría), según consta en El Archivo General de Indias en la ciudad de Sevilla (13).


yerena.geronimo@gmail.com


Bibliografía.
1.- Nectario María. Historia de la conquista y fundación de Caracas. Fundación para la cultura urbana. Caracas, 2004. p198. )
2. Primer Plano de Santiago de León de Caracas 1578. Ediciones del diario El Universal Colección Mapoteca IGVSB.
3.-Hno. Nectario María. Historia de la conquista y fundación de Caracas. Fundación para la cultura urbana. Prólogo del libro p XXII.
4. -Ermila Troconis. Caracas. Editorial la Fundación MAPFRE AMERICA. 1992. p 100.
5. -Rafael Valery La Nomenclatura Caraqueña Ernesto Ermitaño Editor. Caracas. p 87.
6.- Ibidem. p 88.
7.- Ibidem. p 52-54.
8.- Ibidem. p 59.
9. Plano Topográfico de la Ciudad de Caracas, capital de Los Estados Unidos de Venezuela, del ilustre americano Gral Antonio Guzmán Blanco. Atlas de Venezuela. Dirección de Cartografía Nacional. Segunda Edición. 1978. p 14.
10.- Padre Ernesto Otaduy S.J. Iglesias de la antigua Caracas. Imprenta Municipal de Caracas. Enero 1974. p 25.
11.- Raúl Díaz Legorburu . La Caracas de Bolívar. Gobernación del Distrito Federal. 1983. P 71.
12.- Hno. Nectario María. Historia de la conquista y fundación de Caracas. Fundación para la Cultura Urbana. 2004. p 185.
13.- Ibidem. Prólogo del libro p XXII.

Fotos de la Caracas de ayer

Nuevo Circo de Caracas
La Pastora 1908

Iglesia de San Francisco
Gardel en el Teatro Rialto Felipe Pirela en RCTV

lunes, 2 de junio de 2008

Historia Oculta de Venezuela

Gerónimo Alberto Yerena Cabrera

Maravilloso libro de Ramón Urdaneta,que narra gacetillas de la historia de Venezuela en orden cronológico desde el año 1498 hasta el año 1999. Consta de 2607 notas que el lector puede leer según la época de su interés o necesidad, así como también de usar como referencia y consulta en el estudio de la historia y de la crónica de nuestro país.
La presentación del libro por Alejandro Gerendas Kiss, agradable y bien documentada, es la mejor descripción para conocer tanto al libro como al autor.

“Quizás las motivaciones de Urdaneta hayan hundido sus raíces en esta preocupación y es por ello que nos brinda su historia de Venezuela sutilmente envuelta en un misterioso empaque provisto de un enigmático y atrayente título y contenido, como queriendo atrapar la atención, no tan sólo en los versados en la materia sino también de aquellos que no lo son, tratando de ensanchar el caudal de lectores más allá de los habituales causes, pues es sabido universalmente, y en todos los tiempos, que los seres humanos sentimos especial atracción por todo lo oculto, secreto o prohibido”.
AGK

Presentación (fragmentos)

La Historia Oculta de Venezuela que nos presenta el académico Ramón Urdaneta es fruto de un largo andar que se suma a su prolífica obra como abogado, literato, poeta, historiador y erudito en cuestiones jurídicas y económicas.
Ya en 1966, en su libro Las verdades y la Historia quedó plasmado para siempre su amor y admiración por la Historia, por intermedio de sus palabras que pronunciara como orador de orden en el acto de instalación solemne del Centro de Historia del Estado Trujillo:
“La Historia, madre nutricia, con equipo y técnica propios, aparece bajo radiante sencillez en las manos de un grupo de historiadores de esta tierra inolvidada, quienes con sus mejores alientos van a moldear esa nueva figura, y a través de la investigación, el planeamiento y la crítica imparcial, la andarán por rectos y derroteros, como signo y ejemplo de un pueblo y una raza”
“El hombre es Historia. Los pueblos son Historia. El Estado es producto de la Historia. El territorio está configurado por la Historia. Todo gira en un substrato de Historia. Y la escuela historicista pudo asentar tales verdades. El primer hombre ya vale ante la Historia como el primero. Luego la fusión hizo realidades en esta tierra americana, porque desde un principio el terreno fue abonado para que germinaran y posteriormente diera su ofrenda los árboles de la libertad”

Esta vez, el insigne y original autor nos presenta su visión cronológica de nuestro acontecer, que ya va culminando su primera década desde que nuestra memoria colectiva arribara al medio milenio de existencia.
Es su aporte al conocimiento de nuestro país, sus hechos y su cotidianeidad, sus hombres y mujeres, presentados en un progresivo collage, que fluye lentamente como un majestuoso río, donde de cada situación o personaje, a medida que van apareciendo en las riberas de nuestro pasado, asemeja una pieza que va encajando afinadamente dentro de un genuino rompecabezas.
Nosotros nos plegamos a la opinión de los que afirman que quienes desconocen su pasado no controlan su presente y agregamos que corren el riesgo de ser engañados con los mismos artificios o encantamientos con lo que pudieron haberlo sido las generaciones anteriores, en su momento.
Las investigaciones de Urdaneta ocuparon durante largos años su quehacer diario, mientras escarbaba en las interioridades de la vida nacional, amplificando con sus pinceladas los murales fundamentales de nuestro pasado, contraponiendo lado a lado lo ortodoxo y lo anecdótico, lo real y lo imaginario, lo sabido y lo desconocido, en su afán de convidarnos a una visión cosmogónica, en más de 2800 notas de nuestro devenir, para ayudarnos a comprender mejor nuestro orígenes y la actualidad de este querido y sufrido país.
Para escribir su Historia Oculta de Venezuela, que abarca largos quinientos años, desde 1498 hasta finales de siglo XX, nuestro apreciado autor se apega a la fuentes y a algunas interpretaciones novedosas, en un trabajo orgánico presentándonos diversas caras de la existencia nacional. Abarca todos los estratos de la sociedad, en su vida de relación nacional y foránea, en una obra dividida en dos amplios períodos: el monárquico y el republicano.
De modo que el lector podrá zarpar conjuntamente con la nave de los hechos e ir remontando las diferentes épocas y apreciar los acontecimientos y personajes como en una real travesía, de puerto en puerto y en estricto orden de aparición. Pero también será valido consultar una determinada época o momento particular, para tratar de atrapar algún acontecimiento notable de nuestras efemérides que abarcan todo el espectro social.

Libro editado por FUNDUR EDITORES. 2007

Elaborado por Gerónimo Alberto Yerena Cabrera para la Sección de Libros e Historia del Blog Venezuela de Antaño
correo: yerena.geronimo@gmail.com

Bandera venezolana

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Automóviles de los 40

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